¡Hola! Bienvenidos al blog de Nef

Soy: un hombre gay, historiador aficionado, monarquista, lector con pasión y blogger con dedicación, que se desempeña como editor en un diario local de Cancún, México.

Cuando tu mismo te cierras la boca

  • May. 28th, 2008 at 8:55 AM
¡La li ho! ^_^

Ayer llegué muy temprano de trabajar, van dos días en que la edición se termina en los tiempos estimados y realmente con información que considero interesante y no tanta alabanza. Aprovechando tan singular ocasión, me puse a ver el DVD de Don Carlo que Fernando me prestó el fin de semana.

De forma general y muy a mi estilo, comento que "Don Carlo" es una ópera de Verdi,  quien se basó en la obra de Schiller "Dom Karlos, Infant von Spanien" para el libreto. Trata sobre el tormento de el príncipe Don Carlos de Austria -Habsburgo- ante el hecho que su padre, Felipe II, le "roba" a la novia, Isabel de Valois. Y para agregarle más drama a la historia de amor y desamor, se agrega el hecho de que don Carlos quiere irse a Flandes a "defender" a los holandeses de su tiránico padre.

Ya había visto una vez está singularmente larga puesta en escena a la italiana. ¿Qué decir? La versión que tengo es muy minimalista pero elegante: un escenario que representa a el Panteón de los Reyes en El Escorial, vestuarios de un sólo color y voces excelsas, como la de Rolando Villazón en el papel de Don Carlo. Pero bueno, más "a lo que te truje". Cuando estaba viendo la ópera anoche, noté cuantas libertades se tomó el gran compositor respecto a la verdadera historia del príncipe Don Carlos y su padre, el rey Felipe II. Desde el singular punto en que jamás se dio la rivalidad entre ambos por Isabel de Valois, hasta el hecho de ignorar completamente la salud mental de el príncipe, quien en la vida real era un ente bastante cruel e instable.
Tal vez lo que más noté fue la hermosa parte en la ópera donde Rodrigo, el marques de Poza tiene una conversación con Felipe II: en esta aquél le reclama la mano dura con que se trata de gobernar Flandes, y la obra presenta a un rey sin sentimientos ni sentido de compasión por los súbditos, cosa que no era tal con el poderoso monarca. Claro, Flandes nunca fue un día de campo para rey de España alguno, pero tampoco eran tan crueles. Además, regresando a don Carlos, a este lo pintan como un paladín de la libertad y cara opuesta de su padre; en la realidad, el príncipe quería ir a gobernar Flandes sólo porque su padre se lo había prometido, y con la idea de alejarse de su tutela, ya que Felipe II y la corte estaban convencidos de su incapacidad y locura, y por tal no se arriesgaban a darle una responsabilidad mayor.

Pero bueno, ¿qué tiene que ver esto con taparme la boca? ¡Oh! Sucedió que mientras escuchaba el diálogo entre el conde y el rey, me di cuenta de cuan sencillamente puedo poner a un lado la divergencias históricas y disfrutar, sin rezongar, una obra de arte por el sencillo hecho de su belleza, independiente de su exactitud para con la gran disciplina de Clío. Pensé en como he puesto el grito en el cielo por la película Elizabeth, The Golden Age, y la serie The Tudors: con todas sus licencias históricas al igual que Don Carlo, ¿por qué no las disfruto igual? Imbuidas todas en la Leyenda Negra que los franceses e ingleses inventaron para con España, descubro muchos detalles que las desacreditan como medios de difusión de la Historia, pero, ¿acaso son tal? Ni la ópera -disciplina que para nuestra desgracia parece confinada al gusto de un grupúsculo de gente-, tiene con todo su halo de cultura e intelectualidad una pizca de superiores referencias históricas que una película o serie de TV.

Así pues, me di cuenta de cuan incongruente me veo a mi mismo haciendo bulla por una cosa, y disfrutando otra que tiene el mismo error que la primera. Bien que pude encontrar la belleza de una ópera pletórica de interpretaciones erróneas sobre la Historia; puedo hacer lo mismo con una película y así dejar de lado ese "verismo" que hasta yo veo odioso, ya que, si bien para mi es una disciplina muy importante, también lo es saber entretenerse y poner en contexto lo que vemos, sentimos y oímos. Ahora si que, ninguna respuesta es absoluta; ninguna ley está escrita en piedra... bueno, creo que el Código de Hammurabi si, jejeje.

