¡Hola! Bienvenidos al blog de Nef
Inflama nuestro corazón con tu amor
Conocí a Adolfo hace dos-tres años por medio de su primer blog, plagado de entradas sobre automóviles y esas cosas que no siempre entiendo. No hacíamos muchos comentarios, sólo sabíamos que nos leíamos constantemente, pasó el tiempo y Adolfo dejó su blog y se perdió durante un largo tiempo, mismo en que siempre lo recordaba por sus reflexiones amorosas y simpático estilo para ponerse a escribir.
Hace poco más de dos meses, Adolfo se encontró conmigo en el Twitter y, obviamente nuestra rara amistad comenzó una nueva etapa, consolidándose dentro del marco contextual de la red, haciéndonos más cercanos en los comentarios y sentimientos hasta llegar a un punto bastante especial y "subjetivo" -hasta el pasado fin de semana-, cuando ambos expresamos nuestras afinidades mutuas, en otras palabras menos rebuscadas: nos gustamos y mucho.
La situación, por si alguien creía que el mundo, Eros y yo tenemos una relación amistosa perdurable, es que Adolfo tiene novio-pareja-relación-abierta, por lo que es más que evidente que no puedo ser algo más en su vida que el amigo que ama. Este amarciado detalle es, curiosamente, lo que ha mantenido nuestra relación amistosa con más fuerza desde el re-contacto: sabiendo que Adolfo tiene pareja, mi amistad le ha servido (¿Egoísmo? Lee lo que pienso de ello, clic acá) para escuchar y aconsejarle sobre como sobrellevar algunos problemas maritales; poco a poco nuestro cariño-amor se ha visto acrecentado por la serie de eventos amarcianados que nos suceden.
Choque de estrellas
Así las cosas estuvieron durante el tiempo mencionado, hasta que el fin de semana ocurrió el portento portentoso entre los portentos propios del planeta: él y yo, Dolfo y Nef se vieron cara a cara. Aprovechando el viaje a Cancún con su novio, nos citamos para tomar el desayuno juntos y... charlar, hablar, platicar, convivir y vernos a la cara para corroborar que las mil y un palabras que pueden definir nuestro amor-cariño-amistad-afinidad son reales. Llegué al Sanborns cercano a mi trabajo y ahí estaba el pequeño, sonreí, me sonrió y nos dimos un abrazo lleno de ternura que disipó la única nubecita malvada que pendía sobre la cabeza.
Sucede que tenía una pequeña resistencia a verlo, o bueno, no resistencia exactamente, sino un sobreexagerado control sobre mis sentimientos porque, como es obvio, no quería ponerme emo y llorar ante el hecho de tener a esta persona que tanto aprecié y aprecio "tan cerca y tan lejos". Le comenté que estaba súper controlado y que me perdona si parecía poco emotivo, sólo para que cinco minutos después estuviera de ternurito con él todo el tiempo. ¿Qué pasó? Pues que toda la defensa la mandé al olvido cuanto lo tuve cerca, cuando hablamos con sinceridad y hombría, pusimos en claro cara a cara los sentimientos de uno para con el otro: lo amo; sí, amo a ese condenado chaparrito; y lo mejor, es que él también me ama y siente un precioso cariño por mí.
Por esas lides versó el desayuno con Adolfo, muy sentimental plática llena de verdades y sentimientos, que terminó con una caminata frustrada hacia Plaza Las Américas porque la amenaza de lluvia nos hizo regresar los pasos hacia la redacción. En el camino nos agarró aguacero tal que nos refugiamos en el estacionamiento abandonado del cerrado restaurante California. Ahí... bueno... ahí ^_^ nos besamos con cariño y amor de amigos, nos abrazamos como habíamos deseado siempre, todo tranquilo, respetuoso de su situación y sobre todo de nuestros sentimientos. Cuando amainó la lluvia, me llevó al trabajo y ahí le dije lo terriblemente feliz que me hizo pasar la mañana con él.
Y sin querer, pasó
Ayer domingo, quedamos de vernos un par de horas para platicar y tomar cafecito tranquilamente y esperar al primer segundo del lunes para darle el feliz cumpleaños ^_^, y así fue. Primero fuimos al parque donde platicamos un poco sobre nosotros, sobre él y sus problemas con su novio, sobre mi cansancio por el trabajo, etc. Sentados en una banca del parque lloramos un poquito por los sentimientos contenidos, pero todo bien, correspondiente con nuestro cariño.
