¡Hola! Bienvenidos al blog de Nef

Soy: un hombre gay, historiador aficionado, monarquista, lector con pasión y blogger con dedicación, que se desempeña como editor en un diario local de Cancún, México.

Monedas del @Bicentenario

  • Oct. 24th, 2009 at 1:11 PM

Monedas 2, originalmente cargada por nefmex.

Mi pequeña colección del Bicentenario :-D Espero juntarlas todas, aunque no sé cuantas serán :-/. A mi modo de ver, dentro del todo el despapaye de país que tenemos, un poco de magia y encanto por la Historia bien vale la pena unas monedas de cinco pesitos.

Útil desconfianza

  • Oct. 18th, 2009 at 2:45 AM
 ¡La li ho! ^_^
 
Occasio furem facir
La oportunidad hace al ladrón
 
Hay veces en que se cuestiona la vida de un homosexual respecto a diversos aspectos de la vida, como vemos el mundo, a qué partido político le damos el voto y esas cosas. Cada quien tiene su respuesta, la mía es "Soy homosexual, no..." y ahí cabe cualquier tipo de expresión o adjetivo que se pueda ocurrir. Esto viene a colación por un curioso hecho del día de ayer en la mañana sobre el cual podemos decir "soy homosexual, no estúpido".
 
Debido a cierto hecho con cierta imagen que antecede a esta entrada, hace unos días que me he hecho de tripas corazón y levantado a trotar un rato en la cancha cerca de mi colonia y luego bicicleta fija en mi casa, pero bueno, eso, ahí vamos poco a poco a solucionar los problemas. 
 
El caso es que hoy estaba haciendo eso cuando veo pasar a un chamaco súper X, y bueno, no pasa nada más que el mirar por aquello de las desconfianzas. Unos momentos después veo que detrás un edificio en el área sale otro tío, este en bicicleta y se reúne con el primero... "hmmm, cosa rara", me dije para los adentros. Seguí trotando pero con el ojo al garabato y noté que andaban cuchicheando, viendo mucho hacía mí y eso activó mis antenitas de vinil: "estos quieren algo conmigo, y no parece nada bueno".
 
Por un momento pensé en ignorar el hecho y seguir el camino que me hubiera llevado hacia ellos, pero conforme me acercaba, notaba con mucha desconfianza sus miradas y actitudes y así, con toda la naturalidad del mundo salí de la cancha tomando el camino que llevaba hacia un conjunto de alarifes que construyen un centro comunitario -por si las dudas-. A punto de salir del área, volteo y veo que los dos tíos esos se subían a la bicicleta y tomaban dirección opuesta. Da pena decirlo pero, ¿así o más clarito? Sé que es feo desconfiar de todo mundo, pero una cosa es que sea el hombre tierno y lindo que ve al mundo multicolor y que quiere hacer a todos felices, y otra ser tan wey como para no darme cuenta de que hay gente vival y gandalla que espera el momento para asaltar. Con la pena, preferí no arriesgarme y puse pies en polvorosa de la situación de peligro.
 
Curiosamente este asunto me puso una sonrisa en la cara: me alegra saber que a pesar de ser un chico tranquilo, soñador y con una extraña fe en las personas, no vivo fuera de la realidad y sé defenderse en forma preventiva. Soy muy cuidadoso cuando camino y esas cosas, creo que clasifico hasta de desconfiando, y pues, eso me ha salvado tanto en esta ocasión como en otras de índole sexual sin certidumbre. A veces siento que soy demasiado precavido, demasiado "niño santo", pero en episodios como este me doy cuenta que es preferible estar siempre a la segura. ¿Qué no?
 
Saludos.

Revelación

  • Oct. 13th, 2009 at 12:46 PM
¡La li ho! ^_^


Noli foras ire, in teipsum reddi; in interiore homine habitat veritas
No vayas fuera, entra en ti mismo: en el hombre interior habita la verdad
 

Revelación, originalmente cargada por nefmex.

Cuan los rayos del sol al despuntar la mañana, la luz cubría el campo de la vida y nos dejaba ver la realidad por muchos años oculta bajo las sombras de la sinrazón: razones que ni ella misma tenía en mente.

Durante años y años he vivido un grave conflicto interno, el último resabio de mi emocionalmente traumática juventud: el miedo a ser gordo. Es curioso para muchos el porque siento un temor tan feo hacia esa situación, siendo que me gustan los hombre gordos, los ositos y los "cub", pero la verdad es que en mí no se ve bien por un sólo mísero trauma de la universidad.

Anoche me sentí mal, pesado, inflado y con problemas de autotestima a grado mayúsculo: levantome de la cama como un rayo, tomé la pluma y el papel y escribí con gran desesperación el mensaje que dentro de mí estaba oculto.

¡Evolución mía! ¿Qué hice para aún no haberme librado de mi última espina? ¡Presto está el látigo del pasado a manifestar su presencia! Raudo cual saeta se ensombrece el destino fulgurante de mi vida ante, tal vez, la única cosa que no puedo soportar: llámame puto, joto, chupa penes y demás palabras sin significado y sabete que sólo se acrecenta el orgullo de ser homosexual, pero, ¡ay de mí, príncipe de Elsinor! Cual la otrora majestad de Dinamarca, vaga sobre mí el fantasma de mi vida si yo mismo me reprocho; la locura me invade como a Ofelia y, cual la trágica suerte de ella, me arrojo presto a las aguas oscuras del terror, la muerte y el sin sentido.

Dicho está, muy a mi modo grandilocuente que me pondría en el índice de artículos de Larra, el secreto más grande mi vida, el trauma más complicado de sobrellevar y, siendo más honestos, la razón centroprimera de mi baja autoestima.

El resto, es sólo un mensaje escrito en un papel...

Saludos.

Eligiendo meditar

  • Oct. 9th, 2009 at 3:20 PM
¡La li ho! ^_^
Itaque tempus ad utranmque rem decernitur
Asi pues, el tiempo decidirá sobre ambas cosas

Algunas veces las cosas pasan sin que se haya dado un tiempo para pensarlas, sopesarlas o decidirlas con gran proceso; simplemente pasan y damos la situación como optativa cuando ya estamos más allá que acá. Sacamos esto a la luz porque a veces siento que "no tengo opción", cuando la realidad es que siempre la hay.

Una de esas decisiones no hechas es referente al blog. Hace apenas un año casi a diario escribía y me sentía muy raro cuando no lo hacía, ¡dramas y más dramas amarcianados! El ritmo de trabajo y el extraño horario que tengo, han hecho que poco a poco el blog tome un ritmo más pausado y más enfocado a las cosas que mueven los sentimientos, ya no tanto en las cositas que pasan día con día. Al principio era raro, dado que mucho tiempo el blog estuvo dedicado a las mil y un cositas que pasaban en mis días libres con las citas, pero ahora, cual pasa con la vida, nuestra esencia y hechos nos acontecen situaciones diferentes, algo más enfocadas a nuestra etapa de "adictos al trabajo". Es normal, es la propia evolución de un chico que apenas unos años no sabía donde estaba parado al de un hombre que, de cajón, puede decir que le gusta lo hace.