Saludos.

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Tosca Vanidad

  • Dec. 16th, 2006 at 4:14 PM
¡La li ho! ^_^

Se ha dicho muchas veces que la bondad o la amabilidad son una expresión del egoísmo y el interés, que no existe persona que de o haga algo por el simple hecho de dar, sino que busca un motivo ulterior en sus acciones de toda apariencia amables y buenas. Ayer día, confirme totalmente esa...filosofía de la vida.

Después de pasar varios días pensando sobre que sería el mejor regalo para las personas a quien aprecio, quiero, amo o estimo, estoy totalmente conciente de que espero algo a cambio. No soy cristiano, la época navideña de celebrar el dizque nacimiento del carpintero para mí es momento de consumismo -cuando se puede-, de dejarse llevar un momento por las luces y los arbolitos paganos, que la verdad a mi me gustan, por más que dizque tengan sentido religioso. Pero bueno, el caso exacto de estas palabras, es que ayer en el intercambio de regalos del club de lectura me dieron algo que....bueno, ni al caso conmigo. ¿Qué fue? Un CD de Luís Miguel -¡uff! me dolió escribir eso-; así de raro. ¿De donde carambas sacan que me gusta ese tío? Con todo el egoísmo y orgullo propio de mi, no dije nada y tuve que hacer lo que tenía tiempo sin experimentar: fingí. Sonrisa falsa con ojos pizpiretos. Después de la reunión, no me fui con los muchachos para que me dejaran en casa, caminé directo a Sanborns, revisé la mesa y estantes de libros, tomé uno y me lo compré: Noticias del Imperio, de Fernando del Paso; novela sobre el Segundo Imperio en México.

Bueno, ¿por qué lo compré? Pues simplemente porque nadie, pero nadie con buena, mala o indiferente intención, podrá arruinar "mi fiesta" por el nacimiento del carpintero. Soy egoísta, debajo de mi cara de niño bueno y mi actitud amable hacia el mundo, tengo mi yo con deseos y egoísmos propios del ser humano. Por eso compré el libro: es mi regalo, lo cuento como tal y como regalo se quedará en la memoria de esta temporada navideña. ¿Así o más ego? ^_^

El título del a entrada tiene que ver con que ayer vimos Tosca (Giacomo Puccini, 1900) -o al menos dos de nosotros las vimos-. Bueno, no comentaré sobre la obra en esta ocasión, pero si hay una parte que me tiene que ver con la bondad/egoísmo: en el segundo acto, Tosca canta la hermosa aria Vissi d'arte, vissi d'amore, donde reclama que a pesar de su bondad, su devoción y vida intachable, recibe una cruel prueba por parte de dios: ceder a los deseos del malvado Scarpio para salvar a su amado Mario Cavaradossi, acusado -y con razón- de encubrir al fugitivo Cesare Angelotti, antiguo cónsul de la República de Roma. Así pues, ese melodía tan bella la relacione con mi situación de ayer día: ¿por qué si con toda la buena intención -y con una ulterior- pensé en lo mejor para dar, "me pagan" de tal...nada-que-ver manera?

En fin. La cosa está solucionada y todo vuelve al cause normal de lo planeado por el traumado de mi.

Saludos.

Cav y Pag

  • Dec. 5th, 2006 at 6:00 PM
¡La li ho! ^_^

Cavalleria Rusticana (1890), ópera de Pietro Mascagni, fue una de las dos obras del "bel canto" que nos tocó ver y escuchar la semana pasada. De un verismo al su máxima expresión, relata los infortunios de Santuzza al descubrir que su prometido Turiddu la engaña con el antiguo amor de este, Lola. La obra tiene como fondo la campiña siciliana, por lo que para mi es casi un personaje real pensar en la ambientación.