Después fuimos a Sanborns, donde la charla fue menos cargada pero sí muy sentimental. Estuvimos "twtteando" ^_^ con la banda un ratito, recibiendo SMSs por su cumpleaños, hablando a un amigo común en Guanajuato -¿o era Querétaro?- y cosas por ese estilo. A la una y media de la mañana decidimos despedirnos y caminamos más hacia el centro de la ciudad para que él tomara el transporte a la Zona Hotelera... ¡y aquí comenzó lo anecdótico de su viaje! Tres horas, tres horas estuvimos esperando a que los ches autobuses pasaran y nada más no lo hacían. A las tres, ya desesperado, hablé al número de emergencia de la ciudad y, raro, me respondieron rápidamente que no habría transporte a la zona turística sin hasta las cuatro de la mañana. ¡Qué! ¡Demontres! Otros turistas se quedaron con la misma expresión en el rostro cuando les dije eso, y decidieron mejor tomar un taxi -carísimo- hacia su hotel. Dolfo y yo no podíamos pagar eso por la eterna razón de mi cabeza de brócoli quemado: olvidé el dinero en casa T_T. Así, Adolfo y yo nos quedamos charlando tres largas horas sobre nosotros, sobre la ciudad, sobre los antros; viboreamos a la parvada de princesas que pululan por el centro a esas horas... en fin, que llegó un momento en que el pequeño se durmió en mi hombro mientras esperábamos. Fue un momento muy tierno y desesperante: por más que me insistió en que me fuera a casa, cosa que no haría por nada del mundo, ahí me quedé hasta las cuatro con veinte minutos de la mañana que pasó el autobús... ¡y no nos peló el miserable! :-P Pasó otro a los diez minutos y bueno, nos despedimos llenos de cariño, amor y cansancio y por fin, a cinco minutos de las cinco de la mañana, estaba ya en casa.
¡Uf! Vaya que escribí :-) ¿Conclusiones? Jejeje, creo que es bastante obvio cual es la que corresponde a este momento.
Saludos.
- Estado de ánimo:
happy - Música:Love so sweet, por Arashi
La fe vitaliza neustras vidas, y nos hace pensar que mañana será mejor
Estaba tomando la ducha cuando pensaba en algo que @Yuumei me dijo la semana pasada que hablé con él, siendo tal dicho el que he cambiado mucho de cuando me conoció hace dos años y andaba en la agencia de viajes -el bendito "gran edificio blanco", alias, OT-.
Dos años son pocos, realmente un pizca de tiempo, y la verdad es que me asusta lo mucho que he cambiado en este tiempo. No es que tenga una fecha exacta para recordar, mucho menos es esta, pero esa llamada que comenté me ha hecho revolotear muchas cosas en la cabeza, pensar y recordar los mil y un detalles raros que en aquel momento creí que hacían mi vida "más gay" -estúpido-, pero que ahora veo, con sonrisa y satisfacción, que sólo eran babosadas de un Nef sin mucha confianza en si mismo.
¿Qué tanto dijo el Yuumei? Obviamente me explicó que era lo que veía en mí, el Nef del 2009 que no notaba en el Nef del 2007, y más evidente es que lo que mencionaré será la meditación propia sobre su amplio sentir. De cajón, por más que parece que todos los días me mandan a volar, lo que más puedo incluso notar por mi mismo, es que no ando "tras" de niños pendejos como antes. Enfocarse en mi labor, mi consabido por todos trabajo soñado, me ha hecho ganar un poco de confianza en mi mismo -aja-, al grado hacerme descubrir las tarugadas -por no decir otra cosa- que cometía en el pasado cuando andaba con ciertos niños-niñas en busca de... ¿afecto?
Me explico. Cuando hace unos ayeres Nef andaba de wilo, tenía una marciana atracción por gente más joven que yo, en su mayoría niños-niñas demasiado flamboyantes, demasiado absortos en idioteces que parece mentira que se creyeran al pie de la letra los estereotipos de la TV. ¿Por qué lo hacía? Porque no tenía satisfacción y pensé que andar con "niños" me haría sentir bien.... ¡ash! Que idiotizado andaba :-/. Sí, aún recuerdo lo terriblemente menso que me hacían sentir cuando salía con esa gente, esas personas tan vacías, presumidas y altaneras que, viendo a un casi adulto sin mucha confianza, tendían a juzgar y "hacerme ver" lo maravillosa que era su vida "independiente y libre". Claro, más menso era mi santa persona por seguirles el juego: tan poco confianza tenía en mí, que aceptaba lo que sea con tal de sentirme... bueno, ya no sé ni que quería con ellos.
De regreso al 2009, volteo a ver las cosas que he hecho en mis treinta añitos, y gracias a lo dicho por Yuumei, me da mucha alegría ver como, aunque tal vez ya no salgo tanto como antes, todas esas personitas vacías y huecas no son más que un curioso recuerdo con su bien plantada reflexión: son errores cometidos que nunca pasarán otra vez. Por cuestiones interneteras -o sea, aún tienen mi correo-e-, me llegan de vez en cuando las fotos a sus "metros" o "fotologs", y la verdad, juro sobre la tumba del Emperador Max que me hacen sonreír mucho al ver que, a dos años de haber salido con ellos, siguen absortos en la misma actitud, la misma pesadez y pretensión que mostraban, ¡vamos! Hasta tienen la misma cara de perdidos, haciendo lo mismo y, sobre todo, ensalsando su ignorancia a más no poder. De nuevo, ¿qué carajos hacía con esa gente?
