Bienvenidos al blog de Nefmex
Pasa cuando sucede y tal me ocurrió: me compré un teléfono nuevo por el "simple gusto" de un regalo, aúnque para acallar mi conciencia siempre en disputa, lo veo como mi regalo de cumpleaños adelantado.
Cansado de no poder hacer gran cosa con el modelo de blackberry que tenía, esta vez optamos por un Samsung con Android y para eso de saber aprovechar la tecnología, un amigo ya me explicó unos detalles y espero en unos días más "ser más inteligente que el smartphone".
Ya veremos como nos va.
Saludos.
- Location:Cancún, 7, 23
- Mood:
nerdy
¡Ahhh! Mi vieja latita. Este pequeño artilugio del escritorio tiene una larga historia que dentro de los detalles de la vida, puede sorprender a una persona tan dada a los sentimientos como yo.
No recuerdo de que es la lata, pero sí que la forré y adorné cuando estaba en cuarto grado de primaria. Recorté todo lo que vi en las pocas revistas que tenía a la mano y que a la fecha siguen ahí: no se ha roto ni caído ninguna de las figuras. A veces me preguntó que tenía en mente cuando la hice aunque me parece que sólo quería jugar, porque no era muy afecto a dejar mis lápices y colores fuera de la mochila porque, como teníamos una casa muy, muy chiquita, pues ahorraba espacio dejando todo en la maleta escolar. Pero recuerdo bien que me sentí muy feliz cuando la terminé, la veía -y veo- especial, "inocente", un detalle de color que le ponía informalidad a la hora de ponerse a hacer la tarea.
Varios escritorios han pasado y la lata sigue ahí, más ahora como un adorno entrañable con tintes de recordatorio, de un tiempo singular, cuando salíamos adelante con poco, buscando el camino en la vida sin saber a ciencia cierta como es que sería.
Nunca he tenido la tentación de tirarla, pero lo más curioso es que jamás me he propuesto darle un especial cuidado. Sólo me "acompañado" en todos los estudios buenos y malos. ¿Curioso, no? Ahora que lo medito, hay cosas que he perdido y a las cuales según las tenía pensadas para seguir conmigo y la pequeña lata sigue. No sé, se me hace un lindo detalle :-)
Saludos.
La libertad se conquista
Siempre que leo una novela espero que la historia me haga vivir a la par que la hacemos realidad en nuestra mente; la experiencia de un mundo imaginario es realmente demasiado interesante para dejarla escapar y como no todos los libros son capaces de llevarnos por aquellos lares, es todo un placer cuando te topas con un texto al que, prácticamente, no puedes dejar de leer.
Hace un par de días terminé, “Prométeme que serás libre”, de Jorge Molist. La historia de Joan Serra de Llafranc, con los libros, la pólvora, las galeras y la Historia del Reino de Aragón en tiempos de Don Fernando el Católico, impregnadas del amor, la amistad, el odio y la venganza, resultaron una experiencia tan inolvidable como reales fueron las lágrimas que me sacó en uno de sus capítulos.
No sé –o chance y sí- como te atrapa una novela. Muchas veces, el libro que tanto quieres y deseas termina en una gran decepción cuando en las primeras páginas no logra convencer y lo dejamos “para después”, y casi me pasa esto con la obra de Molist hasta que sin darme demasiada cuenta, el ataque a la villa de Llafranc terminó por hacer sentir gran empatía por las penurias de Joan.
"Prométeme que serás libre", de Jorge Molist.
La obra es de una lectura sorprendentemente ligera, en cinco días la terminé con ganas de no acabarla porque la verdad es que me gustó mucho. La combinación de personajes ficticios con Historia no siempre resulta agradable a la lectura, pero Molist logra hacer la combinación tan real que el libro se convierte en un total disfrute mental para la imaginación. El encanto de la historia de Joan está el hecho de que él, para poder ser realmente libre, tiene que transformar todo su odio en amor. Y es acá donde el libró tocó una fibra muy sensible y personal.
Sin poemas o alegorías en exceso, lo cierto es que no he podido superar muchos de los acontecimientos que he relatado sobre el año pasado. Varias noches he sentido como las lágrimas me salen al recordar la salida de Playa del Carmen, pero más cuando recuerdo que Cachorro no está conmigo; en esos momentos siento mucha rabia con las circunstancias y chance contra algunas personas que obviamente no nombraré –porque no las conocen-.