Pero bueno, fuera del argumento muy novelesco y campirano, Cavalleria Rustinaca destaca por su terriblemente acentuado verismo: la obra carece de coloraturas impresionantes, de intrincados acertijos o de un argumento de cuento de hadas; con su historia de celos, retrata con gran, pero realmente gran mastreía los sentimientos humanos, desde el dolor de Santuzza por ser engañada, la resignación de la misma por "vivir en pecado", la lujuria-amor de Turiddu por Lola, el odio ciego de Alfio al saberse "cornudo" -jejeje-, y, al menos para mi, el más bello de todos los sentimientos descritos es de el amor de un hijo por su madre: cuando Turiddu acepta el duelo con Alfio, tomas unos minutos para cantar Addio a la Madre, un aria llena de amor, de tristeza por saber que nunca más la vera...un canto lleno de melancolía al sentir que deja el mundo y el sentimiento humano primario de decir "adiós mamá". ¡Chispas! Una melodía tan triste que me hizó re-evaluar mi opinión sobre esta ópera, a la que consideraba como "aburrida". En fin, esta ópera la considero un "sube y baja" de sentimientos humanos, todos dentro de un único acto, con canciones que describen con -todo un pleonasmo- un verismo al cien por ciento, los diferentes estados de ánimo que un ser humano es capaz de sentir.

Partes favoritas:
1.- El coro del principio, que escuchaba cuando tenía 18 años.
2.- Regina Caeli Laetare, el coro que cantan al paso de la procesión por la Pascua; la música es muy sacra, solemne y la producción -a cargo de Franco Zeffirelli- retrato la devoción de un pueblo por su religión, y el coro va muy acorde con la misma.
3.- Viva il vino spumeggiante o el brindis, donde sale a relucir públicamente el coqueteo entre Lola y Turiddu
4.- Addio a la Madre, de esta parte, ya mencioné porque me gusta.


Tal como ir a la ópera, al ver Cavallería Rusticana, también vimos I Pagliachi (1892), de Ruggiero Leoncavallo.

La compañía de payasos de Canio llega a Calavria para representar su obra, con el vienen, entre otros, su esposa Nedda y Tonnio, el mal-trecho payaso. La obra versa sobre los celos de Canio para con su esposa, ya que siente que todo el mundo tiene intenciones para con ella, y no está equivocado, ya que a la compañía le ha seguido Silvio, el amante de Nedda. En un momento de la obra, Tonnio es rechazado feamente por Nedda, y aquel jura vengarse haciendo conocedor a Canio de la infidelidad de su esposa. Cuando sucede lo inevitable, Nedda protege a Silvio y este escapa, Canio intenta que ella le diga el nombre del amante. Llega el momento de la obra y es durante esta cuando se da el encontronazo ^_^ de sentimientos, ya que lo que representan es una escena de engaños y celos que se ajusta perfectamente a lo que pasa dentro de la compañia. El momento cumbre es cuando Cannio, harto de fingir como el personaje Pagliaccio, confronta a Nedda -en el papel de Colombina- y llega a ser tal su furia que, ayudado por el vengativo Tonnio, amenaza a su esposa con una navaja; en ese momento Silvio sale del anonimato entre el público y trata de defender a Nedda, y ambos son muertos por Canio.

Curiosamente, siempre había tenido reticencia a esta ópera por considerarle demasiado trágica para mi gusto, y cuando pude verla completamente relajado, me ha parecido muy hermosa; sigue siendo una tragedia a más no poder, pero la encuentro ahora como una bella pieza de un amor incomprendido: el de Canio por su esposa, y el de ella por su libertad...aunque sea para caer en brazos de otro.

Partes favoritas:

1.- Los coros del principio: a la llegada de la compañía, y cuando los habitantes del lugar se dirigen a la iglesia a una boda.
2.- Vesti la Giubba, súper famosa aria donde Canio llora su infortunio, su dolor, y se fuerza a continuar con la obra y con la comedia.
3.- No, Pagliaccio Non Son, el momento en que Canio abandona el papel de Pagliaccio para reclamar a Nedda su infidelidad.


En fin. Lindas obras la verdad, con todo y su muy marcado verismo que asusta.

Saludos.