El otro cambio interesante que notado había ya pero el Yuumei lo sacó a colación, es como poco a poco mi vida tiene un sentido más acorde con lo que realmente soy: desde el trabajo de mis sueños -con todo y el estres-, hasta el hecho de que tenga un espacio para escribir en una revista en línea, pasando por tener ahora amistades más pensadas, más edificantes para mi atolondrado cerebro. Y tal es muy cierto. Antes, aceptaba a medio mundo y pensaba que eran mi cuates, pero ahora soy tan, pero tan complicado de tratar y conocer, que prefiero enfocarme en muy pocas personas y a esas sí entregarle mi amistad y hacerlas parte de mi vida, y lo mejor es que ellos también me aceptan: o sea, doy en el clavo porque no ando repartiendo corazones por medio Cancún.
Pero bueno, la verdad es que con todo y todo, me siento como una persona muy feliz :-) de haber crecido tanto en dos años.
Saludos.
P.D. Visiten mi artículo en DRIP :-) http://www.drip.com.mx/
- Estado de ánimo:
cheerful - Música:Believe, por ARASHI
¡La li ho! ^_^
Raro que la foto esté primero y más raro aún que ande de nuevo con ellas por acá, pero consideré que esta imagen ejemplifica en mucho el estado de ánimo que he sentido en las últimas semanas.
Hacía mucho tiempo que no salía a correr. Dos veces intenté levantarme temprano para hacer y de esta forma hacer algo que detenga los demonios en mi cabeza de zonzo, pero me ganaba la flojera y el cansancio producto de mi singular trabajo y, aunque despertaba, prefería apagar el despertador de Ohno y regresar con mi desnudez a la cama. Hoy fue diferente.
No sé con exactitud que hizo que el compromiso renaciera, pero aunque me dormí un poco tarde por andar leyendo "The Devil wears Prada", en cuanto las ocho de la mañana fueron, levantome y raudo cual saeta veloz vestí mis ropas de ejercicio -nuevas, por cierto- y ¡zas! Nef estaba de vuelto en el campo de futbol y de americano cerca de la casa -bastante cerca, puedo ver mi casa desde ahí-.
¿Qué quiero lograr? Pasó el primer día y quiero retomarlo como antes lo hacía: durante casi cuatro meses no dejé de correr en las mañanas, así que lo primero es regresar al hábito. Lo segundo, cual mencioné, terminar con los demonios de mi mente -peores que los de Loudun- respecto al como me veo y como me percibo. Desde que dejé el gimnasio por la emergencia económica, he sentido ese "bichito" de la impaciencia otra vez, que lo único que hacer es contaminar mi ambiente y crearme problemas; por tal, terminar con él es lo que más quiero realizar con esto.
En fin, por ahora, lo dejamos hasta acá.
Saludos :-)
- Estado de ánimo:
happy - Música:Nada puede cambiarme, por Paulina Rubio
Votes por candidato o anules el voto, lo importante es PARTICIPAR, acudir a la urna. Sólo así pondremos en su lugar a los "políticos".
Mira mi corazón
Ayer cuando salí un momento me encontré con la amiga a quien ayudé a conseguir escuela para sus hijos. Ella renunció al trabajo debido a la manera en como la explotaron, bien feo la verdad. Estaba esperando a un -ahora también- ex compañero de la redacción por X o Y; nos saludamos y despedimos para que regresara a la oficina. Caminando, me puse a pensar en la misión autoaceptada de mi parte: hacer al mundo feliz.
¿Qué tiene que ver? Pues andando me pongo siempre melancólico, pensativo y autocrítico de mis acciones, al grado en esta ocasión pensar si realmente estoy cumpliendo con mi cometido, con esa idea vaga y completa -es una contradicción, lo sé- de querer ver al mundo multicolor. Con la amiga moví muchas cosas y poco me importo quedarme sin un peso ese día para que pudiera encontrar escuela; también le cedí mil pesos para el pago de la colegiatura y esas cosas.
En otras cosas que trato de hacer, es ocupar la ridículamente llamada "ley del karma": hacer en otro lo que quisiera que hicieran por mí. Así, ahí me ven haciendo todo cuanto puedo para ver reír a las personas, poniendo todo cuando puedo para que sientan un momento mágico en la vida cuando están conmigo. No soy Amelie, así que tampoco ando corriendo por Cancún creando escenario fantásticos para mover sentimientos, pero sí trato de dar todo el cariño que mi corazón -tomado como fuente poética de los sentimientos- quiere dar. Obviamente no voy a poner las mil y un cositas que he hecho para ver sonreír a las personas, eso sería de muy poco gusto.
Lo que sí puedo mencionar es que a veces no sé si estoy haciendo bien las cosas conmigo mismo. No me siento deprimido como hace unos meses, de hecho he andado relativamente contento, cantando melodías simpáticas para mi mismo y pensando en que hacer con mi trabajo soñado. Sin embargo, siento que todo, todo ese cariño que he dado al mundo pues... pues... ¡ash! No siempre me lo regresan y a veces me canso de gritar para mi adentros porque me pasa tal cosa.
