¡Hola! Bienvenidos al blog de Nef
Soy: un hombre gay, historiador aficionado, monarquista, lector con pasión y blogger con dedicación, que se desempeña como editor en un diario local de Cancún, México.
¡La li ho! ^_^
Viene y va, se queda o no, las ideas más raras llegan en momentos más raros aún. A veces funcionan y otras tantas no, pero como dice un viejo y muy conocido dicho: pasa cuando sucede, y sucede cuando pasa; las cosas llegan cuando tienen que y si no, pues no suceden.
Conocedores de la maraña mental que sobre mis hombros cargo, las mil y un cositas y vericuetos, tornillos, cintas, ligas y tuercas que forman el proceso metafórico del pensamiento de mi santa personita, que para hacer "algo" lo piensa demasiado y al final se queda con las ganas. Sin embargo ayer pasó lo que según tenía que hacer sucedido hace tiempo pero aconteció adecuadamente en su contexto.
Medio molesto por algunos retrasos y situaciones, mandé un SMS a un chamaco que había contactado por el Manhunt. Al principio me sugestioné y consideré al SMS como uno de muchos que no pasan de ahí: Nef saludando y no obteniendo respuesta alentadora de ningún deseo; pero va, el caso es que hubo intercambio de intenciones, deseos y sugestiones, que al final quedamos de vernos en su casa después de mi extenuante trabajo. Paso uno dado con firmeza, al menos ya había pasado algo bueno.
Pero bueno, ahí llegó a la esquina por su casa, en medio de la noche y en un lugar al cual ni loco me pararía ni de día, pero así es esto de los encuentro chistosos. Pasado unos minutos llegó mi amable saludando y yo respondiendo. Charla aquí, charla allá, el propio y necesario intercambio de palabras preliminares para, mientras se realiza, darle un vistazo al sujeto que tenemos enfrente y saber si seguimos o nos vamos. De mi lado, siendo el único del que puedo hablar con certeza, no tenía motivos para retirarme al momento: el chamaco es guapetón, alto, moreno y gordito ^_^; el trato fue amable y adecuado en el trayecto a su casa y también dentro de ella.
Ya dentro del apartamento charlamos un poco, nos dimos muchos besos y nos la pasamos jugando todo el rato y, como no había preservativos, no le dimos el toque final al asunto -sin gorrito no hay fiesta-. Lo curioso de lo curioso, es que me relajó bastante el asunto con este niño, con todo y que es más grande que yo, le encontré muy mono y agasajador, ambos nos llamamos la atención y lo hicimos saber, cosa que para mí es importante dada mi marciana forma de ser honesto. Así, nos pasamos la noche entre juego y charla, mordidas -tengo moretones, BTW- y palabras. Después tomar un baño, besarnos y demás, me acompañó de regreso a la avenida para tomar el taxi, sin embargo ante de tal, decidí saciar mi segundo antojo de la noche... y comí unos ricos "hotchos" -perros calientes- en un Exxtra :-P mientras platicaba con él sobre antros del DF -sí, es defeño-.
Además del masaje, de tenerlo encima, de subirme en él, el besuqueo, las mordidas y la charla, lo más encantador de la cita fue que corroboré mis ursinos gustos: el osito estaba panzoncito y apenas se quitó la camisa fue derechito hacia su abdomen ^_^. Sí, me gustan los gordos y gorditos, pero de tanto tiempo que no había andado con alguien, pues llegué a pensar que sólo era un escape para mi enclaustramiento; pero no es así. ¡Claro! No sólo de la panza se vive, y hay gente muy chida y delgadita con la que me encantaría estar no sólo en cuestiones sexuales -¿me lees, @Ciberluis?-, pero me alegró mucho ver que no soy un hablador: me gustan gorditos y lo sostengo ^_^.
¿Qué más decir? Fue tan bello, tan sexoso y tan lujurioso, que esperemos pueda repetir el asunto con el tío este. Al menos, en eso quedamos, jejeje.
Saludos.
Hoc erat in votis
Esto estaba en mis deseos
Esto estaba en mis deseos
Viene y va, se queda o no, las ideas más raras llegan en momentos más raros aún. A veces funcionan y otras tantas no, pero como dice un viejo y muy conocido dicho: pasa cuando sucede, y sucede cuando pasa; las cosas llegan cuando tienen que y si no, pues no suceden.
Conocedores de la maraña mental que sobre mis hombros cargo, las mil y un cositas y vericuetos, tornillos, cintas, ligas y tuercas que forman el proceso metafórico del pensamiento de mi santa personita, que para hacer "algo" lo piensa demasiado y al final se queda con las ganas. Sin embargo ayer pasó lo que según tenía que hacer sucedido hace tiempo pero aconteció adecuadamente en su contexto.
Medio molesto por algunos retrasos y situaciones, mandé un SMS a un chamaco que había contactado por el Manhunt. Al principio me sugestioné y consideré al SMS como uno de muchos que no pasan de ahí: Nef saludando y no obteniendo respuesta alentadora de ningún deseo; pero va, el caso es que hubo intercambio de intenciones, deseos y sugestiones, que al final quedamos de vernos en su casa después de mi extenuante trabajo. Paso uno dado con firmeza, al menos ya había pasado algo bueno.
Pero bueno, ahí llegó a la esquina por su casa, en medio de la noche y en un lugar al cual ni loco me pararía ni de día, pero así es esto de los encuentro chistosos. Pasado unos minutos llegó mi amable saludando y yo respondiendo. Charla aquí, charla allá, el propio y necesario intercambio de palabras preliminares para, mientras se realiza, darle un vistazo al sujeto que tenemos enfrente y saber si seguimos o nos vamos. De mi lado, siendo el único del que puedo hablar con certeza, no tenía motivos para retirarme al momento: el chamaco es guapetón, alto, moreno y gordito ^_^; el trato fue amable y adecuado en el trayecto a su casa y también dentro de ella.
Ya dentro del apartamento charlamos un poco, nos dimos muchos besos y nos la pasamos jugando todo el rato y, como no había preservativos, no le dimos el toque final al asunto -sin gorrito no hay fiesta-. Lo curioso de lo curioso, es que me relajó bastante el asunto con este niño, con todo y que es más grande que yo, le encontré muy mono y agasajador, ambos nos llamamos la atención y lo hicimos saber, cosa que para mí es importante dada mi marciana forma de ser honesto. Así, nos pasamos la noche entre juego y charla, mordidas -tengo moretones, BTW- y palabras. Después tomar un baño, besarnos y demás, me acompañó de regreso a la avenida para tomar el taxi, sin embargo ante de tal, decidí saciar mi segundo antojo de la noche... y comí unos ricos "hotchos" -perros calientes- en un Exxtra :-P mientras platicaba con él sobre antros del DF -sí, es defeño-.
Además del masaje, de tenerlo encima, de subirme en él, el besuqueo, las mordidas y la charla, lo más encantador de la cita fue que corroboré mis ursinos gustos: el osito estaba panzoncito y apenas se quitó la camisa fue derechito hacia su abdomen ^_^. Sí, me gustan los gordos y gorditos, pero de tanto tiempo que no había andado con alguien, pues llegué a pensar que sólo era un escape para mi enclaustramiento; pero no es así. ¡Claro! No sólo de la panza se vive, y hay gente muy chida y delgadita con la que me encantaría estar no sólo en cuestiones sexuales -¿me lees, @Ciberluis?-, pero me alegró mucho ver que no soy un hablador: me gustan gorditos y lo sostengo ^_^.
¿Qué más decir? Fue tan bello, tan sexoso y tan lujurioso, que esperemos pueda repetir el asunto con el tío este. Al menos, en eso quedamos, jejeje.
Saludos.
- Música:Pepperland, por The Beatles
¡La li ho! ^_^
Los ciclos se cierran el día menos pensando de nuestra vida, unos son buenos desde del principio, otros toman un momento antes de entender que se tiene que dar un paso adelante aunque dejemos atrás lo que pensamos sería la realidad. Ayer pasaron muchas cosas en una sola jornada, mucho más reveladora de lo que podría ser en apariencia y, en especial, más importante por el efecto más que por el hecho. De un momento a otro, la vida cambia sin avisar y es ahí cuando, antes que rebote, hay que cachar la oportunidad, descubrir que el mundo ya no será igual... y sonreír porque de otra no hay.
Curiosidades de la vida -frase harto dicha por mí- es como todo se junta para darnos mil y un razones para pensar. Ayer parecía el día más normal de la existencia humana mía, hasta que comenzó la serie de eventos afortunados-raros-cambiantes-de-vida de la jornada. En forma casi cronológica, empezamos por una de esas reuniones con la dirección editorial que, como muchos han leído, tienen la característica de ser absolutas y definitorias: o te ve mal, o te va bien. Ahí me ven, sentadito, viendo al ventanal-pared de la dirección, esperando saber que será lo que me irán a decir esta vez y sin más pausa que el típico silencio incómodo que hacen cuando habla, el director soltó la pregunta del millón de pesos: "Nexta, ¿cómo te ves en unos años? ¿Qué te ves haciendo?" Y por primera vez en treinta años -simbólico, claro-, tuve la respuesta desde lo más profundo del corazón -receptáculo alegórico de los sentimientos-: escribir, ser un ensayista y publicar la visión del mundo que me tocó vivir.
Para mí, esa respuesta me iluminó el día de forma inimaginable: durante muchos años odie que me hiciera la pregunta del millón porque jamás podía dar una respuesta que me satisficiera, al final terminaba mintiendo supinamente y salía con más nublado mental que cuando entraba. Nunca me veía haciendo páginas en la red, pero siempre contestaba que eso haría, aunque no supiera de que carambas hablaba. El caso presente fue distinto, no tomó más que dos segundos decir lo que realmente espero hacer con mi vida profesional, me sorprendí, sentí chido el saber que por fin encontré la respuesta a la gran y subjetiva pregunta.
Regresando al escenario del ventanal, el director regresó con otra pregunta sobre sí estaba a gusto trabajando para un medio de comunicación... obviamente la respuesta es más que conocida. Así, por fin llegó al punto que él quería llegar: cambiarme de lugar en el directorio de la empresa, en otras palabras, un nuevo puesto: sub-director editorial. ¡Vale! Vale que vale que esta vez no puse cara de sapo sorprendido pero tampoco me quedé en la pasividad absoluta... de cajón sé que acá no es totalmente democracia y que si estaba nominado es que casi, casi era una orden pasarse para "allá". De segundo, sé que suena totalmente encantados, deslumbrante y regocijante la perspectiva de tan semejantes palabras debajo del nombre. Pero, ¿qué implica? Al menos en este diario tan raro donde trabajo, la sub-dirección editorial implica participar proactivamente en la lluvia de ideas para los temas principales y secundarios a llevar. Así de fácil, y así de complicado.
Aparte de la rimbombancia del asunto, el aceptar la nominación implica no sólo lo anteriormente dicho, sino un nuevo cambio en la forma de vida que tenemos que llevar: hay que estar presente en reuniones tempraneras con los reporteros y controlarlos, lo que a fuerzas hará que este presente en este pedazo de Cancún a tempranas horas... sin embargo no implica vivir en el diario, aunque sí, la idea del horario programado está más que descartada, la vida se transforma en una especie de "serie de TV" donde tendremos que crear una realidad nueva para aprovechar el tiempo. Curioso, ¿no? A según, el lunes comenzamos con esta nueva etapa de responsabilidades y, a menos que invente algo y lo evite, saldría una mini biografía de mí en el periódico O_o.
Quien se queda, encuentra
En ámbitos totalmente distintos al anterior, a la salida del trabajo tenía una cita con una antigua amistad, pero como tenía una hora completa para esperar, decidí salir a dar la vuelta por "la zona gay" de Cancún. De cajón, dicha "zona" es subjetiva pero real: son las calles que separan a los dos antros gay más populares, y son área gay sólo de noche porque todos los chavitos, reinitas, ositos, musculitos, chacalitos y novatos pasan por ahí tratando de ver que hay de bueno para ligar, para comprar algo en el Oxxo o esperar a que lleguen los cuates para ir al antro u otra cosa.
Pero bueno, el caso es que andaba por ahí pajareando y pensando en mis asuntos cuando, me quedé viendo a un chavo muy, pero muy guapo; él se me quedó viendo y no pasa nada, me alejé; regresé mis pasos y él lo hizo también: ¡sorpresa del universo! El mentado chavo guapo era Ricardo, el chamaco entrenador del gimnasio al que asistía cuando tenía veinticuatro años, cuando salí del closet ^_^. ¡Qué cosas de la vida! Ahí andaba esperando a unos amigos suyos y platicamos muy poquito, pero me sacó la sonrisa de la vida porque hacía mucho que no lo veía... tan guapo como siempre, lástima que es heteroflexible.
Pasado el breve encuentro de la cortesía, seguí con mi pajareo, compré una jugo de uva y me quedé esperando frente al Oxxo de avenida Tulum a que llegara el Felipe. Terminé el jugo y comencé a leer un libro que Mario de me prestó "Mi madres", de Georges Bataille. De vez en vez levantaba la vista de las páginas y me sorprendía como los otros tíos me estaban mirando: cuatro personas intentaron ligarme *_* mientras estaba esperando a Felipe. La mar de ellos con las constantes miradas en sus interminables paseos por donde estaba: una pareja "casual" de mexicano y un oriental me miraban con mucha insistencia y, ante mi desínteres aparente, el oriental se acercó y me dijo "Este es un mal lugar para leer, ¿no crees?" Y insinúo que fuera mejor a sentarme con ellos, a lo que respondí con un "No gracias, espero a alguien". El resto de los tíos mencionados no se atrevieron a hablarme, pero sus miradas e insinuaciones fueron más que obvias... en todo el sentido de la palabra.
De gris a multicolor
Felipe y yo tenemos una historia detrás. Cuando nos conocimos pensamos que podíamos tener algo, pero un desacuerdo hizo que la ilusión se perdiera y al final, "sólo" quedó la amistad de un par de personas que disfrutan de estar juntas, aunque no quieran otra cosa.
No niego que si por mi fuera, le daría otra oportunidad, pero ayer, después de pasar dos horas platicando en el parque, me dijo que él no quería: que la ilusión que sintió por mi hace más de un año dejó de existir pero que lo que aún estaba ahí, eran las ganas de fuera su amigo. Trastocado por el rechazo, aunque este fue más agradecido por honesto, durante un rato quedé en gris, y Felipe me lo dijo y preguntó porque lo estaba. Ahí fue cuando rompí con el velo y le dije lo que pensaba y en especial, lo que en ese momento quería... y todo acabó en una sesión de risotadas y confianza restablecida.
¿Qué que le dije? Simple: que cuando quedamos para vernos después de mucho tiempo no lo hice para que retomáramos el nivel de aquella etapa, que aunque me sigue gustando, sé que las cosas quedaron en otro contexto del cual ya no es posible regresar; que quiero ser su amigo y disfrutar de la esencia chistosa que nos unió al principio: qué Felipe es, tal vez, la persona que en cuestión sentimental nunca me ha mentido y con la cual me sentía chido de sólo escucharlo hablar. Y en eso quedó. No pasó más allá de un apretón de manos y de una larga conversación sobre lo que ambos hecho en el año entero que nos dejamos de ver. En el taxi de regreso a casa seguimos platicando y bromeando, curiosamente, tan felices y contentos como la primera que nos vimos, cuando creímos que podíamos pintar un lienzo con muchos colores. Ahora que las cosas no se pueden componer, el lienzo ya no queda blanco, pero tampoco gris: se ven los colores de algo chido que ya no es, perderse en el brillo de la realidad. Bonito, ¿no?
Saludos.
Vita mutatur non tollitur
La vida no termina, cambia
La vida no termina, cambia
Los ciclos se cierran el día menos pensando de nuestra vida, unos son buenos desde del principio, otros toman un momento antes de entender que se tiene que dar un paso adelante aunque dejemos atrás lo que pensamos sería la realidad. Ayer pasaron muchas cosas en una sola jornada, mucho más reveladora de lo que podría ser en apariencia y, en especial, más importante por el efecto más que por el hecho. De un momento a otro, la vida cambia sin avisar y es ahí cuando, antes que rebote, hay que cachar la oportunidad, descubrir que el mundo ya no será igual... y sonreír porque de otra no hay.