Otra de esas es respecto a los cuates. Pasan a veces semanas enteras sin que sepa de ellos, sin que pueda verlos para cualquier razón o motivo; organizan fiestas a las que no puedo ir y pues, sí se siente feo ver como han tingo y tango súper divertido y yo... pues leyendo y viendo fotos desde el Twitter porque ando trabajando. No niego que siempre me da miedo que me olviden, que crean que soy un pesado por no ir, aunque también es cierto que del mundo que conozco, tres cuatros y cinco octavos sabe de mi condición de "workahcolic" y que justamente los sábados tengo a cargo el diario, por lo que, aunque pase muchas horas sin hacer algo, pues no me puedo ir temprano T_T. Sí, parece que es una decisión típica del "no tenía opción", pero pues... es parte de las muchas cosas que tenemos que adecuar en este extraño mundo en el que me toca trabajar.

Y la última de esas "opciones no escogidas", es la referente a mi estado civil. Siempre suelto una broma con los cuates de la redacción: "Fulano de tal, eres una persona muy chida. No entiendo, ¿eres soltero por elección? Sí, pero no de él" -LOL-, y a veces la uso para conmigo cuando tengo la incómoda pregunta de su ando con alguien... pero la realidad es que sí es por "elección" mía. Siento que desde hace mucho tiempo no tengo espacio para tener un novio, ¿de dónde sacaré tiempo para dedicarle a otra persona cuando apenas dispongo de algo pa mí?

Lo sé, lo sé, no es la mejor respuesta para una pregunta tan importante, ya que tengo en mente que "cuando se quiere, se puede" y si realmente no ando al alguien es porque "no quiero", a pesar de que me llegan los ratos emos... que no son más que simples reclamos a mí mismo, cuando me dejo llevar por el lado oscuro de la "misión de Nef": hacer al mundo feliz. Sin embargo, a pesar de esos momentos complicados siempre me hace feliz darle a los demás algo que puedan necesitar afectivamente, aunque es necesario que recuerde darme algo a mi de vez en cuando.

No sé, esta entrada es muy chistosa porque no hablo más que de lo que traigo por dentro, algo que hacía mucho no hacía; y no es porque este en un momento particularmente complicado, sólo siento que a veces se me olvida que puedo elegir de entre lo elegido, que la vida no está resuelta por una gran decisión tomada y que todo ello no trae respuesta, sino más situaciones que resolver. ¡Qué cosas! ¿No? Alguna vez pensé que cuando encontrara la "cosa" para lo que soy bueno, tendría un gran problema menos que entender en la vida, sin embargo la situciones no se hace menos complicada con la resolución de un dilema: cuando sales de la caverna descubre que las sombras son inofensivas, pero la luz del mundo exterior es mucho más segadora en su certidumbre.

Saludos.

La respuesta que llega

  • Oct. 3rd, 2009 at 1:08 PM
¡La li ho! ^_^
Vita mutatur non tollitur
La vida no termina, cambia

Los ciclos se cierran el día menos pensando de nuestra vida, unos son buenos desde del principio, otros toman un momento antes de entender que se tiene que dar un paso adelante aunque dejemos atrás lo que pensamos sería la realidad. Ayer pasaron muchas cosas en una sola jornada, mucho más reveladora de lo que podría ser en apariencia y, en especial, más importante por el efecto más que por el hecho. De un momento a otro, la vida cambia sin avisar y es ahí cuando, antes que rebote, hay que cachar la oportunidad, descubrir que el mundo ya no será igual... y sonreír porque de otra no hay.

Curiosidades de la vida -frase harto dicha por mí- es como todo se junta para darnos mil y un razones para pensar. Ayer parecía el día más normal de la existencia humana mía, hasta que comenzó la serie de eventos afortunados-raros-cambiantes-de-vida de la jornada. En forma casi cronológica, empezamos por una de esas reuniones con la dirección editorial que, como muchos han leído, tienen la característica de ser absolutas y definitorias: o te ve mal, o te va bien. Ahí me ven, sentadito, viendo al ventanal-pared de la dirección, esperando saber que será lo que me irán a decir esta vez y sin más pausa que el típico silencio incómodo que hacen cuando habla, el director soltó la pregunta del millón de pesos: "Nexta, ¿cómo te ves en unos años? ¿Qué te ves haciendo?" Y por primera vez en treinta años -simbólico, claro-, tuve la respuesta desde lo más profundo del corazón -receptáculo alegórico de los sentimientos-: escribir, ser un ensayista y publicar la visión del mundo que me tocó vivir.

Para mí, esa respuesta me iluminó el día de forma inimaginable: durante muchos años odie que me hiciera la pregunta del millón porque jamás podía dar una respuesta que me satisficiera, al final terminaba mintiendo supinamente y salía con más nublado mental que cuando entraba. Nunca me veía haciendo páginas en la red, pero siempre contestaba que eso haría, aunque no supiera de que carambas hablaba. El caso presente fue distinto, no tomó más que dos segundos decir lo que realmente espero hacer con mi vida profesional, me sorprendí, sentí chido el saber que por fin encontré la respuesta a la gran y subjetiva pregunta.

Regresando al escenario del ventanal, el director regresó con otra pregunta sobre sí estaba a gusto trabajando para un medio de comunicación... obviamente la respuesta es más que conocida. Así, por fin llegó al punto que él quería llegar: cambiarme de lugar en el directorio de la empresa, en otras palabras, un nuevo puesto: sub-director editorial. ¡Vale! Vale que vale que esta vez no puse cara de sapo sorprendido pero tampoco me quedé en la pasividad absoluta... de cajón sé que acá no es totalmente democracia y que si estaba nominado es que casi, casi era una orden pasarse para "allá". De segundo, sé que suena totalmente encantados, deslumbrante y regocijante la perspectiva de tan semejantes palabras debajo del nombre. Pero, ¿qué implica? Al menos en este diario tan raro donde trabajo, la sub-dirección editorial implica participar proactivamente en la lluvia de ideas para los temas principales y secundarios a llevar. Así de fácil, y así de complicado.

Aparte de la rimbombancia del asunto, el aceptar la nominación implica no sólo lo anteriormente dicho, sino un nuevo cambio en la forma de vida que tenemos que llevar: hay que estar presente en reuniones tempraneras con los reporteros y controlarlos, lo que a fuerzas hará que este presente en este pedazo de Cancún a tempranas horas... sin embargo no implica vivir en el diario, aunque sí, la idea del horario programado está más que descartada, la vida se transforma en una especie de "serie de TV" donde tendremos que crear una realidad nueva para aprovechar el tiempo. Curioso, ¿no? A según, el lunes comenzamos con esta nueva etapa de responsabilidades y, a menos que invente algo y lo evite, saldría una mini biografía de mí en el periódico O_o.

Quien se queda, encuentra

En ámbitos totalmente distintos al anterior, a la salida del trabajo tenía una cita con una antigua amistad, pero como tenía una hora completa para esperar, decidí salir a dar la vuelta por "la zona gay" de Cancún. De cajón, dicha "zona" es subjetiva pero real: son las calles que separan a los dos antros gay más populares, y son área gay sólo de noche porque todos los chavitos, reinitas, ositos, musculitos, chacalitos y novatos pasan por ahí tratando de ver que hay de bueno para ligar, para comprar algo en el Oxxo o esperar a que lleguen los cuates para ir al antro u otra cosa.

Pero bueno, el caso es que andaba por ahí pajareando y pensando en mis asuntos cuando, me quedé viendo a un chavo muy, pero muy guapo; él se me quedó viendo y no pasa nada, me alejé; regresé mis pasos y él lo hizo también: ¡sorpresa del universo! El mentado chavo guapo era Ricardo, el chamaco entrenador del gimnasio al que asistía cuando tenía veinticuatro años, cuando salí del closet ^_^. ¡Qué cosas de la vida! Ahí andaba esperando a unos amigos suyos y platicamos muy poquito, pero me sacó la sonrisa de la vida porque hacía mucho que no lo veía... tan guapo como siempre, lástima que es heteroflexible.