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Rifados

  • Nov. 28th, 2006 at 9:40 PM
¡La li ho! ^_^

Uno de los detalles del club de lectura de Cancún es la rifa de libro cada semana. Antonio toma uno o varios libros de la librería, y entre todos pagamos el importe para después rifarlo; tres veces he salido ganador ^_^ en los concursos de obras literarias y una vez en la CD musical:

Cómo leer textos literarios, de Julián Moreno; Editorial EFA.- Hmm, el título lo dice todo: como leer y analizar los libros, usando ciertos parámetros como el tipo de narración, de historia, de narrador, de contexto social, etc. Una forma muy simpática y llena de referencias a obras conocidas de la lengua española para entender las obras desde un punto de vista académico.

Leonor de Aquitania, de Pamela Kaufman; Ediciones B, Grupo Z.- La verdad, este no lo he leído. ^_^

El Incendio de Alejandría (Le báton d'Euclide), de Jean-Pierre Luminet; Ediciones B, Grupo Z.- Novela sobre la antigua Biblioteca de Alejandría. La forma en la que está escrita es muy bonita, me hace evocar al libro de la semana pasada "Las mil y una noches", porque en el libro de Luminet, tenemos al filósofo Filopón, su sobrina la matemática Hipatía y al médico judío Rhazés, tratanto de convencer al general Amr de que no destruya la biblioteca -como le ha ordenado su señor, el califa Omar-, contándole la historia de los grandes personajes que han desfilado por los pasillos del lugar, haciéndole ver la importancia de los escritos ahi resguardados. De esta forma, nos dan referencias a la obra de Demetrio, antiguo tirano de Atenas, Aristeo, Euclides, gran geómetra, Aristarco de Samos, astrónomo que formuló la teoría heliocéntrica del universo....entre muchos otros que no terminaría de enumerar. ¿Por qué lo veo similar a "Las mil..."? Pues porque la forma en que narran la obra -y algunos rasgos de la vida- de las grandes mentes parece un relato sin fin de cuentos que cada día van haciendo mella en la resistencia bárbara del árabe Amr; parecido al encanto de Sherezada para con el rey Shahriar: por medio de la razón vencer la tozudez y la barbarie. Lindo, ¿no? Aclaro que aún no termino el libro, pero sentía muchas ganas de hacer un comentario ^_^

Y el disco que gané es el del Coro de la Ciudad de Cancún; una compilación de temas varios cantados en la capilla de la Universidad La Salle Cancún.

Huelga decir que me gusta más cuando gano los libros ^_^. Para este viernes que viene nos toca ópera, y ya vi las dos de la semana Cavalleria Rusticana de Mascagni, e I Pagliacci, de Leoncavallo. Mi opinión somera, ya que prefiero desplayarme una vez escuchados los comentarios de los amigos, es que mi prejuicio por estas dos obras se vino al suelo: son simplemente hermosas por la sencillez en como presentan los sentimientos humanos: amor, odio, venganza y remordimiento...en especial la venganza. Ya le contaré más de ello.

Saludos.

cancun tours

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Turandot

  • Nov. 18th, 2006 at 3:31 AM
¡La li ho! ^_^

Turandot (25 de abril de 1925) de Giacomo Puccini, y terminada por Franco Alfano. Ópera que versa sobre la princesa Turandot, quien a prometido dar su mano en matrimonio a quien resuelva tres acertijos que ella misma pregunta a los pretendientes, y quien falle, paga con su vida.

Desde que compré aquel disco de coros cuando tenía 18 años, escuchaba con mucho placer los que correspondían a esta ópera, "Gira la cote, gira, gira!" y "Perché tarda la luna"; el primero es un coro "macabro" sobre el verdugo y la muerte que acompaña a la princesa Turandot; el segundo es un coro muy lindo, donde los ciudadanos de Pekin se lamentan por la inminente muerte del Príncipe de Persia, uno más que ha fallado en los acertijos. Bueno, el caso es que desde aquellos tiempos esta ópera me llamaba la atención, y logré conseguirla en MP3, la escuchaba con mucho fervor y leía el libreto que también conseguí de la red; y no fue sino hasta que entré al club de apreciación de la ópera cuando pude verla completa y disfrutar una versión en en la realidad -de un DVD- de los escenarios y cantantes que tenía desde joven.