Curiosidades de la vida -frase harto dicha por mí- es como todo se junta para darnos mil y un razones para pensar. Ayer parecía el día más normal de la existencia humana mía, hasta que comenzó la serie de eventos afortunados-raros-cambiantes-de-vida de la jornada. En forma casi cronológica, empezamos por una de esas reuniones con la dirección editorial que, como muchos han leído, tienen la característica de ser absolutas y definitorias: o te ve mal, o te va bien. Ahí me ven, sentadito, viendo al ventanal-pared de la dirección, esperando saber que será lo que me irán a decir esta vez y sin más pausa que el típico silencio incómodo que hacen cuando habla, el director soltó la pregunta del millón de pesos: "Nexta, ¿cómo te ves en unos años? ¿Qué te ves haciendo?" Y por primera vez en treinta años -simbólico, claro-, tuve la respuesta desde lo más profundo del corazón -receptáculo alegórico de los sentimientos-: escribir, ser un ensayista y publicar la visión del mundo que me tocó vivir.
Para mí, esa respuesta me iluminó el día de forma inimaginable: durante muchos años odie que me hiciera la pregunta del millón porque jamás podía dar una respuesta que me satisficiera, al final terminaba mintiendo supinamente y salía con más nublado mental que cuando entraba. Nunca me veía haciendo páginas en la red, pero siempre contestaba que eso haría, aunque no supiera de que carambas hablaba. El caso presente fue distinto, no tomó más que dos segundos decir lo que realmente espero hacer con mi vida profesional, me sorprendí, sentí chido el saber que por fin encontré la respuesta a la gran y subjetiva pregunta.
Regresando al escenario del ventanal, el director regresó con otra pregunta sobre sí estaba a gusto trabajando para un medio de comunicación... obviamente la respuesta es más que conocida. Así, por fin llegó al punto que él quería llegar: cambiarme de lugar en el directorio de la empresa, en otras palabras, un nuevo puesto: sub-director editorial. ¡Vale! Vale que vale que esta vez no puse cara de sapo sorprendido pero tampoco me quedé en la pasividad absoluta... de cajón sé que acá no es totalmente democracia y que si estaba nominado es que casi, casi era una orden pasarse para "allá". De segundo, sé que suena totalmente encantados, deslumbrante y regocijante la perspectiva de tan semejantes palabras debajo del nombre. Pero, ¿qué implica? Al menos en este diario tan raro donde trabajo, la sub-dirección editorial implica participar proactivamente en la lluvia de ideas para los temas principales y secundarios a llevar. Así de fácil, y así de complicado.
Aparte de la rimbombancia del asunto, el aceptar la nominación implica no sólo lo anteriormente dicho, sino un nuevo cambio en la forma de vida que tenemos que llevar: hay que estar presente en reuniones tempraneras con los reporteros y controlarlos, lo que a fuerzas hará que este presente en este pedazo de Cancún a tempranas horas... sin embargo no implica vivir en el diario, aunque sí, la idea del horario programado está más que descartada, la vida se transforma en una especie de "serie de TV" donde tendremos que crear una realidad nueva para aprovechar el tiempo. Curioso, ¿no? A según, el lunes comenzamos con esta nueva etapa de responsabilidades y, a menos que invente algo y lo evite, saldría una mini biografía de mí en el periódico O_o.
Quien se queda, encuentra
En ámbitos totalmente distintos al anterior, a la salida del trabajo tenía una cita con una antigua amistad, pero como tenía una hora completa para esperar, decidí salir a dar la vuelta por "la zona gay" de Cancún. De cajón, dicha "zona" es subjetiva pero real: son las calles que separan a los dos antros gay más populares, y son área gay sólo de noche porque todos los chavitos, reinitas, ositos, musculitos, chacalitos y novatos pasan por ahí tratando de ver que hay de bueno para ligar, para comprar algo en el Oxxo o esperar a que lleguen los cuates para ir al antro u otra cosa.
Pero bueno, el caso es que andaba por ahí pajareando y pensando en mis asuntos cuando, me quedé viendo a un chavo muy, pero muy guapo; él se me quedó viendo y no pasa nada, me alejé; regresé mis pasos y él lo hizo también: ¡sorpresa del universo! El mentado chavo guapo era Ricardo, el chamaco entrenador del gimnasio al que asistía cuando tenía veinticuatro años, cuando salí del closet ^_^. ¡Qué cosas de la vida! Ahí andaba esperando a unos amigos suyos y platicamos muy poquito, pero me sacó la sonrisa de la vida porque hacía mucho que no lo veía... tan guapo como siempre, lástima que es heteroflexible.
Pasado el breve encuentro de la cortesía, seguí con mi pajareo, compré una jugo de uva y me quedé esperando frente al Oxxo de avenida Tulum a que llegara el Felipe. Terminé el jugo y comencé a leer un libro que Mario de me prestó "Mi madres", de Georges Bataille. De vez en vez levantaba la vista de las páginas y me sorprendía como los otros tíos me estaban mirando: cuatro personas intentaron ligarme *_* mientras estaba esperando a Felipe. La mar de ellos con las constantes miradas en sus interminables paseos por donde estaba: una pareja "casual" de mexicano y un oriental me miraban con mucha insistencia y, ante mi desínteres aparente, el oriental se acercó y me dijo "Este es un mal lugar para leer, ¿no crees?" Y insinúo que fuera mejor a sentarme con ellos, a lo que respondí con un "No gracias, espero a alguien". El resto de los tíos mencionados no se atrevieron a hablarme, pero sus miradas e insinuaciones fueron más que obvias... en todo el sentido de la palabra.
De gris a multicolor
Felipe y yo tenemos una historia detrás. Cuando nos conocimos pensamos que podíamos tener algo, pero un desacuerdo hizo que la ilusión se perdiera y al final, "sólo" quedó la amistad de un par de personas que disfrutan de estar juntas, aunque no quieran otra cosa.
No niego que si por mi fuera, le daría otra oportunidad, pero ayer, después de pasar dos horas platicando en el parque, me dijo que él no quería: que la ilusión que sintió por mi hace más de un año dejó de existir pero que lo que aún estaba ahí, eran las ganas de fuera su amigo. Trastocado por el rechazo, aunque este fue más agradecido por honesto, durante un rato quedé en gris, y Felipe me lo dijo y preguntó porque lo estaba. Ahí fue cuando rompí con el velo y le dije lo que pensaba y en especial, lo que en ese momento quería... y todo acabó en una sesión de risotadas y confianza restablecida.
¿Qué que le dije? Simple: que cuando quedamos para vernos después de mucho tiempo no lo hice para que retomáramos el nivel de aquella etapa, que aunque me sigue gustando, sé que las cosas quedaron en otro contexto del cual ya no es posible regresar; que quiero ser su amigo y disfrutar de la esencia chistosa que nos unió al principio: qué Felipe es, tal vez, la persona que en cuestión sentimental nunca me ha mentido y con la cual me sentía chido de sólo escucharlo hablar. Y en eso quedó. No pasó más allá de un apretón de manos y de una larga conversación sobre lo que ambos hecho en el año entero que nos dejamos de ver. En el taxi de regreso a casa seguimos platicando y bromeando, curiosamente, tan felices y contentos como la primera que nos vimos, cuando creímos que podíamos pintar un lienzo con muchos colores. Ahora que las cosas no se pueden componer, el lienzo ya no queda blanco, pero tampoco gris: se ven los colores de algo chido que ya no es, perderse en el brillo de la realidad. Bonito, ¿no?
Saludos.
- Estado de ánimo:
calm - Música:Rage Beat, por Kinya
¡La li ho! ^_^
Ha sido un largo tramo sin escribir que aunque no tenga más la vieja presión del "deber" para con el blog, no deja de ser curioso como estos lapsos sin entradas tienen razones, además del poco tiempo y otras cosas, relativas al exceso de ideas y escritos.
De entrada ando sin internet en la casa. Tal parece que Prodigy mete la pata cada cierto mes y me deja sin servicio de acceso a la red, cosa que no me permite actualizar asuntos personales en la casa. ¡Imaginen! El fin de semana pasado, como muchos supieron, tuve el sábado libre por el día de la Independencia adelantado y ¡súper! En media ahora hice llamadas y organicé la velada para ese día desde el viernes: vinieron mis amigos del club de ópera; Toño, Ofe y Fer pasaron la noche conmigo en el jardín de la casa platicando sobre nuestras vidas, temas nacionales y asuntos culturales cargados con bromas curiosas sobre Historia. Aunque sea un tanto egocéntrico, les mostré todos los libros que me ha regalado @Bicentenario por el escrito y los concursos ganados en el Twitter, y lo bueno es que con ellos no me da pena mostrar este tipos de éxitos personales, ya que me conocen mucho en esa faceta de "historiador aficionado", por lo que saben que no presumo, sólo comparto con el afan buena onda. Incluso me dijeron que no debía tener pena en "presumir", ya que no me hecho porras nadie lo hará, jejeje.
Esa charla con ellos el sábado pasado me inspiró también para algo muy chido. Sucede que tenía mis dudas sobre la "identidad ideológica" del espacio de recomendaciones literarias, musicales y de video que tengo en la revista La Verdad, esto ante la idea que al principio desarrolle de concretar los textos a "lo más nuevo" que encontrara en las listas de Gandhi, Sanborns, Barnes&Noble y esas cosas. Así, tenía que entregar las recomendaciones para el nuevo número de la revista y me topé con que no tenía internet en casa para revisar las listas y editoriales sobre libros, así que por recomendaciones de ellos, hablé de "lo mío": transformar la sección de una lista de "lo nuevo" a un compendio de "lo que me gusta" y adecuarlo para hacerlo abierto a todos. Así, entregué el texto y siento que me quedó muy bonita, muy original y mío: lo que plasmé me gustó mucho más que los primeros tres números. Espero que pronto pueda tener alguna retroalimentación sobre ello.

Revista La Verdad en La Jornada nacional
Siguiendo dentro del mismo contexto, algo súper chido que nos pasó en la redacción es la revista dio un detallazo publicitario inesperado. Sucede que en la Ciudad de México hubo una marcha de maestros del SNTE en contra de la lideresa sindical, Elba Esther Gordillo; el diario La Jornada llevó la nota en portada y la foto con la que ilustró su llamado era de un aspecto de la manifestación... ¡con alguien sosteniendo el número de la revista donde escribo! Esto porque el tema de esa semana fue contra la Gordillo. ¡WOW! O sea, aunque no sea quien escribió el artículo sobre la lideresa, no deja de ser algo muy chido el saber que la revista está haciendo presencia. Además, la tarde de ayer me escribió Dolfo para decirme que vio a un tío leyendo la publicación en el metro de la Cd. de México. ¡WOW! Espero le gusten mis recomendaciones, jejeje. Curioso: aún no me arriesgo a pedir elaborar un tema para la revista, ¿será que lo haga? Chance sí pero sería hasta que me aumenten el sueldo; ya bastante es con que esté dentro del equipo que revisa los textos sin que me paguen, que aunque sea un aprendizaje constante el que tengo en LV, también merezco que me den una mayor compensación. ¿No creen?
... de amores
Toda esta semana que ha pasado, todos estos días en donde no he plasmado mis asuntos han tenidos muchas horas de reflexión, tanto buena como mala. Hace unos días me reafirmé en la clara idea de que el andar de encamado con gente desconocida no es lo mío: recibí una invitación para "conocer" a un tío en un hotel, y aunque al principio dije "sí", a la mera hora dije "no, gracias". ¡O sea! ¿Qué carambas voy a hacer en un lugar que no conozco con un tipo del que no sé ni su nombre? ¡No! Llámenme como al gran Felipe II -¡ya quisiera!-: "el prudente", pero la seguridad física y mental está primero que la calentura sin sentido y tonta; y uso esos calificativos porque así como hay hiel, también hay miel... con la que se atrapan a los ositos ;-).
La noche del 14 y madrugada del 15 de septiembre pasó algo muy curioso: "T" regresó a mi vida. Días antes andaba por el Manhunt y me contactó, charlamos un poco, nos pasamos de nuevo los teléfonos y bueno, ya ambos sabíamos que estábamos vivos. En las jornadas mencionadas me mandó SMS "Hola, ¿qué haces?"; le contestó con un saludo y respuesta de cortesía, a lo que él replica "¿Vienes a apapacharme?" Huelga decir cuál fue mi contestación. "T" y yo somos cuates-amigos-sexfriends-distantes, hace un año -curioso- que lo conocí por el mismo medio mencionado, nos vimos durante unos meses en los cuales pasaba la noche en su casa, platicaba con él, y terminaba en su cama, abrazado a él con mucho cariño y caricias. Luego nos perdimos durante largo tiempo hasta esa noche.
Siempre me "pierdo" para llegar a su casa, por lo que aunque esté enfrente de ella le aviso para que me abra y ¡oh cosa chistosa! Encuentro que la casa donde estaba a punto de tocar no es la suya, jejeje. Esa noche-madrugada con él fue muy, muy, muy rara. La pasé muy bien, me gustó estar con él pero... no me hizo nada; caricias, besitos, súper buen trato -es muy correcto- y toda la cosa, sin embargo fui yo quien puso mayor empeño y aunque él no demostró desagrado y sé que estuvo contengo conmigo, el caso es que no hizo tantas cosas como antes. Nos quedamos dormidos un rato y pasadas las cuatro de la mañana regresé a casa, contento pero con un dejo de "algo pasó" que no me he podido quitar de la cabeza. No me ha hablado desde ese día y pues yo he querido mantener las cosas en el mismo estado de cuates-amigos-sexfriends-distantes hasta saber que opina ya que le hecho saber que me gusta mucho. ¿Qué cómo es? Es un osito ^_^. No sé que vaya a pasar... aunque en el fondo sé que no tengo nada que perder y ni idea si algo ganaré. Curioso, ¿no?
Saludos.
P.D.
El sueño guajiro
De tantas cosas que he tenido que escribir para DRIP, mi mente voladora y soñadora espera que alguna vez, en el distante camino del futuro, pueda publicar la serie de ensayos como un compendio del pensamiento sobre el mundo que me tocó vivir. Una serie de “textos históricos” o sociales.
Non nova, sed nove
No cosas nuevas sino de nueva manera
No cosas nuevas sino de nueva manera
Ha sido un largo tramo sin escribir que aunque no tenga más la vieja presión del "deber" para con el blog, no deja de ser curioso como estos lapsos sin entradas tienen razones, además del poco tiempo y otras cosas, relativas al exceso de ideas y escritos.
De entrada ando sin internet en la casa. Tal parece que Prodigy mete la pata cada cierto mes y me deja sin servicio de acceso a la red, cosa que no me permite actualizar asuntos personales en la casa. ¡Imaginen! El fin de semana pasado, como muchos supieron, tuve el sábado libre por el día de la Independencia adelantado y ¡súper! En media ahora hice llamadas y organicé la velada para ese día desde el viernes: vinieron mis amigos del club de ópera; Toño, Ofe y Fer pasaron la noche conmigo en el jardín de la casa platicando sobre nuestras vidas, temas nacionales y asuntos culturales cargados con bromas curiosas sobre Historia. Aunque sea un tanto egocéntrico, les mostré todos los libros que me ha regalado @Bicentenario por el escrito y los concursos ganados en el Twitter, y lo bueno es que con ellos no me da pena mostrar este tipos de éxitos personales, ya que me conocen mucho en esa faceta de "historiador aficionado", por lo que saben que no presumo, sólo comparto con el afan buena onda. Incluso me dijeron que no debía tener pena en "presumir", ya que no me hecho porras nadie lo hará, jejeje.
Esa charla con ellos el sábado pasado me inspiró también para algo muy chido. Sucede que tenía mis dudas sobre la "identidad ideológica" del espacio de recomendaciones literarias, musicales y de video que tengo en la revista La Verdad, esto ante la idea que al principio desarrolle de concretar los textos a "lo más nuevo" que encontrara en las listas de Gandhi, Sanborns, Barnes&Noble y esas cosas. Así, tenía que entregar las recomendaciones para el nuevo número de la revista y me topé con que no tenía internet en casa para revisar las listas y editoriales sobre libros, así que por recomendaciones de ellos, hablé de "lo mío": transformar la sección de una lista de "lo nuevo" a un compendio de "lo que me gusta" y adecuarlo para hacerlo abierto a todos. Así, entregué el texto y siento que me quedó muy bonita, muy original y mío: lo que plasmé me gustó mucho más que los primeros tres números. Espero que pronto pueda tener alguna retroalimentación sobre ello.

