¡Hola! Bienvenidos al blog de Nef
Soy: un hombre gay, historiador aficionado, monarquista, lector con pasión y blogger con dedicación, que se desempeña como editor en un diario local de Cancún, México.
Soy un fan de Star Wars y no lo puedo negar XD.
"Jedi Nefta" fue mi segundo nickname en internet -uhhhhh, ¡ya hace mucho-, de hecho mi cuanta de Yahoo! sigue siendo esa.
Y ya sé que el efecto del lightsaber es muy básico, pero así me salió y se ve bonito, jejeje.
¡La li ho! ^_^
Este será el segundo resumen sobre el también segundo episodio de The Clone Wars, así que si de casualidad quieres esperar a verlo en la TV mexicana en noviembre, pues ten cuidado porque voy a contar algunos detalles, no todo -que esto no es una crónica- sobre el mismo.

En este episodio se comienza el arco argumental del crucero espacio "Malevolence", una gran nave separatista que ataca a la flota de la República con una nueva arma: un gran cañón de iones que, como los fans sabemos, deshabilita todo los sistemas de las naves dejándolas indefensas al ataque.

La secuencia del rayo: todo un clásico para Star Wars. ¡Hasta los droides actúan como en la Episodio IV!
La flota al mando del maestro Plo Koon recibe el ataque separatista, obligando a la tripulación a abandonar la nave y escapar, pero como los separatistas no quieren testigos, mandan a terminar con cualquier sobreviviente. Es durante esta parte del argumento donde se da otro toque a la relación de las tropas clone con los Jedi; al igual que el primer episodio con Yoda, Plo Koon busca en todo momento el bienestar de los clones a su mando, no guardando el conocimiento para si, entendiendo que las tropas son mucho más que simple réplicas guerreras: son seres vivos que comparten las penas de la guerra.

Plo Koon y los soldados clon: haciendo lo posible por aguantar a que alguien llegue a rescatarlo
El punto de la moraleja del día lo da Ahsoka Tano, la aprendiz de Anakín. Desoyendo órdenes del Consejo Jedi y del propio Supremo Canciller, se lanzan en busca de sobrevivientes del ataque separatista. Las probabilidades son pocas, casi nulas que hasta el propio Anakín considera el retirarse del sistema y volver con la flota, pero Asoka, teniendo fe en sus sentidos y en la Fuerza, sabe que Plo Koon está vivo y que es sólo cuestión de "sentir", de "creer" para encontrarlo.

En lo que los sentidos de Ahsoka logran resultados, el maestro Jedi y los clone se defienden de los separatistas
El clímax del episodio se da después del rescate, cuando al ser detectados por un descuido técnico, los héroes de la República deben escapar de la onda de iones lanzada en su contra para evitar que escapen y den a conocer la ubicación de la peligrosa nave.

Escapando del arma principal del Malevolence
Así, el episodio muestra una capítulo más en las Guerras Clónicas, tanto de los hechos bélicos como la empatía que se produce entre los Jedi y los clones, punto que tiene, entre otras cosas, el objetivo de comprender la tragedia que sucederá en Episodio III, cuando los Jedi son realmente sorprendido por la orden 66 y por unos instantes, se dan cuenta de la traición de la que fueron víctimas por parte de a quienes consideraron sus hermanos en batalla.
Ya sé que voy dos episodios atrasados :-p, pero bueno... escribo cuando nace la inspiración, jejejeje.
Saludos.
Este será el segundo resumen sobre el también segundo episodio de The Clone Wars, así que si de casualidad quieres esperar a verlo en la TV mexicana en noviembre, pues ten cuidado porque voy a contar algunos detalles, no todo -que esto no es una crónica- sobre el mismo.

La frase de la semana: Creer no se cuestión de elegir, sino de convicción
En este episodio se comienza el arco argumental del crucero espacio "Malevolence", una gran nave separatista que ataca a la flota de la República con una nueva arma: un gran cañón de iones que, como los fans sabemos, deshabilita todo los sistemas de las naves dejándolas indefensas al ataque.

La secuencia del rayo: todo un clásico para Star Wars. ¡Hasta los droides actúan como en la Episodio IV!
La flota al mando del maestro Plo Koon recibe el ataque separatista, obligando a la tripulación a abandonar la nave y escapar, pero como los separatistas no quieren testigos, mandan a terminar con cualquier sobreviviente. Es durante esta parte del argumento donde se da otro toque a la relación de las tropas clone con los Jedi; al igual que el primer episodio con Yoda, Plo Koon busca en todo momento el bienestar de los clones a su mando, no guardando el conocimiento para si, entendiendo que las tropas son mucho más que simple réplicas guerreras: son seres vivos que comparten las penas de la guerra.

Plo Koon y los soldados clon: haciendo lo posible por aguantar a que alguien llegue a rescatarlo
El punto de la moraleja del día lo da Ahsoka Tano, la aprendiz de Anakín. Desoyendo órdenes del Consejo Jedi y del propio Supremo Canciller, se lanzan en busca de sobrevivientes del ataque separatista. Las probabilidades son pocas, casi nulas que hasta el propio Anakín considera el retirarse del sistema y volver con la flota, pero Asoka, teniendo fe en sus sentidos y en la Fuerza, sabe que Plo Koon está vivo y que es sólo cuestión de "sentir", de "creer" para encontrarlo.

En lo que los sentidos de Ahsoka logran resultados, el maestro Jedi y los clone se defienden de los separatistas
El clímax del episodio se da después del rescate, cuando al ser detectados por un descuido técnico, los héroes de la República deben escapar de la onda de iones lanzada en su contra para evitar que escapen y den a conocer la ubicación de la peligrosa nave.

Escapando del arma principal del Malevolence
Así, el episodio muestra una capítulo más en las Guerras Clónicas, tanto de los hechos bélicos como la empatía que se produce entre los Jedi y los clones, punto que tiene, entre otras cosas, el objetivo de comprender la tragedia que sucederá en Episodio III, cuando los Jedi son realmente sorprendido por la orden 66 y por unos instantes, se dan cuenta de la traición de la que fueron víctimas por parte de a quienes consideraron sus hermanos en batalla.
Ya sé que voy dos episodios atrasados :-p, pero bueno... escribo cuando nace la inspiración, jejejeje.
Saludos.
- Estado de ánimo:
tired - Música:Star Wars The Clone Wars Soundtrack
¡La li ho! ^_^
Con algo de atraso de dos semanas, pero ya tenemos los episodios de The Clone Wars :-), la serie digitalmente animada de Star Wars que cubre los eventos en la galaxia muy, muy lejana durante las Guerras Clónicas. Esta serie para TV no se centra en las aventuras de Anakin Skywalker, sino en varios personajes de la nueva saga, especialmente en los Jedi y clones.
Como muchos o casi todos saben, me encanta toda la serie de Star Wars, así que mi punto de vista está ya muy adentrado en ese universo, cosa que hace que entienda un poco más el concepto de este nuevo producto y me centre mucho más en la historia que en los detalles propios de un neófito en la materia, como puede ser el trabajo digital, la música y demás.

La moraleja de hoy...
Cada capítulo de The Clone Wars incluye una máxima: cita que pone de manifiesto el "valor" o lección que se pretende mostrar con el actuar de los personajes. Algo curioso y sencillamente adorable de la serie es su forma de iniciar a modo de noticiero de guerra de mediados del siglo XX, o, usando referencias de cine, como "Casablanca": con un voz informando sobre los hechos que acontecen en el conflicto que sirven de preámbulo para la historia que se narrará en el capítulo. Uno de los escritores, Henry Gilroy, indicó que tomó la inspiración de las viejas series de ciencia ficción de los años 30, algo bastante lógico tomando en cuenta que Star Wars no es más que un enorme cuento de hadas pero en el espacio, y que todo el concepto está basado en antiguas series de TV de aquellas épocas.

La misión emboscada por los separatistas
El primer episodio de la serie es "Ambush", y trata una aventura de Yoda quien pretende llegar a un acuerdo con los toydarianos y así obtener un aliado más para la República. Claro está, los separatistas también están interesados en el planeta, por lo que Asajj Ventress se presenta y reta al maestro Yoda: si este escapa de sus tropas, dejará Toydaria en manos de la República, de fallar, se uniría a la Confederación. Así, el episodio narra la forma en que maestro jedi y tres clones enfrentan a un batallón de droides.
Los droides tienen un muy curioso papel en la serie, cosa que ya se había develado en la película: son le ingrediente de humor. A diferencia de su imagen de autómatas en Episodio I y Episodio II, ya en Episodio III se les notaba con un poco más de personalidad, y para The Clone Wars están totalmente inmersos en el mundo que les rodea, comentando entre ellos los que enfrentan y ven, no sólo cumpliendo ordenes o dando leves "gritos" cuando los destruyen; en cierta forma suplen la comedia que había en la serie original entre C3PO y R2D2.

En cuanto a los personajes centrales de este episodio, Yoda muestra una imagen menos acartonada que en las películas, mostrando preocupación por los tres clones que le acompañan, dando esbozos de conocimiento para mantener el ánimo, y sobre todo, reforzando la confianza en hechos y no sólo frases "sueltas de sabiduría" como en los filmes. Esto, en total concordancia con la frase inicial del capítulo "Grandes líderes inspiran grandeza en los demás", ya que los clones admiten haber aprendido algo nuevo durante el reto, no sólo cumpliendo ordenes sino mostrando su capacidad de seres vivos y como tales, parte de la Fuerza.

Yoda enseñando a los clones sobre su individualidad
El primer capítulo entretiene. A mi me gustó mucho y lo encontré bastante interesante. En especial ante el hecho de que los personajes, como en los cómics, muestran -si tal se puede aplicar en animaciones- una mejor soltura argumental: están fuera del mítico viaje de los Skywalker, mostrando así la realidad de la galaxia en guerra, los conflicto reales y no incrustados dentro de la historia que llevará a Anakin al lado oscuro de la Fuerza.
Próximamente les comento del segundo episodio :-), ese ya será más narrativo.
Saludos.
Con algo de atraso de dos semanas, pero ya tenemos los episodios de The Clone Wars :-), la serie digitalmente animada de Star Wars que cubre los eventos en la galaxia muy, muy lejana durante las Guerras Clónicas. Esta serie para TV no se centra en las aventuras de Anakin Skywalker, sino en varios personajes de la nueva saga, especialmente en los Jedi y clones.
Como muchos o casi todos saben, me encanta toda la serie de Star Wars, así que mi punto de vista está ya muy adentrado en ese universo, cosa que hace que entienda un poco más el concepto de este nuevo producto y me centre mucho más en la historia que en los detalles propios de un neófito en la materia, como puede ser el trabajo digital, la música y demás.