Bien, ahora que ya tengo más referencias de una misma ópera -ya que para esta además del DVD, también conseguí una versión con Di Stefano-, puedo opinar con más seguridad que me parece una Grand Opéra: obra con elementos escenográficos y líricos de enorme nivel; esta ópera de Puccini es excepcionalmente rica en su producción, vestuario y sobre todo, en su parte lírico-musical: las letras, voces y música son hermosas y realmente te hacen sentir inmerso en una historia fantástica. Sobre la historia...comentaba en la reunión que a diferencia de otras obras, Turandot no se me hace inverosímil, vamos, para mi esta ópera para no está tan "fumada" ^_^ como otras -ejemplo: "La Boheme"-; el argumento es un bonito cuento basado en un relato de "Las mil y una noches", traducida por el francés François Petis de la Croix; y es mi parecer que ese encanto oriental, esa "aire" de cuento antiguo le da el toque fantástico pero no irreal que fascina, que interesa al espectador: la princesa cruel, la venganza, el príncipe valiente que se hace pasar por un mendigo, acertijos que conllevan el peligro de morir...la fantasía que tiene esta obra es para mi el secreto de su belleza.

Mis partes favoritas: además de las anteriormente mencionadas, están
1.- "O divina belezza! O meraviglia", donde Calaf canta fascinado por la belleza de Turandot; amor a primera vista...después de ver como la princesa manda cortar la cabeza al Príncipe de Persia; algo raro el Calaf, jejeje.
2.- "Fligio che fai", Ping, Pang y Pong tratando de disuadir a Calaf de su amor por Turandot y su intención de resolver los acertijos.
3.- "Introduzione...Gravi, enormi ed imponenti", la pieza de entrada de la escena segunda del Acto II: imponente y enorme, es cuando entran a la sala del trono toda la parafernalia del Emperador, preparándose para las preguntas de la princesa. De hecho, todo este acto es espectacular: con cada enigma que Calaf resuelve, la historia se torna interesante, la música más imponente.
4.- "In questa Reggia", la parte donde Turandot explica el porque de su comportamiento, para mi fue muy conmovedor y me hace tomar partido por ella ^_^.

En muy particular, son las partes que más me gustan. Toda la ópera es un encanto, musical y visual que llena los sentidos con una belleza que despierta los sentidos, realmente es una ópera que crea interés en el género, por su historia, música y letra. 

Versión que vimos y cancun tours

Saludos.

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Ópera cómica

  • Nov. 4th, 2006 at 6:18 PM
¡La li ho! ^_^

Ayer día no andaba de muy bueno humor, por haber ido a la oficina en viernes, así que estaba que no podía con nadie; en la oficina mi humor fue de mal o muy malo y cuando salí me sentí con un tremento alivio que dio gusto. Pero bueno, vamos a la parte divertida del día.

Viernes de ópera; la magnifica y siempre preciosa "Carmen", de Bizet fue nuestra compañera de la noche, a la cual decidímos llevar a cenar un restaurante japonés ^_^. Con wasabi, té caliente y frío, shuhi, pescado y mucho ánimo, todos estábamos muy contentos comentando la gran obra de Bizet; curiosamente fue nuestra mejor audiencia, teniendo que juntar dos mesas para nosotros. Lo más, pero más simpático de la reunión fue el coro de risas que todos teníamos en diversos momentos cuando comentábamos la ópera: las voces, producción, vestuario, música -la cual es simplemente maravillosa en "Carmen".  Entre Antonio, Mónica y yo nos soltábamos unas carcajadas en sonido THX que nos doblaban hasta hacer reír al resto de la concurrencia. Pero bueno, después de estar hasta las once de la noche en el restaurante japonés, nos fuimos al Sanborns a tomar café y poder escuchar otras versiones de Carmen con diferentes cantantes; y así pues llegamos, nos instalamos y por cuestiones más allá del control cuando no tenemos ganas de controlarnos,  las casi dos horas que estuvimos en el restaurante fueron un continua y agradable recuento de chistes de situación y comentarios graciosos sobre varios temitas: la ópera, el café, la máquina purificadora, los baches...la verdad estuvimos súper destrampados Toni, Mónica, Alex, Víctor y yo, que nuestra risa contagiaba a ratos a Ofelia, y a veces ella y yo nos tapamos la cara con las servilletas porque no podíamos creer de los simples que eran algunas bromas. La verdad, fue maravillosa la reunión de este viernes, me divertí como un niño chiquito: con la capacidad de asombro intacta.