Revista La Verdad en La Jornada nacional
Siguiendo dentro del mismo contexto, algo súper chido que nos pasó en la redacción es la revista dio un detallazo publicitario inesperado. Sucede que en la Ciudad de México hubo una marcha de maestros del SNTE en contra de la lideresa sindical, Elba Esther Gordillo; el diario La Jornada llevó la nota en portada y la foto con la que ilustró su llamado era de un aspecto de la manifestación... ¡con alguien sosteniendo el número de la revista donde escribo! Esto porque el tema de esa semana fue contra la Gordillo. ¡WOW! O sea, aunque no sea quien escribió el artículo sobre la lideresa, no deja de ser algo muy chido el saber que la revista está haciendo presencia. Además, la tarde de ayer me escribió Dolfo para decirme que vio a un tío leyendo la publicación en el metro de la Cd. de México. ¡WOW! Espero le gusten mis recomendaciones, jejeje. Curioso: aún no me arriesgo a pedir elaborar un tema para la revista, ¿será que lo haga? Chance sí pero sería hasta que me aumenten el sueldo; ya bastante es con que esté dentro del equipo que revisa los textos sin que me paguen, que aunque sea un aprendizaje constante el que tengo en LV, también merezco que me den una mayor compensación. ¿No creen?
... de amores
Toda esta semana que ha pasado, todos estos días en donde no he plasmado mis asuntos han tenidos muchas horas de reflexión, tanto buena como mala. Hace unos días me reafirmé en la clara idea de que el andar de encamado con gente desconocida no es lo mío: recibí una invitación para "conocer" a un tío en un hotel, y aunque al principio dije "sí", a la mera hora dije "no, gracias". ¡O sea! ¿Qué carambas voy a hacer en un lugar que no conozco con un tipo del que no sé ni su nombre? ¡No! Llámenme como al gran Felipe II -¡ya quisiera!-: "el prudente", pero la seguridad física y mental está primero que la calentura sin sentido y tonta; y uso esos calificativos porque así como hay hiel, también hay miel... con la que se atrapan a los ositos ;-).
La noche del 14 y madrugada del 15 de septiembre pasó algo muy curioso: "T" regresó a mi vida. Días antes andaba por el Manhunt y me contactó, charlamos un poco, nos pasamos de nuevo los teléfonos y bueno, ya ambos sabíamos que estábamos vivos. En las jornadas mencionadas me mandó SMS "Hola, ¿qué haces?"; le contestó con un saludo y respuesta de cortesía, a lo que él replica "¿Vienes a apapacharme?" Huelga decir cuál fue mi contestación. "T" y yo somos cuates-amigos-sexfriends-distantes, hace un año -curioso- que lo conocí por el mismo medio mencionado, nos vimos durante unos meses en los cuales pasaba la noche en su casa, platicaba con él, y terminaba en su cama, abrazado a él con mucho cariño y caricias. Luego nos perdimos durante largo tiempo hasta esa noche.
Siempre me "pierdo" para llegar a su casa, por lo que aunque esté enfrente de ella le aviso para que me abra y ¡oh cosa chistosa! Encuentro que la casa donde estaba a punto de tocar no es la suya, jejeje. Esa noche-madrugada con él fue muy, muy, muy rara. La pasé muy bien, me gustó estar con él pero... no me hizo nada; caricias, besitos, súper buen trato -es muy correcto- y toda la cosa, sin embargo fui yo quien puso mayor empeño y aunque él no demostró desagrado y sé que estuvo contengo conmigo, el caso es que no hizo tantas cosas como antes. Nos quedamos dormidos un rato y pasadas las cuatro de la mañana regresé a casa, contento pero con un dejo de "algo pasó" que no me he podido quitar de la cabeza. No me ha hablado desde ese día y pues yo he querido mantener las cosas en el mismo estado de cuates-amigos-sexfriends-distantes hasta saber que opina ya que le hecho saber que me gusta mucho. ¿Qué cómo es? Es un osito ^_^. No sé que vaya a pasar... aunque en el fondo sé que no tengo nada que perder y ni idea si algo ganaré. Curioso, ¿no?
Saludos.
P.D.
El sueño guajiro
De tantas cosas que he tenido que escribir para DRIP, mi mente voladora y soñadora espera que alguna vez, en el distante camino del futuro, pueda publicar la serie de ensayos como un compendio del pensamiento sobre el mundo que me tocó vivir. Una serie de “textos históricos” o sociales.
- Estado de ánimo:
calm - Música:Beautiful, por Moby
¡La li ho! ^_^
Carpe noctem
Aprovecha la noche
¡Qué día! No pensé que la jornada pensada para una tarde de compras, almuerzo y cine con Toño se convirtiera en un periplo médico en busca de un laboratorio que me hiciera un ultrasonido a la cabeza. Pero obviamente, en esto terminó.
Sucede que hace unos días tengo una protuberancia en la sien derecha, al principio ni cuenta me había dado que estaba ahí, la familia lo vio y toda cosa. Debido a mi compleja adicción al trabajo, determiné que hoy haría la odiada visita al médico para saber qué onda con esa cosa, y pensé que sería algo sencillo y rápido que me permitiera pasar el resto del día en paz, y resultó que no: la doctora me mandó a sesión de ultrasonido ya que a primera vista no había motivo externo para citada protuberancia... día totalmente cambiado tras esa noticia.
Caminar, caminar, taxi aquí, taxi allá, que no estaba el médico, que llega más tarde... al final hicimos una cita con el más tempranero que se pudo -cuatro y media de la tarde- para la dichosa cosa esa. Una vez arreglado eso, me fui con Toño, quien estuvo conmigo en todo este relajo, a comer al buffet casero cercano al parque de los hippies, en el centro de la ciudad. Charlamos y charlamos sobre cosas tranquilas y sobre cómo me fue en mi regreso marciano al antro :-P. Le comenté sobre el artículo de Bicentenario y se puso muy contento conmigo :-). Pasada la comida fuimos caminando a la plaza para al menos comprarme un pantalón, ya que el gasto del ultrasonido me dejo sin camisas nuevas y bueno, probamos como cuatro y gracias a la recomendación de Toño, compré unos muy bonitos que se ajustan bien a mi cuerpecito.
El asunto del ultrasonido terminó en que tengo una acumulación de grasa en la sien :-/, y mañana que regrese con el médico sabré que tratamiento tendré que llevar. Lo bueno es que al menos ya estoy seguro que no tengo alguna vena inflamada o coágulo, lo que hubiera hecho la situación más terrible de lo que ya de por sí es. Alegremente dejé el consultorio al saber que no pasaría a muy grande problema y caminé con el Toño para abordar el autobús -hacía un buen que no lo hacía de tarde-; pasamos a comprar un parche para una camisa, nos tomamos fotos -jejeje- y por fín, llegué a casa hecho una sopa porque el calor pegó muy fuerte hoy.
El "regreso" de Nef
Ante de tan médico día, también hay una historia muy curiosa que contar, y tal es que después de una larga temporada sin pisar un antro, terminé anoche -y hoy por la madrugada- por ir a Karamba, el antro gay más conocido de la ciudad. Bueno, pues ahí ven a mi marciana humanidad sentadito durante horas escuchando música. No había mucha gente -manía de llegar temprano-, pero el sonido hizo que esas horas valieran la pena, porque las melodías que se escuchaban eran de mi agrado, muy electrónicas.
El momento no agradable de la noche lo dio un tío que estaba hasta atrás de borracho: el muy condenado se atrevió a dirigirme la palabra e intentar subirse sobre mí dos veces, mismas en las que fue bateado; la primera de forma amable con un "hoy vengo solo, gracias" y la segunda con mi gesto enojado y diciéndole "como que te vas por allá, ¿no?". ¡Ash! Que gente más rara, ¿no? Luego ví como el mismo ebrio andaba de besucón con un extranjero que estaba igual de solitario, ¡asco! Neto que no entiendo como alguien se arrima con tíos que están todo alcoholizados y sin conciencia de lo que hacen. Admito que me asusté un poco porque pensé que se pondría violento, pero la cara de enojado que puse dejó más que claro que no le permitiría más insolencias.
También en el antro vi a muchos conocidos, pero preferí mantenerme alejado de ellos por una razón en particular: charlando con Toño sobre ello, llegamos a la idea de que hay personas que creen que su vida está inmersa en Queer as Flok: sexo, sexo, sexo. Y esas tres personas que vi y que conozco están en esa clasificación. Para ellos la vida es una constante fiesta excesiva de la cual si no eres partícipe te consideran un “perdedor” y amargado. Realmente no es de mi interés lidiar con ese tipo de personas que nada bueno dejarían en la vida.
Vale que, si hay un momento "no agradable" es que hay muchos que sí lo fueron, y en este caso destaca un caso con nombre: Valentín. Desde que llegué al antro noté la presencia de un chamaco delgadito, fashión y que estaba como a cinco mesas de mí, le miré porque se veía bien, decente y guapo, pero hasta ahí, no me acerqué ni nada de eso porque no andaba con esas ideas. Pasado el rato llegó más gente, la música cambio a pop, se preparaba el show y en eso veo que el chavito se me acerca amablemente y me pregunta si podía sentarse conmigo, a lo que respondí que sí, ya que no mostraba síntomas de estar ebrio.
Valentín, tal es su nombre, me dijo que me había visto llegar y que esperaba que me acercara a él, ya que era muy tímido para hacerlo, pero como nadie me sacaba de mi nube pues que lo hace y ahí estaba conmigo. Charlamos, curiosamente para un antro, de forma muy chida: me contó que era turista, venía de Irapuato y que esa sería su última noche en Cancún. Me preguntón sobre lo que hacía, gustos y esas cosas; a lo que él comentaba que estudia para diseño de modas, tiene dos años viviendo en México ya que antes lo hacía en Atlanta -se le notaba en el acento- y cosas así. En momento alguno trató de besarme y yo pues, con muchas menores razones, y chistosamente me dijo después que eso le cayó bien de mí: a diferencia de otras personas no me abalancé sobre él ante el hecho de que le gustaba, sino que preferí llevar la fiesta en decente paz y charlar. Disfrutamos del show con coreografía de Michael Jackson, también -más raro- hablamos un poco de libros :-P.
Después del show bailamos un poco -estaba cansado- y ¡órale! Me sorprendió ver que aunque tengo un buen sin bailar la verdad es que me Salió muy bien y lo más importante es que me divertí mucho haciéndolo. Valentín baila muy chido, y en varios acordes de las melodías lo hacía conmigo. Sonreí mucho, hasta me reí de lo contento que estaba con el baile. Pasado un rato él me acompañó a tomar taxi porque realmente estaba cansado después de una pesada jornada en la redacción. Nos despedimos con un abrazo bonito y ya... no sucedió más, y eso es lo que para mí lo hace especial. Le dejé en un papel mi MSN y liga al blog -curioso: nunca pensé en pedirle su teléfono- y así terminó la noche de Nef en su regreso al antro.
¿Reflexiones? Sólo una: me divertí a las mil maravillas; bailé, sonreí, conocí gente, y todo sin dejar de ser yo mismo. Sea lo que sea que sea que movió a Valentín a acercarse a mí, el caso es que ningún momento pensé en hacerme el especial o el "dandy", siempre tuve en mente que estaba ahí para disfrutar las cosas sanamente y así es como pasó, dejándome una experiencia muy bonita que espero repetir alguno de estos días.
¿A poco no es chido?
Saludos.
- Estado de ánimo:
tired - Música:Causa y Efecto, por Paulina Rubio
¡La li ho! ^_^
Bernando es el protagonista de las palabras antas citadas. El personaje de la novela expresa con ello su pesar ante la imposibilidad de realizar su fantasía, aunque ni el mismo sabe como llevarla acabo. Leía ese interesante fragmento y me detuvo a pensar, tanto que hasta deje de leer el libro ante la impresión que me dejo: o sea, es lo que siento en este momento -contextual, no inmediato- sobre mi vida, con el debido matiz que se debe de dar a una novela en su traspolación a la realidad, claro está.
En muchas ocasiones siento la necesidad de "wilear", de andar de coscolino o coqueto tratando de hacer realidad mi propia fantasía sin pies ni cabeza, y la describo como tal porque a bien es cierto que no sé que hacer cuando estoy en esas lider. El deseo de querer cumplir una fantasía es una realización en si misma, es parte del ideal sexual-asexual de un hombre con deseos. Lo malo es que, como describe Zapata en ese fragmento, el anhelo -más exacto a esta situación- irrealizado cada día nos cansa, agota nuestras fuerzas mentales y físicas. En mi, el mal humor se manifiesta en sobremanera al salir y "no encontrar algo", al caminar y no "levantar pasiones". Esa frustración mal disimulada por un incumplido anhelo aún peor definido lleva a esos accesos de frustración, molestia y de -para ser honestos- actitudes de diva para conmigo y medio mundo más.
Pero... ¿qué sucede cuando el deseo-anhelo se convierte en realidad?
Enfrentando la realidad, segunda parte
Apenas ayer le decía a un amiguito por teléfono que estaba pensando en dejar a un lado las aventuras sexuales -fueran tantas, aja- ante el consabido hartazgo descrito en párrafos anteriores, cuando ya estaba metido en uno con todas las pocas-medias-muchas ganas frecuentes en mi.
Sucede que ya había quedado con Daniel para "salir a jugar" a principios de la semana, pero se canceló y lo dejamos para ayer-hoy. Andaba tan enojado en el trabajo por X razón, que cuando me habló para confirmar por poco y le contesto con florido vocabulario, lo bueno fue que respiré y no insulté al muchacho, que no tiene culpa de mis asuntos laborales.
El caso, haciendo corto lo largo, es que accedí de buena gana -después de un rato, no lo niego- al juego sexual con él y sus cuates -que resultó uno de ellos "conocido" mío de meses atrás. Pasaron por mí al trabajo y nos fuimos a casa de uno de ellos. Miedo, terror; Deimos y Fobos y cosas anexas estuvieron del otro lado del mundo: andaba con ganas de jugar, de hacer algo diferente, pasarla bien y, curiosamente dentro de los sentimientos, descubrir cuan acertado andaba respecto a mi aseveración telefónica con Carlos III: "¿los juegos sexuales son lo mío o sólo me hago el chistoso?".
Usando nuevamente la tijera contextual, la noche en casa del amigo de Daniel fue interesante, me divertí a mi manera aunque creo que a los demás no les gustó mucho mi forma tan... seria. No fui una piedra andando durante la velada, pero tampoco fui el más alegre y "entrón" de la jornada, de hecho la mar del tiempo parecía como si no disfrutara, como si todo fuera mecánico y sin sabor, y no, no fue tal cosa. Sí acepto que la experiencia fue buena, pero no puedo decir que lo volvería a hacer porque algo faltaba en esa reunión: mi más recóndido deseo.
Me gustó lo que hicimos, lo que hice, lo que me hicieron, pero no fue tan excitante como hubiera querido; los tíos estaban muy bien, así que tampoco se puede decir que fuera insatisfacción física... sencillamente no es lo mío los manage à trois.
¿Dónde están mis deseos? Hace apenas un tiempo me encontraba dispuesto a los juegos, a experimentar la satisfacción sexual hasta terminar lo que hubiera que terminar. Sin embargo, a tales deseos ahora se antepone la necesidad del cariño romántico, del deseo tierno, del amor "inocente" de un par de hombres que expresan su cariño en el mundo rosa de la relación monógama en el contexto del noviazgo. En otras palabras que reducen el texto a una nada, el deseo sexual de la coquetería y modo "levanta pasiones" per se, está cambiando en mí: ya ese deseo-anhelo se está convirtiendo en un carga pesada que acaba con mis energías porque, como mencioné al principio, el anhelo no realizado es agotador de ánimo y energía. ¿Por? Bueno, cualquiera sabe que las expectativas que nos levantamos nos dan esperanzas, nos llenan de carga... para cuando se termina el anhelo y las fuerzas, ya no queda más que un cuerpo cansado. Así me siento "ahora": cansado de anhelar, de desear y de sentir algo que, para hacerla peor, no sé que es @_@.
Lo bueno de todo esto es que varias cosas si me quedan claras: Daniel me cae bien; me gusta que jueguen con mis pezones y, lo más importante, es que no quiero más juegos sexuales "subidos de tono" en este momento... reafirmo mi idea de querer algo romántico, monógamo y tierno. Afirmo, para evitar problemas, que no considero los juegos sexuales como algo malo, ¡para nada! Sencillamente ahora no me satisfacen como antes. Así de sencillo.