Joan Serra y su viaje hacia la libertad, me hicieron recordar que mientras no pueda controlar la frustración que siento por el pasado, nunca seré capaz disfrutar la vida como lo hacía hace un año… pero lo cierto es que “no puedo”. El coraje que siento no encuentra una salida controlada y la frustración que me genera me afecta mucho. Como Joan, tengo mi mente llena de ideas y ganas de disfrutar la vida con los seres que quiero, pero aún no encuentro la forma de sacar de mí el odio que siento hacia ese pasado que me atormenta.
El libro me hizo llorar en un párrafo tan simple: cuando Joan encuentra a su madre tras más de una década separados. No me importó que estuviera en el autobús, solté muchas lágrimas porque para cuestiones de analogías, ese encuentro me hizo recordar cada vez que Cachorro llega a casa en su día de descanso, cuando veo su carita en esas mañana hermosas cuando el sol nos encuentra abrazados.
¿Cuándo podré encontrar la libertad? ¿Cuándo estaremos juntos para siempre? Santa pregunta que cada que lo veo me hago en silencio, sendo cuestionamiento que en la noches me hago antes de dormir. Y Cachorro, ¿qué dice? Me hace prometer que seré libre; me pide cada día que no me deje llevar por el odio que vive en mí, me exhorta a confiar en él, a que “tenga fe” en nosotros para poder vivir juntos otra vez.
Esa comunicación entre libro y lector que la obra despertó en mí, se ejemplifica chido con una de las frases de Abdala, personaje musulmán que se convierte en el primer maestro de Joan en el arte de los libros:
Y quien es capaz de encontrar el lector para el libro y el libro para el lector es más que librero, es un mago…”
Aunque a mí me haga falta terminar con el odio, lo cierto es que “Prométeme que serás libre” sí me llegó a los sentimientos. No sé a qué librero le daba la magia, pero pues, gracias. El sentimiento que movió en mi cabeza durará para siempre, mucho más allá de cuando por fin pueda ser libre.
Saludos.
- Music:Hello Goodbye, por The Beatles
Estos días hemos tenido unas buenas jornadas en el trabajo.
Conforme a lo que escribimos sobre los retos de un corrector de estilo, las últimas tres jornadas laborales nos han visto inmersos en la elaboración y revisión de ediciones de prueba chica -el jueves haríamos la más pesada- y sí me han servido para checar donde me falla el ojo y en especial "el desespere".
Paciencia es lo que me falla a veces y me hace meter la pata, máxime que soy tan, pero tan nervioso que por más que lo haya revisado mil veces, siempre temo que algo se me escape en la plana.
Así, más allá de la preparación profesional, debo cultivar la tranquilidad "de espíritu" y tener un poco más de confianza en lo que hago. La concentración no es tanto problema porque a pesar de que se requiere rapidez, lo cierto es que puedo realizar mi trabajo con la calma -que no lentitud- necesaria, todos respetamos la labor de cada quien y por tal no hay tantas carreras, más allá de las necesarias por la hora de cierre.
Aparte de revisar, nos hemos encargado de la sección de espectáculos... aunque en teoría no me corresponde pero la persona encargada está de permiso y me ha tocado cubrirla; lo que esencia no es malo, pero no sé si me servirá de algo hacerla en los tiempos necesarios por el punto que manejamos en la entrada anterior: evitar en algo el ayudar de más por eso de la "no correspondencia" con las intenciones.
En fin, ya veremos en que termina este asunto :-)
Saludos.
¡Y hoy es el día Star Wars!
Creo que es la primera vez que "celebro" con mucha efusión el "May 4th", ¿por qué? Creo que fue por el recuentro con mis amigos el fin de semana pasado. ¡Oh! Creo que no he contando sobre eso, va en corto: el domingo fui a la muestra de Star Wars en un hotel del centro de la ciudad, organizado por el club local al cual muchos de mis amigos del club original pertenecen, y pues, con todo y que he permanecido ajeno a las reuniones fui y la pasé muy bien.
Fueron muchos buenos momentos los que recordé y tal vez lo mejor fue sentir que ellos aún me tienen en mente, vamos, que no se olvidan de mi con todo y que por mi trabajo siempre estoy ausente de cualquier evento. Pero bueno, el punto es que fue una convivencia muy chida: juguetes, películas, muñecos de plastilina y demás. (Acá las fotos)
Entonces creo que esa tarde que pasé con los amigos me hizo sentir nuevamente conectado con mi antigua afición a la Guerra de las Galaxias. De hecho hoy vi en casa mi película favorita de la saga "Episode V: The Empire Strikes Back". Pero lo curioso es que desde anoche me sentí con ganas de "renovar los votos visibles" y terminé decorando hasta el Facebook, la mochila de gimnasio y la mochila de trabajo con elementos de Star Wars, ¡cosas que hace uno! Jejeje.