Pasado el breve encuentro de la cortesía, seguí con mi pajareo, compré una jugo de uva y me quedé esperando frente al Oxxo de avenida Tulum a que llegara el Felipe. Terminé el jugo y comencé a leer un libro que Mario de me prestó "Mi madres", de Georges Bataille. De vez en vez levantaba la vista de las páginas y me sorprendía como los otros tíos me estaban mirando: cuatro personas intentaron ligarme *_* mientras estaba esperando a Felipe. La mar de ellos con las constantes miradas en sus interminables paseos por donde estaba: una pareja "casual" de mexicano y un oriental me miraban con mucha insistencia y, ante mi desínteres aparente, el oriental se acercó y me dijo "Este es un mal lugar para leer, ¿no crees?" Y insinúo que fuera mejor a sentarme con ellos, a lo que respondí con un "No gracias, espero a alguien". El resto de los tíos mencionados no se atrevieron a hablarme, pero sus miradas e insinuaciones fueron más que obvias... en todo el sentido de la palabra.

De gris a multicolor

Felipe y yo tenemos una historia detrás. Cuando nos conocimos pensamos que podíamos tener algo, pero un desacuerdo hizo que la ilusión se perdiera y al final, "sólo" quedó la amistad de un par de personas que disfrutan de estar juntas, aunque no quieran otra cosa.

No niego que si por mi fuera, le daría otra oportunidad, pero ayer, después de pasar dos horas platicando en el parque, me dijo que él no quería: que la ilusión que sintió por mi hace más de un año dejó de existir pero que lo que aún estaba ahí, eran las ganas de fuera su amigo. Trastocado por el rechazo, aunque este fue más agradecido por honesto, durante un rato quedé en gris, y Felipe me lo dijo y preguntó porque lo estaba. Ahí fue cuando rompí con el velo y le dije lo que pensaba y en especial, lo que en ese momento quería... y todo acabó en una sesión de risotadas y confianza restablecida.

¿Qué que le dije? Simple: que cuando quedamos para vernos después de mucho tiempo no lo hice para que retomáramos el nivel de aquella etapa, que aunque me sigue gustando, sé que las cosas quedaron en otro contexto del cual ya no es posible regresar; que quiero ser su amigo y disfrutar de la esencia chistosa que nos unió al principio: qué Felipe es, tal vez, la persona que en cuestión sentimental nunca me ha mentido y con la cual me sentía chido de sólo escucharlo hablar. Y en eso quedó. No pasó más allá de un apretón de manos y de una larga conversación sobre lo que ambos hecho en el año entero que nos dejamos de ver. En el taxi de regreso a casa seguimos platicando y bromeando, curiosamente, tan felices y contentos como la primera que nos vimos, cuando creímos que podíamos pintar un lienzo con muchos colores. Ahora que las cosas no se pueden componer, el lienzo ya no queda blanco, pero tampoco gris: se ven los colores de algo chido que ya no es, perderse en el brillo de la realidad. Bonito, ¿no?

Saludos.

Las "libretas" de Nef

  • Sep. 13th, 2009 at 12:47 PM
¡La li ho! ^_^
Insanabile cacoëthes scribdendi
Un vicio incurable de escribir


Hace varías entradas que menciono el asunto del "sueño hecho realidad", aquella frase que salió una vez en el Twitter que me hizo pensar y decir "nunca pensé que lo diría", y tal se refiere a las palabras "¡Uff! Terminé mi artículo para la revista". ¿Cuándo pensaría el Nef atormentado del pasado sobre eso? Cuándo en aquella también mencionada charla de café con Carlos I y V sobre el sueño de ser "un escritor" -tomado en el sentido más general de la palabra, claro-, él me espeto en buena onda que cuando empezaría ponerme las pilas para hacerlo realidad y no quedarme soñando despierto.

¿Por qué traemos a colación este tema nuevamente? Pues porque mientras hacía mil y un cosas durante la semana, hacía un compendio de los escritos que tengo que realizar en la semana y aunque no son muchos, realmente me llenan todos de una emoción dosificada según su naturaleza.

Comenzamos para el diario, La Verdad de Quintana Roo. Estoy por cumplir dos años trabajando con ellos y a pesar de que mi labor no es meramente la de redactar notas, artículos o columnas, cierto es que nuestra huella queda puesta en cada texto que pasa por nuestras manos: adecuaciones, correcciones, palabras, titulares y sumarios llevan el estilo propio del editor que la tuvo en sus manos. A veces se dan los casos en que no hay nota pero sí fotografías y la situación en que fueron captadas, y es ahí donde sí viene nuestra labor de "reporteros de escritorio", ya que en base a lo que nos cuenta el fotógrafo redactamos un breve texto que da pormenores sobre las gráficas que serán las protagonistas principales de la plana. En el caso de las agencias pues aunque el texto ya está ahí, hay veces en que debemos suprimir un par de párrafos para darles un revuelco adecuado a nuestra forma de expresarnos o a la idea principal que queremos darle y que la nota, por ser genérica, no trae consigo.

El segundo espacio donde plasmamos nuestras palabras es la revista DRIP o DRIP Magazine: revista en línea semanal de contenido temático general o cultural. Lo curioso con DRIP es que no me pagan, no obtengo beneficio material por escribir para ellos, sin embargo para mí es tan importante como el periódico, ¿por qué? Pues aunque DRIP está comenzando y aún no somos súper conocidos, tengo fe -sí, es raro que lo escriba- en el proyecto; me encanta tener un espacio que no es mi blog para redactar mis ideas o temas sobre Historia y política. ¿Qué de qué me sirve? ¡Pues de mucho! De cajón es un fogueo necesario para que las ideas no se queden en la cabeza y se difundan por un medio no tan egocéntrico como el blog personal. Otra razón de importancia es la práctica de la cual me provee la responsabilidad de redactar un artículo diferente cada semana; también está la oportunidad de "probar suerte" con la crítica: la gente nos lee y comenta sobre el escrito no como sacado de una bitácora donde el bloguero tiene la libertad de escribir lo que le venga en gana e ignorar las críticas, sino de un artículo que puede y debe ser puesto a prueba de los lectores. Por todo ello, escribir para DRIP magazine me agrada y le doy la importancia que merece.

El hasta el momento tercer y último espacio que tengo es la revista La Verdad: la publicación semanal del diario donde trabajo y donde tengo a cargo la sección llamada "Para Leer, Ver y Escuchar", que trata de recomendaciones de libros, discos y películas en DVD. Con los libros no hay tos: de esos tengo muchos en mi cabeza y conozco forma de encontrar recomendaciones nuevas o clásicas. Con los CDs y DVDs tengo la posibilidad de preguntar a mis cuates más conocedores sobre el tema y basado en su explicación, redactar la que se plasmará en la revista. Esta participación más "pop" me sirve para aprender a investigar sobre temas más "ligeros", para llegar a conocer la forma de dirigirme a las personas con textos breves y claros sobre un tema súper específico como recomendarles algo. Aún andamos en el número tres, por lo que la experiencia se presentará a la par que con el crecimiento de la revista; algo muy, pero muy bueno es que para el currículum será fantástico el tener un espacio en publicación física semanal, ¿no creen?