75.365 Orejas
Saludos.
"Por ejemplo, ahorita me siento triste, porque he estado esperando que aparezca alguien, que llegue alguien y rompa la monotonía en que vivo... Alguien con quien se dé..., que traiga consigo..., ¿cómo decirlo? en mis fantasías hay una carga afectiva, o sexual... bueno, afectiva y sexual... pero no sólo pienso en cogidas, sino... o sea, sí, la fantasía puede encarnarse en una cogida, pero si le rasco tantito, no es sólo eso, sino la necesidad de que alguien màs me acaricie... [...] Espero, y la espera parece inútil: la fantasía no se realiza; no sucede lo que espero. Pero ese deseo de que suceda me hace sentir, después, agotado... "
La historia de siempre
Luis Zapata
La historia de siempre
Luis Zapata
Bernando es el protagonista de las palabras antas citadas. El personaje de la novela expresa con ello su pesar ante la imposibilidad de realizar su fantasía, aunque ni el mismo sabe como llevarla acabo. Leía ese interesante fragmento y me detuvo a pensar, tanto que hasta deje de leer el libro ante la impresión que me dejo: o sea, es lo que siento en este momento -contextual, no inmediato- sobre mi vida, con el debido matiz que se debe de dar a una novela en su traspolación a la realidad, claro está.
En muchas ocasiones siento la necesidad de "wilear", de andar de coscolino o coqueto tratando de hacer realidad mi propia fantasía sin pies ni cabeza, y la describo como tal porque a bien es cierto que no sé que hacer cuando estoy en esas lider. El deseo de querer cumplir una fantasía es una realización en si misma, es parte del ideal sexual-asexual de un hombre con deseos. Lo malo es que, como describe Zapata en ese fragmento, el anhelo -más exacto a esta situación- irrealizado cada día nos cansa, agota nuestras fuerzas mentales y físicas. En mi, el mal humor se manifiesta en sobremanera al salir y "no encontrar algo", al caminar y no "levantar pasiones". Esa frustración mal disimulada por un incumplido anhelo aún peor definido lleva a esos accesos de frustración, molestia y de -para ser honestos- actitudes de diva para conmigo y medio mundo más.
Pero... ¿qué sucede cuando el deseo-anhelo se convierte en realidad?
Enfrentando la realidad, segunda parte
Apenas ayer le decía a un amiguito por teléfono que estaba pensando en dejar a un lado las aventuras sexuales -fueran tantas, aja- ante el consabido hartazgo descrito en párrafos anteriores, cuando ya estaba metido en uno con todas las pocas-medias-muchas ganas frecuentes en mi.
Sucede que ya había quedado con Daniel para "salir a jugar" a principios de la semana, pero se canceló y lo dejamos para ayer-hoy. Andaba tan enojado en el trabajo por X razón, que cuando me habló para confirmar por poco y le contesto con florido vocabulario, lo bueno fue que respiré y no insulté al muchacho, que no tiene culpa de mis asuntos laborales.
El caso, haciendo corto lo largo, es que accedí de buena gana -después de un rato, no lo niego- al juego sexual con él y sus cuates -que resultó uno de ellos "conocido" mío de meses atrás. Pasaron por mí al trabajo y nos fuimos a casa de uno de ellos. Miedo, terror; Deimos y Fobos y cosas anexas estuvieron del otro lado del mundo: andaba con ganas de jugar, de hacer algo diferente, pasarla bien y, curiosamente dentro de los sentimientos, descubrir cuan acertado andaba respecto a mi aseveración telefónica con Carlos III: "¿los juegos sexuales son lo mío o sólo me hago el chistoso?".
Usando nuevamente la tijera contextual, la noche en casa del amigo de Daniel fue interesante, me divertí a mi manera aunque creo que a los demás no les gustó mucho mi forma tan... seria. No fui una piedra andando durante la velada, pero tampoco fui el más alegre y "entrón" de la jornada, de hecho la mar del tiempo parecía como si no disfrutara, como si todo fuera mecánico y sin sabor, y no, no fue tal cosa. Sí acepto que la experiencia fue buena, pero no puedo decir que lo volvería a hacer porque algo faltaba en esa reunión: mi más recóndido deseo.
Me gustó lo que hicimos, lo que hice, lo que me hicieron, pero no fue tan excitante como hubiera querido; los tíos estaban muy bien, así que tampoco se puede decir que fuera insatisfacción física... sencillamente no es lo mío los manage à trois.
¿Dónde están mis deseos? Hace apenas un tiempo me encontraba dispuesto a los juegos, a experimentar la satisfacción sexual hasta terminar lo que hubiera que terminar. Sin embargo, a tales deseos ahora se antepone la necesidad del cariño romántico, del deseo tierno, del amor "inocente" de un par de hombres que expresan su cariño en el mundo rosa de la relación monógama en el contexto del noviazgo. En otras palabras que reducen el texto a una nada, el deseo sexual de la coquetería y modo "levanta pasiones" per se, está cambiando en mí: ya ese deseo-anhelo se está convirtiendo en un carga pesada que acaba con mis energías porque, como mencioné al principio, el anhelo no realizado es agotador de ánimo y energía. ¿Por? Bueno, cualquiera sabe que las expectativas que nos levantamos nos dan esperanzas, nos llenan de carga... para cuando se termina el anhelo y las fuerzas, ya no queda más que un cuerpo cansado. Así me siento "ahora": cansado de anhelar, de desear y de sentir algo que, para hacerla peor, no sé que es @_@.
Lo bueno de todo esto es que varias cosas si me quedan claras: Daniel me cae bien; me gusta que jueguen con mis pezones y, lo más importante, es que no quiero más juegos sexuales "subidos de tono" en este momento... reafirmo mi idea de querer algo romántico, monógamo y tierno. Afirmo, para evitar problemas, que no considero los juegos sexuales como algo malo, ¡para nada! Sencillamente ahora no me satisfacen como antes. Así de sencillo.
75.365 Orejas
Saludos.
- Estado de ánimo:
thoughtful - Música:S.O.S, por ABBA
¡La li ho! ^_^
Ligar. Algo que me agrada -y creo que a todos- es saber que tenemos pegue, poder de ligar o gustarle a otra persona por el simple hecho de vernos o soltarles una mirada.
Ayer y anteayer estuve en las situaciones de ligarme a un par de personas cuando salí a tomar el aire después de acabar la sección más larga que me corresponde editar en el diario. De los tíos, el primero es con quien más podría encontrarse algo bueno. Sucedió que fui a Plaza Galerías e hice uso del sanitario para lavarme las manos y todo ello, al mismo tiempo que entraba un simpático muchachito hacía. Nos miramos al entrar y en el sanitario nos saludamos y le dije que si quería charlar un ratito, aceptó y me acompañó hacia la redacción.
En el camino le conocí poco, como era de esperarse, pero pude ver bien dos cosas: el muchacho es guapo -para mi-, chaparrito, delgado, carita de niño, talla chica... muy interesante. Lo otro es más importante, y tal es que el susodicho no es un niño cualquiera. Charlando el ratito con él encontré un punto de inicio para charlar, porque no se expresa arrabaleramente y su mente no se nota maleada en las lídes del "wileo"; cierto, me siguió y me escaneo como yo a él, pero aunque le hubiera propuesto irnos a jugar en ese momento, no hubiera aceptado. De mí para él, me dijo que le atraigo físicamente, que le parezco lindo e interesante y que le agrada mi barba. Nos pasamos los número de celular y, curiosamente, hemos mantenido contacto por ese medio durante estos dos días: él vive en Isla Mujeres, por lo que de otra no me queda más que mandar SMS; le cité el miércoles que viene para ir a tomar un helado -que clásico, lo sé- y charlar con él, porque la verdad es que si me gusta, pero no sólo para echármelo al plato, como que se podría dar algo más interesante. Esperemos a ver que sucede.
El otro tío no tiene nombre: ayer cuando salí al mismo lugar a dar la vuelta, al bajar las escaleras vi a otro chico; él subía y cuando estuvo en mi rango de influencia le sonreí; el me saludo con el "buenas noches" y entró a la plaza. Me quedé en las escaleras porque estaba mandando un mensaje de texto, y como saben, los mando con todos los signos de puntuación y demás, por lo que me toma tiempo. Pero bueno, mientras estaba en eso, el chico se acercó un poco pero no me abordó. Comencé el regreso a la redacción y el chico hablaba por teléfono al tiempo que seguía muy tímidamente mi camino: ya era algo tarde para mí y seguí mi camino; el muchacho se detenía mucho, como que no se animaba y bueno, al final todo quedó en un ligue pasajero de "me gustas pero no tengo tiempo". ¿Cómo ven?
Es curioso como estos ligues se dan en momento en donde menos andaba con ganas de lidiar con estos menesteres. Hoy, por ejemplo, que tenía la intención de conocer a alguien para "lo que caiga", no se dio y no encontré oportunidad, espacio y ánimo para hacerlo, y cuando pensé que podía, me entró la duda y el temor; consulto con un cuate y me recomendó seguir el instinto, ya que si algo no está bien, uno sabe que es así, y lo mejor es seguir para evitarnos un problema, y en el mejor de los casos, un momento de insatisfacción que nos dejaría peor que cuando empezamos. Es como dicen: no lo busques, que solito llega. ¿Qué no?
69.365 Con Mauricio
Cuando menos, es cuando más...
Ligar. Algo que me agrada -y creo que a todos- es saber que tenemos pegue, poder de ligar o gustarle a otra persona por el simple hecho de vernos o soltarles una mirada.
Ayer y anteayer estuve en las situaciones de ligarme a un par de personas cuando salí a tomar el aire después de acabar la sección más larga que me corresponde editar en el diario. De los tíos, el primero es con quien más podría encontrarse algo bueno. Sucedió que fui a Plaza Galerías e hice uso del sanitario para lavarme las manos y todo ello, al mismo tiempo que entraba un simpático muchachito hacía. Nos miramos al entrar y en el sanitario nos saludamos y le dije que si quería charlar un ratito, aceptó y me acompañó hacia la redacción.
En el camino le conocí poco, como era de esperarse, pero pude ver bien dos cosas: el muchacho es guapo -para mi-, chaparrito, delgado, carita de niño, talla chica... muy interesante. Lo otro es más importante, y tal es que el susodicho no es un niño cualquiera. Charlando el ratito con él encontré un punto de inicio para charlar, porque no se expresa arrabaleramente y su mente no se nota maleada en las lídes del "wileo"; cierto, me siguió y me escaneo como yo a él, pero aunque le hubiera propuesto irnos a jugar en ese momento, no hubiera aceptado. De mí para él, me dijo que le atraigo físicamente, que le parezco lindo e interesante y que le agrada mi barba. Nos pasamos los número de celular y, curiosamente, hemos mantenido contacto por ese medio durante estos dos días: él vive en Isla Mujeres, por lo que de otra no me queda más que mandar SMS; le cité el miércoles que viene para ir a tomar un helado -que clásico, lo sé- y charlar con él, porque la verdad es que si me gusta, pero no sólo para echármelo al plato, como que se podría dar algo más interesante. Esperemos a ver que sucede.
El otro tío no tiene nombre: ayer cuando salí al mismo lugar a dar la vuelta, al bajar las escaleras vi a otro chico; él subía y cuando estuvo en mi rango de influencia le sonreí; el me saludo con el "buenas noches" y entró a la plaza. Me quedé en las escaleras porque estaba mandando un mensaje de texto, y como saben, los mando con todos los signos de puntuación y demás, por lo que me toma tiempo. Pero bueno, mientras estaba en eso, el chico se acercó un poco pero no me abordó. Comencé el regreso a la redacción y el chico hablaba por teléfono al tiempo que seguía muy tímidamente mi camino: ya era algo tarde para mí y seguí mi camino; el muchacho se detenía mucho, como que no se animaba y bueno, al final todo quedó en un ligue pasajero de "me gustas pero no tengo tiempo". ¿Cómo ven?
Es curioso como estos ligues se dan en momento en donde menos andaba con ganas de lidiar con estos menesteres. Hoy, por ejemplo, que tenía la intención de conocer a alguien para "lo que caiga", no se dio y no encontré oportunidad, espacio y ánimo para hacerlo, y cuando pensé que podía, me entró la duda y el temor; consulto con un cuate y me recomendó seguir el instinto, ya que si algo no está bien, uno sabe que es así, y lo mejor es seguir para evitarnos un problema, y en el mejor de los casos, un momento de insatisfacción que nos dejaría peor que cuando empezamos. Es como dicen: no lo busques, que solito llega. ¿Qué no?
69.365 Con Mauricio
Acá en la foto del recuerdo con Mauricio, @Dark_Angeluz
Saludos.- Estado de ánimo:
indescribable - Música:Yabai-Yabai-Yabai, por Jun Matsumoto
¡La li ho! ^_^
Después del trabajo... ¡Oh! No he hablado sobre eso aún, pero mejor dejaré ese tema para otra ocasión, ya que primero necesito que llegue la diseñadora nueva para que todo valga la pena. Bueno, decía que después del trabajo me fui al gimnasio caminando y a una cuadra de llegar me fije en un chavito que pasaba: le sonreí, me sonrió, volteé, volteó, se detuvo y vino hacia donde andaba ya que me había detenido para ver que onda con él.
De entrada la cosa fue buena pero al mismo tiempo no mucho: el chico es muy guapo, bonito cuerpo que gracias a que sus jeans estaban caídos, dejaba ver un bonito abdomen plano y marcado; ¿dónde está lo malo? Hmmm, es un niño: le calculo no más de veinticinco años por la pinta de chavalito que tenía. Pero lo que más me llamó la atención fue su rostro porque era tan, pero tan parecido a César: hace mucho tiempo, cuando aún estaba en OT, intenté salir con otro chavito guapo y de amplia sonrisa pero no funcionó por x o y razones. Este chavo que contacté en la calle me recuerda tanto a César que eso fue lo que me hizo detener el paso y coquetear un rato. No hicimos nada, me pasó su número y me dio su nombre; como decía que tenía algo que hacer pues ya no quedamos de vernos o cosa alguna... lo que en cierta forma podemos considerarlo adecuado por más que obvias razones.. y además tenía toda la pinta de pasivo, a lo que más obvia situación de incompatibilidad no podría presentarse.
Ya de rutinas en el gimnasio, descubrí que el chavo guapo del que escribí en la mañana no era "nada" comparado con lo que ví ahora que fui: ¡joder! ¡Había un montón de hombres de muy buen ver en el gimnasio! Uno espera que haya los musculosos-trabados que hacen los ejercicios más duros y que impresiona verles su bien trabajado físico, pero de eso a ver como cuatro "perfectos" -para mi- hay una enorme diferencia, jejeje. Lo bueno es que me concentré y aunque no dejé de mirar, no permití que bloquearan mi mente del objetivo que perseguía con mi presencia en el gimnasio.
Así pues, esperemos que siga la buena racha de "cosas bonitas" que ver y conocer XD camino al gimnasio y dentro de él.
Saludos.
En el camino andamos...
Después del trabajo... ¡Oh! No he hablado sobre eso aún, pero mejor dejaré ese tema para otra ocasión, ya que primero necesito que llegue la diseñadora nueva para que todo valga la pena. Bueno, decía que después del trabajo me fui al gimnasio caminando y a una cuadra de llegar me fije en un chavito que pasaba: le sonreí, me sonrió, volteé, volteó, se detuvo y vino hacia donde andaba ya que me había detenido para ver que onda con él.
De entrada la cosa fue buena pero al mismo tiempo no mucho: el chico es muy guapo, bonito cuerpo que gracias a que sus jeans estaban caídos, dejaba ver un bonito abdomen plano y marcado; ¿dónde está lo malo? Hmmm, es un niño: le calculo no más de veinticinco años por la pinta de chavalito que tenía. Pero lo que más me llamó la atención fue su rostro porque era tan, pero tan parecido a César: hace mucho tiempo, cuando aún estaba en OT, intenté salir con otro chavito guapo y de amplia sonrisa pero no funcionó por x o y razones. Este chavo que contacté en la calle me recuerda tanto a César que eso fue lo que me hizo detener el paso y coquetear un rato. No hicimos nada, me pasó su número y me dio su nombre; como decía que tenía algo que hacer pues ya no quedamos de vernos o cosa alguna... lo que en cierta forma podemos considerarlo adecuado por más que obvias razones.. y además tenía toda la pinta de pasivo, a lo que más obvia situación de incompatibilidad no podría presentarse.