Mientras veía la película, recordaba como es que me topé con la saga hace ya varios añitos, en una televisión a blanco y negro, cuando transmitían las películas en el canal del estado, el viejo "7 más". Nunca tuvimos videocasetera, así que cuando la pasaban en la tele para mí era la abstracción total del mundo: palomitas, sodas y a pasar la tarde del sábado viendo las películas. De niño compraba las cajitas de dulces Sonric's para coleccionar las naves, que siempre han sido mi principal fascinación de la saga y para mí era un encanto armar los mini-dioramas o hacer llaveros con las naves repetidas.
Pero en fin, ¡cuántos buenos recuerdos!
Saludos.
Último en hablar, primero en callar
Estamos en una nueva redacción, ¡toda una gran aventura! Más ante el hecho de estar en un género muy diferente a lo que hemos hecho antes: el periodismo deportivo. Pero una de las cosas que tenemos que enfrentar en estas situaciones es la necesidad, la “imperatividad” de relacionarnos con los demás.
Tras las cosas que pasaron durante nuestra estancia en el periódico de Playa del Carmen, la verdad es que para la nueva redacción pensé y decidí irme por la segura respecto a las relaciones interpersonales: sencillamente las evitaré. Estas semanas intenté en varias ocasiones “hacer gentilezas” con los compañeros pero la verdad es que no se puede.
Nadie, pero nadie de ellos es mala persona y de hecho son bastante risueños, pero no conmigo. Van dos ocasiones en que van a la tienda y a todos preguntan si algo quieren, menos a mí; literalmente me siento como el bicho raro que llegó de último, que no conoce a nadie y cuando he intentado ser llevado y hablar con ellos pues, la reacción casi nula me ha desanimado. Así, cuando llegó saludo como medio mundo espera que haga, me siento en mi espacio y nadie me escucha hablar a menos que sea necesario y a veces, sólo cuando me voy.
Ellos ríen, bromean, juegan, se sermonean y así, bien llevados, pero me abstraigo de eso y me encierro en mi mundo. En muchísimas ocasiones han sacado a relucir conversaciones realmente interesantes sobre noticias mundiales y así, pero no pico el anzuelo y permanezco callado, con los audífonos en los oídos aunque no esté escuchando algo, todo con el objetivo de evitar relacionarme más de la cuenta.
Ahora, ¿cuál es la verdadera razón de esto? Pues son dos: socialmente no me dan confianza y que no quiero que me pasé como en Playa del Carmen. La gente es agradable pero su forma de ser es demasiado abierto-egoísta para mi gusto. Se nota que se llevan bien y son bien llevados, pero sólo con quienes se acoplen a su estilo y no siento que puedan respetar a alguien que no quiere bromas pesadas o desplantes de orgullo que para ellos es como un chiste al que uno debe reírse aunque no sean graciosos.
Sobre la segunda razón pues… algo que aprendí en Playa del Carmen es que por querer agradar a medio mundo sólo me metí en problemas. Ahí estaba Nef poniendo ganas y apoyo a los demás con tal de que notaran que uno es útil y pues, con las mismas ganas terminé fuera, sin más que un “gracias” sin nada de buenas intenciones. Nop, no quiero que me pase otra vez: en la redacción haré como en el gimnasio, iré a lo que voy, haré lo que tenga que hacer, con calma y sin distracciones sociales.
Claro está que esta “política” mía no es tan espartana como parece. Hablo, opino y digo cuando es el momento y el lugar y procuro ser amable con los demás a fin de llevar la fiesta en paz. La diferencia es que en esta ocasión no quiero ser “el buenazo de Nef” que siempre está dispuesto a hacer por los demás lo que quiera que por mi hicieran… igual y me equivoco y cuando comencemos a trabajar al cien por ciento quebremos la barrera; pero mientras eso pasa, no dejaré que me hagan daño. Hmmm, creo que suena muy trágico, ¿verdad?
Saludos.
- Mood:
bitchy - Music:Opera, por Super Junior
Algún engaño se oculta
Para ser honestos, lo más curioso de estar en este nuevo trabajo es que aún no tenemos dos días seguidos de mucho que hacer. Con el problema que causó el transformador al explotar, la electricidad con la que se cuenta mantiene funcionando todo menos la rotativa. Hace unos días hicieron pruebas al CTP y como se temía, se desconfiguró, haciendo que los envíos desde diseño no se lean bien en producción.
De nuestro lado no hemos tenido mucho que hacer más allá de reflexionar. Como no tengo funciones editoriales, sólo he preparado unos sencillos especiales para la sección de espectáculos y… ya. El resto de artículos de emergencia que preparan los reporteros-editores no me los han pasado para revisión y creo que eso no sucederá sino hasta después de pasar por el área de diseño.