Bueno, ¿y la ópera? Carmen es una de las obras más representativas del "bel canto". La música en particular, es simplemente hermosa, las oberturas de cada acto son un precioso compendio de la música que vendrá en el mismo, en especial la del primer acto, quizá la obertura más famosa, con sus acordes de "Toreador, Toreador".  Lo simpático de la versión que vimos, es que parecía una locura conceptual, ya que el vestuario no parecía propio de la época...en la que se supone está situada la obra, y digo "supone", porque la obra no da pista de tiempo, y algunos detalles de esta puesta en escena dan ideas, pero luego se contradicen. Del lado positivo, la cantante principal, Grace Bumbry es excepcional en el papel de Carmen: sus gestos y actitudes encajan muy bien como una mujer independiente, sagaz y segura de su misma; y su voz, definitivamente es Carmen; lo curioso, es que sólo le falló el baile, porque no le salía muy bien. El cantante que dio vida a Escamillo, Justino Díaz.... ¡de esos hombres ya no hacen! Guapo, con una voz que encanta y derrite...ufff, ya me dio calor. Para bajar la calentura, les comento los   puntos que más me gustaron de la obra:

1.- La música; las oberturas son las más hermosas de toda la ópera.
2.- Los bailes; esta obra tiene muy bonitos bailes con tinte español y de flamenco, que bien llevadas como en esta versión son un deleite más.
3.- El coro de los niños del primer acto; muy lindo, muy tierno y “sencillo” de cantar con los amigos.
4.- Los solos de Carmen como cuando está engatusando al mandilón de Don José con la fiesta –palabras más, palabras menos- “junto a las murallas de Sevilla, en casa de Lilas Pastia, para bailar seguidilla y tomar manzanilla”. Es hermosa esta canción, sensual, tierna….un amor la verdad.
5.- El principio del último acto, con el coro a la entrada de la plaza de toros para celebrar la llegada de los picadores, ayudantes, alguaciles y al gran Escamillo.

La duda: Carmen está clasificada dentro de la ópera francesa como "opera comique"....¿de donde? En toda la obra no hay nada de cómico. Como decíamos ayer: chance les pasó los mismo que a nosotros cuando la escuchábamos: nos despertó el buen humor ^_^-.

En fin, la pasé súper, me divertí con los muchachos, ¿qué más puedo pedir?

Saludos.

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Verismo clásico

  • Oct. 21st, 2006 at 2:05 PM
¡La li ho! ^_^

Ayer día y una parte de hoy madrugador, vimos y comentamos "La Boheme", de Giacomo Puccini y bueno, aquí van mis comentarios sobre la misma y otros operísticos asuntos.

La obra como tal es muy tranquila, de estilo verista tan, pero tan acorde a ese estilo de ópera, que en ciertos puntos puede resultar tediosa, carente de una emoción visual que despierte el interés; no me tomen a mal el comentario, La Boheme tiene hermosas arias dignas del museo de la música, y es una ópera muy reconocida y famosa, pero el estilo tan verista -óperas cuyos temas tratan de la vida cotidiana- que no sé, no cuaja con el estilo de las óperas que he visto con anterioridad. Y sobre eso comentamos ayer, ya que al salir la explicación del término "verista", comenté que ese sería una de las razones por las que la ópera dejo de ser un arte "popular", con más público.