Ya de rutinas en el gimnasio, descubrí que el chavo guapo del que escribí en la mañana no era "nada" comparado con lo que ví ahora que fui: ¡joder! ¡Había un montón de hombres de muy buen ver en el gimnasio! Uno espera que haya los musculosos-trabados que hacen los ejercicios más duros y que impresiona verles su bien trabajado físico, pero de eso a ver como cuatro "perfectos" -para mi- hay una enorme diferencia, jejeje. Lo bueno es que me concentré y aunque no dejé de mirar, no permití que bloquearan mi mente del objetivo que perseguía con mi presencia en el gimnasio.
Así pues, esperemos que siga la buena racha de "cosas bonitas" que ver y conocer XD camino al gimnasio y dentro de él.
Saludos.
- Estado de ánimo:
flirty - Música:Single-Bilingual, por Pet Shop Boys
¡La li ho! ^_^
¡Joder! Anoche fue la jornada rara de lo que del año ha corrido, un día del San Valentín tan atípico como curioso, mezcla de sentimientos diferentes que terminaron en la amalgama amorfa de una noche de introspección.
Primero, salí con Debra por primera vez desde hace un tiempo. Habíamos quedado de vernos durante la semana, pero tontamente me olvide de llamarla el martes porque creí que sería el viernes, por lo que arreglamos el horario para tomar el frappé en el Club Sandwich a la salida del trabajo en el cursi día del amor.
Con esa niña nunca se sabe que cosa extraña y rara puede ocurrir en su presencia, y para hacer aún más curioso el evento, me salió con que tiene novio... ¡o sea! ¿La Niña Nazi tiene novio? Sólo podría ser alguien con un nivel de locura parecido al nuestro, y ¡vale! Que no me falló la aseveración porque, aunque parezca la cosa más amarciada del universo, mientras estábamos saludándonos y deseando los acostumbrados parabienes de la etiqueta, llegó un SMS de su novio diciendo que la estaba viendo; Debra alza el rostro y por la ventana del café aparece su novio cruzando la acera y con cara de pocos amigos. ¿Hmmm? Al decir de la propia niña, el novio es muy celoso, pero tan celoso que hasta conmigo, el amigo "homosexualmente gay", el tío este sintió unos cuantos poquitos sentimientos de celosidad mal disimulada.
Ella salió a traerlo al restaurante para presentarme y sabiendo las lides poco agradables que el asunto tornaría, hice el además más, pero más, más, más gay que tengo: le ofrecí mi mano en saludo... pero con la palma hacia abajo, en señal antigua de "mucho gusto, bésame la mano". ¡Ash! ¿Así o más gay? Digo, si de tarugas celosas vamos, mejor le saco a relucir el gesto más "pluma" del repertorio para que se le baje la neura y nos permitiera continuar la charla en santa paz. Al final de la escena incómoda y rara de tener en frente al novio de mi mejor amiga sintiendo ganas de meter el sombrero por la boca y expresando un "¿cómo estás? ¿todo bien?" más falso que el "catarrito" financiero mexicano, el tío se retiró y seguimos en la charla un buen rato sobre esto y aquello, hasta que salimos a dar la vuelta para tomar el taxi a nuestras casas.
Circularidad del cuadrado
Este tío -Daniel, según la jornada se encargó de revelarme-, se comunicó conmigo para la invitación mencionada; de entrada le dije que no podía porque tenía de visitar a Carlos en la casa. Después de haberle rechazado me sentí muy extraño porque la verdad... bueno, tenía la curiosidad y me sentí bastante marciano por no poder aceptar invitaciones estando mi amigo en la casa. Le hablé a mi Bro y al Yuumei para contarles la situación y desearles bonita noche juntos -¡ya decídanse pues!- y llegué a casa con mal humor por la situación tan extraña que no cabía en mi cuadrada concepción del universo. Hablé con el Carlos y me convenció de aceptar la invitación en un intento de romper con el perímetro del cuadrilátero que tengo por existencia.
Y bueno, pues que ahí me ven llegando un poco pasadas de las diez de la noche al Cinepolis de la Gran Plaza para conocer a este tío del que no sabía en ese momento más que... bueno, era un hombre. Ni nombre, edad, físico o percepción alguna tenía sobre el susodicho. ¿Resultado? De entrada el tío no es físicamente atractivo para el general del mundo, pero me parece muy interesante y manoseable, cosa que pude comprobar durante la transmisión de la película y sobre todo, en nuestra escapada para "conocernos" ;-). ¿Qué significa tal? Que deje salir mi lado adolescente reprimido y por un ratillo estuvimos encerrados en el baño de Cinepolis -inserte carita de diablo apenado aquí-. Después de unos interesantes y apasionados minutos regresamos a la sala de cine a terminar el ver el dichoso filme que tendré que ver de nuevo porque no le puse demasiada atención, como imaginarse puede.
Después del cine comenzó la parte más rara de todo: fuimos junto con sus amigos al bar gay que no piso desde hace más de dos años, el "Picante" -¡Ash! Ya sé, pero ni modos, allá querían ir y eran mayoría. ¿Impresión? Pues sigue igual de pequeño que siempre, con su dotación gigante de todos los sabores, pero sin humo de cigarro, por lo que fue muy interesante poder respirar dentro... aunque ya me estoy desviando, jejeje. En el bar seguimos en el juego de "conóceme" y yo "¿de dónde?". Bailamos un rato aunque la verdad estaba un poco cansado, por lo que no saqué los mejores pasos, pero bueno, ahí andábamos.
La pasé bien: manoseo, besos, palabras, impresiones y jugueteó, pero todo terminó en el momento en que dije "Acompáñame a tomar el taxi", porque apenas pusimos un pie en la calle, el tío me reclamó la actitud que tomé durante la última parte de la estancia en el antro. ¿Qué fue? Pues que no quise tener un "encuentro cercano del sexagésimo tercer tipo" -cuando los del OVNI te colocan la sonda-. Haciendo lo que considero correcto y no caer tan fácil en la casa del otro, me negué y como que se ofendió. Me dijo que debería de modificar la "pasividad" de mi conducta y tomar más iniciativa, que -en otras palabras, claro- me hiciera más participativo, menos arrogante, egoísta y otras linduras en buena forma pero que me dejaron incómodo. Cuando le dije que si para esas andábamos, no tenía que continuar conmigo esperando el taxi, y salió con la frase "es que eres un propósito: vales mucho y me gusta tu cuerpo, pero quiero que liberes tu mente". Hmmm, ni así terminó de quitarme la incomodidad que sentía y cuando por fin logré abordar un taxi, todo el camino el chofer me escuchó reír y analizar la curiosa cita que me había aventado.
Así pues, ¿qué sacamos de esta situación? De entrada, lo bueno es que a pesar de esta situación no me siento mal, me siento muy curiosamente contento por haber salido, un tanto a la aventura por no saber quien era el tío este, pero no por ello menos interesante. Pero la lección más importante es que, cuando decida romper los esquemas de mis existencia, debo tener el cuidado de no irme a los extremos: haber salido con este tío sin saber absolutamente nada de él fue un riesgo; no pasó nada malo, pero siento que aunque me parece interesante y digno de verse otra vez, su personalidad es demasiado alternativa, demasiado alocada para mi mundo y la estructura que forjo del mismo.
Aún así, siento que fue una muy buena noche ;-).
Saludos.
¡Joder! Anoche fue la jornada rara de lo que del año ha corrido, un día del San Valentín tan atípico como curioso, mezcla de sentimientos diferentes que terminaron en la amalgama amorfa de una noche de introspección.
Primero, salí con Debra por primera vez desde hace un tiempo. Habíamos quedado de vernos durante la semana, pero tontamente me olvide de llamarla el martes porque creí que sería el viernes, por lo que arreglamos el horario para tomar el frappé en el Club Sandwich a la salida del trabajo en el cursi día del amor.
Con esa niña nunca se sabe que cosa extraña y rara puede ocurrir en su presencia, y para hacer aún más curioso el evento, me salió con que tiene novio... ¡o sea! ¿La Niña Nazi tiene novio? Sólo podría ser alguien con un nivel de locura parecido al nuestro, y ¡vale! Que no me falló la aseveración porque, aunque parezca la cosa más amarciada del universo, mientras estábamos saludándonos y deseando los acostumbrados parabienes de la etiqueta, llegó un SMS de su novio diciendo que la estaba viendo; Debra alza el rostro y por la ventana del café aparece su novio cruzando la acera y con cara de pocos amigos. ¿Hmmm? Al decir de la propia niña, el novio es muy celoso, pero tan celoso que hasta conmigo, el amigo "homosexualmente gay", el tío este sintió unos cuantos poquitos sentimientos de celosidad mal disimulada.
Ella salió a traerlo al restaurante para presentarme y sabiendo las lides poco agradables que el asunto tornaría, hice el además más, pero más, más, más gay que tengo: le ofrecí mi mano en saludo... pero con la palma hacia abajo, en señal antigua de "mucho gusto, bésame la mano". ¡Ash! ¿Así o más gay? Digo, si de tarugas celosas vamos, mejor le saco a relucir el gesto más "pluma" del repertorio para que se le baje la neura y nos permitiera continuar la charla en santa paz. Al final de la escena incómoda y rara de tener en frente al novio de mi mejor amiga sintiendo ganas de meter el sombrero por la boca y expresando un "¿cómo estás? ¿todo bien?" más falso que el "catarrito" financiero mexicano, el tío se retiró y seguimos en la charla un buen rato sobre esto y aquello, hasta que salimos a dar la vuelta para tomar el taxi a nuestras casas.
Circularidad del cuadrado
35.365 Rompiendo la cuadratura
A veces es muy divertido conocer los límites, sobre todo cuando se obtienen medallas al valor por la aventura realizada.
Camino para tomar taxi, recibí una extraña invitación para ir al cine a ver "Valkyre". ¿En qué consistía la singularidad del evento? En que no conocía en lo más mínimo al tío que me invitó. Sucede qué, producto de mi amarcianada y casi no conocida -aja- "wiles", existen personas en esta ciudad que saben de mi existencia, pero de quienes yo no tengo ni la más remota idea de donde les conozco. A veces es muy divertido conocer los límites, sobre todo cuando se obtienen medallas al valor por la aventura realizada.
Este tío -Daniel, según la jornada se encargó de revelarme-, se comunicó conmigo para la invitación mencionada; de entrada le dije que no podía porque tenía de visitar a Carlos en la casa. Después de haberle rechazado me sentí muy extraño porque la verdad... bueno, tenía la curiosidad y me sentí bastante marciano por no poder aceptar invitaciones estando mi amigo en la casa. Le hablé a mi Bro y al Yuumei para contarles la situación y desearles bonita noche juntos -¡ya decídanse pues!- y llegué a casa con mal humor por la situación tan extraña que no cabía en mi cuadrada concepción del universo. Hablé con el Carlos y me convenció de aceptar la invitación en un intento de romper con el perímetro del cuadrilátero que tengo por existencia.
Y bueno, pues que ahí me ven llegando un poco pasadas de las diez de la noche al Cinepolis de la Gran Plaza para conocer a este tío del que no sabía en ese momento más que... bueno, era un hombre. Ni nombre, edad, físico o percepción alguna tenía sobre el susodicho. ¿Resultado? De entrada el tío no es físicamente atractivo para el general del mundo, pero me parece muy interesante y manoseable, cosa que pude comprobar durante la transmisión de la película y sobre todo, en nuestra escapada para "conocernos" ;-). ¿Qué significa tal? Que deje salir mi lado adolescente reprimido y por un ratillo estuvimos encerrados en el baño de Cinepolis -inserte carita de diablo apenado aquí-. Después de unos interesantes y apasionados minutos regresamos a la sala de cine a terminar el ver el dichoso filme que tendré que ver de nuevo porque no le puse demasiada atención, como imaginarse puede.
Después del cine comenzó la parte más rara de todo: fuimos junto con sus amigos al bar gay que no piso desde hace más de dos años, el "Picante" -¡Ash! Ya sé, pero ni modos, allá querían ir y eran mayoría. ¿Impresión? Pues sigue igual de pequeño que siempre, con su dotación gigante de todos los sabores, pero sin humo de cigarro, por lo que fue muy interesante poder respirar dentro... aunque ya me estoy desviando, jejeje. En el bar seguimos en el juego de "conóceme" y yo "¿de dónde?". Bailamos un rato aunque la verdad estaba un poco cansado, por lo que no saqué los mejores pasos, pero bueno, ahí andábamos.
La pasé bien: manoseo, besos, palabras, impresiones y jugueteó, pero todo terminó en el momento en que dije "Acompáñame a tomar el taxi", porque apenas pusimos un pie en la calle, el tío me reclamó la actitud que tomé durante la última parte de la estancia en el antro. ¿Qué fue? Pues que no quise tener un "encuentro cercano del sexagésimo tercer tipo" -cuando los del OVNI te colocan la sonda-. Haciendo lo que considero correcto y no caer tan fácil en la casa del otro, me negué y como que se ofendió. Me dijo que debería de modificar la "pasividad" de mi conducta y tomar más iniciativa, que -en otras palabras, claro- me hiciera más participativo, menos arrogante, egoísta y otras linduras en buena forma pero que me dejaron incómodo. Cuando le dije que si para esas andábamos, no tenía que continuar conmigo esperando el taxi, y salió con la frase "es que eres un propósito: vales mucho y me gusta tu cuerpo, pero quiero que liberes tu mente". Hmmm, ni así terminó de quitarme la incomodidad que sentía y cuando por fin logré abordar un taxi, todo el camino el chofer me escuchó reír y analizar la curiosa cita que me había aventado.
Así pues, ¿qué sacamos de esta situación? De entrada, lo bueno es que a pesar de esta situación no me siento mal, me siento muy curiosamente contento por haber salido, un tanto a la aventura por no saber quien era el tío este, pero no por ello menos interesante. Pero la lección más importante es que, cuando decida romper los esquemas de mis existencia, debo tener el cuidado de no irme a los extremos: haber salido con este tío sin saber absolutamente nada de él fue un riesgo; no pasó nada malo, pero siento que aunque me parece interesante y digno de verse otra vez, su personalidad es demasiado alternativa, demasiado alocada para mi mundo y la estructura que forjo del mismo.
Aún así, siento que fue una muy buena noche ;-).
Saludos.
- Música:Morena Mía, por Miguel Bose
¡La li ho! ^_^
¡Ufff! ¡Qué día tan chido he pasado en la jornada de hoy, me he divertido la mar haciendo poquito pero muy bien aprovechado.
Antes de comentar sobre este bonito día, ayer pasé una tarde chida con mi amiguito, el Carlos III. Teníamos casi seis meses sin vernos, y eso que vivimos en la misma ciudad y que somos amigos con un atormentado pasado lleno de aventuras telefónicas y demás. El caso es que nos vimos ayer en el Italian Coffee de Plaza Las Américas para charlar sobre como nos ha ido, aunque la verdad siempre él es quien más habla, ¿por? Pues porque le pasan muy chistosas aventuras, y él se entera de mis cosas por medio del diario-bitácora-blog. Así estuvimos hasta las siete de la noche cuando decidimos terminar la charla; todo fue sencillo, sin aspavientos mayúsculos o muchos movimientos, sólo nuestra acostumbrada forma de expresar nuestra amistad y cariño muto: platicando :-).
Bueno, hoy también me pasaron cosas bonitas que empezaron ayer con una llamada del "nuevo Carlos", el tío con quien bailé en el antro y por quien parece que estamos en formando una relación AMISTOSA. Por medio de SMSs en días pasados había el plan de ir a Playa del Carmen para que conociera y pues me invitó y acepté para pasar mi última jornada de asueto por las fiestas del Año Nuevo en calma y alejado de la ciudad, que tanto problemas parece que nos hacen pasar. Ayer en la noche mandó otro SMS preguntando si aún seguía en píe mi asistencia y pues claro que le dije que si. Le hablé a mi cuate el Carlos I y V para que me diera unos consejos de lugares en Playa y terminé obteniendo algo mucho mejor: una recomendación sincera sobre que es lo que quería hacer con "el nuevo Carlos".