Acá cabe mencionar un apartado: no es una participación regular, al menos tan rápido como quisiera debido a los tres anteriores, pero también se puede encontrar un artículo mío escrito en la página del Bicentenario de la Independencia de México, mismo que también ya ha sido comentado por estos lares. El gran honro de haber sido aceptado para aparecer entre los historiadores de renombre que tienen artículos para ese sitio es sencillamente extraordinario, no cabe realmente la alegría en mi ser cuando veo mi nombre ahí, y siempre busco la forma "dar una mano" a las celebraciones que se promueven, como el promocionar los libros que editan en la sección de la revista. Tengo pendiente uno que me pidieron -después que lo ofrecí, claro-, sobre la reacción del Vaticano a la independencia del país, pero no he podido terminarlo debido a las responsabilidades inmediatas que el periódico y la revista me exigen, aunque a modo de deslinde puedo decir que sobre el tema tengo ya la bibliografía.

Curioso, ¿no? ^_^ El sueño más descrito de toda la historia del blog, pero es que tal vez es el primer gran sueño de niño que se hace realidad.

Saludos.

Tres ideas Tres

  • Aug. 28th, 2009 at 12:49 AM
 ¡La li ho! ^_^
 
In tempore oportuno
En el tiempo conveniente
 
Los últimos días han sido muy poco reveladores de eventos afortunados o desafortunados... bueno, la verdad es que siempre digo lo mismo y termino sin recordar muchas cosas que realmente pudieron pasar a mi alrededor, y es que he notado que muchas veces suceden cosas maravillosas de las cuales no escribo en el blog; eventos que hace apenas dos años hubieran sido el motivo de escribir derechito apenas terminaran. 
 
Algo que noté desde hace tiempo es que el blog ha dejado de ser un compendio exagerado de las cosas que me pasan, para convertirse ahora en un tablero de reflexiones profundas sobre lo que siento. Por acá plasmo los momentos más profundos que se generan en mí cuando algo sucede en el exterior: puede ser bello o feo, puede ser hoy o hace mil años, pero esa expresión, ese sentimiento es "en este momento" cuando quiere salir. ¿Qué ha pasado? Ni yo sé realmente como ha sucedido esto, que de cajón se aclara que no me desagrada. Cuando andaba en OT, todos los días escribía, siempre plasmaba un sentimiento; ahora en la redacción las cosas son un poco diferentes, ya que las palabras son ahora el pan nuestro de cada día, escribir es ya -por fin- la razón de la vida laboral y el motivo por el cual me pagan cada dos semanas, por lo que huelga decir que en ocasiones no escribo porque estoy cansado de hacerlo en la redacción. 
 
Esto trae a colación muchas cosas que he pensando en los días de enfermedad y hoy, en que tomé el descanso regular. De entrada, es necesario hacer unos pequeños cambios en la vida: necesito salir, caminar, despejarme después de trabajar. No sé cuando pasará, pero uno de estos días me iré de paseo por el centro, si es necesario me sentaré en una banca del parque de Las Palapas, sacaré un libro y leeré. En alguna otra ocasión chance vaya al antro a escuchar música más allá de mis audífonoa; otro día chance sólo camine un poco y cuando menos lo piense, levantaré la mano para tomar un taxi e irme a casa. ¿Por qué quiero hacer esas cosas? Porque he notado que hay días en los que quiero estar fuera de cuatro paredes un rato, en los que quiero sentir el aire citadino de la ciudad-paraíso en la que vivo. Así de simple.
 
Otra de los pequeños e importantes cambios que se me antoja hacer es, cual escritor del pasado muy pasado, irme a tomar un café y escribir. ¡Huy! Suena tannnn diferente ¬_¬, ¡ya sé! Pero me parece chistoso, quiero ver qué pasa, como actúa la musa en un ambiente diferente a la redacción y a la casa. A veces imagino la curiosidad de los escritores de antaño, que pasaban horas en las cafeterías pensando en su próxima obra, papel y lápiz en mano. Obviamente, en estos tiempos ya cargaré con mi netbook :-P. Sé que es algo tan exageradamente simple que parece raro que antes no lo haya hecho, pero -como dicen por ahí- "pasa cuando sucede" que hay cosas muy sencillas que no han sido realizadas por mí.
 
La tercera de una lista larga -que no detallaré-, tiene que ver con la reflexión interna. El buen Dolfo me dijo hace pocos días algo que me llegó muy profundo y que, lo admito, no sé cómo entenderlo: "vive para Nef, no para los demás"; frase tan sencilla no cabe en mi cabeza. Sé que tengo un grave problema al querer hacer a todos felices, a poner de mi parte mucho más que los otros y, cuando la satisfacción no es la esperada, caigo en días depresivos y pierdo la noción del presente y pasado. ¿Qué tengo que hacer para ver por mí? ¿Cuál es el secreto para que vaya por la vida haciendo el bien para mí y no sólo por lo demás? He ahí el secreto que con la reflexión profunda espero me sea revelado. La verdad es que no lo sé, no me cabe en la cabeza ese sentimiento necesario para, después de 30 años, dejar a un lado los pocos demonios que me quedan.
 
Lo pasado no contado
 
De entre las cosas que me han pasado y que la enfermedad, el trabajo y la secrecía me han impedido revelar, destacan tres asuntos. El primero, el hecho de que la semana pasada pasé la mañana con Josh, mi viejo amigo y sempiterno "crush". Fuimos a desayunar a plaza Chinatown y platicamos como siempre: poco pero mucho. Me contó que tiene novia y que esta parece ser la más seria; lloré y en público, porque me sentí muy feo de que mi eterno "amor de verano" no pueda corresponderme en la misma forma. No pasó a mayores el detalle lacrimoso y seguimos pasando el día muy chido: pasamos a tres librerías (a saber: Porrua, Conaculta y Dante) en busca de "Terra Nostra" -que no encontramos- en la tercerá, de la Gran Plaza, me compró a modo de regalo de cumpleaños atrasado "Sor Juana Inés de la Cruz, o las Trampas de la Fe", de Octavio Paz. Fue un gran día ese: después llegamos a casa para quemarle unos discos y, como un par de adolescentes, nos quedamos dormidos -por separado-, jejeje.
 
Lo otro es algo... bueno pero aún no concretado. Sucede que después de pensarlo cinco mil veces, planteé al jefe inmediato la necesidad de un aumento de sueldo; dos días después me dice que se comentó con el director general -que hace cinco meses me dijo "no"- y comentó que sí, que ya era tiempo de darle a Nef más dinero por todo lo que se ha hecho y se hace en la redacción. El único detalle es que no tiene fecha :-P, no sé cuándo ni cuanto sería :-P, pero el hecho de que ya por fin se haya hecho tácito -y no implícito- es bastante alivio para mi atribulado concepto del bolsillo.
 
El tercero es aún más etéreo: el martes pasado el mismo director general me invitó a ser partícipe en un nuevo proyecto periodístico que tiene, siendo este una revista semanal de la empresa, tentativamente planeada para centrar su mercado en la Ciudad de México. Ofreció escribir sobre libros, música y muy brevemente de películas de moda -tinte artístico-. Primero me sentí sorprendido, luego extasiado y por último, preocupado :-P, pero acepté -¿a quién le dan pan que lloré?- Ya que es muy cierto que una de las muchas cosas que me ha dado estar en el diario, participar en DRIP Magazine (¡Gracias jefecito @MoOoNT) y tener un artículo en la página del @Bicentenario, es el saber que soy capaz de escribir para alguien más que para mí mismo, así que dije que sí. Como mencioné, está casi en fase beta, porque no conozco alguna fecha para el arranque, aunque -siempre hay uno en mi vida, lo sé- parece que no pasará de septiembre :-/. Curioso, ¿no?
 
