¡Hola! Bienvenidos al blog de Nef
Soy: un hombre gay, historiador aficionado, monarquista, lector con pasión y blogger con dedicación, que se desempeña como editor en un diario local de Cancún, México.
¡La li ho! ^_^
Un argumentum ad populum...
Un argumento dirigido al pueblo...
Elecciones... hace un buen que no escribía sobre un hecho tan banal y mundano como un proceso electoral, y la pasada ocasión fue en las estatales del 2008. Ahora ando de vuelta por estas lides ante el "debate nacional" que se ha suscitado sobre la participación ciudadana para elegir a los diputados federales el 5 de julio del presente año.
¿Qué problema se cierne sobre México? Realmente no es problema como tal, sencillamente la gran mayoría de los ciudadanos nos hemos dado más cuenta de la inutilidad de los partidos políticos: no nos representan. Y eso se puede ver desde la campaña política, donde los contendientes sueltan promesas absurdas sin ton ni son; hablan de servicios públicos como si estuvieran buscando una alcaldía.... bueno, ya todos sabemos cómo es una campaña política en México.
Ante el cúmulo no totalmente definido en mis palabras pero sí en nuestras mentes, muchos, pero realmente muchos ciudadanos ya no tenemos cabida para tragarnos la píldora de soma y creer que los partidos políticos nos servirán de algo en el Congreso. Eso ya es historia pasada, la voracidad y la actitud que los institutos políticos nos han demostrado desde hace dos años: al regular exageradamente el escenario nacional para evitar que los ciudadanos podamos hacerles señalamientos; hacer intercambio de leyes, apoyar una iniciativa a cambio de apoyar otra, pero en público queriendo hacerse los mártires; la cuestión del Tribunal Electoral que negó nuestro derechos a crear candidaturas independientes con el fin de dejar bien en claro y a la mala que nosotros estamos supeditados a los partidos... ¿eso son los políticos representantes de la ciudadanía? No. ¿Qué por qué no cambiamos esas leyes? No se puede, ya que los mismos partidos crean sus propias leyes para perpetuarse en el poder.
Voto nulo
La cuestión de el "voto nulo" o "voto en blanco" ha subido a la escena nacional por medio de charlas, columnas e incluso debates en "niveles medios" debido a que la reacción ante su promoción ha sido más que bienvenida por muchos ciudadanos. El no votar o anular el sufragio es un derecho: alguien en twitter nos llamó "niños con crayón" y demeritó nuestro sentir, pero la realidad -claro, desde nuestra mente- es que ninguno de los candidatos de nuestro distrito nos representa. Todos los que promovemos o pensamos ir a anular el voto lo hacemos en el total convencimiento de que es terrible y mucho peor elegir al "menos peor" de las opciones que ir con sinceridad y expresar "ninguno de estos weyes me convence".
¿Es eso acaso un delito o un pecado civil? ¿Por qué estoy obligado a elegir entre uno de los candidatos si yo ciudadano de mi distrito conozco lo que han hecho, de donde vienen y sé que no son de fiar? Los partidos, obviamente, están en contra de esta iniciativa ciudadana de hastío por ellos; desde su poder en los medios de comunicación tachan a los ciudadanos de ignorantes y poco comprometidos con el país, al grado que la ex secretaria de Educación Pública y "suspirante" a una diputación plurinominal en el próximo Congreso, Josefina Vázquez Mota dijo que el voto nulo "lastima la democracia". ¿Acaso la señora dijo semejante frase cuando la huelga de los maestros en todo el país? La "santa" señora que se quiere hacer pasar por adalid de la democracia es la misma que dijo que el paro magisterial era un problema grave... sólo cuando se le fueron encima hasta su flamante oficina en la SEP, fuera de eso no movió un dedo para resolver la situación.
Ahora. ¿Qué hará Nef? Participaré en la campaña del voto nulo. Iré a sufragar por alguien diferente de las pobres opciones que los partidos ofrecen. ¿Por quién? Aún no sé: unirme a la iniciativa de www.votaenblanco.org.mx o poner como "otro" al conde Maximiliano Gotzén-Iturbide. Sé muy bien que los votos nulos no le quitan o ponen diputados a los malditos partidos, eso lo tenemos en mente perfectamente. ¿Cuál es el objetivo de hacerlo? Demostrarle al IFE que los ciudadanos conocemos nuestro derecho y reconocemos que las elecciones son parte importante en la construcción de la "democracia" mexicana, pero que los partidos no lo son: ellos no nos representa, los partidos son un lastre para el país.
Como mencioné, el objetivo de el voto en blanco o el abstencionismo no es berrinche de niños con crayolas, es realmente ejercer nuestro derecho y demostrar que PENSAMOS Y ESTAMOS CONCIENTES que no hay opciones en nuestro distrito. Repito una de las preguntas: ¿por qué he de elegir al menos peor?
Los partidos políticos ven con alarma la situación y aunque muchos -por no decir los tres grandes- despotrican contra los promotores, la verdad es que nadie nos puede obligar a votar por alguien de ellos. El IFE también se ha dado cuenta de que el movimiento ya es algo nacional y que se está diseminando, tan es así que está preparando foros de opinión sobre el tema y, cosa aún más curiosa, su presidente Leonardo Valdés Zurita, dijo "Respeto la opinión de personas que dicen que no van a ir votar, ya que se trata de un asunto personal que no comparto". ¡WOW! Les llegó el agua al molino. Saben que no se podrá contener esta situación con campañas ofensivas en contra de los ciudadanos. Interesante, ¿no creen?
Saludos.
P.D. Recomiendo el voto en blanco o la abstención: elegir a uno de los candidatos, al menos en donde vivo, Distrito III de Quintana Roo, es hacerle el juego a los partidos políticos.