Había pensado en ir con el tío a una sauna gay, en primera porque me gustan esos lugares, en segunda porque quiero conocer el lugar y tercera porque ahí se podría darle segunda parte al sexy baile que tuvimos en el antro. Pero Carlos I y V me recomendó que mejor diera un mejor panorama de Playa del Carmen visitando sus playas, y sobre todo, dejará en claro que es lo que me interesa de este tío. Con ello en mente consideré mucho mas apropiado llevar la fiesta en paz porque aunque si me interesa "instintivamente" este "nuevo Carlos", también es muy cierto que en este momento lo único que puedo ofrecer al cien por ciento es amistad. Así, pues nos fuimos de par de turistas a la playa.
Terminamos en Playa Mamitas, la conocida playa de la zona por su encantadora arena blanca, sus muy, pero muy guapos y bien formados turistas en "pasarela" de traje de baño -jejejeje- y sobre todo porque amenizan el ambiente con música electrónica. ¡Oh my fucking Evolution! Eso fue súper, súper chido para ambos, porque nos gusta a Carlos y a mí ese tipo de música. ¿Qué hicimos en la playa? Nada más que disfrutar de tres cosas: la playa, la música y de nuestra compañía. Tumbados en la arena bronceándonos y platicando de X o Y sobre nuestras vidas, la pasé mucho mejor que si hubiera subido el tono de la visita a la Riviera Maya. Estuvimos por allá desde las diez de la mañana hasta las cuatro y pico de la tarde: entre la playa, el paseo por la Quinta Avenida y la ida a comer al Burger King, se me hizo un tiempo precioso y disfrutable, lo cual agradecí grandemente, lo mejor, es que él también me dio las gracias por haberlo acompañado. Me dijo que la pasó muy bien conmigo y que espera nos volvamos a ver... cuando sea que se tenga que dar.
Eso último es perfecto: "cuando se tenga que dar". Como dije, no ofrezco en este momento de mi vida más que amistad. Carlos y yo estamos haciéndonos amigos, conociéndonos con el único afán de tener a una persona con quien salir a dar la vuelta, pasarla bien y todo ello. Obviamente hay una atracción física entre ambos que se manifiesta en besos y caricias, pero no más: ambos andamos creando un destino que por el momento, no se junta en algo más allá de la amistad que deseamos forjar con el tiempo y nuestras acciones. Curioso, ¿no?
Saludos.
P.D. Mañana -domingo- regreso a trabajar: mucha incertidumbre tengo sobre que va a pasar en la redacción, ya que las personas que faltaron podrían ser despedidas; el problema con los salarios y bonificaciones que no fueron pagadas a tiempo o completas. O sea, muchas cosas espero resolver entre el domingo y el lunes. Terrible, terrible, lo sé.
¡Ufff! ¡Qué día tan chido he pasado en la jornada de hoy, me he divertido la mar haciendo poquito pero muy bien aprovechado.
Antes de comentar sobre este bonito día, ayer pasé una tarde chida con mi amiguito, el Carlos III. Teníamos casi seis meses sin vernos, y eso que vivimos en la misma ciudad y que somos amigos con un atormentado pasado lleno de aventuras telefónicas y demás. El caso es que nos vimos ayer en el Italian Coffee de Plaza Las Américas para charlar sobre como nos ha ido, aunque la verdad siempre él es quien más habla, ¿por? Pues porque le pasan muy chistosas aventuras, y él se entera de mis cosas por medio del diario-bitácora-blog. Así estuvimos hasta las siete de la noche cuando decidimos terminar la charla; todo fue sencillo, sin aspavientos mayúsculos o muchos movimientos, sólo nuestra acostumbrada forma de expresar nuestra amistad y cariño muto: platicando :-).
Bueno, hoy también me pasaron cosas bonitas que empezaron ayer con una llamada del "nuevo Carlos", el tío con quien bailé en el antro y por quien parece que estamos en formando una relación AMISTOSA. Por medio de SMSs en días pasados había el plan de ir a Playa del Carmen para que conociera y pues me invitó y acepté para pasar mi última jornada de asueto por las fiestas del Año Nuevo en calma y alejado de la ciudad, que tanto problemas parece que nos hacen pasar. Ayer en la noche mandó otro SMS preguntando si aún seguía en píe mi asistencia y pues claro que le dije que si. Le hablé a mi cuate el Carlos I y V para que me diera unos consejos de lugares en Playa y terminé obteniendo algo mucho mejor: una recomendación sincera sobre que es lo que quería hacer con "el nuevo Carlos".
Había pensado en ir con el tío a una sauna gay, en primera porque me gustan esos lugares, en segunda porque quiero conocer el lugar y tercera porque ahí se podría darle segunda parte al sexy baile que tuvimos en el antro. Pero Carlos I y V me recomendó que mejor diera un mejor panorama de Playa del Carmen visitando sus playas, y sobre todo, dejará en claro que es lo que me interesa de este tío. Con ello en mente consideré mucho mas apropiado llevar la fiesta en paz porque aunque si me interesa "instintivamente" este "nuevo Carlos", también es muy cierto que en este momento lo único que puedo ofrecer al cien por ciento es amistad. Así, pues nos fuimos de par de turistas a la playa.
Terminamos en Playa Mamitas, la conocida playa de la zona por su encantadora arena blanca, sus muy, pero muy guapos y bien formados turistas en "pasarela" de traje de baño -jejejeje- y sobre todo porque amenizan el ambiente con música electrónica. ¡Oh my fucking Evolution! Eso fue súper, súper chido para ambos, porque nos gusta a Carlos y a mí ese tipo de música. ¿Qué hicimos en la playa? Nada más que disfrutar de tres cosas: la playa, la música y de nuestra compañía. Tumbados en la arena bronceándonos y platicando de X o Y sobre nuestras vidas, la pasé mucho mejor que si hubiera subido el tono de la visita a la Riviera Maya. Estuvimos por allá desde las diez de la mañana hasta las cuatro y pico de la tarde: entre la playa, el paseo por la Quinta Avenida y la ida a comer al Burger King, se me hizo un tiempo precioso y disfrutable, lo cual agradecí grandemente, lo mejor, es que él también me dio las gracias por haberlo acompañado. Me dijo que la pasó muy bien conmigo y que espera nos volvamos a ver... cuando sea que se tenga que dar.
Eso último es perfecto: "cuando se tenga que dar". Como dije, no ofrezco en este momento de mi vida más que amistad. Carlos y yo estamos haciéndonos amigos, conociéndonos con el único afán de tener a una persona con quien salir a dar la vuelta, pasarla bien y todo ello. Obviamente hay una atracción física entre ambos que se manifiesta en besos y caricias, pero no más: ambos andamos creando un destino que por el momento, no se junta en algo más allá de la amistad que deseamos forjar con el tiempo y nuestras acciones. Curioso, ¿no?
Saludos.
P.D. Mañana -domingo- regreso a trabajar: mucha incertidumbre tengo sobre que va a pasar en la redacción, ya que las personas que faltaron podrían ser despedidas; el problema con los salarios y bonificaciones que no fueron pagadas a tiempo o completas. O sea, muchas cosas espero resolver entre el domingo y el lunes. Terrible, terrible, lo sé.
- Estado de ánimo:
happy - Música:Eres tu, por Belanova
¡La li ho! ^_^
Y Nef regresó al antro.
Después de una larga, pero muy larga temporada sin pararme por una disco por razónes entre médicas y anímicas, para año nuevo no se podía pasar enclaustrado como monje informático, y por ello después de pasarla en familia y un rato con la banda, me fui a dar la primera bailada del añoal Karamba.
En casa todo fue familiar como siempre, esta vez si hubo abrazos, jejeje. Lo más curioso de todo esto, es que en la tarde noche por poco este blog se quedaba sin su autor @_@: sucede que papá compró cohetes como toda la cuadra para celebrar el año nuevo, y también como todos, desde temprano en la tarde-noche ya sonaban las palomas y todo eso en el patio de la casa. Papá prendió uno de los cohetes, pero accidentalmente lo dejó caer en el piso apuntando hacia la puerta de la casa, ¡SOPAS! como estaba yo parado ahí viendo, el mentado cohete pasó apenas unos centímetros junto mi oreja, chocó contra la pared junto al reloj y terminó en parte tirado junto al pino de navidad. ¡No! ¡Qué cosa! El escándalo fue mayúsculo, ya que mi pobre orejita nada más sentí lo caliente porque el cohete si estuvo muy cercano a mi cabeza @_@.
Ya pasado tan semejante asunto y las debidas salutaciones familiares junto con la vista a la quema de viejos, me fui con la banda un ratito, ya que junto con Fernando habíamos quedado en ir al antro, como ya hemos hecho un par de veces en estas fechas. ¿Cómo me fue por allá? Oh boy! Muy chido.
De entrada, la bailado estuvo sabrosa aunque no tan animada como en otras ocasiones debido a un intentó dolor de estómago que sentí apenas llegando al antro. Por un rato en lo que Fer y yo bailábamos, sentí que no podría aguantar mucho tiempo... hasta que apareció "aquél". Estábamos en plena danza y viendo a los chicos go-go, cuando en una pared estaba alguien quien me llamo la atención; me quedé mirándole en varias ocasiones hasta que se ánimo a entrar a la pista, y su movimientos de baile -además de chidos- estaban dirigidos hacia donde estaba. En un momento en que Fernando fue a saludar a uno de bailarines, aproveché para "estar sólo" y hacer que "aquél" viniera hacia mi... y lo hizo. El mencionado tío bailó conmigo toda la noche que estuve en el Karamba: pegaditos, separados, de vuelta y obviamente, mucho, pero mucho baile con manoseo cachondo. Tiene 31 años, viene de Ciudad Juárez y trabaja en un restaurante en la zona hotelera que abrió con una amiga. ¿Un dato curioso? Se llama Carlos :-p ¡cómo si no tuviera ya demasiados con ese nombre en mi vida! Jejejejeje.
La noche estuvo muy cachonda con este tipo. Nos manoseamos por todo el antro y cuando bailábamos en ese tono, estábamos parados debajo de una lámpara, por lo que la luz nos iluminaba tanto que todos debieron darse cuenta de donde andaban nuestras manos. Neto que, todo estuvo muy chido: el baile fue rico, cachondo pero respetuoso; se notó que le gusté y obviamente también me gusto el chamaco este. No es un cuerpo de modelo, ni "musculoca" ni "niña", una personal normal -si existiera tal cosa-. Desde las dos y media de la mañana y hasta casi las seis estuvimos bailando; cada que iba por un trago me llevaba de la mano y al salir, seguimos tomados de la misma hasta en el taxi de regreso a casa, ya que vivimos por el mismo rumbo. Le he mandado un par de mensajes como me pidió cuando me dejó el taxi en casa, y ha contestado. ¿Qué quiero con él? Como le dije al oído en el mismo antro: "lo que surja". Así de sencillo, porque de un antro nunca sabes que cosa te vas a encontrar. El momento fue disfrutable, muy rico y levanta ánimos, y por ahora con eso me quedo. ¿Qué no?
¡Saludos y feliz año!
Y Nef regresó al antro.
Después de una larga, pero muy larga temporada sin pararme por una disco por razónes entre médicas y anímicas, para año nuevo no se podía pasar enclaustrado como monje informático, y por ello después de pasarla en familia y un rato con la banda, me fui a dar la primera bailada del añoal Karamba.
En casa todo fue familiar como siempre, esta vez si hubo abrazos, jejeje. Lo más curioso de todo esto, es que en la tarde noche por poco este blog se quedaba sin su autor @_@: sucede que papá compró cohetes como toda la cuadra para celebrar el año nuevo, y también como todos, desde temprano en la tarde-noche ya sonaban las palomas y todo eso en el patio de la casa. Papá prendió uno de los cohetes, pero accidentalmente lo dejó caer en el piso apuntando hacia la puerta de la casa, ¡SOPAS! como estaba yo parado ahí viendo, el mentado cohete pasó apenas unos centímetros junto mi oreja, chocó contra la pared junto al reloj y terminó en parte tirado junto al pino de navidad. ¡No! ¡Qué cosa! El escándalo fue mayúsculo, ya que mi pobre orejita nada más sentí lo caliente porque el cohete si estuvo muy cercano a mi cabeza @_@.
Ya pasado tan semejante asunto y las debidas salutaciones familiares junto con la vista a la quema de viejos, me fui con la banda un ratito, ya que junto con Fernando habíamos quedado en ir al antro, como ya hemos hecho un par de veces en estas fechas. ¿Cómo me fue por allá? Oh boy! Muy chido.
De entrada, la bailado estuvo sabrosa aunque no tan animada como en otras ocasiones debido a un intentó dolor de estómago que sentí apenas llegando al antro. Por un rato en lo que Fer y yo bailábamos, sentí que no podría aguantar mucho tiempo... hasta que apareció "aquél". Estábamos en plena danza y viendo a los chicos go-go, cuando en una pared estaba alguien quien me llamo la atención; me quedé mirándole en varias ocasiones hasta que se ánimo a entrar a la pista, y su movimientos de baile -además de chidos- estaban dirigidos hacia donde estaba. En un momento en que Fernando fue a saludar a uno de bailarines, aproveché para "estar sólo" y hacer que "aquél" viniera hacia mi... y lo hizo. El mencionado tío bailó conmigo toda la noche que estuve en el Karamba: pegaditos, separados, de vuelta y obviamente, mucho, pero mucho baile con manoseo cachondo. Tiene 31 años, viene de Ciudad Juárez y trabaja en un restaurante en la zona hotelera que abrió con una amiga. ¿Un dato curioso? Se llama Carlos :-p ¡cómo si no tuviera ya demasiados con ese nombre en mi vida! Jejejejeje.
La noche estuvo muy cachonda con este tipo. Nos manoseamos por todo el antro y cuando bailábamos en ese tono, estábamos parados debajo de una lámpara, por lo que la luz nos iluminaba tanto que todos debieron darse cuenta de donde andaban nuestras manos. Neto que, todo estuvo muy chido: el baile fue rico, cachondo pero respetuoso; se notó que le gusté y obviamente también me gusto el chamaco este. No es un cuerpo de modelo, ni "musculoca" ni "niña", una personal normal -si existiera tal cosa-. Desde las dos y media de la mañana y hasta casi las seis estuvimos bailando; cada que iba por un trago me llevaba de la mano y al salir, seguimos tomados de la misma hasta en el taxi de regreso a casa, ya que vivimos por el mismo rumbo. Le he mandado un par de mensajes como me pidió cuando me dejó el taxi en casa, y ha contestado. ¿Qué quiero con él? Como le dije al oído en el mismo antro: "lo que surja". Así de sencillo, porque de un antro nunca sabes que cosa te vas a encontrar. El momento fue disfrutable, muy rico y levanta ánimos, y por ahora con eso me quedo. ¿Qué no?
¡Saludos y feliz año!
- Estado de ánimo:
chipper - Música:Sore Thumb, por Fujiya & Miyagi
¡La li ho! ^_^
Ayer me revelé... otra vez.
Como si no tuviera ya bastantes cosas en mi cabeza, la jornada de ayer tuvo un lado bastante negativo que curiosamente no me trajo problema alguno como pensé que sería, o al menos no estamos en conocimiento de ello. Pero más curioso aún, es que también tuvo su lado tierno.
¿Qué pasó? Para hacer corto el problema. No me pagaron. Así de simple y terrible, nos dijeron que siempre no, que el pago del salario por nuestro trabajo estaría hasta el día de hoy -aunque convencidos nos los vi-. ¿Cómo ven? Decirles que la noticia cayó como bomba en todo el equipo está de más, pero lo que no está fuera de lugar mencionar es que al menos yo, expresé mi desagrado por la situación de muy particular manera: decidí no ayudar.
Desde hace unos días estoy encargado de editar La Víbora, y como todos esperaban, cerramos el pequeño diario temprano. Gruñosito, el diseñador, se va apenas termina, pero yo siempre me quedo a ayudar a mis compañeros en La Verdad para que no se atrasen mucho. Pero ayer no lo hice. Con toda la pena el mundo le dije a mi compañero-jefe que no sentía las ganas de quedarme porque no habían pagado ni dado una muestra clara sobre tan importante asunto. Afortunadamente él comprendió la situación, y sabe que de no ser por eso, me quedaría hasta las diez a ayudarle -ayer terminé a las ocho y media de la noche-. Así pues, Nef se reveló a su manera, no quiso seguir siendo el niño bueno de siempre y me fui apenas terminé mi trabajo... bueno, más o menos: les ayudé con tres planas, pero dos de ellas las hice cuando llegué. Eso si, a las ocho con cuarenta y cinco minutos ya estaba fuera camino a casa.