Sobre las reflexiones, pues la verdad es que han sido en todo momento positivas. Los únicos días en que hemos sacado una edición: el “dummie” y un especial del Atlante, me enseñaron los errores que debo eliminar de mi proceso de trabajo, a saber: tener más cuidado con las fechas y las obviedades; tener más comunicación con los editores y sobre todo, evitar la preocupación por las subjetividades. Comentemos cada una de ellas.
Como es lógico, la fecha es crucial en el diario ya que mínimo, el lector hace uso de una publicación para saber en qué fecha vive. Lo curioso es que a veces damos por hecho que la fecha es la correcta porque los diseñadores tienen la responsabilidad de limpiar las plantillas y dejar la fecha lista mucho antes de que les llegue el contenido. Esto hace que uno omita revisarla a conciencia, con el respectivo descalabrón si no nos damos cuenta a tiempo.
Sobre las obviedades es uno de los principales puntos a los que la corrección de estilo debe enfocarse. Desde la lectura a la simpleza de los nombres, cuando se anda distraído o a las prisas, tendemos a ver lo que queremos leer, en lugar de leer lo que vemos, creando una capa de invisibilidad sobre las palabras que por ser tan comunes “no pueden estar mal escritas”.
Esto último lo puedo ejemplificar con una situación tan estúpida que hasta me avergüenzo: por no leer sílaba por sílaba se me escapó en el papel marcar “Lóndres” como un obvio error y no fue sino hasta que me senté junto a la pantalla que el yerro saltó, haciendo evidente que en mi papel no estaba marcado. Tan normal es ver la palabra “Londres” que sin más ni más damos por sentado que está bien escrita. Error que debemos eliminar.
Hay algunos errores que se resuelven rápidamente al comunicarse con los reporteros aunque no siempre esto es muy sencillo. Para mí que estoy entrando por primera vez al periodismo deportivo, resulta importante saber si los nombres, numeralias y hechos importantes de las figuras sobre las que se escriben, estén no sólo bien escritas sino que sean reales. No es desconfianza pero, como se aprende al ver “Shattered Glass”, a veces las fuentes son únicas del reportero, por lo que no hay forma de comprobar los hechos sino preguntándole a él y no investigando por fuera en compendios o enciclopedias electrónicas especializadas.
El tercer asunto es creo de los que más nos pueden afectan al momento de estar en la producción del diario: las subjetividades del lenguaje y la forma en cómo uno y otro entiende un párrafo. Es muy molesto cuando te hacen pasar una subjetividad por un error: como donde colocar o no las comas, que si es mejor dos puntos o punto y coma o, de más reciente problema gracias a la RAE, el uso o no de la nueva ortografía.
Especialmente como corrector de estilo, resulta muy, pero muy incómodo que vociferen –síp, así de fuerte- “hay un error acá, ¿no lo ves?” cuando realmente no lo es. Está muy bien que nos ayudemos y nunca he tenido empacho de aceptar que se me fue algo, pero vamos, que ellos quieran leer “entonces, Juanita lavó la tina con esmero” y yo lo deje como “entonces Juanita lavó la tina con esmero” y quieran hacer un barullo porque “ven un yerro”… “¡do babes!”. Es para poner de nervios a cualquiera.
Una de las formas para resolver estos puntos, al menos la que puedo aplicar al momento, es mantener el ritmo de mis lecturas a fin de tener referencias para detectar los errores ortográficos, de redacción o coherencia gramatical. Aunque la clave principal es tener cuidado y dedicación... y controlar los nervios. ¿Qué no? :-P
Saludos.
- Mood:
thoughtful - Music:Sonata VII para Guitarra- Juan Antonio Vargas y Guzmán
La foto del día.
Paul van Dyk sacó un nuevo álbum hace unas semanas, obvio ya lo tenemos y la canción más hermosa del álbum es esta:
Eternity
ft Adam Young
When I lift off
When both my feet leave the ground
Will you be there where the skyline ends?
When I take flight
When the blackest night calls me home
Will you be there when the dream begins?
The smallest drop in the ocean
Can start a wave of emotion
My dear, I wish I could hold you safe in my arms
From here to eternity
Alone I’ll know you’ll be waiting
When the moon beams lean down to kiss me
Cause your beauty burns through the darkness
Crystal and clear
From here to eternity
When I let go
When I release all my cares
Will you be there where the nightmare ends?
When I drift off
When the silver sun calls my name
Will you be there where the light begins?