La moraleja de hoy...
Cada capítulo de The Clone Wars incluye una máxima: cita que pone de manifiesto el "valor" o lección que se pretende mostrar con el actuar de los personajes. Algo curioso y sencillamente adorable de la serie es su forma de iniciar a modo de noticiero de guerra de mediados del siglo XX, o, usando referencias de cine, como "Casablanca": con un voz informando sobre los hechos que acontecen en el conflicto que sirven de preámbulo para la historia que se narrará en el capítulo. Uno de los escritores, Henry Gilroy, indicó que tomó la inspiración de las viejas series de ciencia ficción de los años 30, algo bastante lógico tomando en cuenta que Star Wars no es más que un enorme cuento de hadas pero en el espacio, y que todo el concepto está basado en antiguas series de TV de aquellas épocas.

La misión emboscada por los separatistas
Los droides tienen un muy curioso papel en la serie, cosa que ya se había develado en la película: son le ingrediente de humor. A diferencia de su imagen de autómatas en Episodio I y Episodio II, ya en Episodio III se les notaba con un poco más de personalidad, y para The Clone Wars están totalmente inmersos en el mundo que les rodea, comentando entre ellos los que enfrentan y ven, no sólo cumpliendo ordenes o dando leves "gritos" cuando los destruyen; en cierta forma suplen la comedia que había en la serie original entre C3PO y R2D2.

- What a terrible shot!
- Oh well... its my programming
- Oh well... its my programming
En cuanto a los personajes centrales de este episodio, Yoda muestra una imagen menos acartonada que en las películas, mostrando preocupación por los tres clones que le acompañan, dando esbozos de conocimiento para mantener el ánimo, y sobre todo, reforzando la confianza en hechos y no sólo frases "sueltas de sabiduría" como en los filmes. Esto, en total concordancia con la frase inicial del capítulo "Grandes líderes inspiran grandeza en los demás", ya que los clones admiten haber aprendido algo nuevo durante el reto, no sólo cumpliendo ordenes sino mostrando su capacidad de seres vivos y como tales, parte de la Fuerza.

Yoda enseñando a los clones sobre su individualidad
El primer capítulo entretiene. A mi me gustó mucho y lo encontré bastante interesante. En especial ante el hecho de que los personajes, como en los cómics, muestran -si tal se puede aplicar en animaciones- una mejor soltura argumental: están fuera del mítico viaje de los Skywalker, mostrando así la realidad de la galaxia en guerra, los conflicto reales y no incrustados dentro de la historia que llevará a Anakin al lado oscuro de la Fuerza.
Próximamente les comento del segundo episodio :-), ese ya será más narrativo.
Saludos.
- Estado de ánimo:
happy - Música:Star Wars The Clone Wars Soundtrack
¡La li ho! ^_^
El viernes pasado, por la noche, fui con la banda de Star Wars a ver la película de dibujos animados The Clone Wars. Aparte de la curiosa experiencia de ir al cine con la bola de cuates geeks :-p, la película si me gustó, con todo y sus grandes diferencias con la saga.

Para empezar, la película fue un capítulo de dos horas de la serie para TV que se trasmitirá en octubre sobre este tema, así que para los seguidores -obvio, soy uno de ellos- esto no es una más de los filmes de la saga. The Clone Wars tratará más a fondo sobre el conflicto galáctico entre la República y los Separatistas que se lleva "entre las patas" a los Jedi, que escasos y alejados de su pasado guerrero, se ven forzados a dejar su papel de guardianes de la paz y la justicia en la República para convertirse en generales y comandantes de un ejército, ósea, dejan su papel de neutralidad y respeto a las costumbres contrarias para defender el status quo del Supremo Canciller Palpatine, creados y artífice del conflicto galáctico cuyo principal objetivo es deshacerse de los Jedi, únicos que le impiden tomar el control total de la galaxia.
Sobre la película en si, desde el comienzo es un choque con los parámetros que conocemos de Star Wars: inicia con un narrador de noticias en voz, típico de un noticiero de antaño que describía la situación de la guerra antes de pasar al hecho en si que se deseaba mostrar. Vamos, como los viejos episodio en blanco y negro de Flash Gordon, y para mi eso fue un toque muy bonito, muy especial que le da un saludo a los origines de Star Wars: las series de ciencia ficción de mediados del siglo XX.

Algo que a muchos extraña es la forma en que están representados los personajes animados por computadora, ya que son "cuadrados", de fracciones no finas como nos tiene acostumbrados Pixar o Dreamworks, sino que, con todo y que se nota el papel de la computadora, mantienen el encanto caricaturesco que se tuvo en la serie de Cartoon Network "Clone Wars", que está basada en las caricaturas realizadas por Gendy Tartakosky. A muchos les parece raro que Industrial Light & Magic (ILM) no haya pensado en hacer los personajes más cercanos a la realidad, pero a mi punto de vista ese es un encanto que tiene The Clone Wars: mantienen un parámetro establecido con las caricaturas -exitosas, por cierto- en dibujos animados. Además, George Lucas indicó que esta serie animada la haría en el estilo "acortado de marioneta" de las serie antiguas como Los Thunderbird.

Otro factor interesante es la música: usando las pautas creadas por John Williams, el soundtrack en The Clone Wars mantiene una independencia acorde con el concepto de la película y de la serie por venir. Las melodías están alejadas del misticismo, son menos épicas porque The Clone Wars no tratará sobre el camino del Elegido, de la familia Skywalker; la música es más "mundana" y encargada de representar a una galaxia en caos por una guerra de escala total, donde los mundos no son más que escenarios de batallas, un fondo donde la República y la CSI lucha por prevalecer y superar a la otra, sin importar en que planeta tengan que hacerlo. Por eso menciono que en esta serie animada el misticismo y lado épico de Star Wars no será el protagonista, el actor principal será el conflicto, las victoria y pérdidas de una sociedad galáctica que, sin saberlo, ha perdido sin importar que lado gane la guerra.
Ejemplo de esto es durante la Batalle de Teth, donde la música nos hace escuchar acordes de rock, o algo tipo metal, muy de acuerdo con lo que se sabe que los ejércitos gringos transmiten a sus tropas durante las batallas.

The Clone Wars ha recibido muchas críticas negativas por parte de los columnistas de cine, desde el estilo de los personajes, aunque esto es por ignorancia, ya que desde el principio de producción se indicó que el filme no tendría el estilo de "vida real" que se acostumbra en el CGI actual. Otros indican que la "mística de Star Wars" se ve reducida a una película dominguera gringa, y esto también evidencia que los críticos no tienen idea de que trata este nuevo filme; como mencioné, The Clone Wars se aleja de la épica jornada de los Skywalkers, y retrata el conflicto galáctico, la guerra entre la República y los separatistas-.
La reacción siempre será impredecible. A algunos les parecerá lo peor, a otros lo máximo. A mi me gustó: sé bien que fui a ver y por eso me gustó. La historia fue de mi agrado porque el punto de vista que he escrito es lo que pensé que sería, y ¡oh sorpresa! Si lo fue :-)
Saludos.
El viernes pasado, por la noche, fui con la banda de Star Wars a ver la película de dibujos animados The Clone Wars. Aparte de la curiosa experiencia de ir al cine con la bola de cuates geeks :-p, la película si me gustó, con todo y sus grandes diferencias con la saga.

Para empezar, la película fue un capítulo de dos horas de la serie para TV que se trasmitirá en octubre sobre este tema, así que para los seguidores -obvio, soy uno de ellos- esto no es una más de los filmes de la saga. The Clone Wars tratará más a fondo sobre el conflicto galáctico entre la República y los Separatistas que se lleva "entre las patas" a los Jedi, que escasos y alejados de su pasado guerrero, se ven forzados a dejar su papel de guardianes de la paz y la justicia en la República para convertirse en generales y comandantes de un ejército, ósea, dejan su papel de neutralidad y respeto a las costumbres contrarias para defender el status quo del Supremo Canciller Palpatine, creados y artífice del conflicto galáctico cuyo principal objetivo es deshacerse de los Jedi, únicos que le impiden tomar el control total de la galaxia.
Sobre la película en si, desde el comienzo es un choque con los parámetros que conocemos de Star Wars: inicia con un narrador de noticias en voz, típico de un noticiero de antaño que describía la situación de la guerra antes de pasar al hecho en si que se deseaba mostrar. Vamos, como los viejos episodio en blanco y negro de Flash Gordon, y para mi eso fue un toque muy bonito, muy especial que le da un saludo a los origines de Star Wars: las series de ciencia ficción de mediados del siglo XX.

Algo que a muchos extraña es la forma en que están representados los personajes animados por computadora, ya que son "cuadrados", de fracciones no finas como nos tiene acostumbrados Pixar o Dreamworks, sino que, con todo y que se nota el papel de la computadora, mantienen el encanto caricaturesco que se tuvo en la serie de Cartoon Network "Clone Wars", que está basada en las caricaturas realizadas por Gendy Tartakosky. A muchos les parece raro que Industrial Light & Magic (ILM) no haya pensado en hacer los personajes más cercanos a la realidad, pero a mi punto de vista ese es un encanto que tiene The Clone Wars: mantienen un parámetro establecido con las caricaturas -exitosas, por cierto- en dibujos animados. Además, George Lucas indicó que esta serie animada la haría en el estilo "acortado de marioneta" de las serie antiguas como Los Thunderbird.