Dos antagónicos personajes en mi vida me han dicho que en mí ven a una "gran persona", pero que poco sirve si él que menos lo ve soy yo. De lo entendible se aprende, pero de lo no entendible se sufre, y yo, Nef, por más que trato y trato, muchas veces me dejo llevar por las nimiedades más nimiedades entre las nimiedades, haciendo que todo se vaya al traste y tenga los consabidos accesos de irritabilidad, molestia y coraje conmigo mismo, durante los cuales hasta el cariño y el amor se "ponen" en contra mía.
No sé bien a bien que es lo que sigue a esta reflexión tan profunda y reveladora sobre mi mismo: ¿dejaré de hacer al mundo feliz? ¿por primera vez me haré feliz a mi mismo? ¡Sabe! De cajón, nunca dejaré de ser yo mismo.
Lo único seguro es que al final del camino siempre estaré, con mi varita mágica en la mano derecha y mi corazón en la izquierda, esperando el momento en que recuerde en donde va mi corazón para entonces sí, poder usar la varita mágica.... sobre mi mismo.
Saludos
- Estado de ánimo:
tired - Música:S.O.S., por ABBA
La vida es nada sin amigos
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Marco Tulio Cicerón
¡Ufff! Apenas me da tiempo de estar de nuevo tras el escritorio para poder escribir sobre el simpático fin de semana de cumpleaños. Ya escribí sobre los sentimientos -particulares- y ahora corresponde comentar sobre las cosas que hicimos para celebrar que ya tengo treinta años.
De entrada, sabía que sería un fin de semana memorable porque llegaba el Guso desde Puebla, y por tal, ahí andaba todo nervioso el sábado, muy alebrestado que hasta estaba silencioso, cosa rara en mí. Para hacerla peor, falló el internet durante todo el fin de semana por un problema del DSL y por tal, estuve desconectado del mundo esos días. Pero bueno, cosas que pasan para "darle sabor" a la situación.
Antes de ir por el Guso, recibí una llamada que planteaba crear un pequeño relajo en la celebración, y tal fue que Toño dijo que no iría a pasar el cumple conmigo, ¡claro que no! Eso ni pensarlo, moví cielo, mar y tierra pero hice que fuera; comentó que no tenía dinero para dar el rol como terminamos haciendo, pero me valió: le invité todo, ¿por? Pues porque es mi amigo, y no puedo imaginar un cumpleaños sin "la buena de Inés".
El abrazo
Ir por el Guso. Ahí andaba en el aeropuerto pendiente de las pantallas. "A tiempo", "Retrasado", primero cinco, luego quince minutos... andaba más nervioso que en mi primer día de trabajo en la redacción. Cuando por fin lo vi salir de la sala de llegadas, mi corazón saltó de alegría tan grande, que el abrazo que le di fue largo y tendido, lleno de cariño y todo lo demás. ¡Neto que estaba súper gustoso de verlo! Del aeropuerto, mi papá nos llevó a comer al viejo Ciub Sandwich, que ahora es un restaurante chino. Ahí nos la pasamos platicando, poco a poco rompiendo el hielo de dos personas que siempre se han escuchado pero nunca visto: palabras, consejos, abrazos, actitudes y movimientos fueron los encargados de sacarnos del letargo fantástico del primer encuentro y comenzar a convivir como dos amigos en el mismo espacio físico.
Pasado un rato nos fuimos a La Farola para esperar al resto de la banda que, como casi siempre pasa, llegaron con retraso, jejejeje. En el restaurante la reunión fue un pequeño caos-amoroso para mí por dos curiosas razones, la primera, del momento, es que tenía que repartirme como novia de pueblo entre todos los cuates, sacar plática y juntar al mundo de gente en una sola charla conjunta; lo segundo, de consecuencias perdurables, es que debido a nuestras -hasta el momento-, reticencias personales, Gustavo me rechazó un beso de cuates en la mejilla. Me sentí bien feo y eso hizo que el resto de la noche tuviera un dejo de "molestia" que no se esfumó hasta el final de la jornada. Pero de eso hablaremos en su momento.
Canta corazón
Después de pasar el súper rato en el restaurante, nos fuimos al karaoke ^_^. ¡Santa madre del Chucho resucitado y parado! Vaya que fue despapaye emocional. De entrada, al pasé súper chido cantando "coros" a Toño y Gustavo, luego canté, ¡sí! Me puse a cantar "Mamma Mia!" con el Mauricio -aunque fui el que más sacó el gorgoro-, jejejeje. Así estuvimos un rato hasta que, con la pena del mundo para mí, me dejé llevar por la sinrazón y me enojé por el asunto del beso anteriormente mencionado. El resto del karaoke estuvo tranquilo pero anduve de genio malo. Luego fuimos al antro, el 11:11 y todo estaba más o menos tirándole a decente, pero al verdad ya estaba súper encabritado por el sentimiento malsano y después de un rato, nos fuimos.