¿Cómo sentí? ¡Ash! No fue algo muy agradable por dentro, ya que me sentí culpable aunque todos lo vieron como la reacción natural: había terminado de trabajar y podía ya irme sin que pudiera decir algo. Además, con el asunto del dinero menos razones tendrían para indicar que me quedara. ¿Cómo ven?
Así, llegué a casa y pasé el rato con la familia durante la cena en la que nunca estoy. Luego me puse a leer cómics y entré a la red. Ahí, me topé en línea con Tomás: ¡resulta el que condenado se va a Monterrey mañana! :-o. Por tal, me dijo que si quería ir a su casa para despedirlo... obviamente le dije que si. Como algunos saben, Tomás y yo tenemos una relación extraña pero agradable. Nos gustamos mucho y juntos la pasamos muy bien en diversos aspectos, pero circunstancia conocidas de ambos nos mantienen lejos de tener una relación "de otro nombre". Llegué a su casa y el tío ya andaba de mesero desnudo haciendo un licuado :-p porque tenía antojo. Charlamos, nos abrazamos, nos pusimos de exhibicionistas @_@ y hasta nos quedamos dormidos para retomar el juego después de la estancia con Morfeo. Para mi gran satisfacción, estar con Tomás fue tan mágico y simpático como siempre lo ha sido, encantador como pocos, el hijo del Sol Naciente y yo tenemos mucha química juntos y encontramos muchas formas de pasarla bien. Mañana se va... dice que no sabe si regresará. Típico.... todos con quienes comparto un sentimiento especial terminan por irse O_o. Regresé a casa a las tres y media de la mañana.
Curioso... le contaba a mi bro el Marsu antes de salir a casa de Tom sobre lo que me había pasado, y el me dijo que me relajara y disfrutara la estancia con aquél para también quitarme el estrés. Brujo ese Marsu, porque la verdad hasta me olvide de mi situación laboral mientras estuve con Tom. Chido, ¿no?
Saludos.
Ayer me revelé... otra vez.
Como si no tuviera ya bastantes cosas en mi cabeza, la jornada de ayer tuvo un lado bastante negativo que curiosamente no me trajo problema alguno como pensé que sería, o al menos no estamos en conocimiento de ello. Pero más curioso aún, es que también tuvo su lado tierno.
¿Qué pasó? Para hacer corto el problema. No me pagaron. Así de simple y terrible, nos dijeron que siempre no, que el pago del salario por nuestro trabajo estaría hasta el día de hoy -aunque convencidos nos los vi-. ¿Cómo ven? Decirles que la noticia cayó como bomba en todo el equipo está de más, pero lo que no está fuera de lugar mencionar es que al menos yo, expresé mi desagrado por la situación de muy particular manera: decidí no ayudar.
Desde hace unos días estoy encargado de editar La Víbora, y como todos esperaban, cerramos el pequeño diario temprano. Gruñosito, el diseñador, se va apenas termina, pero yo siempre me quedo a ayudar a mis compañeros en La Verdad para que no se atrasen mucho. Pero ayer no lo hice. Con toda la pena el mundo le dije a mi compañero-jefe que no sentía las ganas de quedarme porque no habían pagado ni dado una muestra clara sobre tan importante asunto. Afortunadamente él comprendió la situación, y sabe que de no ser por eso, me quedaría hasta las diez a ayudarle -ayer terminé a las ocho y media de la noche-. Así pues, Nef se reveló a su manera, no quiso seguir siendo el niño bueno de siempre y me fui apenas terminé mi trabajo... bueno, más o menos: les ayudé con tres planas, pero dos de ellas las hice cuando llegué. Eso si, a las ocho con cuarenta y cinco minutos ya estaba fuera camino a casa.
¿Cómo sentí? ¡Ash! No fue algo muy agradable por dentro, ya que me sentí culpable aunque todos lo vieron como la reacción natural: había terminado de trabajar y podía ya irme sin que pudiera decir algo. Además, con el asunto del dinero menos razones tendrían para indicar que me quedara. ¿Cómo ven?
Así, llegué a casa y pasé el rato con la familia durante la cena en la que nunca estoy. Luego me puse a leer cómics y entré a la red. Ahí, me topé en línea con Tomás: ¡resulta el que condenado se va a Monterrey mañana! :-o. Por tal, me dijo que si quería ir a su casa para despedirlo... obviamente le dije que si. Como algunos saben, Tomás y yo tenemos una relación extraña pero agradable. Nos gustamos mucho y juntos la pasamos muy bien en diversos aspectos, pero circunstancia conocidas de ambos nos mantienen lejos de tener una relación "de otro nombre". Llegué a su casa y el tío ya andaba de mesero desnudo haciendo un licuado :-p porque tenía antojo. Charlamos, nos abrazamos, nos pusimos de exhibicionistas @_@ y hasta nos quedamos dormidos para retomar el juego después de la estancia con Morfeo. Para mi gran satisfacción, estar con Tomás fue tan mágico y simpático como siempre lo ha sido, encantador como pocos, el hijo del Sol Naciente y yo tenemos mucha química juntos y encontramos muchas formas de pasarla bien. Mañana se va... dice que no sabe si regresará. Típico.... todos con quienes comparto un sentimiento especial terminan por irse O_o. Regresé a casa a las tres y media de la mañana.
Curioso... le contaba a mi bro el Marsu antes de salir a casa de Tom sobre lo que me había pasado, y el me dijo que me relajara y disfrutara la estancia con aquél para también quitarme el estrés. Brujo ese Marsu, porque la verdad hasta me olvide de mi situación laboral mientras estuve con Tom. Chido, ¿no?
Saludos.
- Estado de ánimo:
calm - Música:Gimme! Gimme! Gimme!, por Abba
¡La li ho! ^_^
OMFE! Hoy si que me levanté mega tarde: a las once y media de la mañana: prácticamente sólo pude leer y tomar el brunch con mi madre.
¿Qué me ha pasado? Neto que no tengo idea que sucede conmigo en esta semana: no he ido a correr, no puedo dormir rápidamente y peor aún, siento un cansancio extremo durante casi toda la jornada, mismo que se va apenas llegó a casa después de trabajar, algo así como "vive la noche porque en el día no hiciste mucho". ¿Y qué es lo que hago? Nerdear: bajar apps, leer y leer, ver películas o jugar vídeo juegos. ¡Qué loco!
Ya sobre otros temas de mejor talante, hay un curioso aspecto de la oficina que gustosamente demuestra que no dejo de ser yo por más cosas que me pasen: la lista de chacalitos ^_^. Como bien sabemos, un "chacal", es aquel hombre con pinta ruda, albañilesca y masculina que sólo sirven para un rato.
En la redacción, el área de la rotativa alberga a una buena cantidad de chavos con pinta chacalesca, de los cuales había-hay tres en particular que vale la pena mencionar.
¿Cómo ven? El tiempo no se pierde, jejejeje. Lo bueno es que ninguno me ha generado el más mínimo problema, y con tal me refiero a distracciones o insinuaciones. Porque, aunque tienen cara de "niños", es mi casi seguro pensar que con dos cervezas caen, jejejeje. Pero, como me dice la jefa del Cancun Today "Nef: debes buscar a gente de tu nivel". Además, en la misma oficina tengo a Roberto, la prueba vivienda de que dejarse llevar por la imagen no sirve para mucho.
Saludos.
P.D. Aún estamos a la espera del gran día en que todo cambie y asuma el nuevo cargo. Es mi pensar que tal sucederá después del fin de semana, ya que ¡de nuevo!, cambiaron la fecha de inicio de los descansos semanales, por lo que este sábado estaré de día libre... igual sin dinero, jejeje.
OMFE! Hoy si que me levanté mega tarde: a las once y media de la mañana: prácticamente sólo pude leer y tomar el brunch con mi madre.
¿Qué me ha pasado? Neto que no tengo idea que sucede conmigo en esta semana: no he ido a correr, no puedo dormir rápidamente y peor aún, siento un cansancio extremo durante casi toda la jornada, mismo que se va apenas llegó a casa después de trabajar, algo así como "vive la noche porque en el día no hiciste mucho". ¿Y qué es lo que hago? Nerdear: bajar apps, leer y leer, ver películas o jugar vídeo juegos. ¡Qué loco!
Ya sobre otros temas de mejor talante, hay un curioso aspecto de la oficina que gustosamente demuestra que no dejo de ser yo por más cosas que me pasen: la lista de chacalitos ^_^. Como bien sabemos, un "chacal", es aquel hombre con pinta ruda, albañilesca y masculina que sólo sirven para un rato.
En la redacción, el área de la rotativa alberga a una buena cantidad de chavos con pinta chacalesca, de los cuales había-hay tres en particular que vale la pena mencionar.
- Nombre: Oscar; ID: Chacalito I Este muchacho ya no trabaja más por acá, pero conserva su título por simpático. Curiosamente era blanco, más o menos de mi estatura y con 23 años de edad. Como es de esperarse, guapo guapo no era, su encanto era su simpatía: siempre estaba riendo o bromeando, incluso conmigo. Dicen las malas lenguas que fue el "casual encounter" de un chico que antes laboraba en la sección de sociales, por lo que de "bisexual de closet" no baja.
- Nombre: Jorge, alias "Chino"; ID: Chacalito II El muchacho con cara de niño. Moreno, cabello corto y rasgos tirándole a orientales. Siempre anda en camisa sin mangas y con una tímida sonrisa en los labios. Llega en moto a las cuatro de la tarde con una enorme mochila. Parece ser el decano de la rotativa, algo así como el que da la cara si algo sale mal. Pocas veces he hablado con él sobre X o Y. ¿Encanto? Hmmm, su cara de niño bueno.
- Nombre: Jorge; ID: Chacalito III Este es el más nuevo miembro de la rotativa. Es un chavito de 17 años que al principio venía del McCDonalds que tenemos al lado. Noté su existencia porque usa el cabello en peinado alto tipo erizo asustado :-p. Según me cuenta Ezmat -el de sistemas-, es un niño emo, y mucho tendría de razón si nos guiamos por su atuendo natural: pantalones súper pegados tipo tubo. ¡Tienes unas piernas flaquitas el condenado! Aún con su corta edad, este chavito tiene toda la pinta de chacal. Eso si, es el más feo de los tres, con su rostro muy delgado y su nariz semi-prominente, pero no sé porque razón me llama la atención, tal vez sea porque es mega delgadito y sus brazos están ligeramente marcados.
Saludos.
P.D. Aún estamos a la espera del gran día en que todo cambie y asuma el nuevo cargo. Es mi pensar que tal sucederá después del fin de semana, ya que ¡de nuevo!, cambiaron la fecha de inicio de los descansos semanales, por lo que este sábado estaré de día libre... igual sin dinero, jejeje.
- Estado de ánimo:
tired - Música:S.O.S, por ABBA
¡La li ho! ^_^
Entre que pasa y no pasa, termina sucediendo lo que menos pensé que pasara.
Después de la pequeña catástrofe emocional producida por la cita que no llegó ni a poner la pelota en juego, las cosas tomaron un rumbo diferente pero con un mismo destino... aunque no exactamente al mismo punto.
Como bien sabemos, el fin de semana Carlos I y V y Antonio, un amigo de este, se quedaron a dormir en mi casa. Charlamos sobre cositas sencillas, charla típica de tres personas que vienen de una fiesta muy divertida; de entre lo que charlamos, salio la pregunta "¿Y a ti quien te gustó de la fiesta?" Carlos dijo que Fernando, yo dije que Erwin -el pocket gay-, y Antonio dijo que "Carmen", un chico que bailaba muy chido pero de quien sólo se nos quedó su apodo, jejeje. El punto acá es que Carlos me dijo que Antonio no dijo la verdad: el que le gustó a él fui yo *carita apenada*.
Así como se lee: el amigo de Carlos -que si son sólo amigos, ¿eh? dijo que le gusto. Anteayer, entre SMS y mensaje de correo-e, mi amigo me dijo que Antonio se quedó pasmado con la pregunta que soltamos en mi cuarto, y como había mencionado que tenía un "crush" con Erwin, se acobardó y no dijo quien realmente le gustó. Carlos dice que a su amigo le parezco simpático, interesante, divertido... y a mi modo de ver siempre en la lela mental, el hecho de que Antonio me vio desnudo -saben que así duermo- y aún así le haya gustado, es un pequeño levante al ánimo mío siempre tan desigual.
Ahora, ¿qué me parece a mi? Pues es simpático, tiene una sonrisa curiosa y algo bien lindo es que le gusta Sissi: después de tomar el desayuno nos fuimos a la plaza, y como estábamos viendo la primera película de la serie, se le antojo y en la tienda de DVDs se compró las tres, ¡qué chido! ¿no? Otra cosa que me parece interesante de este asunto, es que Antonio me vio tal cual soy: no sólo en mi desnudez física, sino que durante la fiesta y en mi casa, como no estaba en plan de "ligar" o "engancharme" a alguien, estaba de los más abierto, sencillo, súpermegadruper alegre, bailador y sobre todo, en mi actitud de "yo mismo". Así pues, sin quererlo ni pensarlo alguien quedó encantado con el Nef real y sin presiones, el Nef lleno de alegría.
¿Qué hacer? No tengo ni la más mínima idea. Posiblemente invite a Carlos y a su amigo a pasar la noche en mi casa otra vez para conocer más a Antonio y ver si se anima a decírmelo. Según mi amigo, dice que debo de abrirme y dejarme querer, permitir que alguien entre a mi mundo, en especial cuando a ese alguien le parezco una persona muy simpática.
Interesante situación, ¿no creen?
Saludos.
Entre que pasa y no pasa, termina sucediendo lo que menos pensé que pasara.
Después de la pequeña catástrofe emocional producida por la cita que no llegó ni a poner la pelota en juego, las cosas tomaron un rumbo diferente pero con un mismo destino... aunque no exactamente al mismo punto.
Como bien sabemos, el fin de semana Carlos I y V y Antonio, un amigo de este, se quedaron a dormir en mi casa. Charlamos sobre cositas sencillas, charla típica de tres personas que vienen de una fiesta muy divertida; de entre lo que charlamos, salio la pregunta "¿Y a ti quien te gustó de la fiesta?" Carlos dijo que Fernando, yo dije que Erwin -el pocket gay-, y Antonio dijo que "Carmen", un chico que bailaba muy chido pero de quien sólo se nos quedó su apodo, jejeje. El punto acá es que Carlos me dijo que Antonio no dijo la verdad: el que le gustó a él fui yo *carita apenada*.
Así como se lee: el amigo de Carlos -que si son sólo amigos, ¿eh? dijo que le gusto. Anteayer, entre SMS y mensaje de correo-e, mi amigo me dijo que Antonio se quedó pasmado con la pregunta que soltamos en mi cuarto, y como había mencionado que tenía un "crush" con Erwin, se acobardó y no dijo quien realmente le gustó. Carlos dice que a su amigo le parezco simpático, interesante, divertido... y a mi modo de ver siempre en la lela mental, el hecho de que Antonio me vio desnudo -saben que así duermo- y aún así le haya gustado, es un pequeño levante al ánimo mío siempre tan desigual.
Ahora, ¿qué me parece a mi? Pues es simpático, tiene una sonrisa curiosa y algo bien lindo es que le gusta Sissi: después de tomar el desayuno nos fuimos a la plaza, y como estábamos viendo la primera película de la serie, se le antojo y en la tienda de DVDs se compró las tres, ¡qué chido! ¿no? Otra cosa que me parece interesante de este asunto, es que Antonio me vio tal cual soy: no sólo en mi desnudez física, sino que durante la fiesta y en mi casa, como no estaba en plan de "ligar" o "engancharme" a alguien, estaba de los más abierto, sencillo, súpermegadruper alegre, bailador y sobre todo, en mi actitud de "yo mismo". Así pues, sin quererlo ni pensarlo alguien quedó encantado con el Nef real y sin presiones, el Nef lleno de alegría.
¿Qué hacer? No tengo ni la más mínima idea. Posiblemente invite a Carlos y a su amigo a pasar la noche en mi casa otra vez para conocer más a Antonio y ver si se anima a decírmelo. Según mi amigo, dice que debo de abrirme y dejarme querer, permitir que alguien entre a mi mundo, en especial cuando a ese alguien le parezco una persona muy simpática.