Un argumentum ad populum...
Un argumento dirigido al pueblo...
Elecciones... hace un buen que no escribía sobre un hecho tan banal y mundano como un proceso electoral, y la pasada ocasión fue en las estatales del 2008. Ahora ando de vuelta por estas lides ante el "debate nacional" que se ha suscitado sobre la participación ciudadana para elegir a los diputados federales el 5 de julio del presente año.
¿Qué problema se cierne sobre México? Realmente no es problema como tal, sencillamente la gran mayoría de los ciudadanos nos hemos dado más cuenta de la inutilidad de los partidos políticos: no nos representan. Y eso se puede ver desde la campaña política, donde los contendientes sueltan promesas absurdas sin ton ni son; hablan de servicios públicos como si estuvieran buscando una alcaldía.... bueno, ya todos sabemos cómo es una campaña política en México.
Ante el cúmulo no totalmente definido en mis palabras pero sí en nuestras mentes, muchos, pero realmente muchos ciudadanos ya no tenemos cabida para tragarnos la píldora de soma y creer que los partidos políticos nos servirán de algo en el Congreso. Eso ya es historia pasada, la voracidad y la actitud que los institutos políticos nos han demostrado desde hace dos años: al regular exageradamente el escenario nacional para evitar que los ciudadanos podamos hacerles señalamientos; hacer intercambio de leyes, apoyar una iniciativa a cambio de apoyar otra, pero en público queriendo hacerse los mártires; la cuestión del Tribunal Electoral que negó nuestro derechos a crear candidaturas independientes con el fin de dejar bien en claro y a la mala que nosotros estamos supeditados a los partidos... ¿eso son los políticos representantes de la ciudadanía? No. ¿Qué por qué no cambiamos esas leyes? No se puede, ya que los mismos partidos crean sus propias leyes para perpetuarse en el poder.
Voto nulo
La cuestión de el "voto nulo" o "voto en blanco" ha subido a la escena nacional por medio de charlas, columnas e incluso debates en "niveles medios" debido a que la reacción ante su promoción ha sido más que bienvenida por muchos ciudadanos. El no votar o anular el sufragio es un derecho: alguien en twitter nos llamó "niños con crayón" y demeritó nuestro sentir, pero la realidad -claro, desde nuestra mente- es que ninguno de los candidatos de nuestro distrito nos representa. Todos los que promovemos o pensamos ir a anular el voto lo hacemos en el total convencimiento de que es terrible y mucho peor elegir al "menos peor" de las opciones que ir con sinceridad y expresar "ninguno de estos weyes me convence".
¿Es eso acaso un delito o un pecado civil? ¿Por qué estoy obligado a elegir entre uno de los candidatos si yo ciudadano de mi distrito conozco lo que han hecho, de donde vienen y sé que no son de fiar? Los partidos, obviamente, están en contra de esta iniciativa ciudadana de hastío por ellos; desde su poder en los medios de comunicación tachan a los ciudadanos de ignorantes y poco comprometidos con el país, al grado que la ex secretaria de Educación Pública y "suspirante" a una diputación plurinominal en el próximo Congreso, Josefina Vázquez Mota dijo que el voto nulo "lastima la democracia". ¿Acaso la señora dijo semejante frase cuando la huelga de los maestros en todo el país? La "santa" señora que se quiere hacer pasar por adalid de la democracia es la misma que dijo que el paro magisterial era un problema grave... sólo cuando se le fueron encima hasta su flamante oficina en la SEP, fuera de eso no movió un dedo para resolver la situación.
Ahora. ¿Qué hará Nef? Participaré en la campaña del voto nulo. Iré a sufragar por alguien diferente de las pobres opciones que los partidos ofrecen. ¿Por quién? Aún no sé: unirme a la iniciativa de www.votaenblanco.org.mx o poner como "otro" al conde Maximiliano Gotzén-Iturbide. Sé muy bien que los votos nulos no le quitan o ponen diputados a los malditos partidos, eso lo tenemos en mente perfectamente. ¿Cuál es el objetivo de hacerlo? Demostrarle al IFE que los ciudadanos conocemos nuestro derecho y reconocemos que las elecciones son parte importante en la construcción de la "democracia" mexicana, pero que los partidos no lo son: ellos no nos representa, los partidos son un lastre para el país.
Como mencioné, el objetivo de el voto en blanco o el abstencionismo no es berrinche de niños con crayolas, es realmente ejercer nuestro derecho y demostrar que PENSAMOS Y ESTAMOS CONCIENTES que no hay opciones en nuestro distrito. Repito una de las preguntas: ¿por qué he de elegir al menos peor?
Los partidos políticos ven con alarma la situación y aunque muchos -por no decir los tres grandes- despotrican contra los promotores, la verdad es que nadie nos puede obligar a votar por alguien de ellos. El IFE también se ha dado cuenta de que el movimiento ya es algo nacional y que se está diseminando, tan es así que está preparando foros de opinión sobre el tema y, cosa aún más curiosa, su presidente Leonardo Valdés Zurita, dijo "Respeto la opinión de personas que dicen que no van a ir votar, ya que se trata de un asunto personal que no comparto". ¡WOW! Les llegó el agua al molino. Saben que no se podrá contener esta situación con campañas ofensivas en contra de los ciudadanos. Interesante, ¿no creen?
Saludos.
P.D. Recomiendo el voto en blanco o la abstención: elegir a uno de los candidatos, al menos en donde vivo, Distrito III de Quintana Roo, es hacerle el juego a los partidos políticos.
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thoughtful - Música:Revolution 1993, por Jamiroquai




