¡Hola! Bienvenidos al blog de Nef
Soy: un hombre gay, historiador aficionado, monarquista, lector con pasión y blogger con dedicación, que se desempeña como editor en un diario local de Cancún, México.
¡La li ho! ^_^
Con mi pensamiento aún enfrascado en los escritos que no he escrito, hoy día le pregunté a
arimou0, un amigo bloguero con historia peculiar,
como puedo hacer para escribir, ya que al susodicho lo considero ducho en tal asunto. Recomendó lo que hace para comenzar: redacta los motivos por lo que quiere hacer un escrito, haciendo que la musa encuentre el camino. Teniendo tal cosa en mente, he estado cavilando sobre las razones para escribir el ensayo histórico sobre los reyes de España, pero curiosamente, no deseo expresarlo en este momento, ¿por qué? Bueno, digamos que la musa decidió irse por otro lado @_@, y deseo escribir sobre la serie de libros que he mencionado tantas veces: Las Aventuras del Capitán Alatriste.
Ante de comenzar la serie de relatos sobre los seis libros, y siguiendo el consejo de Ben, comentaré en esta entrada lo que me mueve a teclear.
Hace unos cuantos años, allá por el 2002 o algo así, recorría la biblioteca pública de Cancún en busca de algo bonito, interesante y en cierta forma revelador del pasado que leer. Siempre he sentido fascinación por ensayos, novelas, biografías y cuentos sobre los imperios mundiales, ya sea el romano, español o británico, y casi casi recuerdo que eso tenía en mente cuando me tope con El Capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte. Leí la contraportada, las pestañas y el primer capítulo, y aún algo incrédulo por el hallazgo, tome el libro conmigo y me lo lleve a casa -prestado, claro-. Leyendo con la regularidad de mis años más mozos y de trabajo en casa -SOHO*-, cada página de la novela me hacía más y más participe de las desventuras de los personajes, porque la forma en que Pérez-Reverte escribe su historia, enraizada en la España de finales del Siglo de Oro, no sólo te cuenta la ficción, sino que impregna amenamente información sobre la forma de vida, las costumbres particulares, el gobierno y el estado del mundo en el siglo XVII, cuando el Imperio Español era amo y señor de dos mundos, cuando la monarquía más poderosa del globo era regida por un rey joven, inexperto y galan, Felipe IV, el Rey Planeta; de cuando un imperio global era llevado de guerra en guerra por el Conde-Duque de Olivares, sin que ser alguno le llegará a tumbar la pluma del sombrero -ok, ok, sono exagerado-.
La serie de libros, según ha mencionado el autor, salió a la luz al notar que en los libros de historia de su hija no se dedicaba mucha información al Siglo de Oro. El producto siempre queda a consideración del lector, pero para mi, sus libros resultan en una leve demostración del honor de lo que era "ser español" en esa época; en un intento exitoso de terminar con el pesimismo, la desinformación y la "vergüenza" -perdón por esto- que mucha gente pueda tener -y de hecho hay- por el pasado que España y Latinoamérica compartimos al haber sido parte del Imperio; encuentro en la historia de Diego Alatriste la personificación de un pasado glorioso y sucio, próspero pero fugaz, de satisfacción y traición... todo lo que España y el Imperio fueron, es el Capitán Don Diego Alatriste y Tenorio. Entrando algo más en lo que significa la historia para mi, realmente la considero como una reivindicación -novelesca, pero reivindicación a fin de cuentas- de nuestro pasado como parte del Imperio Español; la veo como una manera amena de introducir el gusto por la historia a las personas que encuentran complicada o aburrida una parte de nuestra historia que los escritores mexicanos de los libros de texto se han encargado de mandar al completo olvido. Muy cierto: la serie de Pérez-Reverte es exclusivamente europea, y son muy vagas las menciones a otras partes del Imperio, en especial a América -en Corsarios de Levante, Iñigo recibe una carta de su amada Ángelica desde Nueva España-, pero me parece que para comprender nuestras raíces como latinoamericanos y como iberoamericanos, debemos de saber la historia de la Madre Patria, del país que nos dío mucho y nos quitó en la misma cantidad, de un país que trató a las Indias como trató a Diego Alatriste:
En fin. Mi intención es entregar semanalmente un reporte sobre uno de los libros, personajes históricos y algún aspecto de la época en la que se desarrolla la historia. Honestamente, y cayendo en la egolatría, espero que muchas personas los lean y que, como dije en anterior entrada, sirva de algo en nuestro entender de la historia, y la profusión de nuestra hermosa lengua española.
Saludos.
*SOHO, Small Office, Home Office; cuando trabajas desde casa y por ende no tienes una oficina física.
** Mencionado como escrito de Lópe de Vega sobre un toro a quien toreó Felipe IV en el primer libro de la serie. Me pareció muy bonita la forma triste sobre la suerte del animal, y no sé, siento que describé en parte al capitán.
P.D. Gracias Ben ^_^.