Interesante situación, ¿no creen?
Saludos.
- Estado de ánimo:
mellow - Música:Season, por Kinya
¡La li ho! ^_^
Hace más de un año que no tenía una "cita"; han habido encuentros sexuales, personas con las que me topo y se da una u otra cosa, pero de eso a tener una cita con la firme intención de hacer algo bien... pues no, hace un buen que no se dan las cosas así.
Regreso de una cita, de un vano intento más por encontrar lo que nunca he tenido: un ser a quien poder dar y recibir amor, y el resultado no me es desconocido aunque si continúa siendo harto desagradable: Nef no es amigo de Eros.
Tal cual suena, sonó y sonora siempre -al menos así lo veo ahora que tengo el sentimiento a flor de piel-. Salí con él, no fue malo, no fue dramático pero si revelador, y tal descubrimiento es que no es posible competir con un sueño, con un amor del pasado que no se está dispuesto a olvidar tan fácil y sobre el cual nunca, pero nunca se puede sobreponer... el que llega después. Al menos fue honesto, al menos fue fácil de entender y no cometí la tontería de guardarme la razón y entregar el corazón con tanta rapidez. No. Dudé cuando dio su condición, pensé "¿dejarías de ser tu por alguien más?" Y aunque no respondí con toda la claridad del universo porque quise encontrar la forma de decir "no puedo", el momento y las circunstancias hicieron que ese "no" se diera más fácil, y el momento se presentó en el que ambos nos dimos cuenta que de un "Hola, ¿cómo estás?" no pasará.
Si, ya sé que fue rápido y casi indoloro. Si, ya sé que fue de común entendimiento. Y si, ya sé que todo duro lo que un suspiro. Pero, ¿quien puede medir lo que se siente en un suspiro? ¿Quien es capaz de contar los momentos que se suceden en un segundo? ¿Qué es un momento en el mar eterno de la esperanza? Yo, Nef, declaró que no sentí amor, pero admito que sentí una ilusión, la cual sencillamente dejo de existir. Cierto: mi actual dolor no es tanto por la persona aquella, sino por mi, porque sentí nuevamente ese "gusanito" de la ilusión que hace tiempo deje de sentir. Me gustó, me embriagué, me intoxiqué... y ahora no me queda más que el efímero instante en que creí que podría tener a "un chico" en quien pensar. Pero de la ilusión no se vive y se que esté frío sentimiento por la mañana se habrá ido.
Lo que si no sé es que me dejará, que remanente encontraré cuando abra los ojos... a menos que todo cuanto he escrito sea producto de que, aunque me duela admitirlo, por más que Erwin me gusta nunca dejé que eso me nublara lo ojos. Si, creo que eso es lo que siento ahora: el duro golpe de saber que tomé la decisión correcta y no permití que una cara bonita y tierna me dejara mentirme a mi mismo diciendo "haré lo que me pides", cuando bien sé que hacerlo me haría dejar de ser yo.
No lo culpo. No me culpo... pero que feo es saber que otra vez, la cita no resultó. Aunque pensando otra vez siento que si resultó en algo tal vez más grande que el amor, y tal cosa es que Nef, por primera vez en mucho tiempo decidió ser él mismo, sin importar lo que esto le pudiera hacer perder.
Tal vez... la cita entonces no fue tan mala.
Saludos.
Hace más de un año que no tenía una "cita"; han habido encuentros sexuales, personas con las que me topo y se da una u otra cosa, pero de eso a tener una cita con la firme intención de hacer algo bien... pues no, hace un buen que no se dan las cosas así.
Regreso de una cita, de un vano intento más por encontrar lo que nunca he tenido: un ser a quien poder dar y recibir amor, y el resultado no me es desconocido aunque si continúa siendo harto desagradable: Nef no es amigo de Eros.
Tal cual suena, sonó y sonora siempre -al menos así lo veo ahora que tengo el sentimiento a flor de piel-. Salí con él, no fue malo, no fue dramático pero si revelador, y tal descubrimiento es que no es posible competir con un sueño, con un amor del pasado que no se está dispuesto a olvidar tan fácil y sobre el cual nunca, pero nunca se puede sobreponer... el que llega después. Al menos fue honesto, al menos fue fácil de entender y no cometí la tontería de guardarme la razón y entregar el corazón con tanta rapidez. No. Dudé cuando dio su condición, pensé "¿dejarías de ser tu por alguien más?" Y aunque no respondí con toda la claridad del universo porque quise encontrar la forma de decir "no puedo", el momento y las circunstancias hicieron que ese "no" se diera más fácil, y el momento se presentó en el que ambos nos dimos cuenta que de un "Hola, ¿cómo estás?" no pasará.
Si, ya sé que fue rápido y casi indoloro. Si, ya sé que fue de común entendimiento. Y si, ya sé que todo duro lo que un suspiro. Pero, ¿quien puede medir lo que se siente en un suspiro? ¿Quien es capaz de contar los momentos que se suceden en un segundo? ¿Qué es un momento en el mar eterno de la esperanza? Yo, Nef, declaró que no sentí amor, pero admito que sentí una ilusión, la cual sencillamente dejo de existir. Cierto: mi actual dolor no es tanto por la persona aquella, sino por mi, porque sentí nuevamente ese "gusanito" de la ilusión que hace tiempo deje de sentir. Me gustó, me embriagué, me intoxiqué... y ahora no me queda más que el efímero instante en que creí que podría tener a "un chico" en quien pensar. Pero de la ilusión no se vive y se que esté frío sentimiento por la mañana se habrá ido.
Lo que si no sé es que me dejará, que remanente encontraré cuando abra los ojos... a menos que todo cuanto he escrito sea producto de que, aunque me duela admitirlo, por más que Erwin me gusta nunca dejé que eso me nublara lo ojos. Si, creo que eso es lo que siento ahora: el duro golpe de saber que tomé la decisión correcta y no permití que una cara bonita y tierna me dejara mentirme a mi mismo diciendo "haré lo que me pides", cuando bien sé que hacerlo me haría dejar de ser yo.
No lo culpo. No me culpo... pero que feo es saber que otra vez, la cita no resultó. Aunque pensando otra vez siento que si resultó en algo tal vez más grande que el amor, y tal cosa es que Nef, por primera vez en mucho tiempo decidió ser él mismo, sin importar lo que esto le pudiera hacer perder.
Tal vez... la cita entonces no fue tan mala.
Saludos.
- Estado de ánimo:
contemplative - Música:The Name of the Game, por Abba
¡La li ho! ^_^
Y continuamos...
La fiesta por el cumpleaños de Antonio la dividí en dos partes con un intermedio debido a cierta situación que se presentó la madrugada del sábado, pero comencemos con la primera parte.
Llegamos al restaurante y ya estaban Ofelia, Carlos I y V y un amigo de él -mala memoria no recuerdo el nombre-, quien de muy buen modo y amabilidad me saludó con un "Feliz cumpleaños": ¡mi vido! :-) Creyó que era el festejado, ¡que lindo! ¿Habrá sido mi trajecito en negro o mi alegre actitud al llegar? Estuvo súper lindo el detalle, jejejeje. Charlábamos un poco con Ofelia sobre varios pequeños temillas, en especial los relacionado a nuestro eterno disgusto con el nuevo "look" del Parque de Las Palapas producto de la nefasta administración del alcalde anterior; pasado un rato de tales comentarios llegó Antonio, momento en el cual nos cambiamos hacia el interior del restaurante para esperar al resto de los invitados.
Esta primera parte de la fiesta estuvo bien, mucha sociabilidad y toda la cosa, pero no estaba del todo cómodo por dos razones: la primera es que el restaurante tenía poca luz -así es el concepto- y como había mucha gente en la reunión pues no podía enfocarme en uno sólo; la otra es que no me quedaría mucho tiempo, ya que un amigo de Holanda estaba en la ciudad y me pidio verlo, ya que la noche siguiente partía de regreso a las tierras de la Reina Beatrix. Claro está que la pasé súper con el Antonio en particular, charlando y tomando fotos; fue vestido como mujer, lo cual le queda muy bien, en especial con su curioso conjunto en rosa y peinado alto, jejeje. Pasada las diez de la noche me retiré para ir a la zona hotelera y ver a René.
Cuando todo sale más que bien
René y yo sabemos de nuestra existencia desde el año pasado, pero no habíamos podido conocernos por circunstancias diversas hasta la noche del pasado sábado. Curioso tío, muy alto y sonriente. Compartimos el gusto por el nipple-play, cosa que ayudo a que pasáramos un buen rato juntos en el Gran Melía. Algo que me gustó mucho es que a diferencia de ocasiones anteriores no tuve que "hacer un script" en lo que al juego respecta, René sabía como actuar, que hacer y en qué momento hacerlo, lo cual ayudó a que todo fuera más relajado, real y disfrutable. Mencioné que fue un "buen rato", y lo hice en el sentido de la calidad: apenas fue una hora con quince minutos que estuve con él porque tenía toda la intención de regresar a la fiesta de Antonio, lo que al final terminé haciendo no sin antes jugar otra vez -más entrando en papel-, tomar un baño y charlar mientras me ponía listo. René quedó de traerme un afiche de la Reina Beatrix para su próxima estancia en Cancún ^_^.
¿Resultado? Tengo ahora dos buenas razones para no usar camisetas ajustadas durante un largo tiempo ^_^.
Al salir del hotel me topé con un argentino muy guapillo, del cual el encanto duró apenas cinco minutos porque el muy mentecato preguntó "¿y vos sabés donde venden pana?" Sé que "pana" es "amigo" para otras culturas, pero la forma en que me vio y el gesto que hizo fue más revelador que el fraude en el PRD: este tío quería droga. Así pues, sólo le respondí a su segunda pregunta sobre en dónde encontrar antros en la zona hotelera.
Cantando... la vida es mejor cantando
De vuelta a la ciudad ya había llamado a Antonio para saber en dónde andaban, y me dijo que los viera en el Cantabar, un espacio karaoke en el centro de la ciudad muy conocido por nosotros.
¿Qué puedo decir? Antonio y su gran carisma hicieron que, si bien no tuve un solo, me pusiera a cantar como loco las más disímbolas canciones del repertorio del bar. Desde románticas, en inglés, pop, rancheras y banda, jejejeje. Entre el grupito que quedó de la reunión -a saber: Antonio, Carlos I y V, Christian y yo- le pusimos mucho ambiente al bar, haciendo que se unieran otras mesas en nuestros cantos y logrando que cambiaran un par de canciones que no queríamos, jejejeje. Nuestras canción más aplaudida fue "La Puerta Negra", que Antonio interpreta de cajón asombrando a todos con el portento de su "voz de hombre" :-p, cuando anda de mujer.
La canción que mejor cante fue "Lucha de gigantes", con el ritmo de Nacha Pop. Fuera de que la película "Amores Perros" se me hace un poco pretensiosa, sucia y muy cargada de una "realidad exagerada", esa canción me trae muchos recuerdos de mi tiempo en la universidad: un chico triste y necesitado de amor... demasiado ciego para ver que lo tenía enfrente :-p. Jejeje, las cosas que me hace recordar el karaoke.
La fiesta terminó a las cuatro de la mañana, los cuatro muy contentos, cansados... y Christian y yo ayudando a Antonio a caminar porque ya se había cansado de usar los altos tacones que se le ocurrió usar. :-)
Bonito fin de semana, ¿no creen?
Saludos.
Y continuamos...
La fiesta por el cumpleaños de Antonio la dividí en dos partes con un intermedio debido a cierta situación que se presentó la madrugada del sábado, pero comencemos con la primera parte.
Llegamos al restaurante y ya estaban Ofelia, Carlos I y V y un amigo de él -mala memoria no recuerdo el nombre-, quien de muy buen modo y amabilidad me saludó con un "Feliz cumpleaños": ¡mi vido! :-) Creyó que era el festejado, ¡que lindo! ¿Habrá sido mi trajecito en negro o mi alegre actitud al llegar? Estuvo súper lindo el detalle, jejejeje. Charlábamos un poco con Ofelia sobre varios pequeños temillas, en especial los relacionado a nuestro eterno disgusto con el nuevo "look" del Parque de Las Palapas producto de la nefasta administración del alcalde anterior; pasado un rato de tales comentarios llegó Antonio, momento en el cual nos cambiamos hacia el interior del restaurante para esperar al resto de los invitados.
Esta primera parte de la fiesta estuvo bien, mucha sociabilidad y toda la cosa, pero no estaba del todo cómodo por dos razones: la primera es que el restaurante tenía poca luz -así es el concepto- y como había mucha gente en la reunión pues no podía enfocarme en uno sólo; la otra es que no me quedaría mucho tiempo, ya que un amigo de Holanda estaba en la ciudad y me pidio verlo, ya que la noche siguiente partía de regreso a las tierras de la Reina Beatrix. Claro está que la pasé súper con el Antonio en particular, charlando y tomando fotos; fue vestido como mujer, lo cual le queda muy bien, en especial con su curioso conjunto en rosa y peinado alto, jejeje. Pasada las diez de la noche me retiré para ir a la zona hotelera y ver a René.
Cuando todo sale más que bien
René y yo sabemos de nuestra existencia desde el año pasado, pero no habíamos podido conocernos por circunstancias diversas hasta la noche del pasado sábado. Curioso tío, muy alto y sonriente. Compartimos el gusto por el nipple-play, cosa que ayudo a que pasáramos un buen rato juntos en el Gran Melía. Algo que me gustó mucho es que a diferencia de ocasiones anteriores no tuve que "hacer un script" en lo que al juego respecta, René sabía como actuar, que hacer y en qué momento hacerlo, lo cual ayudó a que todo fuera más relajado, real y disfrutable. Mencioné que fue un "buen rato", y lo hice en el sentido de la calidad: apenas fue una hora con quince minutos que estuve con él porque tenía toda la intención de regresar a la fiesta de Antonio, lo que al final terminé haciendo no sin antes jugar otra vez -más entrando en papel-, tomar un baño y charlar mientras me ponía listo. René quedó de traerme un afiche de la Reina Beatrix para su próxima estancia en Cancún ^_^.
¿Resultado? Tengo ahora dos buenas razones para no usar camisetas ajustadas durante un largo tiempo ^_^.
Al salir del hotel me topé con un argentino muy guapillo, del cual el encanto duró apenas cinco minutos porque el muy mentecato preguntó "¿y vos sabés donde venden pana?" Sé que "pana" es "amigo" para otras culturas, pero la forma en que me vio y el gesto que hizo fue más revelador que el fraude en el PRD: este tío quería droga. Así pues, sólo le respondí a su segunda pregunta sobre en dónde encontrar antros en la zona hotelera.
Cantando... la vida es mejor cantando
De vuelta a la ciudad ya había llamado a Antonio para saber en dónde andaban, y me dijo que los viera en el Cantabar, un espacio karaoke en el centro de la ciudad muy conocido por nosotros.
¿Qué puedo decir? Antonio y su gran carisma hicieron que, si bien no tuve un solo, me pusiera a cantar como loco las más disímbolas canciones del repertorio del bar. Desde románticas, en inglés, pop, rancheras y banda, jejejeje. Entre el grupito que quedó de la reunión -a saber: Antonio, Carlos I y V, Christian y yo- le pusimos mucho ambiente al bar, haciendo que se unieran otras mesas en nuestros cantos y logrando que cambiaran un par de canciones que no queríamos, jejejeje. Nuestras canción más aplaudida fue "La Puerta Negra", que Antonio interpreta de cajón asombrando a todos con el portento de su "voz de hombre" :-p, cuando anda de mujer.
La canción que mejor cante fue "Lucha de gigantes", con el ritmo de Nacha Pop. Fuera de que la película "Amores Perros" se me hace un poco pretensiosa, sucia y muy cargada de una "realidad exagerada", esa canción me trae muchos recuerdos de mi tiempo en la universidad: un chico triste y necesitado de amor... demasiado ciego para ver que lo tenía enfrente :-p. Jejeje, las cosas que me hace recordar el karaoke.
La fiesta terminó a las cuatro de la mañana, los cuatro muy contentos, cansados... y Christian y yo ayudando a Antonio a caminar porque ya se había cansado de usar los altos tacones que se le ocurrió usar. :-)
Bonito fin de semana, ¿no creen?
Saludos.
- Estado de ánimo:
calm - Música:Popular, por Darren Hayes