Otro factor interesante es la música: usando las pautas creadas por John Williams, el soundtrack en The Clone Wars mantiene una independencia acorde con el concepto de la película y de la serie por venir. Las melodías están alejadas del misticismo, son menos épicas porque The Clone Wars no tratará sobre el camino del Elegido, de la familia Skywalker; la música es más "mundana" y encargada de representar a una galaxia en caos por una guerra de escala total, donde los mundos no son más que escenarios de batallas, un fondo donde la República y la CSI lucha por prevalecer y superar a la otra, sin importar en que planeta tengan que hacerlo. Por eso menciono que en esta serie animada el misticismo y lado épico de Star Wars no será el protagonista, el actor principal será el conflicto, las victoria y pérdidas de una sociedad galáctica que, sin saberlo, ha perdido sin importar que lado gane la guerra.
Ejemplo de esto es durante la Batalle de Teth, donde la música nos hace escuchar acordes de rock, o algo tipo metal, muy de acuerdo con lo que se sabe que los ejércitos gringos transmiten a sus tropas durante las batallas.

The Clone Wars ha recibido muchas críticas negativas por parte de los columnistas de cine, desde el estilo de los personajes, aunque esto es por ignorancia, ya que desde el principio de producción se indicó que el filme no tendría el estilo de "vida real" que se acostumbra en el CGI actual. Otros indican que la "mística de Star Wars" se ve reducida a una película dominguera gringa, y esto también evidencia que los críticos no tienen idea de que trata este nuevo filme; como mencioné, The Clone Wars se aleja de la épica jornada de los Skywalkers, y retrata el conflicto galáctico, la guerra entre la República y los separatistas-.
La reacción siempre será impredecible. A algunos les parecerá lo peor, a otros lo máximo. A mi me gustó: sé bien que fui a ver y por eso me gustó. La historia fue de mi agrado porque el punto de vista que he escrito es lo que pensé que sería, y ¡oh sorpresa! Si lo fue :-)
Saludos.
- Estado de ánimo:
happy - Música:A Galaxy Divided - Album Version; The Clone Wars Soundtrack
¡La li ho! ^_^
Fin de semana con cierto grado de libertad: valiome mundo entero cacahutate tostado y cual oso en temporada de frío decidí permanecer en mi cueva -con acceso a la red y celular en mano, pero cueva al fin- y dormitar las horas hasta perder el sentido temporal de la existencia. ¿Razón? Buscaba un momento de paz, tranquilidad y solaz personal para una semana pletórica de tribulaciones laborales, que por demás ninguna fue mala si estuvo para tumbar al más dedicado que labore en un diario como el mío.
Con tales pensamientos revoloteando en mi cabeza, deje el tiempo pasar entre el limbo del sueño y la vorágine de la realidad. Desnudo o con sólo un pantalón corto -para bajar por café-, mantuve mis pensamientos en gran tranquilidad, mis actividades muy pasivas -sin comentarios- y eso si, el desarrollo en proceso de una afición del pasado: "me la pasé" bajando cómics de Star Wars. Para este fin tan "popero-integrado" que de fechas recientes se conoce el resurgir, navegando en la red encontré un sitio con un buen, pero realmente un buen de número de historietas sobre la Guerra de las Galaxias en idioma español, y ni tardo ni perezoso comenzó la bajadera de archivos y entre los que ahora tengo se incluye "Star Wars Infinities", la serie que narra las películas de la trilogía original con la pregunta "¿Y qué tal si...? Ya leí Episode IV A New Hope, con la variante de que la Death Star no fue destruida y logró acabar con la Alianza Rebelde; interesante, ¿no?
Pasado el rato de la soledad anímica deseada, en la tarde andaba preparando las cosas para recibir a unos amigos a quienes invité a casa para tomar la cena y un cafécito: Antonio, Ofelia, Fernando, Carlos I y V; Fernando trajo de forma inesperada a un amigo suyo: el autor de "El Personaje Gay en la Obra de Luis Zapata", Oscar Eduardo Rodríguez. Aclaro, para quien lo vea con la clara idea de la "nerditud" andante que dicen me caracteriza, que la reunión no se convirtió en una tertulia literaria -aunque buena se hubiera puesto-. Todo se mantuvo en una variedad de temas, chistes y ocurrencias propias del simpático círculo de amigos que tengo. Servimos panuchos -bendita comida yucateca- con fría agua de horchata para el calor, y pasado un largo rato café con tarta de queso. Ahí estuvimos hasta muy entrada la noche, cuando sólo quedamos Antonio, Carlos y yo, charlando sobre las familias políticas y adineradas del estado, y curiosamente, también de lo que implica llevar a un hijo a la escuela. Raro, lo sé.
Carlos se quedó en casa a pasar la noche y decidimos, dado que el cine no es exactamente "santo de nuestra devoción", ir a comprar morrales en la mañana-awwww- a una zona muy rara de la ciudad, pero que la experiencia ha hecho notar que, morral que compras en El Crucero, morral que dura para muchos años. Así pues, levantados medio tarde y después del respectivo baño y desayuno, nos lanzamos hacia tan conocido y poco recomendado y con peor fama lugar de nuestra querida-odiada ciudad. Conocido de todos es que en esa parte de la ciudad con cuidado hay que ir y con más cautela andar, pero como bien dice mi hermana "aunque te parezca X, hay cosas que valen la pena", y es que para el morral que fui a comprar -el de diario-, ese lugar me ha resultado muy bueno: mi actual mochila de todos los días la compré hace casi tres años y es muy aguantadora.
Después de pasar por varias tiendas, incluida una de chinos donde el dependiente joven estaba más que bien :-D, terminé comprando un morral parecido al actual -luego les paso las fotos-: morral en color azul oscuro con muchos cierres y son solapa, detalle que me gusta mucho. ¿El precio? Ciento cuarenta pesos, realmente muy barata. Carlos también se compró una en color crema para combinar con el uniforme laboral. Pero bueno, de ahí nos fuimos hasta el centro de la ciudad para comprar aguas fresca porque ¡vaya que si estaba caluroso el clima!
Así pues ha sido el fin de semana. Interesante, particularmente variado a pesar del lapsus de encierre mental y físico. Con sus detalles marcianos y raros, como el hecho de que le mordí la oreja a Carlos :-p. Le decía a mi gran amigo en la noche que realmente soy muy malo para eso de "tomar revancha", y el asunto de la oreja demuestra tal: Carlos siempre me hace cosquillas o me aprieta el costado en broma, y eso a mi me pone nervioso -sabe porque-, así que sin pensarlo demasiado le mordí la oreja cuando nos despedimos... y se sacó un poco de onda porque no lo esperaba e incluso se me sonrojó el muchacho. ¡Oops! Esa no era la idea porque todo fue en broma. He ahí porque no soy vengativo ni en broma ni en serio: no me sale bien :-p-. Bueno es que no pasó más que del momento de extrañeza y todo está en calma.
Saludos.
Curioso curioso es cuando las cosas salen más raras de lo que de entrada raro esperaba que fueran.
Fin de semana con cierto grado de libertad: valiome mundo entero cacahutate tostado y cual oso en temporada de frío decidí permanecer en mi cueva -con acceso a la red y celular en mano, pero cueva al fin- y dormitar las horas hasta perder el sentido temporal de la existencia. ¿Razón? Buscaba un momento de paz, tranquilidad y solaz personal para una semana pletórica de tribulaciones laborales, que por demás ninguna fue mala si estuvo para tumbar al más dedicado que labore en un diario como el mío.
Con tales pensamientos revoloteando en mi cabeza, deje el tiempo pasar entre el limbo del sueño y la vorágine de la realidad. Desnudo o con sólo un pantalón corto -para bajar por café-, mantuve mis pensamientos en gran tranquilidad, mis actividades muy pasivas -sin comentarios- y eso si, el desarrollo en proceso de una afición del pasado: "me la pasé" bajando cómics de Star Wars. Para este fin tan "popero-integrado" que de fechas recientes se conoce el resurgir, navegando en la red encontré un sitio con un buen, pero realmente un buen de número de historietas sobre la Guerra de las Galaxias en idioma español, y ni tardo ni perezoso comenzó la bajadera de archivos y entre los que ahora tengo se incluye "Star Wars Infinities", la serie que narra las películas de la trilogía original con la pregunta "¿Y qué tal si...? Ya leí Episode IV A New Hope, con la variante de que la Death Star no fue destruida y logró acabar con la Alianza Rebelde; interesante, ¿no?
Pasado el rato de la soledad anímica deseada, en la tarde andaba preparando las cosas para recibir a unos amigos a quienes invité a casa para tomar la cena y un cafécito: Antonio, Ofelia, Fernando, Carlos I y V; Fernando trajo de forma inesperada a un amigo suyo: el autor de "El Personaje Gay en la Obra de Luis Zapata", Oscar Eduardo Rodríguez. Aclaro, para quien lo vea con la clara idea de la "nerditud" andante que dicen me caracteriza, que la reunión no se convirtió en una tertulia literaria -aunque buena se hubiera puesto-. Todo se mantuvo en una variedad de temas, chistes y ocurrencias propias del simpático círculo de amigos que tengo. Servimos panuchos -bendita comida yucateca- con fría agua de horchata para el calor, y pasado un largo rato café con tarta de queso. Ahí estuvimos hasta muy entrada la noche, cuando sólo quedamos Antonio, Carlos y yo, charlando sobre las familias políticas y adineradas del estado, y curiosamente, también de lo que implica llevar a un hijo a la escuela. Raro, lo sé.
Carlos se quedó en casa a pasar la noche y decidimos, dado que el cine no es exactamente "santo de nuestra devoción", ir a comprar morrales en la mañana-awwww- a una zona muy rara de la ciudad, pero que la experiencia ha hecho notar que, morral que compras en El Crucero, morral que dura para muchos años. Así pues, levantados medio tarde y después del respectivo baño y desayuno, nos lanzamos hacia tan conocido y poco recomendado y con peor fama lugar de nuestra querida-odiada ciudad. Conocido de todos es que en esa parte de la ciudad con cuidado hay que ir y con más cautela andar, pero como bien dice mi hermana "aunque te parezca X, hay cosas que valen la pena", y es que para el morral que fui a comprar -el de diario-, ese lugar me ha resultado muy bueno: mi actual mochila de todos los días la compré hace casi tres años y es muy aguantadora.
Después de pasar por varias tiendas, incluida una de chinos donde el dependiente joven estaba más que bien :-D, terminé comprando un morral parecido al actual -luego les paso las fotos-: morral en color azul oscuro con muchos cierres y son solapa, detalle que me gusta mucho. ¿El precio? Ciento cuarenta pesos, realmente muy barata. Carlos también se compró una en color crema para combinar con el uniforme laboral. Pero bueno, de ahí nos fuimos hasta el centro de la ciudad para comprar aguas fresca porque ¡vaya que si estaba caluroso el clima!
Así pues ha sido el fin de semana. Interesante, particularmente variado a pesar del lapsus de encierre mental y físico. Con sus detalles marcianos y raros, como el hecho de que le mordí la oreja a Carlos :-p. Le decía a mi gran amigo en la noche que realmente soy muy malo para eso de "tomar revancha", y el asunto de la oreja demuestra tal: Carlos siempre me hace cosquillas o me aprieta el costado en broma, y eso a mi me pone nervioso -sabe porque-, así que sin pensarlo demasiado le mordí la oreja cuando nos despedimos... y se sacó un poco de onda porque no lo esperaba e incluso se me sonrojó el muchacho. ¡Oops! Esa no era la idea porque todo fue en broma. He ahí porque no soy vengativo ni en broma ni en serio: no me sale bien :-p-. Bueno es que no pasó más que del momento de extrañeza y todo está en calma.
Saludos.
- Estado de ánimo:
tired - Música:Kitto Daijoubu, por Arashi
¡La li ho! ^_^
Ciclos vienen y van más rápido e inadvertido de lo que pensamos. El gusto de ayer regresa y encuentra riqueza en la experiencia del hoy.
Hace mucho, pero mucho tiempo que no pensaba en mi viejo "fandom" de Star Wars: juguetes, libros, comics, música y las películas. Hace dos semanas que me reuní con los muchachos del club y todo fue raro, extraño en extremo por el hecho de no haberlo visto en muchos meses, y pensé que nada pasaría de ahí: un recuentro casi fortuito traído a colación por el estreno el 15 de agosto de la próxima película, esta vez animada, The Clone Wars.
Todo permanecía en la calma hasta que un amigo del Twitter comenzó a escribir locura y media -en el buen sentido-, sobre The Dark Knight, y como Heath Ledger había leído los comics de Batman para encarar a ese clásico Joker que el mundo parece amar ya... y así comenzó el regreso al pasado para mí. Debido a su recopilación textual de comics, personajes y situaciones, me dio por pensar en mi caja de comis de Star Wars que tengo debajo del escritorio:

Parte de la colección de comis de Star Wars
Varios de los números fueron coleccionados en una época en donde todo mi esparcimiento era Star Wars: mis amigos, conocidos, familia, compañeros de trabajo sabían que tenía era un seguidor de la saga, un "cuasi nerd" que se sabía los personajes de memoria, las situaciones temporales e "históricas" de la serie y que cada sábado se reunía con el club de la ciudad para hablar de las películas o del diseño de nuestra página en internet. Eran tiempos muy diferentes para mi, realmente todo un Nef que pocos reconocerían, y no lo digo por la cuestión de Star Wars, que esa sigue presente más de lo que estoy dispuesto a admitir.
Decía. De tanto leer a este cuate del Twitter, leí varios de mis viejos cómics. Sentí "necesidad" de tener más para, ahora si que, saber más sobre los personajes, y accedí a la Wookipeedia, y aún así sentí más ganas de adquirir cómics. Como en Cancún no se consiguen cómis tan sencillamente como adquirir popers, pensé en recurir a la red, y ¡voila! Dos días con la computadora encendida pero logré, desde un torrent, bajar un giga de cómics de Star Wars ^_^ con títulos desde "Bobba Fett - Agent of Doom", "Vader Quest", el odioso "Star Wars - General Grievous", "Star Wars - Rebellion", y hasta la serie "Star Wars - Legacy", que cubre la historia de la galaxia 130-137 años después de la Batalla de Yavin IV, que se considera el "año cero" en la línea del tiempo de Star Wars. Claro, me falta un buen, pero un buen de comics para decir que tengo TODO, pero creo que con esto tengo para divertirme por mucho tiempo.
A mi curioso modo de ver, el ser un lector de cómics es la manera "más mía" de ser seguidor de la serie galáctica. Mis compañeros y amigos del club tienen maneras diferentes de demostrar su gusto: desde coleccionistas de figuras de acción, naves -carísimas-, juegos de video hasta quienes sólo ven las películas y las caricaturas y con eso tienen. ¿Por qué lo considero mío? Por el hecho de leer: aunque no sea un libro o una novela -que también hay un buen-, los cómics siempre han sido un tipo de cultura pop bastante atractivo, combinando la historia con el arte de las viñetas que en si mismas son tan diferentes entre sí, que pocas series pueden decirse que sean copias. Leyendo "Apocalípticos e Integrados", estoy conociendo y recordando viejos conceptos sobre la culturas de masas y el arte pop: los comics son parte de ellos, y depende de que seamos, la lectura de una historieta puede convertirse en el medio de expresar una idea, un gusto o una afición; u objeto de la total ignorancia si pensamos que sólo son un objeto de diversión pasajera.
Si, un cómic de Star Wars me despierta la curiosidad por conocer aspectos de la saga, que hará que investigue en la red por ello y satisfecha la curiosidad, tener un concepto nuevo de esta tan curiosa afición. ¿Cómo puede este viaje interno por la cultura pop ser algo de "utilidad" intelectual? Pregunta de apocalíptico, respuesta de integrado: es parte de nuestra cultura, es parte de la sana diversidad de temas que los seres humanos somos capaces de desarrollar y que nos provee de una pléyade de tópicos para amenizar una plática, relacionar un hecho mundial, ejemplo están en que la caída de la República en Star Wars tiene muchos tintes con la debacle de la República en Roma, así como para mucha gente, el ascenso, permanencia y entronización de Palpatine se vio muy parecido a la administración de George Bush. Forma curiosa de relacionar el mundo, pero suficiente para despertar la curiosidad.
En fin. Así es mi historia con los cómics de Star Wars, curiosa, ¿no?
Saludos.
Ciclos vienen y van más rápido e inadvertido de lo que pensamos. El gusto de ayer regresa y encuentra riqueza en la experiencia del hoy.
Hace mucho, pero mucho tiempo que no pensaba en mi viejo "fandom" de Star Wars: juguetes, libros, comics, música y las películas. Hace dos semanas que me reuní con los muchachos del club y todo fue raro, extraño en extremo por el hecho de no haberlo visto en muchos meses, y pensé que nada pasaría de ahí: un recuentro casi fortuito traído a colación por el estreno el 15 de agosto de la próxima película, esta vez animada, The Clone Wars.
Todo permanecía en la calma hasta que un amigo del Twitter comenzó a escribir locura y media -en el buen sentido-, sobre The Dark Knight, y como Heath Ledger había leído los comics de Batman para encarar a ese clásico Joker que el mundo parece amar ya... y así comenzó el regreso al pasado para mí. Debido a su recopilación textual de comics, personajes y situaciones, me dio por pensar en mi caja de comis de Star Wars que tengo debajo del escritorio:

Parte de la colección de comis de Star Wars
Varios de los números fueron coleccionados en una época en donde todo mi esparcimiento era Star Wars: mis amigos, conocidos, familia, compañeros de trabajo sabían que tenía era un seguidor de la saga, un "cuasi nerd" que se sabía los personajes de memoria, las situaciones temporales e "históricas" de la serie y que cada sábado se reunía con el club de la ciudad para hablar de las películas o del diseño de nuestra página en internet. Eran tiempos muy diferentes para mi, realmente todo un Nef que pocos reconocerían, y no lo digo por la cuestión de Star Wars, que esa sigue presente más de lo que estoy dispuesto a admitir.
Decía. De tanto leer a este cuate del Twitter, leí varios de mis viejos cómics. Sentí "necesidad" de tener más para, ahora si que, saber más sobre los personajes, y accedí a la Wookipeedia, y aún así sentí más ganas de adquirir cómics. Como en Cancún no se consiguen cómis tan sencillamente como adquirir popers, pensé en recurir a la red, y ¡voila! Dos días con la computadora encendida pero logré, desde un torrent, bajar un giga de cómics de Star Wars ^_^ con títulos desde "Bobba Fett - Agent of Doom", "Vader Quest", el odioso "Star Wars - General Grievous", "Star Wars - Rebellion", y hasta la serie "Star Wars - Legacy", que cubre la historia de la galaxia 130-137 años después de la Batalla de Yavin IV, que se considera el "año cero" en la línea del tiempo de Star Wars. Claro, me falta un buen, pero un buen de comics para decir que tengo TODO, pero creo que con esto tengo para divertirme por mucho tiempo.
A mi curioso modo de ver, el ser un lector de cómics es la manera "más mía" de ser seguidor de la serie galáctica. Mis compañeros y amigos del club tienen maneras diferentes de demostrar su gusto: desde coleccionistas de figuras de acción, naves -carísimas-, juegos de video hasta quienes sólo ven las películas y las caricaturas y con eso tienen. ¿Por qué lo considero mío? Por el hecho de leer: aunque no sea un libro o una novela -que también hay un buen-, los cómics siempre han sido un tipo de cultura pop bastante atractivo, combinando la historia con el arte de las viñetas que en si mismas son tan diferentes entre sí, que pocas series pueden decirse que sean copias. Leyendo "Apocalípticos e Integrados", estoy conociendo y recordando viejos conceptos sobre la culturas de masas y el arte pop: los comics son parte de ellos, y depende de que seamos, la lectura de una historieta puede convertirse en el medio de expresar una idea, un gusto o una afición; u objeto de la total ignorancia si pensamos que sólo son un objeto de diversión pasajera.
Si, un cómic de Star Wars me despierta la curiosidad por conocer aspectos de la saga, que hará que investigue en la red por ello y satisfecha la curiosidad, tener un concepto nuevo de esta tan curiosa afición. ¿Cómo puede este viaje interno por la cultura pop ser algo de "utilidad" intelectual? Pregunta de apocalíptico, respuesta de integrado: es parte de nuestra cultura, es parte de la sana diversidad de temas que los seres humanos somos capaces de desarrollar y que nos provee de una pléyade de tópicos para amenizar una plática, relacionar un hecho mundial, ejemplo están en que la caída de la República en Star Wars tiene muchos tintes con la debacle de la República en Roma, así como para mucha gente, el ascenso, permanencia y entronización de Palpatine se vio muy parecido a la administración de George Bush. Forma curiosa de relacionar el mundo, pero suficiente para despertar la curiosidad.
En fin. Así es mi historia con los cómics de Star Wars, curiosa, ¿no?
Saludos.
- Estado de ánimo:
calm - Música:One, two, three, Go! (1, 2, 3 Go!), por Belanova
¡La li ho! ^_^
¡Oh qué día! Este pasado sábado fue uno de los más movidos que he tenido a la par que entretenido.
Para empezar, tenía mil y un cosas que hacer y personas que ver todo el santo día, y pensé en cancelar casi TODO y no salir de casa más que para el cumpleaños de Antonio, pero al final, decidí visitar a mis entrañables cuates y no terminar como los sábados que no salgo: quejándome de estar en casa encerrado sin cosa alguna que hacer.
Primero, mientras me cambiaba para ir a ver a Adrián y entregarle unas óperas y ver otras, recibí la llamada de "My Heart-beat", un chico muy lindo a quien estoy tratando, pero que vive lejos mi, en Ciudad del Carmen, Campeche. Ya llevo un buen escribiéndole y con llamadas constantes, así que el asunto se mueve por buen camino: la vida continúa y esté chico es alguien muy lindo a quien por el momento sólo puedo tener por correo-e y teléfono. Pero bueno, después de su llamada fui donde Adrián pero no directo a su casa, fuimos a Wal-Mart a comprar un reproductor de DVD para ver las óperas; en la tienda me encontré con Bernando, un curioso amiguito delgadito, moreno y muy niñ@... cosa que se me hace tan linda :-) que siempre que le veo no puedo evitar sonreír; de que hay gente bonita, hay gente bonita, jejejeje. Pasado este rato salimos de la tienda, y como el clima estaba del asco de caluroso, decidimos cruzar la súper manzana 29 en lugar de darle la vuelta, pero como pasa en esa zona de la ciudad, nos perdimos entre las callejuelas y, en lugar de avanzar, terminamos saliendo hacia la avenida Tankah, lejos de casa de Adrián y mejor tomamos un taxi para que le diera la vuelta a la súpermanza :-p, jejeje.
Estuvo chido andar viendo extractos de óperas y charlar de ello con el buen Adrián, tomamos agua de sandía mientras nos hacíamos bolas con la letra de La Traviata, platicando de X y Y asuntos... muy tranquilo la verdad. Pasadas las tres y media de la tarde me acompañó a tomar taxi para ir a la Gran Plaza.
Amigos de la Fuerza
Más de ocho meses. Una larga, pero muy larga temporada desde la última vez que vi a mis amigos del club de Star Wars, y el sentimiento de volverlos a ver fue por más revelador: me sentí un poco fuera de lugar. Claro, me gustó verlos -en especial a uno muy guapito-, y sobre el tema que nos volvió a reunir todo salio muy bien: mandaremos a rotular camisas con los logos del club e iremos de lo más sencillo pero con presencia al estreno de The Clone Wars el mes que viene, juntos como debe de ser ante un acontecimiento de este tipo. Lo que considero fuera de lugar es que después de esa charla, los amigos comenzaron a platicar sobre películas que no he visto, de videojuegos clásicos y nuevos que nunca jugué... y la verdad es que me quedé muy callado, no encontraba como encajar en un ambiente del que poco tengo conocimiento.
¿Será que crecí? @_@ Nop, no es ese el detalle porque ellos también lo han hecho, solamente no somos los mismos, todos hemos andado por caminos diferentes y aunque no sea muy de mi gusto, con muchos de ellos ya poco o nada me queda por hablar porque no nos podemos entender; y tal cosa me duele cuando recuerdo las horas, horas y más horas que todos podíamos estar entonados, con el mismo ritmo y conversación y pasarla muy bien. Nuestra última gran reunión fue en la navidad de hace dos años, para que se den una idea.
Terminada la reunión Luís "Mace" me llevó a casa, a donde llegué sólo a tomar el almuerzo tardío, copiar unos datos de la laptop, bañarme, vestirme e ir al Iki risto bar en el centro de la ciudad para la fiesta-reunión por el cumpleaños de Antonio... pero esa historia será contada en la próxima entrada ;-)
Saludos.
¡Oh qué día! Este pasado sábado fue uno de los más movidos que he tenido a la par que entretenido.
Para empezar, tenía mil y un cosas que hacer y personas que ver todo el santo día, y pensé en cancelar casi TODO y no salir de casa más que para el cumpleaños de Antonio, pero al final, decidí visitar a mis entrañables cuates y no terminar como los sábados que no salgo: quejándome de estar en casa encerrado sin cosa alguna que hacer.
Primero, mientras me cambiaba para ir a ver a Adrián y entregarle unas óperas y ver otras, recibí la llamada de "My Heart-beat", un chico muy lindo a quien estoy tratando, pero que vive lejos mi, en Ciudad del Carmen, Campeche. Ya llevo un buen escribiéndole y con llamadas constantes, así que el asunto se mueve por buen camino: la vida continúa y esté chico es alguien muy lindo a quien por el momento sólo puedo tener por correo-e y teléfono. Pero bueno, después de su llamada fui donde Adrián pero no directo a su casa, fuimos a Wal-Mart a comprar un reproductor de DVD para ver las óperas; en la tienda me encontré con Bernando, un curioso amiguito delgadito, moreno y muy niñ@... cosa que se me hace tan linda :-) que siempre que le veo no puedo evitar sonreír; de que hay gente bonita, hay gente bonita, jejejeje. Pasado este rato salimos de la tienda, y como el clima estaba del asco de caluroso, decidimos cruzar la súper manzana 29 en lugar de darle la vuelta, pero como pasa en esa zona de la ciudad, nos perdimos entre las callejuelas y, en lugar de avanzar, terminamos saliendo hacia la avenida Tankah, lejos de casa de Adrián y mejor tomamos un taxi para que le diera la vuelta a la súpermanza :-p, jejeje.
Estuvo chido andar viendo extractos de óperas y charlar de ello con el buen Adrián, tomamos agua de sandía mientras nos hacíamos bolas con la letra de La Traviata, platicando de X y Y asuntos... muy tranquilo la verdad. Pasadas las tres y media de la tarde me acompañó a tomar taxi para ir a la Gran Plaza.
Amigos de la Fuerza
Más de ocho meses. Una larga, pero muy larga temporada desde la última vez que vi a mis amigos del club de Star Wars, y el sentimiento de volverlos a ver fue por más revelador: me sentí un poco fuera de lugar. Claro, me gustó verlos -en especial a uno muy guapito-, y sobre el tema que nos volvió a reunir todo salio muy bien: mandaremos a rotular camisas con los logos del club e iremos de lo más sencillo pero con presencia al estreno de The Clone Wars el mes que viene, juntos como debe de ser ante un acontecimiento de este tipo. Lo que considero fuera de lugar es que después de esa charla, los amigos comenzaron a platicar sobre películas que no he visto, de videojuegos clásicos y nuevos que nunca jugué... y la verdad es que me quedé muy callado, no encontraba como encajar en un ambiente del que poco tengo conocimiento.
¿Será que crecí? @_@ Nop, no es ese el detalle porque ellos también lo han hecho, solamente no somos los mismos, todos hemos andado por caminos diferentes y aunque no sea muy de mi gusto, con muchos de ellos ya poco o nada me queda por hablar porque no nos podemos entender; y tal cosa me duele cuando recuerdo las horas, horas y más horas que todos podíamos estar entonados, con el mismo ritmo y conversación y pasarla muy bien. Nuestra última gran reunión fue en la navidad de hace dos años, para que se den una idea.
Terminada la reunión Luís "Mace" me llevó a casa, a donde llegué sólo a tomar el almuerzo tardío, copiar unos datos de la laptop, bañarme, vestirme e ir al Iki risto bar en el centro de la ciudad para la fiesta-reunión por el cumpleaños de Antonio... pero esa historia será contada en la próxima entrada ;-)
Saludos.
- Estado de ánimo:
indescribable - Música:Sono mama de, por Se7en
¡La li ho! ^_^
¡Ma qué cosa con estos días!
Después de las muy intensa jornada anterior del fin de semana y sus avatares marcianos y excitantes, los días han transcurrido con mucha calma y una alta dosis de desesperación. Y si, ya se que suena contradictorio.
De entrada, el domingo y ayer lunes fueron muy complicados de soportar porque me caía de sueño en la redacción, con tantos desvelos, aunque más que ellos es un agotamiento que ya está haciendo muchos estragos, pero bueno, el acabose fue hoy en la mañana cuando me levanté de mal humor, casi cayéndome por no poder permanecer despierto, por lo que apenas llegando a casa de correr -o mal hacerlo porque caía de sueño a cada paso-, me dormí un hasta las diez de la mañana con tal de recuperar parte de las ganas perdidas, y hubiera dormido más a no ser porque hoy tuvimos una reunión editorial en la redacción del diario.
Bendita cita a las once de la mañana pero llegamos. No hubo mucho que decir que no supiera con anterioridad: mejorar, mejorar, calidad aquí, información allá, no rellenen... y cosas por ese estilo. Recordando a Ego, fue mencionado dos veces durante la junta por el director general: una para presentar al nuevo encargado de coordinar a los corresponsales en cuatro municipios: Solidaridad, Tulum, Cozumel y Othón P. Blanco; y la otra para mencionar que a diferencia de algunos compañeros, no estudie la carrera de comunicación pero que el tiempo en la redacción de La Verdad me ha formado y he aprendido muchas cosas. Eso me aprecio más curioso que el hecho de tener un nuevo cargo, ya que aunque para mi el tiempo parece muy corto, estoy pronto a cumplir un año en el periódico... ¡un año! Pareciera que fue hace poco cuando entré por primera vez a la recepción, con mi simpático uniforme color naranja, una carpeta con la biografía ensayo de Carlos I y V y muchos nervios ante lo que sería la primera avanzada por hacer, por fin, lo que realmente había querido desde que terminé la escuela. Pero bueno, esa es otra historia que será contada en otra ocasión.
¿Qué más ha pasado? ¡Oh claro! El domingo en la noche llegó un curioso correo-e a la bandeja de entrada de Hotmail -casi la uso para puros avisos-: la convocatoria para reunir al antiguo club de Star Wars de Cancún en el marco del estreno del nuevo filme animado de la saga, The Clone Wars, este próximo 15 de agosto. ¡Tanto tiempo sin saber de ellos! Hasta parece perdido en el tiempo el como el club se separo sin avisar, sencillamente todos seguimos nuestro camino y así quedó desde el año pasado hasta el correo-e. Platicando con mi viejo amigo Josh anoche, me dijo que todos han confirmado asistencia a la reunión preparatoria este sábado a las cuatro de la tarde... en un área de comida de la Gran Plaza. Me parece mega curioso que nos veamos en ese lugar pero bueno... a fin de cuentas siempre el club tuvo su toque informal-infantil, y no es que me sienta mayor para andar por esos lares, pero hace mucho tiempo que no ando en un lugar tan público de esa índole. Ya sé, me estoy haciendo chico Starbucks, jejeje.
En fin. Por el momento no tengo más que contar, veamos como nos va el resto de la jornada.
Saludos.
P.D. Hmmm, no esperaba que la entrada fuera de tantos recuerdos.
¡Ma qué cosa con estos días!
Después de las muy intensa jornada anterior del fin de semana y sus avatares marcianos y excitantes, los días han transcurrido con mucha calma y una alta dosis de desesperación. Y si, ya se que suena contradictorio.
De entrada, el domingo y ayer lunes fueron muy complicados de soportar porque me caía de sueño en la redacción, con tantos desvelos, aunque más que ellos es un agotamiento que ya está haciendo muchos estragos, pero bueno, el acabose fue hoy en la mañana cuando me levanté de mal humor, casi cayéndome por no poder permanecer despierto, por lo que apenas llegando a casa de correr -o mal hacerlo porque caía de sueño a cada paso-, me dormí un hasta las diez de la mañana con tal de recuperar parte de las ganas perdidas, y hubiera dormido más a no ser porque hoy tuvimos una reunión editorial en la redacción del diario.
Bendita cita a las once de la mañana pero llegamos. No hubo mucho que decir que no supiera con anterioridad: mejorar, mejorar, calidad aquí, información allá, no rellenen... y cosas por ese estilo. Recordando a Ego, fue mencionado dos veces durante la junta por el director general: una para presentar al nuevo encargado de coordinar a los corresponsales en cuatro municipios: Solidaridad, Tulum, Cozumel y Othón P. Blanco; y la otra para mencionar que a diferencia de algunos compañeros, no estudie la carrera de comunicación pero que el tiempo en la redacción de La Verdad me ha formado y he aprendido muchas cosas. Eso me aprecio más curioso que el hecho de tener un nuevo cargo, ya que aunque para mi el tiempo parece muy corto, estoy pronto a cumplir un año en el periódico... ¡un año! Pareciera que fue hace poco cuando entré por primera vez a la recepción, con mi simpático uniforme color naranja, una carpeta con la biografía ensayo de Carlos I y V y muchos nervios ante lo que sería la primera avanzada por hacer, por fin, lo que realmente había querido desde que terminé la escuela. Pero bueno, esa es otra historia que será contada en otra ocasión.
¿Qué más ha pasado? ¡Oh claro! El domingo en la noche llegó un curioso correo-e a la bandeja de entrada de Hotmail -casi la uso para puros avisos-: la convocatoria para reunir al antiguo club de Star Wars de Cancún en el marco del estreno del nuevo filme animado de la saga, The Clone Wars, este próximo 15 de agosto. ¡Tanto tiempo sin saber de ellos! Hasta parece perdido en el tiempo el como el club se separo sin avisar, sencillamente todos seguimos nuestro camino y así quedó desde el año pasado hasta el correo-e. Platicando con mi viejo amigo Josh anoche, me dijo que todos han confirmado asistencia a la reunión preparatoria este sábado a las cuatro de la tarde... en un área de comida de la Gran Plaza. Me parece mega curioso que nos veamos en ese lugar pero bueno... a fin de cuentas siempre el club tuvo su toque informal-infantil, y no es que me sienta mayor para andar por esos lares, pero hace mucho tiempo que no ando en un lugar tan público de esa índole. Ya sé, me estoy haciendo chico Starbucks, jejeje.
En fin. Por el momento no tengo más que contar, veamos como nos va el resto de la jornada.
Saludos.
P.D. Hmmm, no esperaba que la entrada fuera de tantos recuerdos.
- Estado de ánimo:
tired - Música:Lay All Your Love On Me; Mamma Mia! Soundtrack
¡La li ho! ^_^
Los amigos
Para cuando la euforia de Episodio II alcanzó su máximo, ya estaba con mis amigos del club de SW, ya había hecho y desecho nuestras tardes de sábado con películas, trivias, salidas a tomar café y a cosas por ese estilo; lo que no movía por sobre todo en esa ocasión era que por primera vez todos seríamos parte de un grupo, seríamos ya no seres solitarios disfrutando de una película, sino una banda de amigos ^_^ "dizque warsies". ¿Cómo puede un grupo de "estarguarianos" -como dice mi hermana- celebrar el Episodio II? ¡Pues haciendo show! Tan sencillo como se lee, el grupo de amigos cancunenses decidió que, con poco tiempo y dinero haríamos nuestro estreno, y digo nuestro porque lo único que teníamos en mente para ello era disfrutarlo entre nosotros.
Antes de comentar sobre el show que hicímos, no huelga mencionar lo ansiosos que estábamos por saber cualquier noticia sobre la película. En aquellos tiempos mi hermana era socia de unos "cyber cafés", por lo que cuando salieron los avances ahí nos veían -al menos a dos- gorreándo una de las máquina para poder ver el corto de no más de dos minutos, ansiosos y casi comiéndonos las uñas mientras avanzaba la barra del QuickTime. También, teníamos nuestros pactos de no información: no soltar noticias sobre la trama de la película; igualmente estaba nuestra avidez por las revistas o publicaciones que hablaran sobre Episodio II, incluso llegué al grado de comprar los comics semanales de la película que salieron antes que la misma, y pedirle a mi madre que los guardará celosamente para evitar caer en la tentación de saber sobre ella. No voy a ocultar que todo se fue al traste cuando me trajeron un juego desde Estados Unidos -un amigo fue al estreno en tan lejanas tierras-, y en ese juego venía un somero resumen sobre la película.... el cual no pude evitar leer :-p.
El día del esteno...¡que gran relajo tuvimos! Desde las cuatro de la tarde nos reunimos para finar detalles de los disfraces y los que harían de operarios. Aunque no nos dieron más que un montón de sonrisas, el estreno lo tuvimos en el Cinepolis VIP de la ciudad. A las ocho y medía de la noche salimos del departamento base y después de unas peripecias por lo complicado que era moverse con disfraces, llegamos a la plaza, al extremo contrario de donde era el cinema, con el objetivo de hacer un recorrido con nuestros disfraces y animar a la gente por el gran acontecimiento -para nosotros al menos-.
Star Wars Episodio II, El Ataque de los Clones
Star Wars Episode II, Attack of the Clones
Con todo lo que sabía por accidente y por propósito de saberlo, el estreno de la película me tenía de nervios. El avance en el entrenamiento de Anakin por Obi Wan, con sus enormes fallas debido al apego excesivo por los seres queridos, la ceguera de los Jedi ante las dudas de El Elegido son la base de mi gusto por esta película. A diferencia de Episodio I, en esta no está tan marcada la cosmopolita visión de la galaxia, sino que encontramos más interes en seguir el dramatis personae de Anakin Skywalker, su lento pero marcado desfonde hacia el lado oscuro de la fuerza. Es en este filme de la saga cuando más se nota "la mano que mece la cuna" de la República: Palpatine, mi personaje favorito; el último Supremo Canciller quien pacientemente mueve las piezas al lugar adecuado para sus fines: el restablecimiento del dominio Sith en la galaxia. Como pueden ver, por más que el drama de Anakin es la clave de Episodio II, no dejo a un lado mi naturaleza histórica, y veo el gran meollo galáctico ^_^.
Esa noche fue muy bonita. Mi primer estreno "en bola". ¿Accidentes? ¡Un buen! Mis botas se hacían añicos a casa paso, que mis amigos tenían que recoger los pedazos de pana :-p con que los forré; mi mamá anudó los restos de la bota justo antes de entrar a la sala; o respiraba o veía :-p, por lo que al decidir hacer lo primero, mis amigas me llevaban del brazo para poder hacer el recorrido por la plaza. Ya en la sala era un pequeño relajo sentarse, que si el lugar no nos gustaba, que si hacíamos un ruido de expectación, que si faltaba por entrar uno a menos de cinco minutos de iniciar la película...bueno, ya se imaginan.
Siempre recuerdo con una sonrisa de oreja a oreja -oops, Delta Airlines-: mis amigos y yo cumpliendo nuestro sueño "freak": hacer un show para el estreno de una película de Star Wars. Lindo, ¿no creen?
Saludos.
Los amigos
Para cuando la euforia de Episodio II alcanzó su máximo, ya estaba con mis amigos del club de SW, ya había hecho y desecho nuestras tardes de sábado con películas, trivias, salidas a tomar café y a cosas por ese estilo; lo que no movía por sobre todo en esa ocasión era que por primera vez todos seríamos parte de un grupo, seríamos ya no seres solitarios disfrutando de una película, sino una banda de amigos ^_^ "dizque warsies". ¿Cómo puede un grupo de "estarguarianos" -como dice mi hermana- celebrar el Episodio II? ¡Pues haciendo show! Tan sencillo como se lee, el grupo de amigos cancunenses decidió que, con poco tiempo y dinero haríamos nuestro estreno, y digo nuestro porque lo único que teníamos en mente para ello era disfrutarlo entre nosotros.
Antes de comentar sobre el show que hicímos, no huelga mencionar lo ansiosos que estábamos por saber cualquier noticia sobre la película. En aquellos tiempos mi hermana era socia de unos "cyber cafés", por lo que cuando salieron los avances ahí nos veían -al menos a dos- gorreándo una de las máquina para poder ver el corto de no más de dos minutos, ansiosos y casi comiéndonos las uñas mientras avanzaba la barra del QuickTime. También, teníamos nuestros pactos de no información: no soltar noticias sobre la trama de la película; igualmente estaba nuestra avidez por las revistas o publicaciones que hablaran sobre Episodio II, incluso llegué al grado de comprar los comics semanales de la película que salieron antes que la misma, y pedirle a mi madre que los guardará celosamente para evitar caer en la tentación de saber sobre ella. No voy a ocultar que todo se fue al traste cuando me trajeron un juego desde Estados Unidos -un amigo fue al estreno en tan lejanas tierras-, y en ese juego venía un somero resumen sobre la película.... el cual no pude evitar leer :-p.
El día del esteno...¡que gran relajo tuvimos! Desde las cuatro de la tarde nos reunimos para finar detalles de los disfraces y los que harían de operarios. Aunque no nos dieron más que un montón de sonrisas, el estreno lo tuvimos en el Cinepolis VIP de la ciudad. A las ocho y medía de la noche salimos del departamento base y después de unas peripecias por lo complicado que era moverse con disfraces, llegamos a la plaza, al extremo contrario de donde era el cinema, con el objetivo de hacer un recorrido con nuestros disfraces y animar a la gente por el gran acontecimiento -para nosotros al menos-.
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| Unos gringos locos la plaza; pasaron como siete minutos tomando fotos |
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| Alberto, Adriana, Pablo, Héctor, no-recuerdo-quien, yo, mi papá detrás de mi, Humberto y Joaquín |
Star Wars Episodio II, El Ataque de los Clones
Star Wars Episode II, Attack of the Clones
Con todo lo que sabía por accidente y por propósito de saberlo, el estreno de la película me tenía de nervios. El avance en el entrenamiento de Anakin por Obi Wan, con sus enormes fallas debido al apego excesivo por los seres queridos, la ceguera de los Jedi ante las dudas de El Elegido son la base de mi gusto por esta película. A diferencia de Episodio I, en esta no está tan marcada la cosmopolita visión de la galaxia, sino que encontramos más interes en seguir el dramatis personae de Anakin Skywalker, su lento pero marcado desfonde hacia el lado oscuro de la fuerza. Es en este filme de la saga cuando más se nota "la mano que mece la cuna" de la República: Palpatine, mi personaje favorito; el último Supremo Canciller quien pacientemente mueve las piezas al lugar adecuado para sus fines: el restablecimiento del dominio Sith en la galaxia. Como pueden ver, por más que el drama de Anakin es la clave de Episodio II, no dejo a un lado mi naturaleza histórica, y veo el gran meollo galáctico ^_^.
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Esa noche fue muy bonita. Mi primer estreno "en bola". ¿Accidentes? ¡Un buen! Mis botas se hacían añicos a casa paso, que mis amigos tenían que recoger los pedazos de pana :-p con que los forré; mi mamá anudó los restos de la bota justo antes de entrar a la sala; o respiraba o veía :-p, por lo que al decidir hacer lo primero, mis amigas me llevaban del brazo para poder hacer el recorrido por la plaza. Ya en la sala era un pequeño relajo sentarse, que si el lugar no nos gustaba, que si hacíamos un ruido de expectación, que si faltaba por entrar uno a menos de cinco minutos de iniciar la película...bueno, ya se imaginan.
Siempre recuerdo con una sonrisa de oreja a oreja -oops, Delta Airlines-: mis amigos y yo cumpliendo nuestro sueño "freak": hacer un show para el estreno de una película de Star Wars. Lindo, ¿no creen?
Saludos.
- Estado de ánimo:
thankful - Música:Across the stars, SW EII, AOTC; de John Williams
¡La li ho! ^_^
La última semana de mayo marcó el treinta aniversario del estreno de Star Wars: Episode IV A New Hope. Celebrándose por todo el planeta al ser una de las sagas fílmicas más importantes en la historia del cine, y un icono de la cultura pop. No puede dejar de notar que a pesar de que me gusta, tengo amigos a quienes también les agrada, no tenía una entrada sobre Star Wars desde hace mucho, más allá de como pasé una tarde con los compañeros del club.
¿Cómo empecé con Star Wars? Recuerdo que cuando era niño, tenía unos juguetes de la saga, pero no había visto ninguna de las películas completas. Cuando llegué a Cancún, el canal del estado las transmitía, y con una televisión en blanco y negro me ponía en frente a ver las pelís, en especial las batallas con las naves... y los Star Destroyers, mis naves favoritas. Después, poco antes del re-estreno en cines, el canal 5 de Televisa ponía el maratón de IV, V y VI los sábados desde la cuatro de la tarde hasta la media noche: desde el jueves mi familia estaba avisada de que no recibiría visitas, me compraban palomitas, refrescos y el mero día, me aplastaba en el sillón para chutarme las películas sin interrupciones más que de los comerciales, que aprovechaba para ir al baño. Cuando regresaron a los cines, sólo vi Episodio IV, porque andaba en unos rollos mentales que absorbieron mucho de mi juventud.
The Phantom Menace