En el taxi de regreso, Gustavo y yo charlamos. Me dijo que se sintió incómodo por la situación e indicó que sólo se quedaría una noche en mi casa y se iría a un hotel, ya que no tenía ganas de sentirse mal de nuevo. Le respondí que no quería tal cosa, y en el taxi quedamos en que no sucedería, sin embargo, al llegar a casa seguimos charlando: le hice saber lo que sentí sobre el asunto del beso rechazado y, también es cierto, reconocí que es fue el punto de inflexión para que nuestra amistad se pudiera consolidar, como sucedió después. Lloramos, nos abrazamos y, a modo de un hermoso regalo de cumpleaños, me aceptó la oportunidad de demostrarle al verdadero Nef, al Nef tierno, amable y lleno de simpatía por sus amigos.
Así, Gustavo y yo dormimos en paz, nos abrazamos mucho y hicimos el compromiso de ser lo que mejor nos ha salido desde que lo conozco: ser amigos, y como me dijo al noche anterior a su partida, ser hermanos. Guso es mi hermanito y soy su hermano mayor.
CURIOSIDADES
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- Es la segunda vez que Gustavo visita Cancún... y la segunda que conoce la ciudad bajo la lluvia.
- El mesero se molestó por la propina, pero es que se le pasó que se dividió en tres partes.
- La dedicatoria en el regalo de Mauricio me hizo chillar en la casa.
- Tengo foto de todo... ¡pero no encuentro las que me tomé con Leo!
- Toño confunde a los geeks con los otakus, jejeje.
- En el antro, el "vigilante" no quería dejar pasar a Toño porque en su credencial para votar aparece como hombre, y fue vestido de mujer a mi cumple.
- No canto tan mal las rancheras... ¡lástima que el pop sí! LOL.
- Guso me regaló un libro pensando e Historia alternativa, y yo, el libro de Lorca-Dalí.
Saludos.
P.D. Y nos falta el domingo :-P
- Estado de ánimo:
happy - Música:Eres tú, por Belanova
Aprende como si fueras a vivir para siempre, vive como si fueras a morir mañana
Un abrazo significa tanto como uno desee, puede ser el comienzo, el final o continuación de una historia. Esta vez es lo primero porque así comenzó el fin de semana de cumpleaños, envuelto en un abrazo lleno de cariño por un amigo al que por fín pude conocer en persona.
Celebrar los treinta años no fue exactamente como lo había imaginado ya que en momento alguno sentí la estabilidad de sentimientos que meses atrás espere experimentar en estos días. El fin de semana fue muy divertido pero muy agotador sentimentalmente hablando, al grado de tener todos los aspectos del mismo retratados en mil y un fotografías mentales a lo largo de cuarenta y ocho horas.
Sin embargo, la mejor forma de llegar a los treinta años es haciendo lo que mejor nos sale a los ser humanos: aprender. Para mí, el haber reunido a parte de la banda en el restaurante, el karaoke y el antro resulto más allá de lo divertido, una lección de la vida sobre el respeto, el amor y, en especial, como poner por sobre todas las cosas a uno mismo.
Cumplir un año más de vida no es simplemente agregar una cifra al almanaque, es comprender que estamos rodeados de personas que nos quieren y nos enseñan lecciones en la vida en cualquier momento y situación. Este cumpleaños, el número treinta en la vida de Nef, me despertó la conexión de la lógica con el corazón: la realidad es más hermosa que la fantasía más grata que me pueda imaginar. Estos días los he disfrutado al máximo, me he divertido de principio a fin de las formas más variadas: haciéndome bolas conviviendo en el restaurante, cantando desafinado "Mamma Mia!" en al Karaoke, e incluso, haciendo pancho en el antro por el resabio de las ilusiones.
El punto de inflexión que transformó lo que parecía el drama de la vida en la comedia más grande jamás contada fue la diferencia con Gustavo: después de dejar a Toño en su casa discutimos con todo y que ya habíamos hablado del asunto: el problema fue que me negaba a soltar una imagen, seguía viendo al personaje y no al hombre. Hablamos en mi casa, le pedí me diera una oportunidad de demostrarle lo que siento por él como amigo, me la dio y todo, pero realmente todo ha sido perfecto. Convivir con Gustavo, con el hombre y persona ha sido muy divertido y no sólo para mí, también para mis amigos quienes al principio no tenían una idea muy... idea de él, pero el domingo que salimos al cine y comimos en la casa se dieron cuenta del porque quería que él viniera para mi cumpleaños.
Platicamos, tomamos café, compartí con mis amigos, le ofrecí a Gustavo conocer mi mundo real, vimos película, lloré con el filme, me compré un sombrero, vimos a dos chicos modelando ropa interior... muchos pequeños grandes detalles se han sucedido en estos días, todos encaminados a enseñarme la lección principal para comenzar los treinta años: vive la realidad, disfruta los sueños pero recuerda que la realidad es tangible, como lo son los amigos y la familia... y es ahí donde está el amor ^_^.