 
Así las cosas con la vida mía. Parece que, como siempre digo, "siempre hay algo que contar", aunque me tome un poco más de tiempo para hacerlo, jejeje.
 
Saludos.

Un recuerdo aleccionador

  • Aug. 8th, 2009 at 10:23 AM
¡La li ho! ^_^
Mirum somnium somniavi
He soñado un sueño maravilloso

¡Vaya que es complicado escribir en algunas ocasiones! Pareciera que no hay forma de expresar nuestros sentimientos con palabras escritas por más cosas que nos pueda pasar o hayamos aprendido en el transcurso de diversas jornadas.

Para mí, la verdad es que me asusta cuando no escribo: siendo que hay un vacío en la vida, un algo que no he hecho por más que no hay obligación para realizar esta labor tan bonita. ¿Entonces por qué me pongo de malas? Hmm, no lo sé. Es de esas cosas raras que definen mi personalidad aún más rara. Cuando escribo, siento libertad dirigidas hacia mi mente, nada me importa más que seguir escribiendo por horas -si es necesario-; pero cuando no sale la inspiración, la ansiedad y el dolor vienen parejos contra mí; me da miedo que pasen días sin que exprese palabras, siento que todo pierde sentido. ¡Ya sé! Estoy loco.

Ayer me dio uno de esos accesos de ansiedad mientras intentaba escribir: tres veces borré los textos que tenía preparados y en dos ocasiones le di un bloqueo a mi mente a un tema, sólo porque no quiero verme centrando en una sola cosa. Sé bien que tal cosa no tiene sentido, ya persona alguna puede juzgarme y mucho menos cuando hay cosas en la vida que nos definen, que son parteaguas de nuestra línea del tiempo. Ahora que lo menciono, ¿por qué siento miedo de algo así? A veces me asusto de la capacidad de auto-sabotaje que poseo.

Le contaba hace unas noches a Mauricio uno de los pocos sentimientos y situaciones que no he comentado sobre el artículo escrito para @Bicentenario, y tal está basado en una conversación antigua con mi cuate súper amigo Carlos I y V. En aquellos días, salía mucho a la reunión de cafecito al Sanborns de la avenida Uxmal con la "banda LGBT", aún trabajaba en la agencia de viajes aunque eran ya mis últimos meses -sin saberlo-. Las conversaciones de aquellas reuniones eran sencillas, típicas de los amigos que se cuentan como es nuestro trabajo -nunca quejarse- y cosas así. En alguna ocasión decía el sueño del arroyo: el querer ser un escritor, el poder plasmar ideas escritas para X o Y medio informativo... pero siempre quedaba en el "sigue soñando Nef", dicho por mi amigos en forma de "consejo bueno aunque suene feo", ya que como decían, sólo soñaba pero no me movía un ápice para realizar ese asunto.

Ahora que trabajo en un diario -aunque muchos crean que vivo ahí-, y -con la pena pero ES MI VIDA- también con mi pie puesto en la antesala del paraíso al tener un texto histórico publicado en la página del Bicentenario de la Independencia de México, saco la sonrisa al recordar esa noche de café, al traer a memoria los miles de suspiros que sacaba en la soledad, soñando con poder comenzar a hacer realidad mi sueño de "vivir de las letras". Claro, no soy un escritor así que digamos ¡WOW! Soy un novato entre los novatos de la novatada, y no es que demerite mi primer pasito, sólo que dejo la vanagloria para los tontos y disfruto al máximo lo que tengo en ese aspecto. Veo al Nef de aquellos años y sonrío: soy yo, el mismo chico que soñaba y que ahora, con sus treinta añotes, ve cumplido su deseo porque se atrevió a hacerlo realidad.

Saliendo del contexto del recuerdo, los chicos de @Bicentenario me dijeron que proponga tres temas para un próximo escrito. Hasta ahora tengo uno en mente, o para ser honestos, sobre el que me gustaría escribir: el monumento a la Historia de México, que se encuentra en nuestra ciudad. Cancún tiene tan pocos monumentos, que es singularmente encantador que el más grande este dedicado a la Historia, en una población que de lo que menos habla es del pasado de nuestra mancha urbana. Hoy, hoy, hoy -¡cálmate botudo!- debo pensar en otros dos para también en la presente jornada enviarlos a @Bicentenario y que el lunes o martes me digan para comenzar a escribir. Veremos que puedo encontrar en el camino.

Saludos.

Actualización: Nef llegó a Bicentenario

  • Aug. 4th, 2009 at 9:41 PM

Nef en Bicentenario, originalmente cargada por nefmex.

Alguna vez, un amigo me dijo que tenía que hacer algo. Alguna vez dije que quería ser escritor, redactar sobre Historia y desarrollar esa pasión que me llena el alma -si tal cosa existiera, claro-.

Hoy, el primer y segundo paso han sido dados; neto que, en cuanto llegue a casa, voy a llorar del puro gusto. El artículo se puede leer haciendo clic en http://tinyurl.com/n54kwp

¡Banzai!

P.D. Mañana redacto todo lo que no he dicho sobre este paso dado.

Un paso dado

  • Aug. 4th, 2009 at 2:34 PM
¡La li ho! ^_^
Vitae somno est...
La vida es un sueño...

Alguna vez me dije a mí mismo que pondría a un lado mi viejo pasado y tomaría la actitud seria y concluyente de la realidad vivida, y no de las ilusiones y mal viajes de un adolescente atormentado, ya que de cajón no son un niño, y de realidad es que se siente más chido dejar la presunción.

Esta es la razón principal del porque no he escrito desde hace ya casi una semana, y sólo he dado un par de pistas por las fotos del día. Ello y que no he sentido el más mínimo deseo de redactar cosas, de contar como me siento o comentar lo que pasa en este lado del mundo. Lo curioso es que a veces es necesario ser un poquito "presuntuoso" o "adelantar" un hecho con tal de sentir un aliciente en la vida o, más en este caso, sacar los secretos guardados para hacer que nuestra alma -si tal cosa existiera, claro- se apacigüe de las emociones encontradas que ciertos hechos nos crean.

Bueno, ¿y de qué carambas estoy hablando? Sucede que, hace unas semanas pregunté a la persona que maneja la cuenta de @Bicentenario en Twitter sobre sí era posible que el público en general participara de los festejos mandado artículos históricos para el sitio web. Amablemente me respondieron que sí, que era totalmente válido y mandaron los lineamientos para ello; después del primer intento que, la verdad tampoco me gusto como lo mandé, los de Bicentenario me pusieron de ejemplo dos temas ya publicados para que estructurará el escrito que mandé. Lejos de sentirme mal por la nota, me puse muy contento de que tomen en serio a  los usuarios he hice los cambios necesarios al texto -de hecho casi lo re-escribí-, y una madrugada de fin de semana mandé nuevamente el texto y las imágenes que lo ilustran.