Naboo y Coruscant son las joyas de mis recuerdos sobre Episodio I:
Un mundo pacífico y artístico el primero, y una ciudad planeta cosmopolíta y ecuménica.
Cuando ya andaba por mis veinte y tantos, es que el relajo de Star Wars cobró más vida conmigo: Episodio I se estrenaba en México un 30 de junio, fecha de mi cumpleaños ^_^, así que en la universidad hice todo un relajo durante un mes, comprando revistas, hablando de la película; una de mis amigas me regaló un boleto para el estreno, y saliendo de la universidad ese mismo día, compré uno para mi papá, quien había visto la emisión original en sus años mozos. Pueden imaginar lo ansioso que estuve durante un mes: entre mi cumple y el estreno andaba que daba saltos. El día del estreno lo recuerdo como si fuera ayer día: papá pasó por mi a casa -era taxista- a las diez de la noche, yo súper nervioso porque la función era a las once; llegamos al Cinepolis de Plaza Las Américas y había un mar de gente que me dejo con el ojo cuadrado, y un temor de que no podríamos entrar. No sé que hizo papá, pero en un dos por tres ya éramos los primeros en la fila para nuestra sala. Entramos como media hora antes de la función, papá me compró un vaso de refresco con motivos de la película y para matar el tiempo nos pasamos pláticando de historia: sobre la Segunda Guerra Mundial.