Con mi pensamiento aún enfrascado en los escritos que no he escrito, hoy día le pregunté a
como puedo hacer para escribir, ya que al susodicho lo considero ducho en tal asunto. Recomendó lo que hace para comenzar: redacta los motivos por lo que quiere hacer un escrito, haciendo que la musa encuentre el camino. Teniendo tal cosa en mente, he estado cavilando sobre las razones para escribir el ensayo histórico sobre los reyes de España, pero curiosamente, no deseo expresarlo en este momento, ¿por qué? Bueno, digamos que la musa decidió irse por otro lado @_@, y deseo escribir sobre la serie de libros que he mencionado tantas veces: Las Aventuras del Capitán Alatriste.Ante de comenzar la serie de relatos sobre los seis libros, y siguiendo el consejo de Ben, comentaré en esta entrada lo que me mueve a teclear.
Hace unos cuantos años, allá por el 2002 o algo así, recorría la biblioteca pública de Cancún en busca de algo bonito, interesante y en cierta forma revelador del pasado que leer. Siempre he sentido fascinación por ensayos, novelas, biografías y cuentos sobre los imperios mundiales, ya sea el romano, español o británico, y casi casi recuerdo que eso tenía en mente cuando me tope con El Capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte. Leí la contraportada, las pestañas y el primer capítulo, y aún algo incrédulo por el hallazgo, tome el libro conmigo y me lo lleve a casa -prestado, claro-. Leyendo con la regularidad de mis años más mozos y de trabajo en casa -SOHO*-, cada página de la novela me hacía más y más participe de las desventuras de los personajes, porque la forma en que Pérez-Reverte escribe su historia, enraizada en la España de finales del Siglo de Oro, no sólo te cuenta la ficción, sino que impregna amenamente información sobre la forma de vida, las costumbres particulares, el gobierno y el estado del mundo en el siglo XVII, cuando el Imperio Español era amo y señor de dos mundos, cuando la monarquía más poderosa del globo era regida por un rey joven, inexperto y galan, Felipe IV, el Rey Planeta; de cuando un imperio global era llevado de guerra en guerra por el Conde-Duque de Olivares, sin que ser alguno le llegará a tumbar la pluma del sombrero -ok, ok, sono exagerado-.
La serie de libros, según ha mencionado el autor, salió a la luz al notar que en los libros de historia de su hija no se dedicaba mucha información al Siglo de Oro. El producto siempre queda a consideración del lector, pero para mi, sus libros resultan en una leve demostración del honor de lo que era "ser español" en esa época; en un intento exitoso de terminar con el pesimismo, la desinformación y la "vergüenza" -perdón por esto- que mucha gente pueda tener -y de hecho hay- por el pasado que España y Latinoamérica compartimos al haber sido parte del Imperio; encuentro en la historia de Diego Alatriste la personificación de un pasado glorioso y sucio, próspero pero fugaz, de satisfacción y traición... todo lo que España y el Imperio fueron, es el Capitán Don Diego Alatriste y Tenorio. Entrando algo más en lo que significa la historia para mi, realmente la considero como una reivindicación -novelesca, pero reivindicación a fin de cuentas- de nuestro pasado como parte del Imperio Español; la veo como una manera amena de introducir el gusto por la historia a las personas que encuentran complicada o aburrida una parte de nuestra historia que los escritores mexicanos de los libros de texto se han encargado de mandar al completo olvido. Muy cierto: la serie de Pérez-Reverte es exclusivamente europea, y son muy vagas las menciones a otras partes del Imperio, en especial a América -en Corsarios de Levante, Iñigo recibe una carta de su amada Ángelica desde Nueva España-, pero me parece que para comprender nuestras raíces como latinoamericanos y como iberoamericanos, debemos de saber la historia de la Madre Patria, del país que nos dío mucho y nos quitó en la misma cantidad, de un país que trató a las Indias como trató a Diego Alatriste:
Dichosa y desdichada fue tu suerte,
pues, como no te dio razón la vida,
no sabes lo que debes a la muerte.**
pues, como no te dio razón la vida,
no sabes lo que debes a la muerte.**
En fin. Mi intención es entregar semanalmente un reporte sobre uno de los libros, personajes históricos y algún aspecto de la época en la que se desarrolla la historia. Honestamente, y cayendo en la egolatría, espero que muchas personas los lean y que, como dije en anterior entrada, sirva de algo en nuestro entender de la historia, y la profusión de nuestra hermosa lengua española.
Saludos.
*SOHO, Small Office, Home Office; cuando trabajas desde casa y por ende no tienes una oficina física.
** Mencionado como escrito de Lópe de Vega sobre un toro a quien toreó Felipe IV en el primer libro de la serie. Me pareció muy bonita la forma triste sobre la suerte del animal, y no sé, siento que describé en parte al capitán.
P.D. Gracias Ben ^_^.
- Estado de ánimo:
optimistic - Música:Love Parade, por Arashi