Pasaron los días esperando respuesta que la semana pasada llegó: el jueves me dijeron que el texto estaba aprobado ^_^ para incluirse en el sitio web de Bicentenario. Quedaron en informarme cuando tal cosa sucediera y bueno, hasta el momento no lo han subido por una razón muy, pero muy especial -para mí-, tan especial que, la verdad, me llena de susto: por Twitter me informaron que antes de subir al sitio mi texto, será revisado nada más y nada menos por José Manuel Villalpando, Coordinador Nacional de Festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución en México y además, director General del INEHRM.

OH MY FUCKING EVOLUTION! ¡El señor Villalpando va a leer un texto mío! @_@ ¡No la...! ¡Si la...! ¡Ya la...! ¡Santa madre del Chucho resucitado y parado!... y otras expresiones de asombro. ¡Joder! Ese señor es una eminencia en el estudio de la Historia de México, ha escrito libros sobre el Segundo Imperio, sobre Juárez; es un historiador autodidacta, imparcial; escucho su programa "El Siglo XIX" en versión podcast desde hace meses... no, no, no, ya sólo con que lea mis palabras es como si me hubieran regalado la medalla Belisario Dominguez. No sé si lo aprobará, si le parecerá muy raro, corto, largo, sin sentido, la verdad es que, aunque no parezca, no me sentiría mal que dijera "no": saber que esa persona leerá un ensayo escrito por mí y que seguro hará comentarios es un honor del tamaño de la medalla antes mencionada.

¿Y qué por qué no he dicho una sola palabra de todo eso por acá? Pues porque no quiero verme presumido, no quiero ser de los hablan de "lo que van a hacer" y que al final no pase nada. ¿Por qué lo he hecho? Cual expliqué, necesitaba sacar esto de mi alma -si tal cosa existiera, claro-, quería decirle a alguien que pudiera entender lo extasiado que me siento de hacer todo eso, que aunque no llegará a ser aprobado, comprendería que el haber hecho el intento, escribir sobre Historia y mandarlo a revisión a algo tan grande e importante como las fiestas del Bicentenario es un paso importante para mí y mis deseos de ser historiador. Pase lo que pase, es algo de lo que me siento muy orgulloso... obviamente, espero que lo apruebe, jejeje.

¡Ufff! Listo, ya lo escribí, jejeje.

Saludos.

P.D. De mi salud... luego hablamos :-/.

ACTUALIZACIÓN: ¡Vale! Que ya me lo aprobarón X-D

186.365 Código de escritor

  • Jul. 16th, 2009 at 2:03 PM
¡La li ho! ^_^
Nulla dies sine linea
Ningún día sin una línea
____________________
Plinio el Viejo
Cuando era niño no tenía muchos libros porque era pobre, así que los que había en la casa y en las bibliotecas eran mis grandes aventuras lectoras que, aunque mis padres no podían darme muchos libros, siempre resaltaron la importancia de leer. Uno de los pocos títulos que sobrevivieron a la mudanza de Oaxaca a Cancún, es una edición condensada de "Mujercitas", de  Louisa May Alcott. Lo leía tantas veces que memoricé muchas cosas de él, aprendí vocabulario nuevo y unos años más tarde, fue el primer libro que leí en la biblioteca pública de Cancún, ansioso por conocer la historia completa sobre Jo, Meg, Beth y Amy.

Una de las cosas que más recuerdo sobre "Mujercitas" es un pasaje muy chistoso sobre como Jo -la independiente escritora de la familia- redactaba sus textos, como se podía deducir que tan animada estaba en el proceso de pasar sus ideas al papel. Tanto me gustó ese curiosa pasaje que desde pequeño, mi hermana sabe que significa cuando digo "escribiendo; sombrero de lado" o, cuando tengo sombrero a la mano, pues lo ve mal colocado en mi cabeza.

La cosa es así. Emulando a Jo March, Tengo un sombrero especial para cuando estoy en mis vericuetos personales con las musas de la escritura -aunque la mía es y será siempre Clío-. Compré el sombrero hace mucho tiempo con la intención de usarlo de manera regular, pero como no tenía confianza en mi mismo pues apenas lo portaba; paso el tiempo y el accesorio ya no sale de casa porque no me queda muy bien ya, pero no pensé dejarlo fuera de la vida y así es como terminó siento parte de mis íntimos momentos de escritura.

Pero bueno, ya me desvíe. El caso es que cuando la inspiración está en su máxima expresión, el sombrero está en mi cabeza de forma decente; las ideas fluyen y todos saben que me pueden hablar porque contestaré amablemente. Esto se atenúa y el sombrero queda de lado, casi golpeando mi oreja derecha, símbolo inequívoco de que algo está incorrecto, las palabras no fluyen aunque la idea siga en la cabeza; dirigirse a mí en ese momento no es recomendable: contestaré con monosílabos y pocas ganas de interactuar con la gente.
 
186.365 Código de escritor, originalmente cargada por nefmex.
 
¿Y cuando todo está perdido? ¡Hmmm! El pobre sombrero, si bien le va, estará a mi pies; terminará en el suelo demostrando con ello que Nef está súper irritado porque la musa me abandonó, las ideas no se crean y las palabras no fluyen. Es ahí cuando el texto corre el peligro más grande: desaparecer. Soy tan temperamental cuando pierdo la inspiración que en más de una ocasión he borrado todo lo escrito, apagado la computadora y quejarme a los cuatro vientos por la falta de idea. Cuando el humor regresa... bueno, tengo mucho tiempo para volver a escribir desde el principio. ¿Hablarme? Nop, porque no contesto ni a mi madre.

Detalle curioso sobre mí, lo sé. Es lo que me agrada de mi infancia tan chistosa, diversos detalles que ahora son tan normales tuvieron mucho que ver con los libros o cómics que leía; siempre sé de donde salieron, pero pocas veces me detengo a pensar sobre ello. Anteayer que escribía para DRIP me pareció tan chistoso como el proceso del sombrero se dio, que me quedé dormido pensando en las muchas cosas que aprendí cuando era niño, de los pocos libros que podía leer y la pléyade palabras nuevas que cada lectura me ayudaba a descubrir. De hecho, cual nota aún más curiosa, una frase mía para demostrar felicidad es la siguiente: 
 
"Ja, ja, je, je, ji, ji, jo, jo y otras de expresiones de júbilo y regocijo"
 
¿De dónde la aprendí? Cuando tenía diez años la leí en un cómic de la Pantera Rosa ^_^. Esos dibujitos chistosos de la pantera parlante siempre estaban pletóricos de palabras nuevas, poco usadas en el contexto común para los niños, por lo que muchas cosas pude aprender de andar leyendo la cultura pop de aquellas épocas.
 
Saludos.

Emolandia

  • Jun. 17th, 2009 at 10:35 AM
 ¡La li ho! ^_^
 
Amor tussique non celatur
El amor y la tos no se pueden ocultar
 
Crisis emo todos las sufrimos en algún momento. Llorar tan espontaneo cómo es posible también, sin embargo esta es la primera vez que me detengo a pensar sobre mis estados sentimentales-depresivos.
 
Ayer me sentí tan, pero tan decaído que estuve chille y chille en la redacción, ocultos los ojos bajo mi sombrero y con la voz tan cortada que no sé cómo le hice para que nadie se diera cuenta. Estaba cansado, agotado de ser el chico sonrisas y buena onda de siempre, el chico del contrapeso a las múltiples tensiones de la redacción. Charlaba ayer con @Yuumei sobre esto en la noche: a fin de cuentas, sin caer en el egocentrismo tan de todos conocido, en la redacción soy quien se lleva con todos, y en la reciente etapa en que la tensión se ha puesto bien "cañona", él que se queda en medio de todo ese despapaye tratando de hacer la paz termino siendo yo. Ese papel de mediador sin título no me agota físicamente -obviamente-, pero sí merma mi estado de ánimo porque cuando, por ejemplo, se dan órdenes mala leche, las paso pero matizadas, suavizadas y menos duras, todo con la idea de mantener el poco buen ámbiente que puede haber en la redacción.
 
El @dolphimx me dice que no tengo que hacer eso porque como mencioné, está acabando conmigo. El dulce, precioso, hermoso y sexy hombre que adoro un montón se desespera con mis dolencias más de lo que me preocupan a mí, pero a mi machito sexy, por más que lo quiera, no puedo hacerle caso totalmente en esta situación: si me pusiera a un lado y dejara que se maten entre sí, al final sería tan perjudicial para mi salud anímica que no puedo siquiera imaginar en que estado terminaría. ¡Vaya! Todo lo anteriormente dicho es la razón real del porque mi trabajo me estresa tanto. No es el trabajo, ni las letras, es el asquerosamente tenso ambiente laboral en que se desenvuelve... ¿así o más complicado?
 
Amor distante
 
Ayer también lloré por otra cosa: quería un abrazo. No un abrazo de familia, sino uno de un ser humano que me quiera, que me ame... Tenía ganas de llorar envuelto en ese ser, de tener como consuelo un beso plantado en mis labios y todo eso; y bueno, pues no lo tuve ^_^. Le hablé a Dolphi y me calmó un poco escuchar su voz, sin embargo el sentimiento siguió todo el día y la noche y no pude más, todo se desbarató en la noche cuando puse canciones dolidas y casi estaba por llorar otra vez cuando me dí cuenta de algo muy raro-curioso-chistoso-y-neftiano.
 
¿Qué que fue? Tan raro como suena, tan curioso que lo mencioné, volví a sentir paz y calma al recordar la voz del Dolfo. No sé cómo es que ha sucedido algo así, pero la historia de él y yo es muy rara por cortita: lo "conocí" por su blog hace dos años, le escribí alguna vez y me respondió otra; desde ese tiempo me gustaba y lo leí siempre que podía -con todo y su tema de autos que me confunde un poco-. Pasó el tiempo y nos perdimos; hace un tiempecito lo encontré en Twitter y ¡vénganos tu reino! Restablecimos el contacto a tal grado, que sentimos un cariño-amor-sentimiento muy grande por ambos. Nos hablamos todos los días y siempre andamos pendientes uno del otro. 
 
La verdad es que lo quiero mucho: no está acá, quien sabe cuándo podría tocarlo, sin embargo me ha dado algo muy chido, algo tan bonito sólo comparable con mis otros dos súper amigos del interior del país, el @gamero y el @Yuumei. Dolfo también me ha dicho que me quiere mucho, y me lo ha demostrado en muchas, muchas formas muy bellas; ayer por un momentito las olvidé inmerso en mi estado emo; le marqué en la noche y las cosas quedaron bien. 
 
Y bueno... hasta acá lo dejo porque creo que ya revelé algo que pensé nunca haría, jejejeje.
 
Saludos.

Star Trek XI

  • Jun. 12th, 2009 at 8:43 PM
¡La li ho!
Non est ad astra mollis e terris via
No hay camino fácil de la tierra a las estrellas
____________________________
Seneca
 
Ayer fui a ver Star Trek XI, tenía muchas ganas de hacerlo desde el primer día que llegó a los cines, pero el trabajo no me dejaba chance de ir ni a la función de las once de la noche.

Soy un treker un poco raro. No ví la Serie Original sino años, muchos años después  que me enganché con The Next Generation, y esta serie la vi casi por accidente en los maratones de entretenimiento del canal local de la ciudad, ya obviamente en sindicación. ¿Qué me llamó la atención? La nave: el Enterprise-D hacía muy maravillas cuando era niño; la historia no tanto que digamos, pero de tanto ver la serie terminé por apreciar el encanto futuro-optimista de la serie de Gene Roddenberry.

TOS vino a ser parte de mi entretenimiento hace pocos años, poco antes de entrar a OT me quedaba viendo las aventuras originales del Enterprise con un cierto grado de comicidad, ya que lo anticuado de los escenarios, efectos e historias eran muy chistosas, aunque no puedo negar que le encontré más sentido y "cariño" que a TNG.

Sobre la película

Antes de ver la película había leído decenas de resúmenes, visto imágenes de las naves y de los personajes, así que fui a verla con la total intención de pasar el buen rato y de sorprenderme con el trabajo de esta nueva generación de una muy vieja historia... y la verdad es que la pasé muy bien. Fuera de ser un treker... ¡oh! Olvidé decir porque soy un treker raro: porque no soy purista. Disfruto de todas las series y películas sin miramientos o ideas prejuiciosas, no entro en las nerdas discusiones sobre que capitán es el mejor o sobre si el canon es esta o aquella serie. Así, cuando fui al cine tenía en mente ver una película de Star Trek, no ir "a ver si", era una de ellas.



Poster de a película para el mercado de habla española
 
La historia en Star Trek XI es un universo alterno: las cosas no son como quedó establecido en los otros diez filmes y cinco series -excluyendo a la caricatura-. Es todo un giro de timón al universo Star Trek, y a mi modo de ver es algo muy bueno para la franquicia porque le da un aire más acorde con el mundo real actual, donde el optimismo está presente pero nunca se aleja la sombra de la incertidumbre. ST XI demuestra ser un filme del siglo XXI, una historia que muchas personas pueden entender porque está alejada del idealismo "simple" de la serie original, sin embargo su concepto de un "mundo" mejor está ahí, más complejo pero no menos posible.

Los personajes de la serie original toman una nueva dimensión y papel en esta nueva película, ya que el argumento los pone en el Enterprise por mérito propio, los hace útiles a la misión y no simples comparsas del Kirk y Spock. Otro detalle que me agradó mucho es la música: los acordes son tan poderosos, tan llenos de vida que te hacen imaginar todo el drama que está sucediendo en la trama. Momento especial de este apartado es el momento en que el Enterprise sale de warp para salvar al joven Spock: poderoso, sublime y al mismo tiempo trágico, pero sin llegar a épico. La última melodía, dedicada a los créditos finales de la película es sencillamente espectacular: el compedio de casi todos los temas llevados en un sube y baja de emociones que ejemplifica muy bien como es la película, y muy acorde con la idea que me dejo, también tiene ese "aire" de optimismo moderado que la empapa.

Las actuaciones son buenas, ponen de vuelta a los personajes principales pero no son una copia de ellos: cada nueva encarnación de Kirk, McCoy, Spock, Uhura, Scotty, Chekov y Sulu ponen de relieve a los míticos tripulantes del Enterprise, haciendo lo suyo con respecto a la película: ponerlos la actualidad.


El soundtrack de la película es todo un "plus" a la misma

Para terminar, retomo lo dicho sobre haber leído decenas de críticas sobre ST XI. Sí, no pude aguantar las ganas y leía hasta los complejos "debates" entre los fans sobre muchos detalles, desde el hecho del tamaño de la nave, la forma y capacidad de la misma, hasta el asunto de como en el universo Star Trek el planeta Vulcano haya desaparecido... ¡safo! Neto es que entendí todos los detalles y que muchas de las discusiones eran bastante lógicas -para una película-, sin embargo siento que el asunto no debe llegar a tanto, la película es muy disfrutable y acorde con una visión de Star Trek que permita evolucionar y que la serie continúe su éxito.

P. D. Obviamente la historia me encantó y fue muy entretenida, pero de esa no hablo más :-P para no crear spoilers, jejejeje.

Editando un vals

  • Jun. 9th, 2009 at 1:03 PM
¡La li ho! ^_^
Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra...
Hasta cuando abusarás, Catilina, de nuestra paciencia...
_________
Cicerón

Hay un vals de Strauss que se llama "Vida de Artista" -mismo que fue el que bailé en la ceremonia de fin de la escuela primera-, una melodía muy bonita llena de "altos" y "bajos" que lo hace una delicia escucharla y más bailarla, ya que hacen que la música tenga siempre una sorpresa rítmica, evitando tempos tediosos donde parece que se estanca la música: no, el vals de Strauss está lleno de vida, como la de un artista.... y la de un periodista.

Y metemos al compositor austriaco en esta entrada del blog por singulares razones, siendo la principal el día tan terrible que pasamos en la redacción ayer. Pareciera que nunca estará permitido tener un equipo armónico en este periódico, ya que la batalla del ego puede más que la concordia de la razón.

En los altos de un ficticio vals sobre un periódico como este, tenemos la ilusión grande de un orden perfecto, de un esquema de trabajo que, salvando las emergencias y el típico ambiente "estresante" de nuestra labor, permita tener certeza de cual es nuestro trabajo; nos permita estar bien al pendiente de las secciones que nos corresponde sin agentes externos que nos distraigan.

Pero en el lado bajo, cuando el tono del vals nos obliga a bailar con un ritmo continuo, tenemos el fin de las ilusiones y la vuelta a la realidad terrible de un mundo sin control, de un jefe que no entiende -o se hace- que las cosas no están como deberían, de un director que no escucha y de los compañero ya al borde de la rebelión.

Sacando al vals de esta fiesta sin alegría, la cosa es más mundana y, aunque duela, más normal de lo que quisiera imaginar: todos queremos trabajar, nadie se hace el flojo -ni siquiera el judío-, lo que sucede es que las condiciones en que se nos mantiene caen ya en la necedad de la dirección. Ayer, aprovechando la amistad con el jefe que regresó, expresaba por enésima vez como las cosas están de este lado del escritorio... ¿la respuesta? "No quiero saber, ni quiero que me lo digas; no estoy aquí para contradecir al director". Fin de la discusión, y también de la fiesta.

Ayer vi a Leo y a Mauricio en el Yuumie, Yuumie: me notaron tenso, cansado, fastidiado e incapaz de sostener la mirada por más de cuatro segundo sin tener que cerrar los ojos para poder controlar "algo", el chiste es que ese "algo" eran las lágrimas que querían salir.... así de tensa está la cosa. La compañera que recién entró -la que trajo a sus niños- renunció ayer ante la necedad del director de tenerla trabajando once horas al día por un sueldo de ocho; no aguantó más y se fue: poco le importó la incertidumbre económica porque quería estar con sus hijos.

A veces, con todo y que me gusta bailar, no sé porque sigo bailando este vals...

Saludos.

Relaciones laborales

  • May. 28th, 2009 at 11:20 PM
¡La li ho! ^_^
Quomodo vales?
¿Cómo estás?

Charlaba con el buen Dolfo en la madrugada, y le comenté las curiosas cosas que hago en la redacción, además de trabajas como ardilla voladora cuando la ocasión lo amerita.

Algo que resalta a todas luces fue dicho por el chileno de la oficina: "eres como... el que tiene más energía y actitud positiva"... ¿en serio? Cierto es que ando de bromista en las tardes-tempranas, saco temas de conversación y hasta intentos de chiste, pero nadie me había llamado de tal forma. Chistoso, ¿no?

Otro detalla no exactamente muy positivo... aunque pensándolo bien sí, se dio a conocer con la llegada del compañero judío, y tal cosa es que no soy el más popular entre los compañeros. El Carlos -el sionista- bromea con los diseñadores, ellos se ríen y bromean con él y siempre están en la constante fiesta; por mi parte quedo apartado de esos desmanes y siempre ando con mi rostro adusto, concentrado y esas cosas. No niego que hecho mi bromita o simpatía con los muchachos y los reporteros de vez en vez, pero he notado que cuando llegan, al primero que saludan es a Carlos, se detienen más tiempo con él y conmigo es más formal la cosa... aunque la verdad es que yo mismo pongo la barrera, que aunque simpática, es una barrera.

No soy alguien muy dado a saludar, me parece algo tan... tan, "vació" en las oficinas, que cuando llego no saludo a todos, sólo a los que me interesa: con ellos sí son honesto, real, efusivo y hasta de besito. Para todos los demás, si no puedo evitarlo, va un "ya llegué" y san se acabo. Pero mencioné algo de una barrera, tal impedimento se muestra mucho con los reporteros: cuando llegar a mi escritorio, les ofrezco la mano para que me saluden, pero como si fuera cura: con la palma hacia abajo. Tengo la leve sospecha que eso no ayuda a que se hagan mis amigos, ¿verdad?

Aparte de ello, la actitud que tomo para con las relaciones laborales no es exactamente la más amable, aunque no con todos. Ayer aprendí que tengo "miedo" de ser duro con los demás, que aunque sé que debo exigirles, me parece casi imposible imponer tal idea de forma dura y tajante, y eso que todos esperan que lo haga. En otras ocasiones es todo lo contrario: exijo, hago que se levanten y que me expliquen lo que quiero saber, y si se ponen "platicadores" sucede esta conversación:

Yo.- "Moisés, ven acá y dime qué notas  trajiste".
Moisés.- "Mira Nef que traje esta nota que trata de esto; pero fíjate que la situación fue..."
Yo.- "No te pedí la historia de tu vida, sólo que me dijeras que trajiste".

Sí, suena medio duro, pero en ese momento no pido explicaciones de la nota, sólo saber de qué trata; ya habrá un momento y un archivo de avances que diga todo lo que quiera y basado en tal, será el momento donde sí le preguntaré por lo detalles.
Pero bueno, otras ocasiones en donde se nota mi total falta de ganas de socializar es más o menos así:

Yo.- "Jorge, está nota no está bien escrita".
Jorge.- "¿Qué pasa? ¿Por qué o qué?
Yo.- "Pues la verdad, ven, siéntate y explícamela porque tu texto es incomprensible".

Acá Jorge explica todo el relajo que no puedo escribir.

Yo.- "Ahhh, ahora sí. A la próxima escríbelo de esa forma, ¿vale?"
Jorge.- "Ok, Nefta. Así será. Es que fíjate...".
Yo.- "Vale. Gracias por explicarme. Retírate por favor".

Acá imaginen el ademán de "zape, zape", con mi mirada puesta en la pantalla mientras tecleo.

¿Así o más? Neto que no tengo el tiempo de perderme en razones y sin razones, y que sí puedo verme medio "ojete", pero nunca les falto al respeto, y vaya que tendría todos los motivos para hacerlo porque algunos escribe como si estuvieran en el primer año de maternal :-/.

En fin. Más o menos así son mis relaciones con los "subordinados". Con los jefes es todo más relajado: son mis cuates y ellos saben que si se necesita algo, se hará sin pretextos o dilaciones. Vamos, que como mencioné, confían mucho en mí. Ojala pudiera decir eso de los que se supone son mis "acólitos", jejeje.

Saludos.