Gracias a todos, en realidad, muchas gracias por este hermoso comienzo de la vida.
Saludos:
Yo, Nef.
P.D. Fotos :-D http://www.flickr.com/photos/nefmex/
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cheerful - Música:Allegro Cantabile, por Suemitsu & The Suemith
Dichoso...
Esta es una entrada muy cortita, un preámbulo a al post principal sobre la celebración de mi cumpleaños número treinta.
¿Qué se puede decir en pocas palabras sobre una serie de eventos tan extraordinarios? De entrada es muy complicado para mí ser breve, y más cuando el fin de semana ha estado pletórico de emociones sin igual. El mejor regalo, como todos esperan que diga -jejeje- ha sido el amor: mis amigos, mi familia y yo mismo hemos sentido enorme cantidad de cariño, ha sido el sazón del fin de semana.
Como saben, @gusipacio está de visita en mi casa. Gran parte de la historia que estoy por escribir tiene que ver con él, de hecho la entrada se llamará "Lecciones de treinta años" porque lo que a la par del amor, he aprendido a ser congruente con el corazón y el cerebro conectados, trabajando a la par. Después de un comienzo complicado, caótico y teatral al extremo, he sentido la mayor de las alegrías al hacer lo que dije que haría: disfrutar al ser humano y no al personaje creado en mi cabeza.
En fin, los amigos, todos ellos pudieron darme el toque de alegría tan ansiada y necesaria para poder ser yo mismo: Leo, Mau -y las esposas de ambos-, Toño, Carlos, Alex, Ofelia, Andrea, Gustavo y Adriancito: gracias por haberme hecho el hombre más feliz del mundo este fin de semana. Su cariño presente me hizo sonreir gratamente; a pesar de lo caótico que puede volverse el mundo cuando hay mucha gente, ese caos fue hermoso. ¡Gracias a todos!
Por ahora, esta sólo es la obertura de una hermosa sinfonía, la entrada-continuación a un mundo más feliz: los treinta años de Nef.
Saludos.
- Estado de ánimo:
happy - Música:Allegro Cantabile, por Suemitsu & The Suemith
Al conocerse estas noticias, un temor intenso y repentino invadió Roma
Un día complicado, un día muy curioso para ser periodista debido a la muerte del Rey del Pop, Michael Jackson. Sin embargo, esta entrada no será una sobre él, aunque sí queda el sentimiento raro de saber que un grande de la música nos ha dejado ya.
Ser periodista -aunque me apena abrogarme tan gran honor-, tiene a mi modo de ver una necesidad de estar informado, de conocer lo que nos está ocurriendo alrededor sea o no de nuestro gusto. Leyendo el libro que me regaló Adolfo, voy encontrando reflejados en sus letras mucha de la idea que sobre esta labor tengo, y la verdad, es que nuestro trabajo requiere de constante movimiento, de actividad, no de pasividad. Menciono esto porque hoy sentí mucha falta de ánimo y ganas de trabajar en mi compañero -el consabido judío-, y la verdad sentí gran decepción debido a unos cuantos factores.
En primera, tomo como referencia el primer episodio de Hataraki Man, cuando Hiroko Matsukuta lidia con la pasividad extrema del editor junior, Tanaka, quien debía de mejorar un artículo realizado por ella y al final, el mismo queda bien hecho pero en esencia es el mismo que Hiroko editó meses atras: "las ideas son totalmente de ella", parafraseando al anime.
Hoy día, con la muerte de Michael Jackson (T_T), le pedí a mi compañero -en mi calidad de su jefe- que preparará tres planas sobre el Rey del Pop: una que correspondería a la edición del día, sencilla, adornada con datos nada complicados de conseguir en la red; las otras dos, más extensas y centrándose una en su vida y carrera, y la otra en sus escándalos; ambas para la edición del sábado ya que él descansa mañana. ¿La respuesta primera? "Ash, ¿para qué tantas?" ¿Ouh? ¡O sea... ¿debo agregar más palabras a mi extrañamiento?! ¡No la riega, en serio! Lo peor de todo, es que a pesar de que me cae mal, sé que no es malo editando temas de espectáculos... siempre y cuando se le tenga bien checadito.
Para la plana que debe salir mañana había editado una "plancha" de texto con cuatro fotos compartiendo texto al pie. ¡Tache! Le dije que convirtiera un párrafo en caja de datos y medio lo hizo. En la plana diseñada en pantalla se le hicieron correciones de estilo, un par de acentos y que escribiera un pie de foto por cada imagen. Todas esas cosas son tan básicas que me asusta como no se toma en serio su labor, aunando más a mi decepción laboral porque conozco que es capaz de hacer bien las cosas.