El momento que marcó el fin de una era: El Elegido frente al Alto Consejo JediA. Para mi, la culpa de todo el desastre de la República la tienen los Jedi: poner a cargo del Consejo a Yoda, un ser longevo y por tanto incapaz de sentir el rápido paso del tiempo, me parece una mala decisión. Él nunca podría entender lo efímero que para la mayor parte de los seres vivos de la Galaxia es la vida; con tal cosa en mente, para él el tiempo es casi infinito para llevar a cabo los ideales de la "par interna" y "unión con la fuerza" que persigue. Ese fue el fin de los Jedis: la incapacidad de adaptarse a los tiempos por el liderazgo eternizado en Yoda.
La película me dejo muy contento -más porque esa misma tarde al salir de la uni me compré el CD con la música y nos juguetes-; cierto que eran personajes nuevos y uno que otro familiar -C3PO, R2, Obi-Wan...-, pero me gustó mucho ese dejo de "fin de la República" que Episodio I comienza a desvelar. Más que el gran punto de corte en la historia del universo Star Wars que significa la llegada de "El Elegido" y la decadencia de los Jedi, para mi lo más impresionante fue ese sentido de comunidad galáctica -onda globalizadora, jejeje- que tienen Episodio I: la galaxia es un lugar vivo, lleno de culturas que pueden antagonizar entre si -Nemodias-Naboo- pero que no se sorprenden con la existencia del otro y que, en cierta medida, reconocen el gobierno supra-sistémico de La República y el Senado, y tienen un respeto -menor cada vez, eso si- por los Caballeros Jedi "guardianes de la paz y justicia", como diría Obi-Wan. Claro, las naves no podían faltar para mi en Star Wars, y las del planeta Naboo, con su estilo artístico y acabado en cromo son mis favoritas junto con la solemne y sobria Radiant VII, nave consular de la República.

N1 Starfighter, Radiant VII y la Royal Starship
Después de la película, salí muy contento del cine, y no sólo por haber visto el "legendario" inicio de la saga, sino porque tenía a papá al lado, un "veterano de las guerras clónicas" :-p con quien compartir parte de un mundo que él vio nacer. Hasta podemos decir que gran parte de la magia de ese día era por eso.
Episodio I marcó el regreso a la jerga pop de "la fuerza", "los jedi", los sables de luz; pero a pesar de que me podía encontrar dando movimientos de sable con mi paraguas, o tratando de detener un remojón en la calle con la mano -use de Force, Nef ^_^-, lo especial de The Phantom Menace para mi fue la galaxia, su composición social, antropológica, sociológica, histórica -esto en el universo expandido- y de gobierno; la relación de un sin número de especies diferentes conviviendo no sólo en una entidad de gobierno galáctico, sino incluso en un mismo planeta.
Bueno, el primero de seis capítulos sobre la saga más famosa del cine. ¿Justificación del tema? De repente me nació escribir cuando estaba viendo el cuarto DVD de la serie original; pensé que era raro que en el aniversario de la saga no tuviera un espacio para ella pues, después de todo, treinta años y una historia juntos bien valen escribirse en el diario.
Saludos.
"...you've taken your first step into a larger world."
Obi Wan Kenobi
Obi Wan Kenobi
La última semana de mayo marcó el treinta aniversario del estreno de Star Wars: Episode IV A New Hope. Celebrándose por todo el planeta al ser una de las sagas fílmicas más importantes en la historia del cine, y un icono de la cultura pop. No puede dejar de notar que a pesar de que me gusta, tengo amigos a quienes también les agrada, no tenía una entrada sobre Star Wars desde hace mucho, más allá de como pasé una tarde con los compañeros del club.
¿Cómo empecé con Star Wars? Recuerdo que cuando era niño, tenía unos juguetes de la saga, pero no había visto ninguna de las películas completas. Cuando llegué a Cancún, el canal del estado las transmitía, y con una televisión en blanco y negro me ponía en frente a ver las pelís, en especial las batallas con las naves... y los Star Destroyers, mis naves favoritas. Después, poco antes del re-estreno en cines, el canal 5 de Televisa ponía el maratón de IV, V y VI los sábados desde la cuatro de la tarde hasta la media noche: desde el jueves mi familia estaba avisada de que no recibiría visitas, me compraban palomitas, refrescos y el mero día, me aplastaba en el sillón para chutarme las películas sin interrupciones más que de los comerciales, que aprovechaba para ir al baño. Cuando regresaron a los cines, sólo vi Episodio IV, porque andaba en unos rollos mentales que absorbieron mucho de mi juventud.
The Phantom Menace