Veámoslo así: la gente cuando quiere ver un espectáculo, procura que sea una obra que le ausente de la realidad, del mundo cotidiano de su diario devenir; por lo que la ópera por mucho tiempo tendió a ser fantasiosa o con muchos matices dramáticos para hacerla interesante al público -docto o popular-. "La Flauta Mágica", "Aida", o incluso "Carmen" tienen un toque fantástico, aventurero que sus libretos no sólo son pasajes a un mundo diferente y casi irreal, sino que sus escenografías despiertan el gusto visual y complementa con creces la experiencia lírica propia de la ópera. Obras como "La Traviata" o "Cavelleria Rusticana" son hermosas, pero no tienen el toque mágico-espectacular que uno espera de una producción operística; mismo comentario: ambas obras me fascinan -en especial "La Traviata"-, pero si reconozco que no son propias para un iniciado en el "belle canto".

También todo esto me hace recordar algo muy interesante que leí hoy en la mañana: para el viernes, comentaremos "Las Enseñanzas de Don Juan", de  Carlos Castaneda. Lo interesante hasta ahora, es una parte de la introducción que escribió Octavio Paz, que en palabras mías, definen perfectamente como se determina cuando un libro es un clásico: cuando una obra puede ser interpretada tantas veces como personas las lean, se convierte en un clásico. Eso me caló muy hondo, me llego casi como una "revelación divina", porque tiene mucha razón, un libro "clásico" -no por época-, es cuando el autor logra hacer que su obra dure y trascienda el tiempo en que fue impresa, y eso se logra haciendo que el escrito siempre tenga una manera diferente de interpretarse, de entenderse; lo cual puede ser muy fácil de entender con libros como "Cien Años de Soledad" o "El Laberinto de la Soledad".

En fin. Me siento bien, y lo mejor es que siento como aprendo más con cada día que trascurre.

Saludos.

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De la mano de Orfeo

  • Oct. 11th, 2006 at 8:57 AM
¡La li ho! ^_^

Recuerdo que desde los 14 años me llamaba la atención la ópera Aída, del gran Verdi. Escuchaba en un programa de radio que transmitía desde Ciudad de México, a un par de simpáticos viejitos que hablaban de ópera y música clásica: que si Mimí aquello, Alfredo esto, que si el cantante....bueno, la idea es esa. Y de esos programas de una hora en las tardes después de la secundaría, fomenté la curiosidad y el gusto por ese estilo de música.

Pasaron los años, y el programa dejo de transmitir, y sería esto el fin de mi viaje por el mundo de Orfeo, de no ser porque casi de la nada -¡Uy si, muy teísta salí-, papá me regaló unos cassetes con grabaciones de música clásica que hacía de la radio, y otros de una colección perdida en el tiempo con varias melodías alegres; pasaba largas horas en las noches escuchando las grabaciones, una y otra vez hasta que casi las memoricé. Claro, también conseguía captar un programa de radio local sobre música clásica en la estación del ayuntamiento, no había muchos comentarios como los dichos por los viejitos, pero era muy buena la música.

Otros añitos pasaron, me gradué de la preparatoria y papá me regalo un disco muy bonito: los conciertos para piano números 4 y 5 de Beethoven, y como el muy curioso de mi averiguó donde los compró, unos días después adquirí de esa misma colección las sinfonías 4 y 5 del gran Beeth ^_^, y un disco de coros de ópera italiana. Este fue el disco especial de esa época, porque con él retomé el gusto que de niño me inculcaba con el programa de los viejitos, y me dejaba endulzar las tardes -después de un odioso día en la escuela- con los coros de Ernani, Madame Butterfly, La Traviata, Turandot y por su puesto, Aida, entre otras.

Las tres últimas óperas que he escuchado y visto me han dejado muy diferentes sentimientos, y como es bastante evidente, escribiré sobre ellos:

La Traviata, de Verdi, estrenada el 6 de marzo de 1853
De esta tenía noción sólo de dos coros, "Noi siamo zingarelle" y  "Di Madride noi siam mattadori"  que estaban en el disco de ópera que compré de jovén. Pensaba que no era afecto a las óperas con mucho drama "de amor" -hmmm, ¿acaso no todas son así?-, con arias muy dramáticas; pero, no sé si es por la emoción, por ser Verdi o no sé la razón, el caso es que La Traviata hasta me hizo llorar, en el dúo de Violeta y el padre de Alfredo, la cantante le dio tanto sentimiento a su interpretación, que sentí pena por su sacrificio. Otro punto de referencia para mi, es la fiesta del tercer acto, cuando Alfredo avienta a Violeta las monedas ganas en una partida de cartas, como -según él-, pago por su traición. Muy dramática, y muy bonita obra.