La experiencia personal
De mi lado, este día dejo reforzado mi sentir sobre el uso de la tecnología: desde lo primeros rumores de la hospitalización del Rey del Pop estuve pendiente de las agencias y del Twitter, llegando incluso a hacerle saber al jefe como estaba la cosa. Esto me hizo sentir un dejo de molestia cuando tuve que darle las planas a mi compañero: un tema tan importante para el día en manos de alguien que no ha hecho más que causarnos problemas. Mi jefe mencionó casi lo mismo, pero tenemos otras responsabilidades a cuestas por la que ocuparnos. Así, estuvimos pendientes del caso e incluso comenté que debía guardarse planas para realizar un especial en caso de que, como pasó, el rey colgara los tenis.
Asimismo, concordé con el respecto a otro aspecto del sentimiento antes mencionado: cuando sabes que la noticia es tan impactante, tienes ganas de desarrollar, de crear planas con mucha información y diseño atractivo con objeto de informar y además, descargar el impacto que -en este caso- causa en un editor. Esto no se da en nuestro diario ya que el enfoque es político-empresarial, claro que se llevará la nota, pero no con la extensión que quisiéramos darle.
Tema nada que ver
Ayer, igual en la redacción, el jefe me ofreció disculpas las cuales acepté. ¿Qué pasó? Pues, como algunos saben, celebraré mi cumpleaños este sábado en el restaurante La Farola, y además viene mi amigo Gustavo desde Puebla; por tal, desde hace tres semanas avisé que vendría a trabajar hoy -mi día de descanso- para faltar el sábado y que además me tomaría el domingo para poder pasar por lo menos día y medio con Gustavo. Tres semana, con tres semanas de anticipación fueron avisados de lo que haría. Y no se hizo nada.
Sí, así como lo escribí. Ayer que les recordé que se acercaba la fecha me quisieron hacer de chivo los tamales y ponerse al brinco "¡oye! ¿cómo crees? No es posible..." ¡No! Me enfadé, me puse respondón y les dije que, ahora sí, como es posible que habiéndoles dado pertinente aviso se pusieran ahora con que no, en especial cuando me dijeron que no había problema. Agregué que, si para esas andábamos, mejor hubiera sido no avisar y sólo faltar "porque se me pegó la gana", como muchos compañeros hacen.
Ante esto, el jefe se quedó cayado, salió un momento y al regresar me llamó para ofrecer su disculpa: sabe que avisé y que nunca he pedido permisos especiales antes, ahí ando trabajando como ardillita voladora y bueno, pues que no cometí ninguna irregularidad como para que me salieran con este asunto. Así, todo quedó arreglado y trabajamos en calma y paz durante la jornada. Eso es lo bueno de ser un niño bueno ^_^.
Bueno, por ahora creo que es mejor dejarlo hasta aquí, jejeje.
Saludos.
- Estado de ánimo:
tired - Música:Crazy Moon, por Arashi
Parte de los primeros regalos que recibí por cumplir 30 años de vida :-D.
Por parte de Adolfo (@dolphimx), el Manual de Periodismo escrito por Carlos Marín, director general de Milenio diario, y conocido también por ser uno los panelistas de Tercer Grado, en el canal 2 de Televisa, México.
Este es un regalo muy especial por dos razones: uno, porque algo relacionado con mi labor que me será de gran utilidad; dos, porque este libro era de Adolfo, ¡sí! No compró uno nuevo, sino que me obsequió el suyo. ¡WOW, WOW, WOW! Ese detallazo es simplemente muy hermoso.
¡Gracias bebé! :-D
- Estado de ánimo:
annoyed - Música:Kumori nochi, Kaisei, Satoshi Ohno
Así lo quiero, así lo mando
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Décimo Junio Juvenal
"Nunca se es jefe hasta que te dicen: '¡qué bien se trabaja contigo!'". Frase sacada de mi cabezota que tenía en mente -obviamente- desde hoy en la mañana cuando tomaba el baño, y que fue haciéndose post camino a la redacción.
Ayer día estuve sólo en la redacción, sólo en sentido "cabecera": el único jefe era yo, y por tal, el estilo y ambiente de trabajo en la oficina de una plan fue el mío de principio a fin. Al salir, los compañeros dijeron que estuvo chido, relajado y hasta divertido el sentir de todos ellos en la jornada, con todo y que se hacen tres periódicos y que mi única "ayuda" es el judío, además de que falta el diseñador más experimentado del equipo.
¿Cómo es "el estilo de Nef"? Aparte de las frases cortantes, mala leche y casi pesadas que dejé ver entradas atrás sobre el trato que le doy a los reporteros, la forma en que veo el trabajo en la redacción es así: "haz lo que quieras pero entrégame lo que tienes que hacer"; o en otras palabras "confío en tú profesionalismo".
En la redacción está de regreso el régimen impositivo y arcáico de mando: no se habla, no se discute, no se responde, no se pone música, no se permite el uso de audífonos para los diseñadores... ¡vamos! Casi, casi no podemos ni pararnos al baño. ¿Un ejemplo práctico? Hace semanas no me dejaron ver un partido de la selección, dizque porque el jefe dijo que "se distraerán los muchachos"; ¡aja! A esa hora el único que tenía trabajo que hacer era él, todos ya habían terminado. El caso es que no pude ver el partido, y ahí me ven tratando de deducir un titular leyendo notas de las agencias, cuando lo aceptable es que lo vea y así saque mí impresión.
