July 13th, 2009

Una historia de amor

  • Jul. 13th, 2009 at 1:50 PM
¡La li ho! ^_^
Inflamma cor nostrum amore tui
Inflama nuestro corazón con tu amor

Conocí a Adolfo hace dos-tres años por medio de su primer blog, plagado de entradas sobre automóviles y esas cosas que no siempre entiendo. No hacíamos muchos comentarios, sólo sabíamos que nos leíamos constantemente, pasó el tiempo y Adolfo dejó su blog y se perdió durante un largo tiempo, mismo en que siempre lo recordaba por sus reflexiones amorosas y simpático estilo para ponerse a escribir.

Hace poco más de dos meses, Adolfo se encontró conmigo en el Twitter y, obviamente nuestra rara amistad comenzó una nueva etapa, consolidándose dentro del marco contextual de la red, haciéndonos más cercanos en los comentarios y sentimientos hasta llegar a un punto bastante especial y "subjetivo" -hasta el pasado fin de semana-, cuando ambos expresamos nuestras afinidades mutuas, en otras palabras menos rebuscadas: nos gustamos y mucho.

La situación, por si alguien creía que el mundo, Eros y yo tenemos una relación amistosa perdurable, es que Adolfo tiene novio-pareja-relación-abierta, por lo que es más que evidente que no puedo ser algo más en su vida que el amigo que ama. Este amarciado detalle es, curiosamente, lo que ha mantenido nuestra relación amistosa con más fuerza desde el re-contacto: sabiendo que Adolfo tiene pareja, mi amistad le ha servido (¿Egoísmo? Lee lo que pienso de ello, clic acá) para escuchar y aconsejarle sobre como sobrellevar algunos problemas maritales; poco a poco nuestro cariño-amor se ha visto acrecentado por la serie de eventos amarcianados que nos suceden.

Choque de estrellas

Así las cosas estuvieron durante el tiempo mencionado, hasta que el fin de semana ocurrió el portento portentoso entre los portentos propios del planeta: él y yo, Dolfo y Nef se vieron cara a cara. Aprovechando el viaje a Cancún con su novio, nos citamos para tomar el desayuno juntos y... charlar, hablar, platicar, convivir y vernos a la cara para corroborar que las mil y un palabras que pueden definir nuestro amor-cariño-amistad-afinidad son reales. Llegué al Sanborns cercano a mi trabajo y ahí estaba el pequeño, sonreí, me sonrió y nos dimos un abrazo lleno de ternura que disipó la única nubecita malvada que pendía sobre la cabeza.
 

181.365 Con @dolphimx, originalmente cargada por nefmex.

Sucede que tenía una pequeña resistencia a verlo, o bueno, no resistencia exactamente, sino un sobreexagerado control sobre mis sentimientos porque, como es obvio, no quería ponerme emo y llorar ante el hecho de tener a esta persona que tanto aprecié y aprecio "tan cerca y tan lejos". Le comenté que estaba súper controlado y que me perdona si parecía poco emotivo, sólo para que cinco minutos después estuviera de ternurito con él todo el tiempo. ¿Qué pasó? Pues que toda la defensa la mandé al olvido cuanto lo tuve cerca, cuando hablamos con sinceridad y hombría, pusimos en claro cara a cara los sentimientos de uno para con el otro: lo amo; sí, amo a ese condenado chaparrito; y lo mejor, es que él también me ama y siente un precioso cariño por mí.

Por esas lides versó el desayuno con Adolfo, muy sentimental plática llena de verdades y sentimientos, que terminó con una caminata frustrada hacia Plaza Las Américas porque la amenaza de lluvia nos hizo regresar los pasos hacia la redacción. En el camino nos agarró aguacero tal que nos refugiamos en el estacionamiento abandonado del cerrado restaurante California. Ahí... bueno... ahí ^_^ nos besamos con cariño y amor de amigos, nos abrazamos como habíamos deseado siempre, todo tranquilo, respetuoso de su situación y sobre todo de nuestros sentimientos. Cuando amainó la lluvia, me llevó al trabajo y ahí le dije lo terriblemente feliz que me hizo pasar la mañana con él.

Y sin querer, pasó

Ayer domingo, quedamos de vernos un par de horas para platicar y tomar cafecito tranquilamente y esperar al primer segundo del lunes para darle el feliz cumpleaños ^_^, y así fue. Primero fuimos al parque donde platicamos un poco sobre nosotros, sobre él y sus problemas con su novio, sobre mi cansancio por el trabajo, etc. Sentados en una banca del parque lloramos un poquito por los sentimientos contenidos, pero todo bien, correspondiente con nuestro cariño.

Después fuimos a Sanborns, donde la charla fue menos cargada pero sí muy sentimental. Estuvimos "twtteando" ^_^ con la banda un ratito, recibiendo SMSs por su cumpleaños, hablando a un amigo común en Guanajuato -¿o era Querétaro?- y cosas por ese estilo. A la una y media de la mañana decidimos despedirnos y caminamos más hacia el centro de la ciudad para que él tomara el transporte a la Zona Hotelera... ¡y aquí comenzó lo anecdótico de su viaje! Tres horas, tres horas estuvimos esperando a que los ches autobuses pasaran y nada más no lo hacían. A las tres, ya desesperado, hablé al número de emergencia de la ciudad y, raro, me respondieron rápidamente que no habría transporte a la zona turística sin hasta las cuatro de la mañana. ¡Qué! ¡Demontres! Otros turistas se quedaron con la misma expresión en el rostro cuando les dije eso, y decidieron mejor tomar un taxi -carísimo- hacia su hotel. Dolfo y yo no podíamos pagar eso por la eterna razón de mi cabeza de brócoli quemado: olvidé el dinero en casa T_T. Así, Adolfo y yo nos quedamos charlando tres largas horas sobre nosotros, sobre la ciudad, sobre los antros; viboreamos a la parvada de princesas que pululan por el centro a esas horas... en fin, que llegó un momento en que el pequeño se durmió en mi hombro mientras esperábamos. Fue un momento muy tierno y desesperante: por más que me insistió en que me fuera a casa, cosa que no haría por nada del mundo, ahí me quedé hasta las cuatro con veinte minutos de la mañana que pasó el autobús... ¡y no nos peló el miserable! :-P Pasó otro a los diez minutos y bueno, nos despedimos llenos de cariño, amor y cansancio y por fin, a cinco minutos de las cinco de la mañana, estaba ya en casa.


¡Uf! Vaya que escribí :-) ¿Conclusiones? Jejeje, creo que es bastante obvio cual es la que corresponde a este momento.

Saludos.

Tags: