¡Hola! Bienvenidos al blog de Nef
Soy: un hombre gay, historiador aficionado, monarquista, lector con pasión y blogger con dedicación, que se desempeña como editor en un diario local de Cancún, México.
¡La li ho! ^_^
Bajo el reinado de Carlos IV, España vivió tal vez uno de los períodos más negros de su historia, el rey era un inepto que dejó que el mismo tipo que se tumbaba a su esposa fuera el primer ministro; su mismo padre, Carlos III expresó la desconfianza a su hijo en la siguiente anécdota: el joven príncipe de Asturias dijo -palabras más, palabras menos- que los reyes y miembros de la realeza no tenían de que preocuparse sobre las infidelidades conyugales ya que no encontrarían a un hombre mejor que ellos, a lo que el rey, sin poder contenerse dijo "Carlos, Carlos, qué tonto eres". ¿Así o más claro?
La España del siglo XVIII estaba en la fase final del intenso declive de su imperio, las costumbres relajadas y un gobierno abúlico dieron paso a la mayor decadencia del país y sus colonias. El oscurantismo producto de esta mezcla de calamidades ponía de total manifiesto el horror social, la forma cruel y sin sentido en como los asuntos tomaban forma en la España de aquellos tiempos dio mucho pie para casi termina de un sólo golpe con la gloria de siglos.
La llegada de Napoleón a España, la invasión francesa del país acompañada del jacobinismo rampante de los nuevos amos que se establecieron a la caída de los Borbones, acrecentó los problemas del país que buscó en los ideales de la ilustración gala la forma de terminar con una vida de abusos y sinsabores. Sin embargo, poco tiempo se tomaron en darse cuenta de la postración en la que se encontraban los españoles y menos les tomó ponerse en rebeldía, entrar en cólera y levantarse en armas tras la revuelta de Madrid el 2 de mayo de 1808... lo que pasó después es ya una historia diferente que contar.
Buscando en el botadero
Ayer día que salí con mi hermana de compras, nos topamos con la típica área de súpermercado donde ponen películas de "botadero": filmes de los más raros, viejos y curiosos a precios muy baratos que, si uno tiene la paciencia de revisar, se encuentra con joyitas muy brillantes de la cinematografía que dejan un buen sabor de boca. En mi caso, me topé con "Goya's Ghosts", filme estelarizado por Natalie Portman, Javier Barmen y Stellan Skarsgard, que narra una historia ficticia de una joven musa de don Francisco de Goya y Lucientes que cae víctima de los abusos de la inquisición española y la ambición de "afrancesado".

Afiche de la película de Mlos Forman, Goya's Ghosts
Más allá de la narración fílmica, la película me causó un gran impacto no sólo por la grandiosa actuación de Natalie Portman (la musa), quien demuestra una versatilidad y capacidad de interpretación digna de sus futuros papeles como en Closer o V de Vendetta; sino por la forma tan magistral del director, Milos Forman de llevar a la pantalla una visión artística pero desafortunadamente muy real de la España de aquellos aciagos tiempos: la España que Goya retrató en sus cuadros, grabados y dibujos.
La decadencia de la Monarquía Hispánica y en especial de su Corte, fueron retratados por el pintor en los mismos retratos de la familia real; sus grabados previos a la guerra "Los Caprichos" y posteriores "Los desastres de la guerra", ponen de manifiesto en nuestro ojos el ambiente inestable y duro de España. Curiosamente, sin entrar en muchos detalles de cine porque no sé mucho de eso, la película Goya's Ghosts refleja en gran medida esos horrores de la metrópoli. Existe una crudeza en la fotografía del filme, una imagen realmente terrible de la sociedad peninsular, misma que el gran Goya reflejó en sus grabados.
El fanatismo, la suciedad de costumbres, la ambición, la venganza de los derrotados encumbrados por la circunstancia. El papel de Portman de una joven loca por su encierro en la Inquisición no sólo demuestra su gran capacidad histriónica, sino que nos trae de sus pies el horror de un mundo descompuesto, de un mundo que en busca de una oportunidad por salir de la oscuridad, cayó en una mucho peor para, gran paradoja, regresar a su primera desgracia recibiéndola con vítores en la persona de Fernando VII. Para mí, ese fue el encanto de la película de Forman, la manera en que llevó a la pantalla el mundo retratado por Goya, supera por mucho a la historia del filme, que también es bueno, pero las actuaciones, más que encantar por la historia de los personajes, llevan al espectador a horrorizarse por el contexto que quieren representar: la decadencia social producto de las malas decisiones de quienes mandan que arrastraron a la cabeza de un imperio a su aniquilación: una España cansada que en su último soplo de aire imperial, borró del mapa el imperio de dos mundos.
Curioso, para mi lo sigue siendo porque no soy cinéfilo, como una película puede generar un sentimiento de horror, pena y entendimiento sobre una sociedad de la cual no fuimos parte, pero sí consecuencia de su paso por la historia. Curioso, ¿no?
Saludos.
Noz atra cava circunvolat hac regali
La noche negra nos rodea con su envolvente sombra
La noche negra nos rodea con su envolvente sombra
Bajo el reinado de Carlos IV, España vivió tal vez uno de los períodos más negros de su historia, el rey era un inepto que dejó que el mismo tipo que se tumbaba a su esposa fuera el primer ministro; su mismo padre, Carlos III expresó la desconfianza a su hijo en la siguiente anécdota: el joven príncipe de Asturias dijo -palabras más, palabras menos- que los reyes y miembros de la realeza no tenían de que preocuparse sobre las infidelidades conyugales ya que no encontrarían a un hombre mejor que ellos, a lo que el rey, sin poder contenerse dijo "Carlos, Carlos, qué tonto eres". ¿Así o más claro?
La España del siglo XVIII estaba en la fase final del intenso declive de su imperio, las costumbres relajadas y un gobierno abúlico dieron paso a la mayor decadencia del país y sus colonias. El oscurantismo producto de esta mezcla de calamidades ponía de total manifiesto el horror social, la forma cruel y sin sentido en como los asuntos tomaban forma en la España de aquellos tiempos dio mucho pie para casi termina de un sólo golpe con la gloria de siglos.
La llegada de Napoleón a España, la invasión francesa del país acompañada del jacobinismo rampante de los nuevos amos que se establecieron a la caída de los Borbones, acrecentó los problemas del país que buscó en los ideales de la ilustración gala la forma de terminar con una vida de abusos y sinsabores. Sin embargo, poco tiempo se tomaron en darse cuenta de la postración en la que se encontraban los españoles y menos les tomó ponerse en rebeldía, entrar en cólera y levantarse en armas tras la revuelta de Madrid el 2 de mayo de 1808... lo que pasó después es ya una historia diferente que contar.
Buscando en el botadero
Ayer día que salí con mi hermana de compras, nos topamos con la típica área de súpermercado donde ponen películas de "botadero": filmes de los más raros, viejos y curiosos a precios muy baratos que, si uno tiene la paciencia de revisar, se encuentra con joyitas muy brillantes de la cinematografía que dejan un buen sabor de boca. En mi caso, me topé con "Goya's Ghosts", filme estelarizado por Natalie Portman, Javier Barmen y Stellan Skarsgard, que narra una historia ficticia de una joven musa de don Francisco de Goya y Lucientes que cae víctima de los abusos de la inquisición española y la ambición de "afrancesado".

Afiche de la película de Mlos Forman, Goya's Ghosts
Más allá de la narración fílmica, la película me causó un gran impacto no sólo por la grandiosa actuación de Natalie Portman (la musa), quien demuestra una versatilidad y capacidad de interpretación digna de sus futuros papeles como en Closer o V de Vendetta; sino por la forma tan magistral del director, Milos Forman de llevar a la pantalla una visión artística pero desafortunadamente muy real de la España de aquellos aciagos tiempos: la España que Goya retrató en sus cuadros, grabados y dibujos.
La decadencia de la Monarquía Hispánica y en especial de su Corte, fueron retratados por el pintor en los mismos retratos de la familia real; sus grabados previos a la guerra "Los Caprichos" y posteriores "Los desastres de la guerra", ponen de manifiesto en nuestro ojos el ambiente inestable y duro de España. Curiosamente, sin entrar en muchos detalles de cine porque no sé mucho de eso, la película Goya's Ghosts refleja en gran medida esos horrores de la metrópoli. Existe una crudeza en la fotografía del filme, una imagen realmente terrible de la sociedad peninsular, misma que el gran Goya reflejó en sus grabados.
El fanatismo, la suciedad de costumbres, la ambición, la venganza de los derrotados encumbrados por la circunstancia. El papel de Portman de una joven loca por su encierro en la Inquisición no sólo demuestra su gran capacidad histriónica, sino que nos trae de sus pies el horror de un mundo descompuesto, de un mundo que en busca de una oportunidad por salir de la oscuridad, cayó en una mucho peor para, gran paradoja, regresar a su primera desgracia recibiéndola con vítores en la persona de Fernando VII. Para mí, ese fue el encanto de la película de Forman, la manera en que llevó a la pantalla el mundo retratado por Goya, supera por mucho a la historia del filme, que también es bueno, pero las actuaciones, más que encantar por la historia de los personajes, llevan al espectador a horrorizarse por el contexto que quieren representar: la decadencia social producto de las malas decisiones de quienes mandan que arrastraron a la cabeza de un imperio a su aniquilación: una España cansada que en su último soplo de aire imperial, borró del mapa el imperio de dos mundos.
Curioso, para mi lo sigue siendo porque no soy cinéfilo, como una película puede generar un sentimiento de horror, pena y entendimiento sobre una sociedad de la cual no fuimos parte, pero sí consecuencia de su paso por la historia. Curioso, ¿no?
Saludos.
- Estado de ánimo:
artistic - Música:Dies Irae, Requiém de Mozart
¡La li ho!
Soy un treker un poco raro. No ví la Serie Original sino años, muchos años después que me enganché con The Next Generation, y esta serie la vi casi por accidente en los maratones de entretenimiento del canal local de la ciudad, ya obviamente en sindicación. ¿Qué me llamó la atención? La nave: el Enterprise-D hacía muy maravillas cuando era niño; la historia no tanto que digamos, pero de tanto ver la serie terminé por apreciar el encanto futuro-optimista de la serie de Gene Roddenberry.
TOS vino a ser parte de mi entretenimiento hace pocos años, poco antes de entrar a OT me quedaba viendo las aventuras originales del Enterprise con un cierto grado de comicidad, ya que lo anticuado de los escenarios, efectos e historias eran muy chistosas, aunque no puedo negar que le encontré más sentido y "cariño" que a TNG.
Sobre la película
Antes de ver la película había leído decenas de resúmenes, visto imágenes de las naves y de los personajes, así que fui a verla con la total intención de pasar el buen rato y de sorprenderme con el trabajo de esta nueva generación de una muy vieja historia... y la verdad es que la pasé muy bien. Fuera de ser un treker... ¡oh! Olvidé decir porque soy un treker raro: porque no soy purista. Disfruto de todas las series y películas sin miramientos o ideas prejuiciosas, no entro en las nerdas discusiones sobre que capitán es el mejor o sobre si el canon es esta o aquella serie. Así, cuando fui al cine tenía en mente ver una película de Star Trek, no ir "a ver si", era una de ellas.

Poster de a película para el mercado de habla española
La historia en Star Trek XI es un universo alterno: las cosas no son como quedó establecido en los otros diez filmes y cinco series -excluyendo a la caricatura-. Es todo un giro de timón al universo Star Trek, y a mi modo de ver es algo muy bueno para la franquicia porque le da un aire más acorde con el mundo real actual, donde el optimismo está presente pero nunca se aleja la sombra de la incertidumbre. ST XI demuestra ser un filme del siglo XXI, una historia que muchas personas pueden entender porque está alejada del idealismo "simple" de la serie original, sin embargo su concepto de un "mundo" mejor está ahí, más complejo pero no menos posible.
Los personajes de la serie original toman una nueva dimensión y papel en esta nueva película, ya que el argumento los pone en el Enterprise por mérito propio, los hace útiles a la misión y no simples comparsas del Kirk y Spock. Otro detalle que me agradó mucho es la música: los acordes son tan poderosos, tan llenos de vida que te hacen imaginar todo el drama que está sucediendo en la trama. Momento especial de este apartado es el momento en que el Enterprise sale de warp para salvar al joven Spock: poderoso, sublime y al mismo tiempo trágico, pero sin llegar a épico. La última melodía, dedicada a los créditos finales de la película es sencillamente espectacular: el compedio de casi todos los temas llevados en un sube y baja de emociones que ejemplifica muy bien como es la película, y muy acorde con la idea que me dejo, también tiene ese "aire" de optimismo moderado que la empapa.
Las actuaciones son buenas, ponen de vuelta a los personajes principales pero no son una copia de ellos: cada nueva encarnación de Kirk, McCoy, Spock, Uhura, Scotty, Chekov y Sulu ponen de relieve a los míticos tripulantes del Enterprise, haciendo lo suyo con respecto a la película: ponerlos la actualidad.

El soundtrack de la película es todo un "plus" a la misma
Para terminar, retomo lo dicho sobre haber leído decenas de críticas sobre ST XI. Sí, no pude aguantar las ganas y leía hasta los complejos "debates" entre los fans sobre muchos detalles, desde el hecho del tamaño de la nave, la forma y capacidad de la misma, hasta el asunto de como en el universo Star Trek el planeta Vulcano haya desaparecido... ¡safo! Neto es que entendí todos los detalles y que muchas de las discusiones eran bastante lógicas -para una película-, sin embargo siento que el asunto no debe llegar a tanto, la película es muy disfrutable y acorde con una visión de Star Trek que permita evolucionar y que la serie continúe su éxito.
P. D. Obviamente la historia me encantó y fue muy entretenida, pero de esa no hablo más :-P para no crear spoilers, jejejeje.
Non est ad astra mollis e terris via
No hay camino fácil de la tierra a las estrellas
No hay camino fácil de la tierra a las estrellas
____________________________
Seneca
Ayer fui a ver Star Trek XI, tenía muchas ganas de hacerlo desde el primer día que llegó a los cines, pero el trabajo no me dejaba chance de ir ni a la función de las once de la noche.Seneca
Soy un treker un poco raro. No ví la Serie Original sino años, muchos años después que me enganché con The Next Generation, y esta serie la vi casi por accidente en los maratones de entretenimiento del canal local de la ciudad, ya obviamente en sindicación. ¿Qué me llamó la atención? La nave: el Enterprise-D hacía muy maravillas cuando era niño; la historia no tanto que digamos, pero de tanto ver la serie terminé por apreciar el encanto futuro-optimista de la serie de Gene Roddenberry.
TOS vino a ser parte de mi entretenimiento hace pocos años, poco antes de entrar a OT me quedaba viendo las aventuras originales del Enterprise con un cierto grado de comicidad, ya que lo anticuado de los escenarios, efectos e historias eran muy chistosas, aunque no puedo negar que le encontré más sentido y "cariño" que a TNG.
Sobre la película
Antes de ver la película había leído decenas de resúmenes, visto imágenes de las naves y de los personajes, así que fui a verla con la total intención de pasar el buen rato y de sorprenderme con el trabajo de esta nueva generación de una muy vieja historia... y la verdad es que la pasé muy bien. Fuera de ser un treker... ¡oh! Olvidé decir porque soy un treker raro: porque no soy purista. Disfruto de todas las series y películas sin miramientos o ideas prejuiciosas, no entro en las nerdas discusiones sobre que capitán es el mejor o sobre si el canon es esta o aquella serie. Así, cuando fui al cine tenía en mente ver una película de Star Trek, no ir "a ver si", era una de ellas.

Poster de a película para el mercado de habla española
Los personajes de la serie original toman una nueva dimensión y papel en esta nueva película, ya que el argumento los pone en el Enterprise por mérito propio, los hace útiles a la misión y no simples comparsas del Kirk y Spock. Otro detalle que me agradó mucho es la música: los acordes son tan poderosos, tan llenos de vida que te hacen imaginar todo el drama que está sucediendo en la trama. Momento especial de este apartado es el momento en que el Enterprise sale de warp para salvar al joven Spock: poderoso, sublime y al mismo tiempo trágico, pero sin llegar a épico. La última melodía, dedicada a los créditos finales de la película es sencillamente espectacular: el compedio de casi todos los temas llevados en un sube y baja de emociones que ejemplifica muy bien como es la película, y muy acorde con la idea que me dejo, también tiene ese "aire" de optimismo moderado que la empapa.
Las actuaciones son buenas, ponen de vuelta a los personajes principales pero no son una copia de ellos: cada nueva encarnación de Kirk, McCoy, Spock, Uhura, Scotty, Chekov y Sulu ponen de relieve a los míticos tripulantes del Enterprise, haciendo lo suyo con respecto a la película: ponerlos la actualidad.

El soundtrack de la película es todo un "plus" a la misma
Para terminar, retomo lo dicho sobre haber leído decenas de críticas sobre ST XI. Sí, no pude aguantar las ganas y leía hasta los complejos "debates" entre los fans sobre muchos detalles, desde el hecho del tamaño de la nave, la forma y capacidad de la misma, hasta el asunto de como en el universo Star Trek el planeta Vulcano haya desaparecido... ¡safo! Neto es que entendí todos los detalles y que muchas de las discusiones eran bastante lógicas -para una película-, sin embargo siento que el asunto no debe llegar a tanto, la película es muy disfrutable y acorde con una visión de Star Trek que permita evolucionar y que la serie continúe su éxito.
P. D. Obviamente la historia me encantó y fue muy entretenida, pero de esa no hablo más :-P para no crear spoilers, jejejeje.
- Estado de ánimo:
geeky - Música:Rage Beat, por Kinya
¡La li ho! ^_^
¿Cuándo fue la última vez que escribí sobre una película? Pero bueno, eso es lo de menos por ahora.
No tengo empacho en admitir que veo películas que los amigos de mi hermana -o míos- me pasan, así que por el momento pienso y obvio el asunto moral sobre la situación mencionada, ¿vale? Lo que me lleva a escribir es que recién termine de ver Doubt -La Duda-, protagonizada por Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman, y quedé de a seis con ella.
El filme trata sobre una estricta Hermana Aloysius -Streep- directora de un colegio religioso que sospecha del padre Flynn-Hoffman- parroquial debido a su "cercana relación" con un chico de color. Ella cree que el padre tiene un vínculo de perversión y para tratar de demostrarlo siembra el sentimiento de la duda en la joven Hermana James - Amy Adams- llegando a un conclusión fascinante... obvio que no la voy a contar, ¿verdad?

Lo fascinante de la película son las actuaciones: siendo un historia sencilla y sin pretensiones tecnológicas o morales de moda, todo el peso del filme cae en la forma en que se narra y actúa la situación. La actuación de Streep como la dura y temida hermana Aloysius llega a convencer de la tenacidad de su personaje; en algún momento menciona que no tiene más que su convicción para seguir adelante y que nada podría derrumbar la certeza que tiene sobre sus ideas. Cuando le llega el momento de caer en la duda, su cambio radical hace sentir simpatía por la tormenta interior del personaje: "en la búsqueda del mal, uno se aleja un paso de dios... pero se acerca uno más a su servicio". Tal es el precio de la intolerancia, sentimiento contradictorio que Streep representa muy bien con su personaje.
La historia deja muchos cabos "sueltos", a fin de cuentas la idea es que el espectador también caiga en las dudas sobre el padre Flynn, quien defiende su integridad pero permite crearse reservas sobre él debido a su reticencia a revelar su pasado que al final de la película, queda tan oscuro como las dudas de la hermana Aloysius. Esta forma de no declarar verdad o mentira es para mí el encanto de la película: no hay buenos ni malos. Si bien la hermana es persistente hasta casi la soberbia en la confianza que demuestra, no se puede culpar a una directora por querer mantener la "pureza" en su escuela; sin embargo sí nos es posible juzgar sus draconianos métodos. Sobre el padre, nunca queda claro cual es el error que lo lleva a tomar su decisión final, y en todo el filme no da motivos para dudar de su integridad, hasta en cierta forma pareciera que se deja llevar por la dura directora: no revelar toda la verdad y hacer lo que ella le pide sin ejercer una mejor defensa de si mismo nos da pie a preguntar sobre el secreto de su pasado.
Bueno no soy un gran cinéfilo, pero la película me gustó mucho por su sencillez y la narrativa tan ligera y bien planteada en él. El nulo uso de escenas fuertes, de momentos de verdadera ansiedad permite concentrarse en la historia general y en el dilema que en los personajes genera el sentimiento de la duda. ¡Ah! Algo que me parece también muy rescatable, es que aún siendo una película gringa, no hay burlas hacia la Iglesia Católica -como pasa muchas veces-: las opiniones sobre lo que sucede en la historia quedan en la mente del público.
Saludos.
¿Cuándo fue la última vez que escribí sobre una película? Pero bueno, eso es lo de menos por ahora.
No tengo empacho en admitir que veo películas que los amigos de mi hermana -o míos- me pasan, así que por el momento pienso y obvio el asunto moral sobre la situación mencionada, ¿vale? Lo que me lleva a escribir es que recién termine de ver Doubt -La Duda-, protagonizada por Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman, y quedé de a seis con ella.
El filme trata sobre una estricta Hermana Aloysius -Streep- directora de un colegio religioso que sospecha del padre Flynn-Hoffman- parroquial debido a su "cercana relación" con un chico de color. Ella cree que el padre tiene un vínculo de perversión y para tratar de demostrarlo siembra el sentimiento de la duda en la joven Hermana James - Amy Adams- llegando a un conclusión fascinante... obvio que no la voy a contar, ¿verdad?

La historia deja muchos cabos "sueltos", a fin de cuentas la idea es que el espectador también caiga en las dudas sobre el padre Flynn, quien defiende su integridad pero permite crearse reservas sobre él debido a su reticencia a revelar su pasado que al final de la película, queda tan oscuro como las dudas de la hermana Aloysius. Esta forma de no declarar verdad o mentira es para mí el encanto de la película: no hay buenos ni malos. Si bien la hermana es persistente hasta casi la soberbia en la confianza que demuestra, no se puede culpar a una directora por querer mantener la "pureza" en su escuela; sin embargo sí nos es posible juzgar sus draconianos métodos. Sobre el padre, nunca queda claro cual es el error que lo lleva a tomar su decisión final, y en todo el filme no da motivos para dudar de su integridad, hasta en cierta forma pareciera que se deja llevar por la dura directora: no revelar toda la verdad y hacer lo que ella le pide sin ejercer una mejor defensa de si mismo nos da pie a preguntar sobre el secreto de su pasado.
Bueno no soy un gran cinéfilo, pero la película me gustó mucho por su sencillez y la narrativa tan ligera y bien planteada en él. El nulo uso de escenas fuertes, de momentos de verdadera ansiedad permite concentrarse en la historia general y en el dilema que en los personajes genera el sentimiento de la duda. ¡Ah! Algo que me parece también muy rescatable, es que aún siendo una película gringa, no hay burlas hacia la Iglesia Católica -como pasa muchas veces-: las opiniones sobre lo que sucede en la historia quedan en la mente del público.
Saludos.
- Estado de ánimo:
amused - Música:Ballet des sylphes, de Héctor Berlioz
¡La li ho! ^_^
¡Ash! Me vale lo que medio mundo piense sobre bajar películas de la red: me harté de esperar a que Cinepolis, MM Cinemas o Cinemark trajeran a Cancún Elizabeth: The Golden Age, y por eso mismo la bajé, y ya la vi en mi linda laptop, sin osos ni panchos.
¿Qué decir? Desde que vi el poster y los avances en la red, ya sea por blogs o el YouTube, la película me atrajo tanto como la primera, que la vi tantas veces que casi me sabía los diálogos y la música de memoria. Pensé que llegaría a Cancún no muy alejado del 12 de octubre del año pasado cuando salió en Estados Unidos, pero ¡oh calamidad! Si The Queen llegó mega, mega, mega tarde, ¿qué decir de esta? Mira que estamos al primer día de marzo y nada más ni sus luces.
Bueno, la película en si: me gustó mucho. Decidí hacer caso del consejo de mi amigo Iván y no "vetarrizar"* -ósea, ponerme baboso viendo errores por todos lados- respecto a la certeza histórica de los hechos que retrata, y así disfrutar de una película que tenía muchos deseos de ver. El vestuario de los personajes está muy bien, por algo se llevó el Oscar ;-); la manera en como retrata una singular época de la historia es interesante, aunque no es tan solemne como en en la primera parte, si te hace sentir en los salones e iglesias de la Inglaterra isabelina.
Lo que más me agrado fue Cate Blanchet y la actuación de la dualidad que era la reina Elizabeth: una santa y pura imagen de la Majestad de Inglaterra, y al mismo tiempo una mujer atormentada por llevar una corona que sabía le correspondía, pero que tuvo que luchar por ella, y por tanto, siempre en peligro de perderla por la intrigas de sus múltiples enemigos, la mar de ellos dentro de su propio país.
Ahora, y no puedo negarlo, es que la película es muy maniquea: retrata a la Inglaterra isabelina como un solaz de tolerancia y respeto por lo que piensan diferente -palabras del personaje principal al comenzar el ataque español-, y pinta a la Monarquía Católica** como un engendro de intolerancia, oscurantismo y mundo retrasado. Además, lo que en particular me parece lo más desdeñable, bajo y soez por parte de los escritores William Nicholson y Michael Hirst es la caracterización que hicieron de Felipe II. Nicholson y Hirst presentan al monarca más poderoso de la época como un fanático, debil y enclenque hombre que camina como payaso y quien gusta de vivir en la oscuridad; vamos, que hasta la facha del personaje lo hicieron como un vil vampiro de caricatura. ¡Oh boy! Eso si que me picó la cresta en lo más "sagrado" para mi; Felipe II ciertamente fue un católico beligerante y un personaje tímido, pero en momento alguno se ve como el actor de opereta con que los escritores de Elizabeth: The Golden Age lo retrataron.
Claro está, como mencioné, estos argumentos y observaciones no los tomé en cuenta al ver la película para poder disfrutarla como merece, ya que realmente es algo muy recomendable. Cierto que no es la gran producción del año, pero vale mucho, Cate Blanchet actúa como sólo ella sabe hacerlo, al igual que Geoffrey Rush como Francis Walsingham, tan magistral como en la primera parte. Sin embargo, como historiados aficionado me es imposible pasar por alto semejante error histórico como el que recién comenté, más no por ello voy a sacar el comentario "vetarro" y defenestrar la película cuando realmente la disfruté, y estaré harto gustoso de verla en el cine... si es que alguna vez llega a Cancún.
Concluyo con las sabias palabras de Cate Blanchet sobre el asunto de la película:
¡Amen por eso! Y a mi modo de ver, Elizabeth: The Golden Age cumple ese cometido: despertar la curiosidad sobre que tanto de lo que vemos en el cine es verdad, y que otro tanto es libertad del escritor.
Saludos.
* "Vetarrear".- "Verbo" de la jerga entre varios ex compañeros de la extinta página To2 para referirse a hacer comentarios puristas mal intencionados; basados en la actitud de un conocido personaje del sitio citado.
** Monarquía Católica.- Definición históricamente correcta para el conjunto de territorios que conformaban los dominios de Felipe II en España y en el sur de Italia, ya que todos ellos eran posesiones personales del monarca, y no del Estado español; el término católico proviene del título dado por el Papa a sus bisabuelos Isabel y Fernando.
¡Ash! Me vale lo que medio mundo piense sobre bajar películas de la red: me harté de esperar a que Cinepolis, MM Cinemas o Cinemark trajeran a Cancún Elizabeth: The Golden Age, y por eso mismo la bajé, y ya la vi en mi linda laptop, sin osos ni panchos.
¿Qué decir? Desde que vi el poster y los avances en la red, ya sea por blogs o el YouTube, la película me atrajo tanto como la primera, que la vi tantas veces que casi me sabía los diálogos y la música de memoria. Pensé que llegaría a Cancún no muy alejado del 12 de octubre del año pasado cuando salió en Estados Unidos, pero ¡oh calamidad! Si The Queen llegó mega, mega, mega tarde, ¿qué decir de esta? Mira que estamos al primer día de marzo y nada más ni sus luces.
Bueno, la película en si: me gustó mucho. Decidí hacer caso del consejo de mi amigo Iván y no "vetarrizar"* -ósea, ponerme baboso viendo errores por todos lados- respecto a la certeza histórica de los hechos que retrata, y así disfrutar de una película que tenía muchos deseos de ver. El vestuario de los personajes está muy bien, por algo se llevó el Oscar ;-); la manera en como retrata una singular época de la historia es interesante, aunque no es tan solemne como en en la primera parte, si te hace sentir en los salones e iglesias de la Inglaterra isabelina.
Lo que más me agrado fue Cate Blanchet y la actuación de la dualidad que era la reina Elizabeth: una santa y pura imagen de la Majestad de Inglaterra, y al mismo tiempo una mujer atormentada por llevar una corona que sabía le correspondía, pero que tuvo que luchar por ella, y por tanto, siempre en peligro de perderla por la intrigas de sus múltiples enemigos, la mar de ellos dentro de su propio país.
Ahora, y no puedo negarlo, es que la película es muy maniquea: retrata a la Inglaterra isabelina como un solaz de tolerancia y respeto por lo que piensan diferente -palabras del personaje principal al comenzar el ataque español-, y pinta a la Monarquía Católica** como un engendro de intolerancia, oscurantismo y mundo retrasado. Además, lo que en particular me parece lo más desdeñable, bajo y soez por parte de los escritores William Nicholson y Michael Hirst es la caracterización que hicieron de Felipe II. Nicholson y Hirst presentan al monarca más poderoso de la época como un fanático, debil y enclenque hombre que camina como payaso y quien gusta de vivir en la oscuridad; vamos, que hasta la facha del personaje lo hicieron como un vil vampiro de caricatura. ¡Oh boy! Eso si que me picó la cresta en lo más "sagrado" para mi; Felipe II ciertamente fue un católico beligerante y un personaje tímido, pero en momento alguno se ve como el actor de opereta con que los escritores de Elizabeth: The Golden Age lo retrataron.
Claro está, como mencioné, estos argumentos y observaciones no los tomé en cuenta al ver la película para poder disfrutarla como merece, ya que realmente es algo muy recomendable. Cierto que no es la gran producción del año, pero vale mucho, Cate Blanchet actúa como sólo ella sabe hacerlo, al igual que Geoffrey Rush como Francis Walsingham, tan magistral como en la primera parte. Sin embargo, como historiados aficionado me es imposible pasar por alto semejante error histórico como el que recién comenté, más no por ello voy a sacar el comentario "vetarro" y defenestrar la película cuando realmente la disfruté, y estaré harto gustoso de verla en el cine... si es que alguna vez llega a Cancún.
Concluyo con las sabias palabras de Cate Blanchet sobre el asunto de la película:
".... es terrorífico que vivamos en estos tiempos con un gran número de niños sin cultura, a quienes de alguna manera se les hace creer que un filme es un hecho histórico, cuando el hecho es que es una invención. Espero que por medio de una película histórica podamos inspirar a la gente a leer acerca de la Historia..."
¡Amen por eso! Y a mi modo de ver, Elizabeth: The Golden Age cumple ese cometido: despertar la curiosidad sobre que tanto de lo que vemos en el cine es verdad, y que otro tanto es libertad del escritor.
Saludos.
* "Vetarrear".- "Verbo" de la jerga entre varios ex compañeros de la extinta página To2 para referirse a hacer comentarios puristas mal intencionados; basados en la actitud de un conocido personaje del sitio citado.
** Monarquía Católica.- Definición históricamente correcta para el conjunto de territorios que conformaban los dominios de Felipe II en España y en el sur de Italia, ya que todos ellos eran posesiones personales del monarca, y no del Estado español; el término católico proviene del título dado por el Papa a sus bisabuelos Isabel y Fernando.
- Estado de ánimo:
calm - Música:Storm, Elizabeth: The Golden Age Soundtrack
¡La li ho! ^_^
Como mencioné en una ocasión, cuando tengo la oportunidad de salir con Iván y Arvey, escribo sobre ellos apenas llegó frente a la laptop.
Hoy día fuimos a ver la súpermegadruper esperada película "The Queen". Después de casi un año de su estreno en la Gran Bretaña, la película llego sin aspavientos a nuestra ciudad, en los MM Cinemas de Plaza Paseo Cancún. Iván me comentó ayer que estaba, y ante mi idea de verla el fin de semana, Iván me recordó que en Cancún las pelís de ese tipo no duran más de una semana: los días viernes las películas cambian en todos los cinemas de la ciudad. Con tal cosa en mente, decidí verla este día, y no sólo eso, sino que invité a Iván y Arvey ya que, no podría imaginar ver el filme sin la compañía de Iván. ¿Por qué? Bueno, él conoce mi poco dado a reconocer gusto por el cine, y también sabe que muy pocas películas me llaman tanto la atención; The Queen es una pelí que he querido verde desde el año pasado, y con él comentaba uno poquito sobre lo que leía de ella y lo frustrante que era ver que no llegaba la condenada. En fin. Llegué temprano al cinema para comprar lo boletos, inmerso en una larga, pero muy larga fila: los miércoles la entrada está al dos por uno :-p. Luego llegaron Iván y Arvey, hicimos otra fila para comprar soda, y entramos a ver la película. Para nuestra grada sorpresa, había más gente de la esperada, la mar de ellos ancianos @_@ y gente muy adulta, siendo nosotros de entre los más jóvenes de la sala.
Sobre la película. Se nota a leguas porqué Helen Mirren se llevó el Oscar a mejor actriz: interpreta a Su Majestad con una gran exactitud; sus gestos, miradas, sonrisa y seriedad son harto, pero harto creíbles. Pude sentir la confusión de la Reina en ese momento tan peligroso para la Monarquía que representa, cuando parecía que el mundo se volvía contra la misma, y que Ella no podía entender. Como menciona el personaje, en aquella aciaga semana la Reina tuvo que aprender de muy dura forma que el pueblo inglés había cambiando, y que la Monarquía estaba estancada en un pasado que no era compatible con el nuevo mundo en el cual reinaba. En pocas palabras, que la tradición ya no era suficiente para mantener el status quo de la monarquía más poderosa de Europa. Y esa conclusión mía se logra encontrar en The Queen.
Los personajes de la película están muy marcados en una gama de sentimientos y actitudes la mar muy negativas: el príncipe Felipe es retratado como un macho-man incapaz de ver más allá de la mira de su rifle; el príncipe Carlos se presenta como un hombre débil, con un deseo de modernizar y salvar a la monarquía, pero incapaz de enfrentarse abiertamente a su madre; la Reina Madre es la representación absoluta de un pasado cuyas glorias quedaron atrás; Cherie Blair es presentada -perdón, perdón, perdón- como una perra maldita que sólo desea modernizar sin pensar, sin tener en cuenta lo que significa para el Reino Unido la institución de la monarquía.
Para mi, el mejor momento de la película es cuando Blair discute con Aliastar Campbell y le espeta sus ataques a la reina con las siguientes palabras:
Esa frase para mi tiene un gran significado: tenía apenas diez y ocho años cuando Diana murió, y estaba pegado a la tele viendo el funeral, con lagrimitas en los ojos viendo a un ídolo irse; pero aún con la fascinación por la Princesa, nunca deje de respetar -si, suena raro- a la Reina. Porque sabía -había leído- lo que ella es, la historia de como su padre se esforzaba por cumplir su papel de Rey, un rey renuente a serlo; Ella vio a su nación casi en la ruina después de la Segunda Guerra Mundial, el desmembramiento del Imperio; y todo ello lo hizo de la única forma en que fue educada, y ello es mostrando estoicismo donde los demás se dejan llevar por la ligereza, se enfrento a todo anteponiendo su cargo a su persona. Y mucha gente en aquel tiempo no entendía que la Reina estaba totalmente sorprendida, asustada ante -como ya mencioné- un mundo ante el cual no sentía pertenencia. Por su parte, para mi Diana fue muy insensible al no entender en que embrollo se metió cuando se casó. Por más que la Monarquía neceitaba modernizarse, ello no excusa para que Diana alegará incomprensión y se rebelara tan descaradamente ante la tradición que a leguas tenía que haber previsto.
Bueno. Como pueden leer, la película si fue de mi interés. Encontré muy fascinante esta puesta en escena de un momento en la historia que marcó un gran parteaguas en la historia de la monarquía inglesa. A Iván y a Arvey también les gustó, muy en particular la actuación de Helen Mirren. Al final, cuando me traían a casa -gracias ^_^, no saben cuanto se los agradezco- ahí me ven charlando sobre el filme con ellos, o sobre los eventos desde la óptica mía de la época, y también charlando sobre los vericuetos de una monarquía parlamentaria como la inglesa. Como bien dije, me agradó mucho la pelí, pero no hubiera sido tal de no haber ido ellos.
Saludos y pues...
Como mencioné en una ocasión, cuando tengo la oportunidad de salir con Iván y Arvey, escribo sobre ellos apenas llegó frente a la laptop.
Hoy día fuimos a ver la súpermegadruper esperada película "The Queen". Después de casi un año de su estreno en la Gran Bretaña, la película llego sin aspavientos a nuestra ciudad, en los MM Cinemas de Plaza Paseo Cancún. Iván me comentó ayer que estaba, y ante mi idea de verla el fin de semana, Iván me recordó que en Cancún las pelís de ese tipo no duran más de una semana: los días viernes las películas cambian en todos los cinemas de la ciudad. Con tal cosa en mente, decidí verla este día, y no sólo eso, sino que invité a Iván y Arvey ya que, no podría imaginar ver el filme sin la compañía de Iván. ¿Por qué? Bueno, él conoce mi poco dado a reconocer gusto por el cine, y también sabe que muy pocas películas me llaman tanto la atención; The Queen es una pelí que he querido verde desde el año pasado, y con él comentaba uno poquito sobre lo que leía de ella y lo frustrante que era ver que no llegaba la condenada. En fin. Llegué temprano al cinema para comprar lo boletos, inmerso en una larga, pero muy larga fila: los miércoles la entrada está al dos por uno :-p. Luego llegaron Iván y Arvey, hicimos otra fila para comprar soda, y entramos a ver la película. Para nuestra grada sorpresa, había más gente de la esperada, la mar de ellos ancianos @_@ y gente muy adulta, siendo nosotros de entre los más jóvenes de la sala.Sobre la película. Se nota a leguas porqué Helen Mirren se llevó el Oscar a mejor actriz: interpreta a Su Majestad con una gran exactitud; sus gestos, miradas, sonrisa y seriedad son harto, pero harto creíbles. Pude sentir la confusión de la Reina en ese momento tan peligroso para la Monarquía que representa, cuando parecía que el mundo se volvía contra la misma, y que Ella no podía entender. Como menciona el personaje, en aquella aciaga semana la Reina tuvo que aprender de muy dura forma que el pueblo inglés había cambiando, y que la Monarquía estaba estancada en un pasado que no era compatible con el nuevo mundo en el cual reinaba. En pocas palabras, que la tradición ya no era suficiente para mantener el status quo de la monarquía más poderosa de Europa. Y esa conclusión mía se logra encontrar en The Queen.
Los personajes de la película están muy marcados en una gama de sentimientos y actitudes la mar muy negativas: el príncipe Felipe es retratado como un macho-man incapaz de ver más allá de la mira de su rifle; el príncipe Carlos se presenta como un hombre débil, con un deseo de modernizar y salvar a la monarquía, pero incapaz de enfrentarse abiertamente a su madre; la Reina Madre es la representación absoluta de un pasado cuyas glorias quedaron atrás; Cherie Blair es presentada -perdón, perdón, perdón- como una perra maldita que sólo desea modernizar sin pensar, sin tener en cuenta lo que significa para el Reino Unido la institución de la monarquía.
Para mi, el mejor momento de la película es cuando Blair discute con Aliastar Campbell y le espeta sus ataques a la reina con las siguientes palabras:
...When you get it wrong you really get it wrong. This woman has devoted her whole life to her people... a job she didn't wan't... the job that killed her father and as far as I can see has done her duty with honour and dignity and now we're all after her blood just beacuse she dis having diffficulty going to the funeral of the woman who threw everything that she offered back in her face and spent the last few years trying to destroy her life.
Esa frase para mi tiene un gran significado: tenía apenas diez y ocho años cuando Diana murió, y estaba pegado a la tele viendo el funeral, con lagrimitas en los ojos viendo a un ídolo irse; pero aún con la fascinación por la Princesa, nunca deje de respetar -si, suena raro- a la Reina. Porque sabía -había leído- lo que ella es, la historia de como su padre se esforzaba por cumplir su papel de Rey, un rey renuente a serlo; Ella vio a su nación casi en la ruina después de la Segunda Guerra Mundial, el desmembramiento del Imperio; y todo ello lo hizo de la única forma en que fue educada, y ello es mostrando estoicismo donde los demás se dejan llevar por la ligereza, se enfrento a todo anteponiendo su cargo a su persona. Y mucha gente en aquel tiempo no entendía que la Reina estaba totalmente sorprendida, asustada ante -como ya mencioné- un mundo ante el cual no sentía pertenencia. Por su parte, para mi Diana fue muy insensible al no entender en que embrollo se metió cuando se casó. Por más que la Monarquía neceitaba modernizarse, ello no excusa para que Diana alegará incomprensión y se rebelara tan descaradamente ante la tradición que a leguas tenía que haber previsto.
Bueno. Como pueden leer, la película si fue de mi interés. Encontré muy fascinante esta puesta en escena de un momento en la historia que marcó un gran parteaguas en la historia de la monarquía inglesa. A Iván y a Arvey también les gustó, muy en particular la actuación de Helen Mirren. Al final, cuando me traían a casa -gracias ^_^, no saben cuanto se los agradezco- ahí me ven charlando sobre el filme con ellos, o sobre los eventos desde la óptica mía de la época, y también charlando sobre los vericuetos de una monarquía parlamentaria como la inglesa. Como bien dije, me agradó mucho la pelí, pero no hubiera sido tal de no haber ido ellos.
Saludos y pues...
God Save the Queen.
- Estado de ánimo:
happy - Música:Love Situation, por Arashi
¡La li ho! ^_^

De cajón: esperé, esperé y esperé y nada más no llegó la condena película a los cines en Cancún. Así pues, como tampoco la veo en las tiendas, decidí rentarla.
Después de muchos meses leyendo, esperando ansioso ver esta película por la sencilla razón de que Kazunari Ninomiya actua en ella, la realidad regresa y ocupa el lugar de siempre: la película fue mucho, mucho más grande que Nino.
Nino actuó muy, pero muy bien. Su personaje me hizo llorar con él y sobre todo, la evolución que el argumento le da "Saigo" se refleja muy bien con la caracterización de Nino: de ser un soldado renegado, uno más de la leva, se convierte en uno comprometido con su patria, con su visión del Japón, que es la de un mundo donde pueda ver crecer a su hija, que nació mientras peleaba en la guerra. Es complicado dejar a un lado la imagen que tengo de Nino como cantante de pop japonés, como un niño bonito con todo de voz muy alto y que me gusta físicamente :-p, pero durante los ciento cuarenta y dos minutos que dura la película, no pensé en él como el ídolo pop del Japón, sino como un soldado atrapado en una guerra que no comprende, en un deber hacia el Emperador del que no puede safarse y que sólo al final, comprende que pelear por su patria no es hacerlo por el Emperador, sino por SU Japón.
Ken Watanabe representa al Teniente General Tadamachi Kuribayashi, comandando la defensa de la isla de Iwo Jima. Desde el primer momento, encuentra resistencia a sus ideas progresistas respecto al alto comando del ejército y de sus propios oficiales, quien en diferentes escenas de la película reniegan o se revelan abiertamente siguiendo ideas tradicionales sobre el honor y la guerra. Desde mi punto de vista, así como Saigo abre su mente con los acontecimientos, el Tte. Gral. Kuribayashi poco a poco cae en cuenta de que el destino de su comando es el de sacrificarse para tan sólo retrasar la terrible verdad, que el Imperio está pérdido. Kuribayashi se esfuerza por mantener lo poco que le queda de tropas y pertrechos con ese único objetivo, y por tal, cae sobre él el peso de la realidad militar, tanto la suya como la de todo Japón a ese momento de la guerra.
El filme en lo general pinta a tristeza. Me hizo llorar en dos ocasiones: cuando Shimizu se rinde a las tropas gringas, los soldados que debían custodiarlo junto a otro desertor los matan, y cuando una unidad del ejercito Imperial con Saigo dentro de la misma los encuentra, este coloca el sennibari de Shimizu, rompiendo a llorar ante la injusticia-justicia divina de la guerra. La segunda fue cuando transmiten por radio la canción por la defensa de la isla desde Nagano, de donde el General es originario (Song For The Defense Of Iwo Jima), que realmente te saca las lágrimas, tanto de ternura, resignación y coraje por la situación de los soldados y del general:
Y digo coraje porque se nota a leguas como la canción fue una manipulación del comando central, de como las autoridades del Imperio engañaron a los japoneses de la época haciéndoles creer en esperanzas lejanas y vanas de una victoria que jamás llegaría. Una canción hermosa, patriótica, pero que al final no es más que un hermoso canto de sirenas.
En otros aspectos, la desesperación de los soldados, el camino directo hacia el sacrificio que se nota para el General invaden los sentimientos y uno siente una enorme empatía con los personajes, sin importar que tan errados, tradicionales, progresistas, decididos o cobardes sean, porque al final, en la guerra todos son iguales.
Saludos.
P.D. Ficha técnica:
Letters from Iwo Jima (Iwo Jima kara no tegami) 硫黄島からの手紙
Año 2006
Dirigida por Clint Eastwood
Producida por Clint Eastwood, Paul Haggis, Robert Lorenz y Steven Spielberg
Escrita por:
Screenplay: Iris Yamashita
Historia: Iris Yamashita y Paul Haggis
Basada en el libro "Picture letters from commander in chief", basado en las cartas escrita por el Gral. Tadamichi Kuribayashi
Actores: Ken Watanabe, Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi Ihara, Ryo Kase, Shidou Nakamura.

De cajón: esperé, esperé y esperé y nada más no llegó la condena película a los cines en Cancún. Así pues, como tampoco la veo en las tiendas, decidí rentarla.
Después de muchos meses leyendo, esperando ansioso ver esta película por la sencilla razón de que Kazunari Ninomiya actua en ella, la realidad regresa y ocupa el lugar de siempre: la película fue mucho, mucho más grande que Nino.
Nino actuó muy, pero muy bien. Su personaje me hizo llorar con él y sobre todo, la evolución que el argumento le da "Saigo" se refleja muy bien con la caracterización de Nino: de ser un soldado renegado, uno más de la leva, se convierte en uno comprometido con su patria, con su visión del Japón, que es la de un mundo donde pueda ver crecer a su hija, que nació mientras peleaba en la guerra. Es complicado dejar a un lado la imagen que tengo de Nino como cantante de pop japonés, como un niño bonito con todo de voz muy alto y que me gusta físicamente :-p, pero durante los ciento cuarenta y dos minutos que dura la película, no pensé en él como el ídolo pop del Japón, sino como un soldado atrapado en una guerra que no comprende, en un deber hacia el Emperador del que no puede safarse y que sólo al final, comprende que pelear por su patria no es hacerlo por el Emperador, sino por SU Japón.
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| Nino como Saigo. |
Ken Watanabe representa al Teniente General Tadamachi Kuribayashi, comandando la defensa de la isla de Iwo Jima. Desde el primer momento, encuentra resistencia a sus ideas progresistas respecto al alto comando del ejército y de sus propios oficiales, quien en diferentes escenas de la película reniegan o se revelan abiertamente siguiendo ideas tradicionales sobre el honor y la guerra. Desde mi punto de vista, así como Saigo abre su mente con los acontecimientos, el Tte. Gral. Kuribayashi poco a poco cae en cuenta de que el destino de su comando es el de sacrificarse para tan sólo retrasar la terrible verdad, que el Imperio está pérdido. Kuribayashi se esfuerza por mantener lo poco que le queda de tropas y pertrechos con ese único objetivo, y por tal, cae sobre él el peso de la realidad militar, tanto la suya como la de todo Japón a ese momento de la guerra.
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| Ken como el General Tadamachi Kuribayashi. |
El filme en lo general pinta a tristeza. Me hizo llorar en dos ocasiones: cuando Shimizu se rinde a las tropas gringas, los soldados que debían custodiarlo junto a otro desertor los matan, y cuando una unidad del ejercito Imperial con Saigo dentro de la misma los encuentra, este coloca el sennibari de Shimizu, rompiendo a llorar ante la injusticia-justicia divina de la guerra. La segunda fue cuando transmiten por radio la canción por la defensa de la isla desde Nagano, de donde el General es originario (Song For The Defense Of Iwo Jima), que realmente te saca las lágrimas, tanto de ternura, resignación y coraje por la situación de los soldados y del general:
Sobre las olas del Pacífico
Al sur de la Ciudad Imperial
Flota una pequeña isla solitaria
El destino de nuestro imperial país
Yace en las manos de esta isla: Imo Jima
Mientras aguantemos
Nos sentiremos seguros
Ya que la tierra imperial
Siempre estará en paz
Pelearemos con orgullo
Con honor a cualquier costo
Nuestra Isla del orgullo: Iwo Jima
Al sur de la Ciudad Imperial
Flota una pequeña isla solitaria
El destino de nuestro imperial país
Yace en las manos de esta isla: Imo Jima
Mientras aguantemos
Nos sentiremos seguros
Ya que la tierra imperial
Siempre estará en paz
Pelearemos con orgullo
Con honor a cualquier costo
Nuestra Isla del orgullo: Iwo Jima
Y digo coraje porque se nota a leguas como la canción fue una manipulación del comando central, de como las autoridades del Imperio engañaron a los japoneses de la época haciéndoles creer en esperanzas lejanas y vanas de una victoria que jamás llegaría. Una canción hermosa, patriótica, pero que al final no es más que un hermoso canto de sirenas.
En otros aspectos, la desesperación de los soldados, el camino directo hacia el sacrificio que se nota para el General invaden los sentimientos y uno siente una enorme empatía con los personajes, sin importar que tan errados, tradicionales, progresistas, decididos o cobardes sean, porque al final, en la guerra todos son iguales.
Saludos.
P.D. Ficha técnica:
Letters from Iwo Jima (Iwo Jima kara no tegami) 硫黄島からの手紙
Año 2006
Dirigida por Clint Eastwood
Producida por Clint Eastwood, Paul Haggis, Robert Lorenz y Steven Spielberg
Escrita por:
Screenplay: Iris Yamashita
Historia: Iris Yamashita y Paul Haggis
Basada en el libro "Picture letters from commander in chief", basado en las cartas escrita por el Gral. Tadamichi Kuribayashi
Actores: Ken Watanabe, Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi Ihara, Ryo Kase, Shidou Nakamura.
- Estado de ánimo:
happy - Música:Song For The Defense Of Iwo Jima
¡La li ho! ^_^
Los amigos
Para cuando la euforia de Episodio II alcanzó su máximo, ya estaba con mis amigos del club de SW, ya había hecho y desecho nuestras tardes de sábado con películas, trivias, salidas a tomar café y a cosas por ese estilo; lo que no movía por sobre todo en esa ocasión era que por primera vez todos seríamos parte de un grupo, seríamos ya no seres solitarios disfrutando de una película, sino una banda de amigos ^_^ "dizque warsies". ¿Cómo puede un grupo de "estarguarianos" -como dice mi hermana- celebrar el Episodio II? ¡Pues haciendo show! Tan sencillo como se lee, el grupo de amigos cancunenses decidió que, con poco tiempo y dinero haríamos nuestro estreno, y digo nuestro porque lo único que teníamos en mente para ello era disfrutarlo entre nosotros.
Antes de comentar sobre el show que hicímos, no huelga mencionar lo ansiosos que estábamos por saber cualquier noticia sobre la película. En aquellos tiempos mi hermana era socia de unos "cyber cafés", por lo que cuando salieron los avances ahí nos veían -al menos a dos- gorreándo una de las máquina para poder ver el corto de no más de dos minutos, ansiosos y casi comiéndonos las uñas mientras avanzaba la barra del QuickTime. También, teníamos nuestros pactos de no información: no soltar noticias sobre la trama de la película; igualmente estaba nuestra avidez por las revistas o publicaciones que hablaran sobre Episodio II, incluso llegué al grado de comprar los comics semanales de la película que salieron antes que la misma, y pedirle a mi madre que los guardará celosamente para evitar caer en la tentación de saber sobre ella. No voy a ocultar que todo se fue al traste cuando me trajeron un juego desde Estados Unidos -un amigo fue al estreno en tan lejanas tierras-, y en ese juego venía un somero resumen sobre la película.... el cual no pude evitar leer :-p.
El día del esteno...¡que gran relajo tuvimos! Desde las cuatro de la tarde nos reunimos para finar detalles de los disfraces y los que harían de operarios. Aunque no nos dieron más que un montón de sonrisas, el estreno lo tuvimos en el Cinepolis VIP de la ciudad. A las ocho y medía de la noche salimos del departamento base y después de unas peripecias por lo complicado que era moverse con disfraces, llegamos a la plaza, al extremo contrario de donde era el cinema, con el objetivo de hacer un recorrido con nuestros disfraces y animar a la gente por el gran acontecimiento -para nosotros al menos-.
Star Wars Episodio II, El Ataque de los Clones
Star Wars Episode II, Attack of the Clones
Con todo lo que sabía por accidente y por propósito de saberlo, el estreno de la película me tenía de nervios. El avance en el entrenamiento de Anakin por Obi Wan, con sus enormes fallas debido al apego excesivo por los seres queridos, la ceguera de los Jedi ante las dudas de El Elegido son la base de mi gusto por esta película. A diferencia de Episodio I, en esta no está tan marcada la cosmopolita visión de la galaxia, sino que encontramos más interes en seguir el dramatis personae de Anakin Skywalker, su lento pero marcado desfonde hacia el lado oscuro de la fuerza. Es en este filme de la saga cuando más se nota "la mano que mece la cuna" de la República: Palpatine, mi personaje favorito; el último Supremo Canciller quien pacientemente mueve las piezas al lugar adecuado para sus fines: el restablecimiento del dominio Sith en la galaxia. Como pueden ver, por más que el drama de Anakin es la clave de Episodio II, no dejo a un lado mi naturaleza histórica, y veo el gran meollo galáctico ^_^.
Esa noche fue muy bonita. Mi primer estreno "en bola". ¿Accidentes? ¡Un buen! Mis botas se hacían añicos a casa paso, que mis amigos tenían que recoger los pedazos de pana :-p con que los forré; mi mamá anudó los restos de la bota justo antes de entrar a la sala; o respiraba o veía :-p, por lo que al decidir hacer lo primero, mis amigas me llevaban del brazo para poder hacer el recorrido por la plaza. Ya en la sala era un pequeño relajo sentarse, que si el lugar no nos gustaba, que si hacíamos un ruido de expectación, que si faltaba por entrar uno a menos de cinco minutos de iniciar la película...bueno, ya se imaginan.
Siempre recuerdo con una sonrisa de oreja a oreja -oops, Delta Airlines-: mis amigos y yo cumpliendo nuestro sueño "freak": hacer un show para el estreno de una película de Star Wars. Lindo, ¿no creen?
Saludos.
Los amigos
Para cuando la euforia de Episodio II alcanzó su máximo, ya estaba con mis amigos del club de SW, ya había hecho y desecho nuestras tardes de sábado con películas, trivias, salidas a tomar café y a cosas por ese estilo; lo que no movía por sobre todo en esa ocasión era que por primera vez todos seríamos parte de un grupo, seríamos ya no seres solitarios disfrutando de una película, sino una banda de amigos ^_^ "dizque warsies". ¿Cómo puede un grupo de "estarguarianos" -como dice mi hermana- celebrar el Episodio II? ¡Pues haciendo show! Tan sencillo como se lee, el grupo de amigos cancunenses decidió que, con poco tiempo y dinero haríamos nuestro estreno, y digo nuestro porque lo único que teníamos en mente para ello era disfrutarlo entre nosotros.
Antes de comentar sobre el show que hicímos, no huelga mencionar lo ansiosos que estábamos por saber cualquier noticia sobre la película. En aquellos tiempos mi hermana era socia de unos "cyber cafés", por lo que cuando salieron los avances ahí nos veían -al menos a dos- gorreándo una de las máquina para poder ver el corto de no más de dos minutos, ansiosos y casi comiéndonos las uñas mientras avanzaba la barra del QuickTime. También, teníamos nuestros pactos de no información: no soltar noticias sobre la trama de la película; igualmente estaba nuestra avidez por las revistas o publicaciones que hablaran sobre Episodio II, incluso llegué al grado de comprar los comics semanales de la película que salieron antes que la misma, y pedirle a mi madre que los guardará celosamente para evitar caer en la tentación de saber sobre ella. No voy a ocultar que todo se fue al traste cuando me trajeron un juego desde Estados Unidos -un amigo fue al estreno en tan lejanas tierras-, y en ese juego venía un somero resumen sobre la película.... el cual no pude evitar leer :-p.
El día del esteno...¡que gran relajo tuvimos! Desde las cuatro de la tarde nos reunimos para finar detalles de los disfraces y los que harían de operarios. Aunque no nos dieron más que un montón de sonrisas, el estreno lo tuvimos en el Cinepolis VIP de la ciudad. A las ocho y medía de la noche salimos del departamento base y después de unas peripecias por lo complicado que era moverse con disfraces, llegamos a la plaza, al extremo contrario de donde era el cinema, con el objetivo de hacer un recorrido con nuestros disfraces y animar a la gente por el gran acontecimiento -para nosotros al menos-.
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| Unos gringos locos la plaza; pasaron como siete minutos tomando fotos |
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| Alberto, Adriana, Pablo, Héctor, no-recuerdo-quien, yo, mi papá detrás de mi, Humberto y Joaquín |
Star Wars Episodio II, El Ataque de los Clones
Star Wars Episode II, Attack of the Clones
Con todo lo que sabía por accidente y por propósito de saberlo, el estreno de la película me tenía de nervios. El avance en el entrenamiento de Anakin por Obi Wan, con sus enormes fallas debido al apego excesivo por los seres queridos, la ceguera de los Jedi ante las dudas de El Elegido son la base de mi gusto por esta película. A diferencia de Episodio I, en esta no está tan marcada la cosmopolita visión de la galaxia, sino que encontramos más interes en seguir el dramatis personae de Anakin Skywalker, su lento pero marcado desfonde hacia el lado oscuro de la fuerza. Es en este filme de la saga cuando más se nota "la mano que mece la cuna" de la República: Palpatine, mi personaje favorito; el último Supremo Canciller quien pacientemente mueve las piezas al lugar adecuado para sus fines: el restablecimiento del dominio Sith en la galaxia. Como pueden ver, por más que el drama de Anakin es la clave de Episodio II, no dejo a un lado mi naturaleza histórica, y veo el gran meollo galáctico ^_^.
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Esa noche fue muy bonita. Mi primer estreno "en bola". ¿Accidentes? ¡Un buen! Mis botas se hacían añicos a casa paso, que mis amigos tenían que recoger los pedazos de pana :-p con que los forré; mi mamá anudó los restos de la bota justo antes de entrar a la sala; o respiraba o veía :-p, por lo que al decidir hacer lo primero, mis amigas me llevaban del brazo para poder hacer el recorrido por la plaza. Ya en la sala era un pequeño relajo sentarse, que si el lugar no nos gustaba, que si hacíamos un ruido de expectación, que si faltaba por entrar uno a menos de cinco minutos de iniciar la película...bueno, ya se imaginan.
Siempre recuerdo con una sonrisa de oreja a oreja -oops, Delta Airlines-: mis amigos y yo cumpliendo nuestro sueño "freak": hacer un show para el estreno de una película de Star Wars. Lindo, ¿no creen?
Saludos.
- Estado de ánimo:
thankful - Música:Across the stars, SW EII, AOTC; de John Williams
¡La li ho! ^_^
La última semana de mayo marcó el treinta aniversario del estreno de Star Wars: Episode IV A New Hope. Celebrándose por todo el planeta al ser una de las sagas fílmicas más importantes en la historia del cine, y un icono de la cultura pop. No puede dejar de notar que a pesar de que me gusta, tengo amigos a quienes también les agrada, no tenía una entrada sobre Star Wars desde hace mucho, más allá de como pasé una tarde con los compañeros del club.
¿Cómo empecé con Star Wars? Recuerdo que cuando era niño, tenía unos juguetes de la saga, pero no había visto ninguna de las películas completas. Cuando llegué a Cancún, el canal del estado las transmitía, y con una televisión en blanco y negro me ponía en frente a ver las pelís, en especial las batallas con las naves... y los Star Destroyers, mis naves favoritas. Después, poco antes del re-estreno en cines, el canal 5 de Televisa ponía el maratón de IV, V y VI los sábados desde la cuatro de la tarde hasta la media noche: desde el jueves mi familia estaba avisada de que no recibiría visitas, me compraban palomitas, refrescos y el mero día, me aplastaba en el sillón para chutarme las películas sin interrupciones más que de los comerciales, que aprovechaba para ir al baño. Cuando regresaron a los cines, sólo vi Episodio IV, porque andaba en unos rollos mentales que absorbieron mucho de mi juventud.
The Phantom Menace

Naboo y Coruscant son las joyas de mis recuerdos sobre Episodio I:
Un mundo pacífico y artístico el primero, y una ciudad planeta cosmopolíta y ecuménica.
Cuando ya andaba por mis veinte y tantos, es que el relajo de Star Wars cobró más vida conmigo: Episodio I se estrenaba en México un 30 de junio, fecha de mi cumpleaños ^_^, así que en la universidad hice todo un relajo durante un mes, comprando revistas, hablando de la película; una de mis amigas me regaló un boleto para el estreno, y saliendo de la universidad ese mismo día, compré uno para mi papá, quien había visto la emisión original en sus años mozos. Pueden imaginar lo ansioso que estuve durante un mes: entre mi cumple y el estreno andaba que daba saltos. El día del estreno lo recuerdo como si fuera ayer día: papá pasó por mi a casa -era taxista- a las diez de la noche, yo súper nervioso porque la función era a las once; llegamos al Cinepolis de Plaza Las Américas y había un mar de gente que me dejo con el ojo cuadrado, y un temor de que no podríamos entrar. No sé que hizo papá, pero en un dos por tres ya éramos los primeros en la fila para nuestra sala. Entramos como media hora antes de la función, papá me compró un vaso de refresco con motivos de la película y para matar el tiempo nos pasamos pláticando de historia: sobre la Segunda Guerra Mundial.

El momento que marcó el fin de una era: El Elegido frente al Alto Consejo JediA. Para mi, la culpa de todo el desastre de la República la tienen los Jedi: poner a cargo del Consejo a Yoda, un ser longevo y por tanto incapaz de sentir el rápido paso del tiempo, me parece una mala decisión. Él nunca podría entender lo efímero que para la mayor parte de los seres vivos de la Galaxia es la vida; con tal cosa en mente, para él el tiempo es casi infinito para llevar a cabo los ideales de la "par interna" y "unión con la fuerza" que persigue. Ese fue el fin de los Jedis: la incapacidad de adaptarse a los tiempos por el liderazgo eternizado en Yoda.
La película me dejo muy contento -más porque esa misma tarde al salir de la uni me compré el CD con la música y nos juguetes-; cierto que eran personajes nuevos y uno que otro familiar -C3PO, R2, Obi-Wan...-, pero me gustó mucho ese dejo de "fin de la República" que Episodio I comienza a desvelar. Más que el gran punto de corte en la historia del universo Star Wars que significa la llegada de "El Elegido" y la decadencia de los Jedi, para mi lo más impresionante fue ese sentido de comunidad galáctica -onda globalizadora, jejeje- que tienen Episodio I: la galaxia es un lugar vivo, lleno de culturas que pueden antagonizar entre si -Nemodias-Naboo- pero que no se sorprenden con la existencia del otro y que, en cierta medida, reconocen el gobierno supra-sistémico de La República y el Senado, y tienen un respeto -menor cada vez, eso si- por los Caballeros Jedi "guardianes de la paz y justicia", como diría Obi-Wan. Claro, las naves no podían faltar para mi en Star Wars, y las del planeta Naboo, con su estilo artístico y acabado en cromo son mis favoritas junto con la solemne y sobria Radiant VII, nave consular de la República.

N1 Starfighter, Radiant VII y la Royal Starship
Después de la película, salí muy contento del cine, y no sólo por haber visto el "legendario" inicio de la saga, sino porque tenía a papá al lado, un "veterano de las guerras clónicas" :-p con quien compartir parte de un mundo que él vio nacer. Hasta podemos decir que gran parte de la magia de ese día era por eso.
Episodio I marcó el regreso a la jerga pop de "la fuerza", "los jedi", los sables de luz; pero a pesar de que me podía encontrar dando movimientos de sable con mi paraguas, o tratando de detener un remojón en la calle con la mano -use de Force, Nef ^_^-, lo especial de The Phantom Menace para mi fue la galaxia, su composición social, antropológica, sociológica, histórica -esto en el universo expandido- y de gobierno; la relación de un sin número de especies diferentes conviviendo no sólo en una entidad de gobierno galáctico, sino incluso en un mismo planeta.
Bueno, el primero de seis capítulos sobre la saga más famosa del cine. ¿Justificación del tema? De repente me nació escribir cuando estaba viendo el cuarto DVD de la serie original; pensé que era raro que en el aniversario de la saga no tuviera un espacio para ella pues, después de todo, treinta años y una historia juntos bien valen escribirse en el diario.
Saludos.
"...you've taken your first step into a larger world."
Obi Wan Kenobi
Obi Wan Kenobi
La última semana de mayo marcó el treinta aniversario del estreno de Star Wars: Episode IV A New Hope. Celebrándose por todo el planeta al ser una de las sagas fílmicas más importantes en la historia del cine, y un icono de la cultura pop. No puede dejar de notar que a pesar de que me gusta, tengo amigos a quienes también les agrada, no tenía una entrada sobre Star Wars desde hace mucho, más allá de como pasé una tarde con los compañeros del club.
¿Cómo empecé con Star Wars? Recuerdo que cuando era niño, tenía unos juguetes de la saga, pero no había visto ninguna de las películas completas. Cuando llegué a Cancún, el canal del estado las transmitía, y con una televisión en blanco y negro me ponía en frente a ver las pelís, en especial las batallas con las naves... y los Star Destroyers, mis naves favoritas. Después, poco antes del re-estreno en cines, el canal 5 de Televisa ponía el maratón de IV, V y VI los sábados desde la cuatro de la tarde hasta la media noche: desde el jueves mi familia estaba avisada de que no recibiría visitas, me compraban palomitas, refrescos y el mero día, me aplastaba en el sillón para chutarme las películas sin interrupciones más que de los comerciales, que aprovechaba para ir al baño. Cuando regresaron a los cines, sólo vi Episodio IV, porque andaba en unos rollos mentales que absorbieron mucho de mi juventud.
The Phantom Menace

Naboo y Coruscant son las joyas de mis recuerdos sobre Episodio I:
Un mundo pacífico y artístico el primero, y una ciudad planeta cosmopolíta y ecuménica.
Cuando ya andaba por mis veinte y tantos, es que el relajo de Star Wars cobró más vida conmigo: Episodio I se estrenaba en México un 30 de junio, fecha de mi cumpleaños ^_^, así que en la universidad hice todo un relajo durante un mes, comprando revistas, hablando de la película; una de mis amigas me regaló un boleto para el estreno, y saliendo de la universidad ese mismo día, compré uno para mi papá, quien había visto la emisión original en sus años mozos. Pueden imaginar lo ansioso que estuve durante un mes: entre mi cumple y el estreno andaba que daba saltos. El día del estreno lo recuerdo como si fuera ayer día: papá pasó por mi a casa -era taxista- a las diez de la noche, yo súper nervioso porque la función era a las once; llegamos al Cinepolis de Plaza Las Américas y había un mar de gente que me dejo con el ojo cuadrado, y un temor de que no podríamos entrar. No sé que hizo papá, pero en un dos por tres ya éramos los primeros en la fila para nuestra sala. Entramos como media hora antes de la función, papá me compró un vaso de refresco con motivos de la película y para matar el tiempo nos pasamos pláticando de historia: sobre la Segunda Guerra Mundial.

El momento que marcó el fin de una era: El Elegido frente al Alto Consejo JediA. Para mi, la culpa de todo el desastre de la República la tienen los Jedi: poner a cargo del Consejo a Yoda, un ser longevo y por tanto incapaz de sentir el rápido paso del tiempo, me parece una mala decisión. Él nunca podría entender lo efímero que para la mayor parte de los seres vivos de la Galaxia es la vida; con tal cosa en mente, para él el tiempo es casi infinito para llevar a cabo los ideales de la "par interna" y "unión con la fuerza" que persigue. Ese fue el fin de los Jedis: la incapacidad de adaptarse a los tiempos por el liderazgo eternizado en Yoda.
La película me dejo muy contento -más porque esa misma tarde al salir de la uni me compré el CD con la música y nos juguetes-; cierto que eran personajes nuevos y uno que otro familiar -C3PO, R2, Obi-Wan...-, pero me gustó mucho ese dejo de "fin de la República" que Episodio I comienza a desvelar. Más que el gran punto de corte en la historia del universo Star Wars que significa la llegada de "El Elegido" y la decadencia de los Jedi, para mi lo más impresionante fue ese sentido de comunidad galáctica -onda globalizadora, jejeje- que tienen Episodio I: la galaxia es un lugar vivo, lleno de culturas que pueden antagonizar entre si -Nemodias-Naboo- pero que no se sorprenden con la existencia del otro y que, en cierta medida, reconocen el gobierno supra-sistémico de La República y el Senado, y tienen un respeto -menor cada vez, eso si- por los Caballeros Jedi "guardianes de la paz y justicia", como diría Obi-Wan. Claro, las naves no podían faltar para mi en Star Wars, y las del planeta Naboo, con su estilo artístico y acabado en cromo son mis favoritas junto con la solemne y sobria Radiant VII, nave consular de la República.

N1 Starfighter, Radiant VII y la Royal Starship
Después de la película, salí muy contento del cine, y no sólo por haber visto el "legendario" inicio de la saga, sino porque tenía a papá al lado, un "veterano de las guerras clónicas" :-p con quien compartir parte de un mundo que él vio nacer. Hasta podemos decir que gran parte de la magia de ese día era por eso.
Episodio I marcó el regreso a la jerga pop de "la fuerza", "los jedi", los sables de luz; pero a pesar de que me podía encontrar dando movimientos de sable con mi paraguas, o tratando de detener un remojón en la calle con la mano -use de Force, Nef ^_^-, lo especial de The Phantom Menace para mi fue la galaxia, su composición social, antropológica, sociológica, histórica -esto en el universo expandido- y de gobierno; la relación de un sin número de especies diferentes conviviendo no sólo en una entidad de gobierno galáctico, sino incluso en un mismo planeta.
Bueno, el primero de seis capítulos sobre la saga más famosa del cine. ¿Justificación del tema? De repente me nació escribir cuando estaba viendo el cuarto DVD de la serie original; pensé que era raro que en el aniversario de la saga no tuviera un espacio para ella pues, después de todo, treinta años y una historia juntos bien valen escribirse en el diario.
Saludos.
- Estado de ánimo:
pensive - Música:SW Episode IV ANH Soundtrack: The Throne Room, por J. Williams