Conmigo las cosas son más relajadas -aunque nadie lo crea-: soy permisivo de las distracciones comunes y necesarias para que los muchachos no pierdan la cabeza en un mar de letras y que al final me salgan con que "estoy acabado". Dejo que escuchen música cuando no hay noticiero, charlen entre ellos y se diviertan. A la hora de exigirles el trabajo lo hago con gran énfasis en que tuvieron el tiempo adecuado y ningún tipo de presión malsana... la mar de veces funciona y se hace el trabajo en calma y paz.
Eso sí, algo que justifica la frase en latín de hoy es que en cierta forma sí soy despótico: no pregunto, indico que es lo que hay que hacer y los reporteros y editores no tienen de otra más que acatar. A lo mucho, pregunto "¿quieres esta cosa y otra cosa?", pero una vez elegida no hay vuelta de hoja: si la nota no está bien escrita, si la elección del editor no me convence, va para atrás y no hay revolución que pueda con eso. Soy amable y permisivo, pero en asuntos de contenido -cuando estoy solo- únicamente mis chicharrones truenan. Sí, ya sé: vil despotismo ilustrado ^_^.
Cual mencioné, los compañeros ayer me dijeron que se nota la enorme diferencia entre los diferentes modos de ejercer la jefatura de la oficina, y que, aparte de eso, se nota que al menos en mi caso siempre estoy trabajando y ayudando a quienes se encuentren atrasados por X o Y, siempre y cuando esas letras sean cuestiones reales y no aprovechamientos malsanos de las libertad que les doy. ¿Qué hago cuando eso pasa? Nada: los dejo ahogarse en su crapulencia ya que ello les hará pasar un mal rato cuando de muy malas maneras vaya a exigirles cuentas de su trabajo. ¿Cómo los reto? Donde más les duele: haciéndolos trabajar, jejejeje. Curioso, ¿no?
Saludos.
- Estado de ánimo:
melancholy - Música:Eres tú, por Belanova
- Estado de ánimo:
cheerful - Música:Star Trek Soundtrack, End Credits; por Michael Giacchino
- Estado de ánimo:
thoughtful - Música:Primera Sinfonía de Beethoven
La vida no es vivir, sino tener salud
Lo más difícil de estar enfermo es encontrar la cura para nuestra dolencias, y como muchos saben, la fuente cetro-primera de mis tensiones es la redacción.
Después de la visita al médico y la puesta en marcha de las medidas necesarias para salir del bache, las cosas están tomando un cáliz algo distinto al que pensé que sería respecto a mi modo de pensar sobre esta situación. Hoy intenté ir a correr, pero aunque me desperté a la hora adecuada, no pude levantarme: estaba cansado, sentía que me faltaba sueño; por tal, me envolví en mi sempiterna colcha azul y seguí durmiendo.
¿Qué diantres me pasa? Si me levantaba a las seis de la mañana para ir al gimnasio, ahora no puedo hacerlo a las siete para ir a la cancha al otro lado de la calle... ¡qué onda! Relajando el nervio y encontrando la respuesta a esto, caímos en mente que no puedo hacer nada hasta que termine la fase uno de recuperación sanitaria: el tratamiento médico para controlar mi estómago; luego retomar las mil horas de sueño atrasado que tengo desde hace casi dos meses.
Tan sencillo como suena, la cosa no es tan simple. Ya sé que lo primero y único es evitar el desvelo, ayer lo hice; dormí temprano y me levanté de buen humor, me sentí descansado y relajado... ahora el asunto es hacerlo más veces, ya que no puedo hacer ejercicio si ando con el cuerpo acabado y cansado.
Ahora, ¿qué tan realmente complicado es calmarse? ¡Mucho! Ya las cosas en la oficina no son tan pesadas laboralmente, lo malo es que sí lo son respecto al ambiente, el aire, las "órdenes", las personas, actitudes, palabras, miradas... un mar de cosas que por más que intente mantenerme al margen, termino siendo parte de ellas y al final, sufro mucho porque pareciera que no podré aguantar la jornada sin soltarme a llorar del coraje.
Lo peor, si es que aún cabe un apartado, es que TODO este relajo sobre mi salud y estado de ánimo, está totalmente supeditado a elusivo y nada plausible ambiente de trabajo: por más que haga feliz al mundo, si el mundo no quiere ser feliz no es mi problema... a medias, porque soy tan humano que todo termino tomándomelo en serio @_@. Sé muy bien que el único que controla todo soy yo: si tomara la actitud de que todo me valga, no tendría presiones y pasaría el rato contento de trabajar y ya... pero no puedo, soy demasiado empático y siento el dolor de la gente :-(... aunque a veces ninguno de ellos entienda el mío :-/.
Que cosas, ¿no?
Saludos.
- Estado de ánimo:
sick - Música:Concierto para piano no. 5 "Emperador", de Beethoven