The smallest drop in the ocean
Can start a wave of emotion
My dear, I wish I could hold you safe in my arms
From here to eternity
Alone I’ll know you’ll be waiting
When the moon beams lean down to kiss me
Cause your beauty burns through the darkness
Crystal and clear
From here to eternity
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La primera vez que la escuché me puse a llorar pensando en mi Cachorro y las muchas cosas que hemos pasado, vivido, padecido, disfrutado y sufrido. Lloré y lloré porque tenía tantos sentimientos de coraje, de odio y resentimiento con las cosas que nos han tenido del tingo al tango.
El domingo después de unas semanas sin vernos porque le dio varicela, la pasamos en casa: invité la pizza para él y mi familia y nos la pasamos muy chido con todos, en calma y tranquilidad ya que aún no puede salir demasiado a la calle.
Cuando amaneció al día siguiente, estaba en sus brazos y él en los míos y pues... lo cierto es que lo quiero mucho. Tanto amor que nos hemos dado ha sido tal vez una de las claves por las que aún estoy vivo después de un año tan aciago como fue dos mil once.
Volviendo a la canción, esta nos describe tan bien que la adoptamos; la escuchamos juntos mientras nos tomamos de la mano y yo ponía mi cabeza en su hombro. Sin más palabras que la letra de la canción, él y yo nos dijimos muchas cosas con los gestos, los gruñidos y silencios... como siempre lo hemos hecho desde aquella vez que nos conocimos en una fiesta; desde aquél día en que le dije que me gustaba a pesar de ser "un infante".
Aun lloro con "Eternity", pero a diferencia de la primera , ahora lloro de amor.
Saludos.
- Mood:
loved - Music:Eternity, por Paul van Dyk ft Adam Young
Resuelto este problema, iremos al siguiente
Cuando alguien se enferma el cuerpo nos avisa con dolores para que hagamos algo a fin de recuperar la salud. A veces ese tipo de “reacciones” se presentan en la vida de muchas formas y nos dan pie para mover algo en nuestro mundo y recomponerlo o al menos, mejorarlo.
Ni pienso crear un debate en mi mismo ni justificar la forma en cómo actúo, pero lo cierto es que hace unos días que “limpiamos” la lista de amigos del Facebook y ahora algo más se está moviendo porque me siento muy incómodo.
Vamos por partes. ¿Por qué limpiamos la lista del “Caralibro”? ¡Meh! Estaba llena de hombres semidesnudos con los que no tengo relación alguna dentro y fuera de línea, y la verdad es que esos tíos me estaban causando un pequeño problema: la batalla de la testosterona. En el gimnasio veo mucho esos encuentros –y algunas veces participo, no lo niego-: típico que dos personas se ven “jalando” y por naturaleza del hombre, nos la pasamos “compitiendo” sin declaración de guerra a ver quien carga más peso, quien hace más X o Y cosa; una barbaridad, resabio de nuestros instintos de “macho”.
El caso es que por una razón parecida borré a todas las personas que agregué por el simple hecho de verse “chidos” y que me estaban provocando calosfríos por querer “competir” con fotos. ¡O sea! Semejante tontería ya la viví y fue catastrófica en todos los aspectos; recordé lo mal que la pasé por caer en esa tontería del ego mal habido y ¡venga! Adiós con todos ellos, no sirve de nada andar compitiendo virtualmente por una foto –suena taaaan estúpido-.
Pero como buen ser humano, no salimos de un problema para meternos en otro. Cosa que no he contado es que hace semana y media que estamos trabajando sin trabajar. ¿Qué como es esto? Sencillo: un buen día el transformador eléctrico de la redacción decidió tronar con estrepitoso espectáculo y desde tal hecho, venimos a la redacción a preparar especiales y hacer presencia, porque el proceso para cambiarlo aún tomará una semana más. Por ende, no hemos tenido “el reto” laboral aún y por consiguiente, nos sentimos como… mal.
No es decepción, muchos menos envidia pero… ¡rayos! Sé que cuando empecemos a salir será un reto muy chido el cuidar el estilo, ortografía y redacción de las notas, pero… creo que debo hacer lo que un amigo me dijo ayer, que deje de comparar mi vida con la de los demás. Lo más curioso es que todo eso ya lo había dejado atrás pero tras los pasados meses mi vida dio tantos traspiés que pareciera aún no se acomoda del todo a los nuevos cambios, al menos en el estado de ánimo.
Pero bueno, paso a paso tenemos que salir de este trance. Ya veremos como nos va.
Saludos.
- Mood:
worried - Music:Dom Sébastien, roi de Portugal; de Donizetti