La Flauta Mágica, de Mozart, estrenada el 30 de septiembre de 1791
Esta fue muy especial para mi por un factor en especial. Cuando era más joven, escuchaba en los cassetes que papá me dio, una de las arias de Papageno, -"Ein Mädchen oder Weibchen"-  la cual confundía en aquella época como una canción de juguetes, por la campana mágica que Papageno usaba para controlar a los seres vivos. El caso es que por ese detalle está ópera fue para mi muy linda, muy de recordar mi pasado.

Ahora, cómo mérito de la obra misma, el aria de la Reina de la Noche -"Der Hölle Rache”-.... ¡madre de Jaba de Hutt! Que potencia de voz, que sentimiento y fuerza en una sóla melodía: venganza, manipulación, odio y muerte en una voz. Toda la obra es muy amena, bastante masónica que sólo un ciego o sordo no lo notaría. En el último acto, el dúo de Papageno y Papagena es tan divertido y alegre, que te saca una sonrisa ^_^.

Aida, de Verdi, estrenada el 24 de diciembre de 1871
¡Ah! La "vieja" Aída. Desde jovenzuelo soñaba con poder ver completa la obra de Verdi, creada especialmente para inaugurar el Canal de Suez. Y ahora que al fin la he visto, y en dos versiones, me parece una de las más espectaculares obras de la música. Sobre esta ya comenté en entrada anterior, así que no diré más.

Y bueno, esa es mi corta pero creciente experiencia en la ópera ^_^. Pronto agregaré más a la lista.

Saludos.

Gloria all'egitto

  • Oct. 7th, 2006 at 3:36 PM
¡La li ho! ^_^

Ya ha pasado un cierto tiempo desde que me uní al club de lectura y de ópera y es mi parecer que puedo escribir sobre lo esta experiencia me ha parecido.

Realmente me siento muy cómodo y contento con el grupo. Todos ellos son de una inteligencia encantadora, de una amabilidad contagiosa y de una muy amena conversación llena de referencias y cultura sin igual. Mi humilde persona -sin reírse- se siente muy a gusto y "en el mismo canal" siendo parte de ellos, me han aceptado muy agradablemente y soy ya parte de las tertulias de cada viernes, bienvenido y saludado cuando nos vemos por otras cuestiones.

Toni, el centro de referencia del grupo es una persona encantadora y muy divertida, con un caudal de cultura que desborda las conversaciones llenado nuestros sentidos con singular astucia y oportunidad. Ofelia, una respetable señora de quien es imposible sentir aburrido, ya que sus anécdotas están llenas de oportunidad acorde con el tema que tratamos, que complementa nuestra experiencia de manera muy agradable. Fernando, un conocedor de óperas y costumbres mayas muy versado en varios idiomas, siempre amable y con atinadas participaciones. Laura, con una voz muy hermosa, nos acompaña los viernes de ópera, ya que ella puede cantarlas ^_^ y nos hecha la mano para entender sobre voces y tesituras.

La verdad es que me siento muy bien de poder convivir con tan excelentes personas, de aprender de sus conversaciones, y sobre todo de sentir su trato amable y su atención cuando tengo algo que decir; vamos, que me siento en un ambiente donde puedo dar, y sobre todo, recibir.

Ayer día fuimos a una tratoria a escuchar y comentar Aida, de Verdi, y el resultado personal es que me hicieron aprecias las arias, cosa que de Aida no hacía, porque de las obras de Verdi lo que más se me queda son los coros, alegres o tristes, pero coros. Ahora, puedo encontrar más claramente la belleza en arias como "O patria mia", con esa exigencia de voz que tiene en todo el acto, ya que la interpreté de Aida tiene que cantar en todo el mismo: sola, con Amorasro, con Radames y de último con ambos, y que decir el último acto, con la escena de Amneris cantando su aria, luego cantando con Radames y después la preciosa escena del juicio de este, y Amneris sufriendo las consecuencias de sus celos. ¡Ufff! Ya quiero verla de nuevo ^_^.

Saludos.

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