Naboo y Coruscant son las joyas de mis recuerdos sobre Episodio I:
Un mundo pacífico y artístico el primero, y una ciudad planeta cosmopolíta y ecuménica.
Cuando ya andaba por mis veinte y tantos, es que el relajo de Star Wars cobró más vida conmigo: Episodio I se estrenaba en México un 30 de junio, fecha de mi cumpleaños ^_^, así que en la universidad hice todo un relajo durante un mes, comprando revistas, hablando de la película; una de mis amigas me regaló un boleto para el estreno, y saliendo de la universidad ese mismo día, compré uno para mi papá, quien había visto la emisión original en sus años mozos. Pueden imaginar lo ansioso que estuve durante un mes: entre mi cumple y el estreno andaba que daba saltos. El día del estreno lo recuerdo como si fuera ayer día: papá pasó por mi a casa -era taxista- a las diez de la noche, yo súper nervioso porque la función era a las once; llegamos al Cinepolis de Plaza Las Américas y había un mar de gente que me dejo con el ojo cuadrado, y un temor de que no podríamos entrar. No sé que hizo papá, pero en un dos por tres ya éramos los primeros en la fila para nuestra sala. Entramos como media hora antes de la función, papá me compró un vaso de refresco con motivos de la película y para matar el tiempo nos pasamos pláticando de historia: sobre la Segunda Guerra Mundial.

El momento que marcó el fin de una era: El Elegido frente al Alto Consejo JediA. Para mi, la culpa de todo el desastre de la República la tienen los Jedi: poner a cargo del Consejo a Yoda, un ser longevo y por tanto incapaz de sentir el rápido paso del tiempo, me parece una mala decisión. Él nunca podría entender lo efímero que para la mayor parte de los seres vivos de la Galaxia es la vida; con tal cosa en mente, para él el tiempo es casi infinito para llevar a cabo los ideales de la "par interna" y "unión con la fuerza" que persigue. Ese fue el fin de los Jedis: la incapacidad de adaptarse a los tiempos por el liderazgo eternizado en Yoda.
La película me dejo muy contento -más porque esa misma tarde al salir de la uni me compré el CD con la música y nos juguetes-; cierto que eran personajes nuevos y uno que otro familiar -C3PO, R2, Obi-Wan...-, pero me gustó mucho ese dejo de "fin de la República" que Episodio I comienza a desvelar. Más que el gran punto de corte en la historia del universo Star Wars que significa la llegada de "El Elegido" y la decadencia de los Jedi, para mi lo más impresionante fue ese sentido de comunidad galáctica -onda globalizadora, jejeje- que tienen Episodio I: la galaxia es un lugar vivo, lleno de culturas que pueden antagonizar entre si -Nemodias-Naboo- pero que no se sorprenden con la existencia del otro y que, en cierta medida, reconocen el gobierno supra-sistémico de La República y el Senado, y tienen un respeto -menor cada vez, eso si- por los Caballeros Jedi "guardianes de la paz y justicia", como diría Obi-Wan. Claro, las naves no podían faltar para mi en Star Wars, y las del planeta Naboo, con su estilo artístico y acabado en cromo son mis favoritas junto con la solemne y sobria Radiant VII, nave consular de la República.

N1 Starfighter, Radiant VII y la Royal Starship
Después de la película, salí muy contento del cine, y no sólo por haber visto el "legendario" inicio de la saga, sino porque tenía a papá al lado, un "veterano de las guerras clónicas" :-p con quien compartir parte de un mundo que él vio nacer. Hasta podemos decir que gran parte de la magia de ese día era por eso.
Episodio I marcó el regreso a la jerga pop de "la fuerza", "los jedi", los sables de luz; pero a pesar de que me podía encontrar dando movimientos de sable con mi paraguas, o tratando de detener un remojón en la calle con la mano -use de Force, Nef ^_^-, lo especial de The Phantom Menace para mi fue la galaxia, su composición social, antropológica, sociológica, histórica -esto en el universo expandido- y de gobierno; la relación de un sin número de especies diferentes conviviendo no sólo en una entidad de gobierno galáctico, sino incluso en un mismo planeta.
Bueno, el primero de seis capítulos sobre la saga más famosa del cine. ¿Justificación del tema? De repente me nació escribir cuando estaba viendo el cuarto DVD de la serie original; pensé que era raro que en el aniversario de la saga no tuviera un espacio para ella pues, después de todo, treinta años y una historia juntos bien valen escribirse en el diario.
Saludos.
- Estado de ánimo:
pensive - Música:SW Episode IV ANH Soundtrack: The Throne Room, por J. Williams
¡La li ho! ^_^
Hoy día hicimos un retorno al pasado "nerdo" de Nef, porque salí con mis amigos del club de Star Wars después de casi tres meses de no verlos.
Quedamos originalmente en ir a jugar boliche a Plaza Kukulkan en la zona hotelera de la ciudad. Fui por Josh a su trabajo y después de ir a vacunar a su perra, salimos del fraccionamiento, llegamos a la entrada de la zona hotelera para tomar el autobús y nos encontramos con Alberto: ni planeando nos hubiera salido tan bien el encuentro. Ahi anduvimos charlando de X y Y hasta llegar a la plaza, donde Luís "Mace" nos esperaba desde hacía diez minutos. Dimos cuatro vueltas a la plaza buscando el boliche, ya que al zonzo de Josh se le olvidó pregunta donde era, aunque también eso dimos tiempo a que llegaran más de los muchachos, y como no llegaron -cristianos a fin de cuentas- y no avisaron, decidimos ir a tomar el almuerzo a otra plaza en la misma zona: Plaza La Isla, recordada por todos nosotros por haber sido donde tuvimos nuestro evento para el estreno de Episodio III el pasado 2005.
Como si fuera un atracción fresa, terminamos tomando el almuerzo en un Starbucks @_@. Departimos muy amistosamente como si no hubiéramos tenido tanto tiempo sin vernos, entre cafés, emparedados de queso y de ensalada de atún -el mío-, "burlándonos" de Josh porque fue a comprar un refresco a un McDonalds :-p, y, como casi toda reunión de hombres, hablando de con quien andamos o pretendemos andar; todo dentro de un ambiente tan bonito, que la verdad no recuerdo haber pasado un rato tan tranquilo con ellos como el día de hoy. Creo yo que fue por haber sido una reunión extra muros, con nuestra hermosa ciudad de fondo, disfrutando de caminar por la plaza, viendo a los turistas guapos -yo- y ellos a las turistas guapas... hombres, después de todo, jejejeje.
¿Qué más? Pues no mucho realmente. Aún me siento algo cansado por todo lo que ha pasado en la semana, no tengo hambre por el emparedado que comí, aunque ya siento las miradas por acá porque dije que no cenaré.
Saludos.
Hoy día hicimos un retorno al pasado "nerdo" de Nef, porque salí con mis amigos del club de Star Wars después de casi tres meses de no verlos.
Quedamos originalmente en ir a jugar boliche a Plaza Kukulkan en la zona hotelera de la ciudad. Fui por Josh a su trabajo y después de ir a vacunar a su perra, salimos del fraccionamiento, llegamos a la entrada de la zona hotelera para tomar el autobús y nos encontramos con Alberto: ni planeando nos hubiera salido tan bien el encuentro. Ahi anduvimos charlando de X y Y hasta llegar a la plaza, donde Luís "Mace" nos esperaba desde hacía diez minutos. Dimos cuatro vueltas a la plaza buscando el boliche, ya que al zonzo de Josh se le olvidó pregunta donde era, aunque también eso dimos tiempo a que llegaran más de los muchachos, y como no llegaron -cristianos a fin de cuentas- y no avisaron, decidimos ir a tomar el almuerzo a otra plaza en la misma zona: Plaza La Isla, recordada por todos nosotros por haber sido donde tuvimos nuestro evento para el estreno de Episodio III el pasado 2005.Como si fuera un atracción fresa, terminamos tomando el almuerzo en un Starbucks @_@. Departimos muy amistosamente como si no hubiéramos tenido tanto tiempo sin vernos, entre cafés, emparedados de queso y de ensalada de atún -el mío-, "burlándonos" de Josh porque fue a comprar un refresco a un McDonalds :-p, y, como casi toda reunión de hombres, hablando de con quien andamos o pretendemos andar; todo dentro de un ambiente tan bonito, que la verdad no recuerdo haber pasado un rato tan tranquilo con ellos como el día de hoy. Creo yo que fue por haber sido una reunión extra muros, con nuestra hermosa ciudad de fondo, disfrutando de caminar por la plaza, viendo a los turistas guapos -yo- y ellos a las turistas guapas... hombres, después de todo, jejejeje.
¿Qué más? Pues no mucho realmente. Aún me siento algo cansado por todo lo que ha pasado en la semana, no tengo hambre por el emparedado que comí, aunque ya siento las miradas por acá porque dije que no cenaré.
Saludos.
- Estado de ánimo:
amused - Música:Parade of the Ewoks, SW EVI TROTJ soundtrack
Hello there.
This is an unsual post, because I will show you some pix. All them were taken at the midnight release of Episode III here in Cancun.
Me and Charles with Boba Fett costume.
Walking around the mall
The mighty Chewbacca
Group pix
You can see me on the left.
This is Josh, the dark lord of Movistar
Alex and Karen; Alex is wearing my old costume.
And me...forced to smile:
You may ask "Why Nef is not wearing SW costume?" Well, as I said before, I decided to remain in civil clothes, in respect of Henry's pain: get fun with my pals, not forgetting my baby's situation.
Well, I have lot more pix, ask if you want more.
Cheers.
- Estado de ánimo:
amused - Música:Star Wars main title









